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domingo, septiembre 02, 2012

Capitulo (32)


© MI MADRE Mónica.......... Capitulo (32)

‘‘El Portero de la Colonia.. ¿cómo deshacerme de ese viejo?.’’


El corpulento cuerpo de Don Mario me había dejado petrificado, me tenía ahí, bien sujeto, inmovil del cuello sin poderme soltar, el desgraciado viejo me había cachado, se había dado cuenta del extraño espectador que había tenido en su cochina y abusiva noche de velador, seguramente con el ruido que hice al bajarme por esas ruidosas ramas. No había más, tenía que enfrentarlo, apretar mis nudillos y explicarle que hacía yo ahí parado en el jardín de los vecinos a esta hora.

-‘‘¡Pero si mira a quién agarré!, ..al pequeño hijo de la culona de a lado ¡Je, je, je!.. No cabe duda que esta noche ah sido de muchas sorpresas ¡Je, je!..’’

-‘‘Su, suelteme yo sólo.. venia por mi balón ’’. Ya sé que es una explicación muy estupida, por las altas horas de la noche en las que nos encontrabamos, pero que más pretexto le podía decir a este desgraciado.

-‘‘¿Por tu balóng?, ¡Je, je, je!.. ¡No digas estupideces chamaco! ¿Y polqué demonios andas empalma'o, eh? ’’.

El viejo desgraciado sin querer había notado la tremenda excitación que no podia ocultar dentro de mi pantalón. No había más, el desgraciado viejo era más astuto que yo. Vencido y con un gran miedo que casi me hace orinarme en los pantalones sólo atine a decirle:

-‘‘No, no, ..este yo, yo no vi, ..yo no vi nada. ¡Por favor, suelteme!, ..ya, ya es muy tarde, y mi Mami se va a enojar ’’.

-‘‘¿Te gustó lo que viste escuincle metiche? ..’’ Me preguntó con una perversa sonrisa.

-‘‘¡Yo, yo no vi nada Señor!, ..no, no sé de que me esta hablando ’’.

-‘‘No te hagas el estúpido conmigo chamaco, ..si bien que te vi en casa de la chichona de Mati. Dime, ¿te gustan sus tetas? ..’’

-‘‘¡No!.. yo, yo no sé de que me esta hablando. Por favor, suelteme ’’.

-‘‘Escucha escuincle, ..te vi en el jaldin de la chichona aquella talde mientras me la chingaba, ¡No lo niegues!, ..eras tú el que se estaba asomando por la ventana, y ahora te encuentro casualmente aqui. ¿No crees que ya son muchas coencidencias? ’’.

-‘‘Su, suelteme Señor, ..mi Mamá se va a enojar ’’.

-‘‘¿Asi que al pequeño Tapia le gusta observa', eh? ’’. Su extraño brillo en los ojos me asustó mucho más.

El desgraciado me tenía bien sujetó del cuello, haciendo imposible mi huida, pero eso no era lo que me preocupaba, a mis adentros lo único que me tenía nervioso era que viejo viera mi pequeña camara con la que lo había grabado, sabía que si me la descubria se acabarían todos mis planes para chantajearlo, así que entre mis forcejeos logré meterla en mi bolsillo sin que él se enterara, mientras lo hacía el viejo me seguía diciendo:

-‘‘Escucha escuincle, ..¿te gusta observa'?. Pues mañana que te vayas a tu escuelita, Mamá y yo haremo' cositas en su recamara, ..es una pena que tu no lo podras ve', ¡Je, je!.. Te aseguro que te iba a encanta' ..’’

-‘‘¡Es, esta usted loco!, ..mi Mami jamás se revolcaría con un viejo mugroso cómo usted ’’. Tuve el valor para decirselo.

Le dije así para no levantar ninguna sospecha de que ya los había visto, ya sabía yo que el desgraciado hablaba en serio, y amenazaba con querer visitar a mi Madre el día siguiente.

-‘‘¡Je, je, je!.. Pues te recomiendo que te escondas en el close' de tu Mami, ..te aseguro que no te arrepentira' ¡Je, je, je!..’’

-‘‘¿Q, que le quiere hacer a mi Mami?, ..¿porque mañana? ’’. Mostré ingenuidad.

-‘‘Na'a pequeño, yo no le quiero hacer na'a, ..que no le guste por supuesto ¡Je, je, je!.. Si quieres ve'lo has lo que te digo, ..te aseguro que no lo lamentara' ¡Je, je, je!..’’

El desgraciado viejo me soltó pero dejándome con una gran incognita, ¿Sería capas este desgraciado de chingarse a mi Mami frente a mi?, no lo sé pero por si lo hacía tenía que averiguarlo. Ya me había soltado de sus manos y me dirigía de nuevo hacía mi casa cuando su voz ronca y atemorizante me detuvo de nuevo:

-‘‘¡Hey escuincle!, ..¿no te falta dalme algo? ’’.

-‘‘¿A, algo? ’’.

-‘‘Si, no me quieras ve' la cara de pendejo, ..hablo de la grabacióng que me hiciste con aquella chiquilla. Es muy peligroso que tú tengas esa cosa para ti sólo, ..damela, yo la gualdaré por ti ’’.

-‘‘¿La gra, grabación? ’’.

-‘‘Si, esa que te guardaste en el bolsillo. Ere un chiquillo muy astuto, ..no te basta con observa' si no que te guardas las imagenes para matalte a pajas en tu cuarto. ¿Que diría tu Madre si supiera la nueva diversión de chiquillo? ¡Je, je, je!..’’

-‘‘Te, tenga, ..pero por favor, no le diga nada ’’.

-‘‘Poltate bien chiquillo, ..no te quiero volve' a ve' siguiendome los pasos polque ahora tu va' a senti' lo que le hacía a esa chiquilla y a la tetona de Mati ¡Je, je, je!.. Ya te dije, ..haz lo que te digo mañana, te aseguro que no te va' a arrepenti' ¡Je, je!..’’

Después de que me soltó me fuí directo a mi cuarto, cómo ya sabrán me escapé por la ventana, así que por ahí fuí por dónde me volví a meter, sin hacer ningún ruido para no despertar a Mamá me volví a escabuir a la casa sin hacer ningún ruido. Enseguida me lamenté por haber perdido la grabación, en ella estaban todas las imagenes que había grabado de ese viejo, con Mati y con mi Yuli, ¡Maldición!! y ahora cómo me iba a deshacer de ese viejo. Para mi maldita suerte además se encontraba la grabación que le había hecho a mi Madre, con esa no sólo la reputación de mi Madre estaba en peligro, si no que la mia cómo voyeur también. Con ella el desgraciado era capáz de chantajearme a mi también, de obligarme a entregarle a mi Mami en charola de plata. Me quedé aterrado, si el desgraciado veía las imagenes del inicio se daría cuenta desde cuando ando siguiendole los pasos. Me acosté en mi cama y traté de dormir pero la conciencia me estaba matando, el viejo desgraciado ese me había retado a meterme en el closet de mi Madre para ver cómo la montaba, era muy arriesgado pero si lo hacía valdría la pena. Toda la noche estuve planenado cómo hacerlo hasta que me vencio el sueño, mañana tenía que ir a la escuela, bueno eso era lo que pensaría Mamá.

.....

Mi horario escolar era de 8 a 2 de la tarde, así que para asegurarme de todo me levanté a las 6 de la mañana, sabía perfectamente que mi Madre se despedia de mi hasta no verme subir al autobus, así que tenía que hacer cómo que iba a la escuela y luego buscar un pretexto para regresar a casa lo antes posible. Como era normal mi Madre me tenía listo el desayuno a las 7 de la mañana, como todos los días. Ella después de asegurarse de que yo tomara el autobus se dirigia a correr para hacer sus ejercicios rutinarios, así que seguí normalmente el plan como todos los días. Después de desayunar cómo todas las mañanas, mi Madre me acompañó hasta la puerta del autobus escolar para ver subirme, después de ahí era mi turno. Así qué en un par de cuadras más adelante fingí un fuerte dolor estomacal, haciendo que el chofer se detuviera y me diera acceso a bajar, diciendole a todos logré convencerlos de que podría llegar a casa caminando, así que viendo el terreno despejado me dirigí de nuevo a mi hogar.

Antes de acercame a la casa me aseguré de que Mamá saliera a correr, no tardó mucho ya que de inmediato la vi salir con su atuendo para hacer ejercisio. Esta mañana se había colocado un short's blanco, de lycra, ajustadísimo, que al verla detalladamente pude notar cómo se le traslucia la pequeñísima tanga de encaje blanca claramente. Y para la parte de arriba, un top blanco también que justo cubría sus pechos, que hacía que se descubrieran en parte si levantaba los dos brazos a la vez. Además calzaba unas deportivas sin calcetines y se había puesto el pelo en dos coletas sobre sus orejas, que le daban un aspecto cómo aniñada muy sexy. Como ella siempre llevaba su reproductor portátil, no se daba la menor idea de todo lo que ocurria a sus alrrededores, y menos que la gente que la topa, en mayoria hombres, susurraban a sus espaldas, seguramente todas dirigidas a su carnoso trasero que era lo que más miradas atraía del lado masculino.

Sin perder tiempo me aseguré de que mi Madre se perdiera por la cuadra para entrar a la casa, tenía algo de miedo de que mi Mami me descubriera, pero valía el riesgo. Antes de subir a esconderme a la recamara de mi Mami me percaté de la robusta figura en la entrada de la casa, era el maldito viejo que ya estaba ancioso esperando a mi Mami. El desgraciado se miraba tan feliz que me daba un tremendo coraje sólo al verlo, me esperé para observarlo por la ventana, el desgraciado se sobaba su tremendo paquete ya ansioso por ver a su hembra. Pasaron unos 20 minutos y no había ningún rastro de mi Mami, el viejo se encontraba desesperado, volteaba imnumerables ocaciones a su reloj ya muy impaciente. Cuando el viejo ya estaba sumamente enojado, desde lejos se figuró la escultural anatomia de mi Madre, enseguida mi corazón empezó a latir más aceleradamente, sabía lo que se venía, ese sucio Portero nuevamente la tendría entre sus manos.

-‘‘¡Buenos días Güerita!, ..espectacula' cómo siempre ¡Je, je, je!..’’

El desgraciado viejo apenas la vio acercarse y su mirada se fijó en sus pechos, los cuáles parecían querer romper el top con la respiración acelerada que traía. El cuerpo de Mamá parecío reaccionar ante su mirada, parecía que eso la excitaba, no lo podía evitar, el cochino Portero con sólo verla despertaba en ella aquella mujer salvaje que mi Mamita llevaba dentro. Mamá se dio un momento observando cómo la devoraba el viejo con los ojos, seguramente le gustaba cómo la miraba, la excitaba. El viejo estaba que se moria por empezarla a sobar, que si no fuera porque estaban parados en la calle seguramente ya habría metido sus cochinas manotas por dentro de su minusculo short's.

-‘‘Do, Don Mario, ¿usted por aqui? ’’.

-‘‘¿Que no le da gusto velme?, Güerita ’’.

-‘‘Un momentito Don Mario, ..tengo correspondencia ’’.

Mamá caminó hacía el buzón de la correspondencia contonenado su par de cachetes de una manera muy sensual, sabiendo que él la seguía sin perder de vista su intencionalmente meneado trasero; en el camino entendí porque la miraba así, Mamá estaba muy sudorosa, su piel brillaba y parecía más apetecible, su top estaba más pegada a sus pechos, sus pezones estaba cómo puntas para el deleite del viejo.

Con todo eso, me preocupó por un momento la impresión que podía dar mi Madre a los vecinos, al estarse insinuando de esa manera tan descarada ante ese viejo, quizás podrían comentarlo entre todos lo vecinos y la reputación de mi Madre estaría en boca de todos. Pensarían que era una provocadora, esto último si me preocupó ya que lo primero que dirian era que mi Madre cómo viuda ya no aguantaba la calentura. Pero al parecer mi Madre lejos de preocuparse por los problemas que podría tener al andar en boca de los vecinos y más en su archienemiga Mati, que buscaba cualquier pretexto para desprestigiar a mi Madre con sus falsos comentarios, no le importaron, su excitación le pedía que jugara con Don Mario, quería verlo deseándola, le estremecía al pensar que estaría sola en la casa con un viejo verde que sólo quería probar su cuerpo. Instintivamente su trasero lo paró, sus hombros se fueron atrás y su caminar se volvió exquisitamente sexy pero casual a la vez. Cuando tomó las cartas por algún motivo ( quisiera yo pensar ) una de ellas se le soltó de las manos haciendo que cayera en la banqueta, entonces Mamá se inclinó en ángulo recto para recoger la correspondencia del piso, la muy cerda se demoró simulando que no la podía sujetar; cuando por fin la tomó se dio la vuelta y pudo ver cómo el vejete se enderezaba.

Mamá casi se volvió loca al pensar que ese viejo le había visto el chocho ajustadito por la tela. Miró disimuladamente su pantalón y se dio cuenta de su erección, él inmediatamente se dio cuenta que le miraba el bulto pero no dijo nada, así cómo mi Madre tampoco lo dijo al sorprenderlo inclinado viendole el trasero. Mamá estaba muy rara, estaba muy nerviosa, pero no nerviosa de forma común y corriente sino de esa forma que sólo la excitación extrema puede provocar. Se acercó nuevamente hacía él pero sin dirigirle la mirada, Mamá hacía cómo que seguía viendo las cartas, quería que el viejo la mirara, que la deseara cómo ella en estos momentos lo estaba deseando, quería que ese momento durara lo más posible. Los ojos de Don Mario llegaban a la altura de su cuello, lo tenía a treinta centímetros de si y le miraba descaradamente los pechos casi a rebentar entre ese apretado top y su excitación... no, no puedo llamar excitación, era calentura; ese viejo le quería comer los senos en ¡plena calle!! y ella lo sabia, la excitaba, y más aún la excitaba que ella misma se los estaba mostrando, era una Putita calentando a un vejete rabo verde.

-‘‘Como le decía Güerita, ..¿que no le da gusto velme? ’’.

-‘‘No, no es eso, sólo que... ¡HAYY!! ¡Ouchh!!! ’’ Un extraño dolor hizo que mi Madre se doblara sin querer.

-‘‘¿Que pasa? Güerita, ..¿que le sucede? ’’.

-‘‘U, un calambre ¡Ouchhh!! ¡Ayudeme por favor a entrar a la casa! ’’.

-‘‘¡Si, si claro!, ..sostengase de mi hombro ’’.

Mi Madre se apoyó de su hombro mientras el viejo la llevaba sujeta de la cintura, ella se sobaba su glúteo derecho mientras caminaba renquiando, por la cara de Mamá se veía que estaba sufriendo. Enseguida corrí hacía arriba por las escaleras, me escondí en los gruesos varandales para ver lo que sucedía.

-‘‘¡Ay!, ahí, ahi ¡Ouchhh!! Lleveme a la sillón por favor ’’.

-‘‘¿Aqui Güerita? ’’.

-‘‘Si, si aqui Don Mario, despacio por favor ..me duele muchísimo ’’.

-‘‘Pero que balbaridad, ..con esos deliciosos muslos que tiene. ¿Dónde le duele Güerita?, ¿aqui? ’’.

-‘‘Aqui, aqui, en el muslo, debajo de la cadera ’’.

El viejo abusivo aprovechando el momento no lo desperdició, comenzó a masajearla con fuerza, sus muslos le dolían todavía más, mi Mami le dijo que alrededor de sus piernas sentía un ardor, por lo cuál empezó a masajearle muy despacito allí, ella cerró los ojos y de repente sin quererlo abrio las piernas, el dolor al parecer empezó a disminuir a medida que las manos de ese hombre hacian presión sobre sus bien definidos muslos, enseguida y sin que ella pudiera evitarlo sus pechos se pusieron más erectos, atravezando la delgada tela del top que parecía reventar por la respiración agitada de mi Mamita.

Ella se dejó llevar por las arduas caricias del viejo recostando su espalda sobre el sillón, el desgraciado viejo aprovechaba para sobar descaradamente cerca de la entrepierna de mi Madre, que al mismo tiempo al sentir esos dedos aproximarse a su resinto intimo exclamó un simple ‘‘¡Ummh!!’’ Aquello de seguro le pareció una buena señal al viejo, pues acercó más su cara y dijo:

-‘‘Que problema, ..a mi eda' ya uno no puedo ve' desde lejos ¡Je, je, je!..’’ Entonces observé cómo el cochino viejo se acercó y colocó su cara entre medio de sus piernas, cómo para examinarlas mejor.

Lo hizo por un rato, absorviendo el calido aroma que mi Mamá desprendia de su tibia entrepierna, ella sentía una gran excitación, a pesar de que aquello era una humillación para una Señora de su clase y estatus, pero al perecer no entendía porque sus pantaletas se sentían húmedas, de repente y sin saber por qué aquel hombre le despertó otra vez el deseo sexual, ‘‘estában solos’’, el lugar era el mismo dónde la última vez había derrochado pasión y lujuria. Aquel olor a sudor, era un aroma a hembra en celo, sus pezones se mantenian endurecidos, su mirada lujuriosa, su sexo mojado, ahora lo comprendía todo, ¿Sería capáz mi Madre de fingir ese dolor para obtener las caricias de ese viejo? Era cómo la vez que lo invitó a la casa, sólo que esta vez ella no estaba poniendo ninguna barrera, quería que aquél viejo la tocara y de repente lanzó un gemido muy bajito que lo hizo levantar la cabeza:

-‘‘¡Aaahh!! ’’

Entonces él la miró y ella le sostuvo la mirada fijamente.

-‘‘Te sientes mejol, Güerita ’’. Le dijo ya con la lujuria en los ojos.

-‘‘Si, Don Mario, gracias ..pero si usted quiere podemos intentar otro tipo de tratamiento ’’. Le contestó ardiendo en deseo.

-‘‘¡Je, je, je!.. A eso he venido Señora Tapia ’’. Aquél viejo sonrió y sus ojos brillaron de nuevo.

Mi Madre se levantó y se apoyó con su cuerpo contra la pared, si esa dónde se encontraban todos los reconocimientos de mi Padre, no sabia el por que lo hacía, pero ella sentía ganas de ser poseída por aquél viejo que a mi me daba tanto asco. Se volteó colocando sus brazos contra la pared, y comenzó a mover la cintura de manera muy sensual de un lado a otro, de arriba hacia abajo, tomó sus senos con las manos, mirando al viejo por el reflejo de uno de los cuadros, estrujandoselos con fuerza, tocó sus duros pezones y de pronto sus manos iban bajando acariciando todo su cuerpo, inclinándose se metio los dedos en la cintura de su short's y loS fue bajando, quedando en bragas frente a él, ese fino conjunto de encaje blanco que cubria toda su pelvis pero que por atrás se recogía para perderse entre sus apetitosas par de carnes, ahora entiendo porqué el denominado nombre que se le dieron a esas tan excitantes prendas ‘‘cacheteros’’. Con un caminado muy sexy moviendo su cadera se acercó y lo abrazó por el cuello besandolo con furia, continuó besándolo por el cuello desabrochando cada botón de su vieja camisa, creo que su suciedad la ponía más caliente, llegó hasta el cierre de su pantalón pero de inmediato él la detuvo.

-‘‘Vamo' a tu habitacióng, ..quiero hace'lo dónde tu Mari'o te montaba ’’. Le dijo el desgraciado.

Inmediatamente y sin perder más tiempo me fui agatas hacia la recamara de mi Madre, dónde seguramente el viejo la iba a poseer hasta cansarse. Entrando en su recamara cómo un ciclón, abrí el armario. Buscandome un lugar entre sus carísimos vestidos logré acomodarme entre ellos, la sangre se me heló en las venas al escuchar cerca como Mamá y el viejo venía subiendo las escaleras. Nervioso cómo era de suponerse, hice lo único que podía hacer: cerré la puerta del armario, quedando atrapado en su interior, me asomé por la rendija que me quedaba justo frente a mi cara, comprobando que desde dentro podía ver perfectamente, aunque no podían verme desde fuera. Eso no me tranquilizó en absoluto, pues cómo les diera por abrir la puerta… sería hombre muerto.

Medio desquiciado, miré a mi alrededor por si era posible esconderse entre las ropas, aprovechando la luz proveniente del cuarto que se filtraba por las rendijas de la puerta. No estaba seguro, pero quizás fuera posible esconderse entre los colgadores del fondo, siempre y cuando no fueran a tomar algo de allí. Con el corazón en un puño, me asomé de nuevo. Pude así ver cómo entraban en la habitación mi Madre y ese asqueroso viejo, los dos venían abrazados y sonrriendo.

-‘‘¡Mmmhh!, mi amor, ..¡me encanta como me las agarras! ¡ji ji ji!..’’

-‘‘Y a mi me encanta cuando me las mueves por la calle ’’.

-‘‘¿De verdad?, ..lo ha notado ’’. Mi Madre hablaba con él de forma muy extraña, parecía una chiquilla coqueta con uno de sus novios.

-‘‘Pero como no lo voy a nota', ..esas pinches nalgotas nacieron para mi ’’.

-‘‘¿Enserio?, ..¿eso cree? ’’.

-‘‘¿Y de quien ma'?, ..estas pinches nalgotas estan hechas sólo para mi palo. Te cabe enterita, ..no lo puede nega' ¡Je, je, je!..’’

El nerviosísmo me había invadido, la verdad era que no sabía cómo me había animado a una cosa como esta, sentía las pelotas tan pequeñas cómo cánicas, pero, por muy pequeñas que fueran… si me cachaban me las iban a cortar. Desesperado, cerré los ojos rezando a todos los dioses, pidiendo ayuda para salir con bien de esta situación. Cuando los abrí de nuevo, vi a Mamá besandose con el viejo, la imagen era tan desagradable, tan grotesca, una mujer tan hermosa de entre 37 y 38 años, no más, con aquella rubia cabellera que tanto la hacía notar entre la gente y mis propios compañeritos del colegio que comentaban lo bella que siempre lucía. Con sus ojos color azul claro que resaltaban aún más con aquella tenue pintura que siempre cubrian sus ojos de azul celeste y el rosado brilloso de su lápiz labial que siempre usaba para cubrir sus encantadores labios cuando iba a recogerme a la salida de la escuela.

Aquella imponente figura de mujer elegante que siempre hacia detener el tiempo cuando iba caminando, que hacia que la ciudad se paralizara por un momento al escuchar el sonar de sus tacones altos, mi Madre, mujer de piernas firmes, muslos gruesos aunque sin llegar a la obesidad por supuesto, glúteos en forma de elipse, su mayor orgullo, dignos de aquellas contundentes caderas que siempre parecían estar a punto de reventar las costuras de sus finos y elegantes vestidos o trajes sastre que a la moda siempre usaba para cubrir su lindo cuerpo. Aquella inquietante figura de poco más del metro setenta y cinco centímetros de altura y con la abundancia de sus pechos que quizás hasta un poco más grandes de lo debido podrían haber resultado para su no muy discreta anatomía, misma que muy seguido pordía constatar en todas las ocaciones que al ir tomado de su mano al caminar por la calle, ocasionaba que más de un montón de hombres al verla voltearan la cabeza a su paso, para contemplarla con aquellas extrañas miradas que hasta poco más tarde yo descubrí que eran no otras si no las del más auténtico y genuino deseo por ella.

Sin embargo, lo que yo no podía comprender era cómo mi querida Madre había cambiado tan abruptamente su parecer, pasando de distinguida y fina Dama que bajo cualquier circunstancia rechazaría a ese naco, ( Asi los llamaba ella a la gente sin la estabilidad economica que gracias a mi Padre tenemos ). A la mujer que ahora veía yo en aquella situación entregando su exquisito cuerpo a semejante tipejo, y que dirán de transformarse ante mis propios ojos de adorable y abnegada mujer Madre de un hijo y respetuosa Viuda de mi Padre, para simplemente convertirse en una de esas mujeres de las que tanto la había yo escuchado hablar, una adultera mujer que engañaba a su Marido con el primero que le salía al paso, según recuerdo que era la frase que empleaba ella al mencionarlas con sus amigas.

Ver esa imagen tan grotesca de mi Mami con ese viejo asqueroso debío de ser tan morbosa que sin poder evitarlo en mi entrepierna empezó a surgir efecto, las caricias de ese viejo en su perfecta anatomía había despertado en mi a ese ser oscuro que guardaba en mi interior, ese pervertido que le gustaba observar para después satisfacer sus necesidades carnales en su cuarto o en la intimidad del baño, por eso me quedé ahí, en secreto observando todo lo que sucedería... ( buen intro no? je je je.. )

Las manos de Don Mario fueron bajando desde su cintura hasta sus nalgas de mi Mamita, que seguían siendo la parte más apetecible del cuerpo, mientras que su boca no se despegaba de la suya, dándole un beso realmente excitante. Era la primera vez que veía a Mamá entregarse tan descaradamente a ese tipo tan repugnante. Sin poder creerlo ella respondio al beso cómo debía, es decir utilizando su lengüa cómo debía ser un beso realmente húmedo. Sus manos, una en cada nalga, abrían, cerraban, estrujaban, acariciaban, elevaban y jugaban con fuerza en el culo de mi Progenitora mientras sus bocas no se despegaban. El desgraciado sujetaba con furia ese par de cachetes rosados pintando sus gordos dedos por la fuerza con que los estrujaba. El infeliz tomó de la parte de los costados las pantaletas y la subió con rudeza atascandole la fina tela hasta el fondo de la raja, el delicado encaje quedo perdido entre esas dos montañas de carne, que seguramente para sacarlas Mamá tendría que abrir bien sus piernas, la malosa intención del viejo no quedó ahí, si no que la levantó en el aire sujetandola por la prenda haciendo que la tela no sólo por la parte trasera se incrustara, si no que también su chochito alcanzó almacenarla.

-‘‘¡Auhh!, ..no tan rudo ’’.

Después de dejar a mi Madre con ese salvaje calzón chino y un par de minutos de beso, Don Mario bajó sus manos desde su culo hasta la entrepierna para haciendo fuerza hacia arriba, colocar a Mamá encima de él con las piernas a ambos lados de su cuerpo y sus pechos a la altura de su boca, circunstancia que obviamente aprovechó para comenzar a devorar y mordisquear sus pezones por encima del top, arrancando gemidos mezcla de placer y dolor de mi adultera Progenitora. En esa postura y dada su abultada erección, si se sacaba la verga y la dejara caer unos centímetros, se ensartaría en ella completamente, pero al parecer esas no eran sus intenciones, quería reservarse para aguantar un poquito más y disfrutar plenamente de todo su cuerpo.

-‘‘¿Porque no va' por mantequilla Güerita?, ..la vamo' a necesita' ¡Je, je, je!..’’

-‘‘¡AAAAHHH!!! Don Mario, ..¿pues que me quiere hacer? ’’. Le respondió como gata en celo.

-‘‘Anda Mama'ita, ..si sé que lo estabas deseando. Llevo varios días empalma'o imaginando tu portentoso culo, ..anda ve', que Papi te estara esperando ¡Je, je, je!..’’

‘‘¡SPLASSHHH!!!’’ Una tremenda nalgada sobre su glúteo derecho la hizo agilizar más el paso, la muy cochina de mi Madre iba a la cocina por una barra de mantequilla para que le aflojaran el culo. Cuando se dirigia a la puerta trató de sacarse sus pantaletas de la cola ya que las llevaba retacadas entre su raja, pero al ver las intenciones el viejo rápidamente la detuvo.

-‘‘¡Hey, hey!.. así vete, no te saques na'a, ..me gusta ver esos cachetes comiendose toda la tela ¡Je, je, je!..’’

Mi Madre con una sonrrisita picara se dejó enterrada la tela, y la muy cochina todavía se abrio los cachetes con las manos para enterrersela aún más y así agradar la perversión del maldito viejo. Don Mario se quedó muy serio sentado en la cama, de repente se dejo venir hacia el armario, el corazón se me paró unos instantes. No me cagué en los pantalones de milagro. Afortunadamente, los pasos que se acercaban sólo llegaron hasta la puerta.

Rápidamente, me zambullí entre los colgadores del fondo del armario y me oculté entre las toneladas de ropa de mi Madre, quedándome quieto cómo una estatua y rezando de nuevo con renovado fervor. Por suerte, el viejo no llegó abrir el armario, si no que se detuvo frente a él para decir:

-‘‘Aqui estas velda' chiquillo pervertido, ..si espero que si. Abre bien los ojos polque haré que tu Madre aulle de placer, ¡Je, je, je!.. Le haré cositas que tu Papi jamá' le hizo, ..y para mi gusto estaras tu aqui viendolo todo. Sabe', eso me excita aún má' y se me pone más duro el fierro al imaginarlo. ¡Je, je!.. Tú quedate ahí calladito, ..te aseguro que lo que viene no se te olvidara jamá' ¡Je, je, je!..’’

Esas fueron sus terribles palabras amezantes, que para serles sinceros se me extremecio la piel. Por un momento llegé a temer por mi Mami, pero ese cochino calorcito y extremecimiento pervertido me tenía ansioso por llegar a ver lo que sucedería a escasos metros de mi. Nuevamente vería a mi Madre ser brutalemente sodomizada por esa tranca enorme, sin evitarlo en mi entrepierna surgio ese extraño calorcito, y sin poder evitarlo mi pene ya estaba cómo el metal. Permanecí escondido un par de minutos, hasta que mi corazón volvió a latir y recuperé la respiración. Podía escuchar al viejo moverse por el cuarto y poco a poco, junté el valor suficiente para regresar junto a la rendija para ver qué estaba haciendo. Con mis pulsaciones aceleradas vi cómo el tipo merodeaba por la habitación y se acomodaba nuevamente sobre la cama, acomodó varias almohadas en el respaldo para estar comodamente, el desgraciado se sentía el Rey de la casa en estos momentos, en espera de su esclava sexual para sus cochinas perverciones.

Tomó el recuadro que se encontraba en la comoda de mi Madre, en el cuál estaba una foto de toda la familia, esa dónde mostraba aquel día tan especial dónde mi Padre nos había llevado a pescar, la imagen mostraba a mi Padre abrazandome mientras yo cargaba un gran pez colgado de la cuerda, mientras mi Madre permanecia a su lado recargada en uno de sus hombros con aquella encantadora sonrisa, la misma que ya no volví a ver desde que inicio su calvario. Esa linda sonrisa de denotaba el gran amor que le tenía a mi Padre, que le decía con ese simple gesto que era de él y que le pertenecía plenamente en cuerpo y alma. Aquella que se borró desde el día que sin pensarlo y que de manera imprudencial firmó aquellos papeles, los mismos que hasta ahora todavía seguía pagando.

Cuando mi Mami regresó, la muy cerda traía en sus manos el lubricante con el que el desgraciado viejo muy pronto estaría abriendole la cola con su descomunal miembro. Ella al entrar lo vio con esa sonrisa de niña atrevida al verlo desparramado en su lecho matrimonial, que ahora ya no quedaba ningún indicio de haber sido aquel lugarcito un resinto de fiel amor y el santo lugar dónde me procrearan. Ahora ya había sido invadido por tantos hombres, hombres que la habían obligado y otras que ella misma con la misma sonrisa juguetona había permitido que irrompieran aquel resinto que sólo a mi Padre le pertenecía.

La muy cerda se acercó a él con la tela de las pantaletas aún bien enterrada en su trasero y parte de ella entre sus labios vaginales, con una sensalidad desmedida caminó hacia él moviendo exageradamente las caderas cómo excitandolo aún más si aún cabe decir, por el tremendo bulto que aguardaba aún bajo su cochino pantalón color marrón que nunca se quitaba. Mi Madre con esa sonrisita de mujer buscona se le postró frente a la cama para sacar su lengüa y frotarse los labios incitandolo aún más para penetrara, su mirada laciva no se despegaba de ese tremendo bulto que hacia casi romper esa sucia prenda que lo apricionaba cómo una fiera salvaje, el desgraciado viejo, a sabiendas de que ella se moria por verlo todavía aún trataba de ponerla más anciosa, que le rogara para darselo.

-‘‘Andas caliente Cabrona.. ¡Je, je!.. Se te nota ’’. El desgraciado tenía a mi Madre bramando por su terrible estaca, pero a sabiendas que tenía un espectador decidio ir más tranquilo.

-‘‘Asi me pone Don Mario, ..tenga, aqui tiene lo que encargo ¡Ji ji ji!..’’

Ella le entregó la mantequilla y se volteó para que el viejo le observara en su maxima expresión todo el trasero. Con movimientos ondulatorios que jamás le había visto hacerlos o me imaginaba que mi Madre supiera hacerlos. Movia sus caderas, incitando al embravecido viejo que ya no aguantaba la presión en su entrepierna.

-‘‘Me encanta tu culo, es hermoso, ..lo voy a acaricia' to'o ’’.

-‘‘¿Si? acarícielo, ..me gusta cómo me las agarra ¡Ummhh!! ’’. Decía Mamá con desespero y mordiendose los labios.

Dicho eso el desgraciado viejo se abalanzó sobre ella y la comenzó a besar de nuevo ya con sus manos acariciando la espalda y su lengüa entrando hasta lo más rincognito de su garganta. Sus manos parecían multiplicarse sobre la tersa piel de mi Mamita, comenzó a bajar por su cuello al mismo ritmo que le sobaba las nalgas. Pasó por su pecho y le lamió la unión de las tetas. Siguió bajando y sus manos abrian y cerraban las nalgas de mi Madre haciendo que yo pudiera ver la tela de sus pantaletas hecha churro enterrada dentro de su raja. Besó su ombligo y cuando se arrodilló observó sus cacheteros de encaje, deleitándose de las figuras del encaje y de sus piernas hermosas, latentes, ella las movía.

-‘‘¡Que lindas pielnas! ’’. Le dijo y se las besaba todas.

-‘‘¿Le gustan? ..son suyas, béselas, ¡Uhmm!! Me gusta que me las besen ’’. Decía Mamá hasta que le bajaron las pantaletas y salio a la vista su conchita muy depilada, apenas unos pelitos en el pubis.

-‘‘¡Mmhh! Creo que algo se está cocinando aqui abajo ¡Je, je, je!..’’

-‘‘Hay Don Mario ..¿qué me hace? ’’. Le Habló ella en tono cortado exhalando muy rápido y mordiendose coquetamente una uña de su mano.

Diciendo eso le miraba pero no atinaba a nada sólo a gemir, cuando vio que la boca del viejo le besaba los pelitos rojizos y la lengua empezaba a sentirla entre sus piernas. Se incorporó, la sentó en la cama y la hizó abrir las piernas. El desgraciado viejo volvía a tener a mi Mami con sus sexo totalmente expuesto y listo para servirse. Volvió a su postura y comenzó a chuparle la concha de una manera bestial. Mi Madre estaba toda mojada, totalmente empapada en jugos, le daba hermosas cantidades de líquidos de hembra caliente a ese viejo. De pronto veo cómo ella se endereza para tomarlo desde la nuca y veo cómo mi Mami se mueve más y más e instintivamente frota esa cabeza entrecanosa para que la chupe bien, para que él sienta cómo le sacó una acabada con su lengüa.

El viejo victorioso por lo que había hecho se apartó y le preguntó:

-‘‘¿Te gusta, Güerita? ’’.

-‘‘Me encanta, ¡ahh!, ahh ..no pare, voy acabar ’’.

-‘‘¿Te vas a acaba' en mi boca? ’’. Le preguntó el viejo a sabiendas de lo que mi Madre iba a responderle.

-‘‘Si en su boca, ¡ahh!, ahh ..toda, me acabo toda ’’. Le respondió mi Mami con su rostro transformado en deseo.

-‘‘Pero si no me dices si te gusta no puedo segui' chupándote ’’.

-‘‘¡Ahh!, ahhh.. ¡Me encanta!, tanto que me voy a acabar toda, ..chúpemela, métame la lengüa, Don Mario, dele, dele, me acabo ¡AAAhhhhhh!!! ’’. Con un grito tremendo, que se debe haber oído hasta la casa vecina se acabó y le llenó la boca de jugos.

Mi Madre quedó agarrada a él tranquilizando su respiración, Don Mario se levantó y la besó en la boca dandole de beber sus propios jugos, que a cómo estaba mi Mami los recibió gustosa.

-‘‘¡Ay que cosa más tremenda!, ¡ahh!, ahh.. perdóneme, hacía mucho que no acababa así de esta forma ’’.

-‘‘¡Je, je, je!.. Que diría tu hijo si supiera lo que hace su Madre mientras él esta en la escuela ¡Je, je!..’’

Al viejo le encantaba humillarme, le encantaba restregarme en la cara que se estaba chingando a mi Madre en mi propias narices y yo no podía hacer nada por evitarlo. Pero lo que más humillación me trajo fue lo que salió de la boca de mi Madre:

-‘‘¡Ahh!, ahh.. Que su Madre es una Puta que le encanta la verga. ¡Ahh!, ahh, es delicioso, Don Mario, gracias ’’.

-‘‘¡Je, je!.. Pero recién empezamos ’’. Le dijo y la volvió a besar mientras sin que ella se diera cuenta se bajaba el pantalón.

Con esas palabras salidas de la boca de mi Madre me dijo todo, le encantaba la verga y ese viejo se la iba a dar hasta que se llenara. Ella lo besaba y lamía su boca, se daba cuenta que sus propios jugos habían quedado en esa boca. Cuando el viejo logró sacarse el pantalón, se bajó los bóxer, le tomó la mano y se la llevó a su verga la cuál ya la tenía un tamaño impresionante. Mi Madre dió un pequeño saltito producido por la sorpresa. Ella se bajó de la cama y se le quedó mirando, lo miraba de tal agrado que parecía cómo cuando ella se pasaba horas en una joyería y hubiera quedado impresionada por una joya. El viejo desgraciado sabía que ella lo deseaba, volvió a tomarle la mano y se la llevó nuevamente a su verga que estaba ya parada al máximo.

Mamá la agarró con toda la palma pero no dejaba de mirarla, lo miraba con ansias, dos o tres veces la vi sopecear su boca, producir un excedente de saliva en sus labios. Yo al ver esa verga tan de cerca me tenía anonadado, era muy grande, gruesísima, por un momento pensé que semejante herramienta le iba a despedazar la conchita a mi Mami. Aquel pene estaba muy húmedo, se notaba que el viejo tenía tantas ganas cómo las de ella. Mi Madre estaba fuera de control y no sabía lo que hacía, sólo quería ser gozada por aquel maduro y tan desagradable. El desgraciado la tomó de la nuca y la fue acercando, tanto hasta que la punta de su cipote rozó sus labios, ella pernanecía ahí, inmovil tras el embrujo que parecía hacerle el viejo con su poderoso órgano viril, este viejo le producía una sensación de placer extraña, se sentia bajo el influjo de una gran excitación.

Mi Madre hiptonizada por ese gran brazo de carne sólo lo miraba pero sin ninguna reacción, seguramente disfrutando el aroma que ese organo secretaba.

-‘‘¡Qué! ¿no te gusta? ’’. Preguntó el viejo rosandole con su herramienta el rostro.

-‘‘Si, si me gusta ’’. Dijo ella con voz entrecortada.

-‘‘¿Entonces porqué no la agarras con más deseos? ’’.

-‘‘Porque me da cosa, ..hace tiempo que no me sentía tan plena y la verdad estoy que me derrito, no se que me pasa ’’.

La hizo arrodillar sobre la alfombra, le sacó el top y aparecieron sus tremendas tetas enfundadas en un sostén blanco. Se lo quitó, le sobó las tetas con los pezones chiquitos que no tardaron en ponerse más duros entre sus dedos, en una aureola rosada que creció increíblemente por las maniobras del viejo en tan sensible zona. Ella miraba todo cómo extasiada, mantenía esa verga en sus manos y lo observaba a él a los ojos con deseo. Le acercó la verga a su cuerpo y se la pasó por entre las tetas, por los pezones que crecían. Mi Mami bajó su mirada a la verga y a sus tetas, era increíble ver ese tremendo falo color marrón lleno de venas entre esos globos carnosos y rosados, la tremenda verga cabía perfectamente entre el canalito y salía a relucir un buen pedazó de entre ellas. Sacó sus manos, dejó su miembro en las de ella diciendole:

-‘‘Me gustan tus tetas, ..y má' cuando les paso la verga por encima. Mira cómo se ponen ’’.

-‘‘Si, me excita sentirte así ¡Aaahhh!! ’’.

-‘‘¿Te excita Güerita, o te calienta? ’’. Le dijo con voz fuerte y potente.

-‘‘Me calienta, ..estoy caliente Don Mario ’’.

Cuando mi Madre dijo eso el desgraciado volteó hacia el closet dónde yo estaba, sabía que no perdía detalle, con esa maldita sonrisa triunfadora se inclinó para sobarle la cocha, la tactó, la sintió húmeda llena de jugos nuevamente. Con un descaró se llevó la mano hacía la nariz para olerla, tenía el ardiente aroma de Mamá en brama. Con esa misma sonrisa se chupó el dedo y volvió a bajarse para insertarselo en el chocho.

-‘‘¡Aaaahhh!! Don Mario, ..¿vió cómo estoy? ’’. Dijo ella con mucho morbo sintiendo los dedo del viejo nuevamente en su interior.

Le siguió acariciando la concha en tanto miraba hacía dónde yo estaba, el desgraciado se deleitaba a sabiendas que el pequeño hijo de esa Señora que tenía a su disposición no perdía ningún detalle de sus marranadas. Mi Madre sin darse cuenta lo que ocurría a su alrededor comenzó a jalarle el tolete con más fuerza, sintiendo los dedos gordos urgando en su conchita. El viejo se incorporó, se acercó a ella y le pasó la verga por sus pechos de nuevo, sólo que en ese momento ella acompañaba el paseo por su cuerpo de su verga. Mi Mami misma la llevó hacia la punta de sus pezones y comenzó a decirle cosas, a excitar a un más a ese viejo:

-‘‘Me gusta su miembro Don Mario, ..es muy grande, duro y está húmedo en la punta. ¿Cuántas mujeres lo han tenido en sus manos cómo yo? ’’. Le preguntó mi Madre cómo si el viejo le importara.

-‘‘¿Te importa eso, Güerita? ’’. Le preguntó Don Mario.

-‘‘No sé, siento que me da más morbo ’’.

-‘‘Olvidate de esas cosa, ..ahorita es tuyo, es má'. Ven acá, ahorita lo va' a disfruta' ’’.

El viejo acercó la silla hacía el closet dónde yo me encontraba, sin más se despojó de sus susios pantalones lanzandolos hacía aún lado, su terrible estaca se movia para todos lados. Después se dejó caer sobre la silla totalmente desnudo y sobandose su verga la invitó a que lo siguiera, la cuál pude constatar de que ya tenía babita preseminal en la punta.

-‘‘Anda Güerita, ..ven acá, te daré lo que tanto te gusta ¡Je, je, je!..’’

Mi Madre juguetonamente no se puso de pie para dirigirse hacía ese viejo, si no que así, agatas cómo se encontraba se fue de rodillas hasta colocarse frente a él en medio de sus dos piernas, esperando cómo cuando los perros te muevan la cola para que les lanzes la pelota, así estaba mi Madre, en espera de que ese viejo le diera la orden para que le chupara la verga. Don Mario tomó su verga con las manos y se la acercó a la boca, ella se sorprendió mucho juguetonamente, tanto que se fue hacia atrás en un intento cómo para hacerse la timida, pero el viejo la atajó de la cabeza con una mano dirigiendola hacia su organo, mi Madre terminó con ella en los labios.

-‘‘Abre los ojos Mama'ita ’’. De forma directa y autoritativa le conminó él a que mirara lo que le hacía con los labios.

Mamá, quién supongo yo que de alguna manera queriendo aumentar más el morbo y la excitación los había mantenido cerrados durante los primeros momentos, no tuvo ya de otra más que complacerlo y posar también la vista sobre aquel grueso palo de carne que ahora tenía totalmente pegado a sus almohadillados labios con los que tantas veces me había besado para despedirme todas las mañanas que me dirigía a la escuela.

-‘‘Eso chiquita ’’.

Le celebró el viejo al ver que ella le obedecía.

-‘‘Míramela y vé que dura me la pusiste ’’.

En tanto que al escuchar el antipático halago, y sin atreverse apartar la vista del tremendo falo que ahora con esas tremendas venas que parecía querer reventar a cada pulsación que su bombardeante corazón luchaba para mantenerlo firme, y que en la punta se encontraba babeante y desesperado para introducírsele entre los labios, hasta que trastocada por la obscena emoción del momento, Mamá no pudo más y tuvo que apartarlos para tomar una bocanada de aire. Reacción que aprovechó a su favor el viejo para violentarlos arremetiendo contra ellos con un fuerte empujón que consiguió traspasar su integridad y junto con al menos otros tres o cuatro centímetros más de carne, hundir la dilatada cabeza dentro de su linda boquita.

-‘‘¡Ooohh!! ¡Esssso!, así. Abre bien grande la boquita para que te quepa ’’. Comenzando a moverse hacia adentro de esa boquita el muy desgraciado satisfecho de volver a resguardar su cipote nuevamente entre los labios de mi Mamita.

Al verlo de alguna manera mi conciencia me atormentaba, sentía algo de culpa por todo lo que le sucedía a ella, si era claró que la mayor culpa era de ella, pero de cierto modo aunque no lo quisiera aceptar había gran culpa en mi. Mi Mami estaba sola, deseada y de algún modo había encontrado un lado oscuro que ella nunca se imaginó que tenía, tal vez era por todo lo sucedído con mi Padre que quedó transtornada, o quizás recordaba de más el cariño que había tenído hacía mi Padre, contraste lo que ese viejo hacia ahora con ella entre sus carnosos labios y lo que había sido su relación de pareja sexual desde mucho antes. Misma que aunque con apasionamiento durante sus entrañables sesiones amorosas, siempre habían sido afectuosas, llenas de cariño y respeto. Y sin embargo ahora allí estaba con aquella tremenda y portentosa virilidad clavada entre sus tiernos labios.

Sin duda alguna por la expresión que se dibujaba en el rostro del viejo, que ahora tenía media estaca metida entre sus labios, haciendo espacio entre sus mejillas llenándolas por completo, aparte de la sublime sensación que de seguro experimentaba allí sumido entre ellos, parecía disfrutar también o incluso aún más contemplando los esfuerzos que Mamá tenía que hacer para rodearlo y acomodarlo entre sus labios. Que eran tales que ocasionaban que incluso su rostro tuviera que deformarse para recibirlo cada vez que se lo incrustaba. Pero cuando el viejo desgraciado empujándolo todavía más adentro, embistió hasta el fondo y con todo para clavarle hasta la campanilla, o quizás más allá. A él pareció resultarle grato verla batallando antes de comenzar a lágrimear por reflejo luego de que sus ojitos azules parecieron querer salírsele fuera de los parpados ante la tremenda invasión a la que intempestivamente su boca estaba siendo sujeta.

-‘‘¡Gloggghh!.. ¡glaaghh!.. ¡Aaahhh!!! ¡ahh!, ah ’’. Mi Madre se separó un poco de esa estaca para poder respirar, pero sin lograr despegarse del todo ya que una ligera pelicula de babas unia sus atercipelados labios con la punta de ese moreno tolete.

-‘‘¡No!, no Güerita. Tú puedes. ¡Cómetela toda, hasta el fondo! ’’.

El viejo desgraciado, apresurándose a tomarla firmemente de la cabellera por la parte de atrás, le impidió a Mamá que se apartara de su terrible estaca, que ahora él no le permitía que expulsara de su boca aún antes de comenzar a regañarla cómo si eso a lo que la estaba obligando fuera algo que ella cómo mujer forzosamente tuviera que saber hacer, cuando aferrándose a su melena de cabellos dorados se la empujó aún más hacia dentro para ordenarle:

-‘‘¡Abre la boca y trágatela toda! ..que si te cabe ahí dentro ’’.

Pero aún cuando mi Mami hacía esfuerzos inhumanos para alcanzar albergar tremendo falo en su boca, todavía aún quedaban fuera algunos centímetros más allá de los que empuñaba en su mano, y aquello le resultaba imposible, si ya que con los primeros que ya había conseguido clavar dentro de mi linda Madre parecía estar comenzando asfixiarse y a ponerse muy colorada con lágrimas escurriéndole por las mejillas, ahora imaginarla con toda esa barra de carne hasta las anginas me parecía imposible. Pero ni aún así el desgraciado viejo mostró compasión alguna por ella, y en vez de apartarse para permitirle tomar una bocanada de aire, permaneció con su tremendo garrote clavado entre la laringe y el esofago de mi Mami, que regodeándose de su logro empezó a vociferar:

-‘‘¡Ooohh!! SSSíi.. ¡Rico!.. ¡Aaahh!! Que rico lo chupas, ..que rica boquita. ¡Asiii!! ¡Chúpalo má'!! maaahh ’’.

-‘‘¡Gloggh!.. ¡glagh!...’’

El gutural ruido proveniente de la garganta de mi Madre se alcanzaba a escuchar mientras intentaba ella respirar con aquella estaca clavada en la boca, y las congestionadas mejillas sonrojadas que se ahuecában alrededor del tremendo miembro que permanecía incrustado dentro de ella. La morbosa visión que inundaba mis ojos era por demás perturbadora para mí, el desgraciado viejo con mucha malicia había acercado una silla hacía dónde yo me encontraba escondido para que así yo tuviera el privilegio de estar en primera fila para poder presenciar la vejación y humillación de ver a tu Madre siendo taladrada en la garganta por un miembro descomunal.

El rostro convulsionado de mi Mami mostraba ya señales de sofocamiento y asfixia, y mientras que sus húmedos labios se amoldában sobre el venoso tolete cómo un poderoso sello, intentaba por momentos abrirse todavía un poco más alrededor de aquel miembro para permitirle romper el vacio y lograr llevar algo de aire hacia su interior que le sirviera para evitar desmayarse allí delante de él y de mí aunque ella no supiera que estaba a sólo centimetros de ellos.

-‘‘¡Ooohhh!! ¡Eso esss! ... Ya casi logras hace'lo ’’.

El desgraciado viejo todavía la elogiaba cuando moviéndose para atrás por fin decidió permitirle que respirara, dejándome ver cómo toda aquella porción de su grueso miembro había estado sumergida entre los labios de mi Mami, realmente quedé sorprendido al ver cómo iba reapareciendo totalmente cubierta por saliva. Y cuando finalmente lo retiró del suave cobijo de aquel par de labios rosados, un espumoso borbotón de saliva, que junto con un espeso hilo de baba que permaneció uniéndolos a ambos, también escurrió hacia la barbilla de Mamá que de pronto se vio embarrada con la reluciente baba producida por ella misma.

Aunque mi Madre no era práctimamente consciente de la manera en que su pequeño hijito de 12 años enfocaba su mirada en su rostro y en aquella tremendo verga que hacía no más de un par de segunto estaba guardada en lo más recognito de su garganta, y al verse liberada de la tremenda tarea, aún con las facciones desencajadas debido al abuso del que había sido objeto su boca, de algún modo intentó mantener cierto decoro y la delicada dignidad de la fina Dama que aparentaba ser con las persona de su ambito social o los alrededores de Colonia. Aunque precipitándose al respirar de repente pareció estar a punto de atragantarse con su propia saliva y mientras sus ojos cubiertos de lágrimas y enrojecidos todavía escurrían hacia sus mejillas, se sacudió con una serie de ahogados toses y no le quedó más que escupir un poco de aquella sustancia, perdiendo cualquier posibilidad de mostrar mayor compostura, y alzando la vista hacia el dueño de aquel terrible aparato invasor, se le quedó viendo sin poder ocultar algo de pena y bochorno ante lo sucedido. Situación que lejos de amedrentarlo, pareció entusiasmarlo aún más.

-‘‘¡Coff, coff!!.. ¡Aaargggghhh!!! ’’.

-‘‘¡WAOOWW!!! ¿Viste eso?, ¡Casi te la comes completa, Güerita! ’’. Lleno de morbo celebró de manera grotesca el muy cretino de Don Mario, al ver la carita desfigurada de mi Mamita.

No contentó con eso el viejo desgraciado decidió lucirse ante mi, el poderoso domino que tenía ya sobre mi querida Mamita, y agraviando aún más su dignidad, en cuanto ella logró salir del malestar que le había propiciado en la tráquea la saliva que había equivocado de vía, sin darle más tiempo para recomponerse, empuñó con firmeza su falo para sacudirla delante de ella de un lado hacia el otro, antes de empezar abofetearla ligeramente con éste delante de dónde yo me encontraba encubierto. Primero de un lado de su mejilla y luego cruzando su rostro hacia el otro lado, para volver a hacerlo de forma incluso mayormente sonora sobre la otra mejilla que usando la boca cómo caja de resonancia emitió un sonido hueco y mojado, ‘‘¡PLOOPH!!’’ Antes de que él comenzara a pasear el empapado glande sobre su cara y cubrir toda la superficie que pasaba con la reluciente sustancia de ella misma.

Con semejante humillación, no le bastó al desgraciado si no todavía para hacer más grande la vejación a la que sus sucias maniobras mancillaba el triste recuerdo de mi Padre, miré completamente aturdido cuando habiéndole parecido ya suficiente el ultraje contra el desencajado rostro de mi Madre y mi propia persona, separó su empapado ariete de las mejillas para terminar de levantarlo delante de ella y mostrarle sus enormes sacos rellenos de esperma que colgaban debajo de éste para decirle:

-‘‘Vamo' Güerita, ..enséñame lo bien que aprendiste a chupa' estos guevotes la última vez que vine cuando tu niño no estaba ’’.

Con cierto dominio ya sobre mi desencaja Madre, encajó su cabeza agarrandola por la nuca hacía sus dos enormes globos de semen. Mi Mamita sin ningún pudor quedó encajada entre la entrepierna del viejo olfateando y sintiendo sobre sus mejillas los dos sacos de esperma hambrientos también de sus caricias. Simplemente me hallaba anonadado, trastornado por el fácil manejo que tenía ese viejo pervertido sobre mi desmesurada Madre, que ahora se debatía entre lamer y respirar bajo esos aguacates de leche y ese pelambre de pelos chinos. Mi Madre, aquella mujer que con los ojos arrasados por las lágrimas y el enrojecido rostro cubierto de babas que ahora volteaba a mirarlo desde abajo, llena de lujuria y atenta ante lo que pudiera venir por parte de ese pervertido, chupaba, mamaba, sopeaba, lamia, y besuqueaba a escasos 40 centimetros de mi esos enormes güevos color marron y arrugados.

Y cuando creí que el alborotado cabello de mi Madre no me alcanzaría a dejar ver, el viejo pervertido decidido que yo no perdiera detalle de lo que hacía, apartó el pelo hacia un lado. Y fue así que con el corazón agitándose por completo dentro de mi ser logré no infartarme al verla besar con sus carnosos labios aquellos arrugados testículos, tal y cómo él decía que lo había hecho la vez anterior.

-‘‘¡Ooohh!! Eso e' Güerita, ..como te extrañaban mis güevos ¡Ooohh!! ’’.

Asi dijo el desgraciado viejo volteando hacía dónde yo me encontraba con su maldita sonrisa humillante antes de volver apartarla y abofetearla de nuevo con su pesada extensión de carne una y otra vez más, mientras las mejillas de Mamá se iban llenando de rastros de liquido pre-seminal por donde quiera que él la marcaba con éste. Hasta que comenzó a dirigir los suaves golpes de su repulsivo pene contra los carnosos labios de ella.

-‘‘¡Quieres volve' a chupármela, ¿velda', Mamá Putita?...’’ En tono sarcástico le preguntó el muy canalla para continuar insultándome al dirigirse hacia ella usando por vez primera el denigrante termino referente al adulterío que permitía mi Mamá al dejarlo entrar a su recamara cuando yo no me encontraba.

-‘‘¡Ouch!! ¡hay!! ¿porqué me dice así? ’’ En franca contradicción a lo que decía el viejo, ella intentó preguntar abriendo los labios para decirle pero sin oponerse a que los golpeara con su estaca cuantas veces quisiera.

Aunque mi Madre se hiciera la ingenua ante tal humillante nombramiento, sabía perfectamente porque ese viejo maldito la había apodado de esa forma, pero el desgraciado no se lo decía para humillarla a ella, si no que esas palabras denigrantes y ofensivas iban dirigidas a mi, que con los ojos desorbitados estaba alli viéndola delante de mí con esos labios obscenamente estirados alrededor de aquel grueso palo que intentaba devorar por completo, y apenas consiguiendo sostener la vista por un breve segundo antes de que abatida por la penosa vergüenza por el significado de aquellas palabras, ocultar las pudorosas pupilas bajo aquellas largas pestañas, que aunque intentaron ocultar su propio bochorno, al reabrirse sus ojos apenas un instante más tarde para volver a mirarlo, sin conseguir ocultar una ligera y silenciosas sonrisa que, completamente perdida de si, junto con una mirada de complicidad lo agradeció para terminar de hacerme comprender lo que sin palabras ella quería darle a entender que sucedía en aquel sitio entre sus desbordados instintos de fémina y aquel pervertido viejo abusivo.

-‘‘¡Gloghh!! ¡Ummh! ... ¡Shiiigh! ... ¡Glagshiasshh! ’’.

Algo semejante a esos sonidos fueron los que alcancé a escuchar de ella que articulaba antes de que nuevamente esa tremenda tranca se perdiera entre esos carnosos labios y aunque lleno de nervios ante mi petrificada actitud pero trastornado hasta la medula de los huesos por la excitación que me producía la desvalida condición de mi Mami que cada vez parecía abandonarse más ante su verdadera naturaleza, con mis pantaloncillos totalmente empapados continue viendo cómo mi progenitora seguía engullendo esa gruesa barra de carne que en su nuevo intento trataba de engullir la cabeza de aquel miembro que le llegaba de nuevo a la garganta para que al instante ella tratara de recular.

-‘‘¡Coff, coff!! ¡Aaahh!! ... ’’

-‘‘Tranquila Güerita, ..ya casi logras hace'lo. Va de nuevo, ..pero ahora mírame a los ojos ’’.

Los parpados de Mamá volvieron abrirse cómo si los inflamados ojos fueran a estallar y despegársele fuera de las órbitas que los contenían. Los poros de su respingada nariz se contraían y extendían con agitación al esforzarse por respirar mientras sus mejillas volvían adquirir un tono inflamado cercano al amoratado y de las comisuras de los labios empezaban a escurrir dos espesos hilillos de baba espumosa que bajaron hasta su barbilla.

-‘‘¡E, eso e' Mamá Putita!! A, assí. ¡Ooohhh!! Sigue empujando esa boquita de Puta que tienes en mi gran palo que tanto te encanta ’’.

Le expresó el maldito viejo hasta que para mi propia sorpresa vi cómo la garganta de mi Mami parecía abrirse de pronto cómo si algo comenzara avanzar por su esófago al ser engullido de manera algo similar a cómo lo hacen las serpientes para tragar alguna presa.

-‘‘¡E, essso Güerita!, ..¿ya ve' cómo si te entra? ..Mamá Puta ’’.

¡Don Mario tenía su enorme garrote incrustado en la traquea de Mamá!!, mi vista estaba petrificada, casi sin pestañar, estar viendo cómo tu Madre engullía un tremendo garrote cómo ese era muy morboso, y más cuando el desgraciado volteaba a verme y se reía para seguir empujando su terrible falo cómo queriendolo meter hasta los güevos.

-‘‘¡Trágatela toda completa, Mamá Puta! ..aunque cuando venga tu niño no puedas ni habla' ¡Je, je, je!.. ¡Mira que linda te ve' con mi garrote metido hasta el gogote!! ¡Je, je, je!..’’

Mamá aún con aquella arma del viejo encajada hasta dónde yo jamás me había imaginado que pudiera ser capaz alguna mujer de aceptar, comenzó a convulsionarse alrededor de aquel miembro cuando sintió las rizadas de vellos púbicos del demandante viejo que parecían estar por rozar la delicada nariz de mi Madre, cuando intempestivamente el malvado de Don Mario oprimió contra su nuca la fuerza de su mano y hacer lanzar la desprevenida cabeza de mi Madre hacia adelante con un fuerte empellón y tocar por un breve instante hasta el fondo de dónde la tranca pudo llegar. A lo que enseguida ella trató de apartarse hacia atrás con el pene chorreante y completamente cubierto por la reluciente saliva que mi Mamita había producido en su intento por complacerlo.

-‘‘¡Coff!, ¡coff! ¡Aaarrggghh!! ¡Coff!, ¡coff!! ’’

-‘‘Bien mi amol, ..¿ya ve' cómo si pudiste? Yo sabía que si podías hace'lo ..ahora ven acá, es hora de dalte lo que mereces ¡Je, je, je!..’’

Lentamente fue bajando con sus manos hasta sus caderas para desprenderla de la última barrera de su intimidad, sus pantaletas de encaje cacheteros. ( que ahora a cómo las traía enterradas no se podría decir si entraban a esa clasificiación o a las de las tangas.) Se dirigieron hacía la enorme cama matrimonial de mis Padres, ( que si mi Padre viera lo que ya sucedía en su cama seguramente estaría revolcandose en su tumba ). Volviendo al relato perdón, entonces la tiró sobre la hermosa cama de madera esculpida en roble, la observó completamente desnuda, separó sus piernas y acarició sus ligeros vellos de su sexo con su mano callosa, le dijo que lo tenía bien cuidadito y sabroso, aquello la estimuló más y por instinto abrió un poco más las piernas mientras ambos respirában agitadamente, observé cómo el desgraciado viejo se despojaba de su pantalón para subirsele encima a mi Madre. ¡Se la iba a volver a montar y yo ahí!!, a escasos metros de ellos dos, sé que lo que hacía estaba mal pero mi excitación en estos momentos era más grande que mi raciosinio. Con los ojos bien abiertos observé lo que se avecinaba en esos momentos.

-‘‘Que linda cama ¡Je, je, je!.. A parti' de ahora la empezaras a usa' cómo es debido ¡Je, je, je!..’’

Don Mario también subió a la cama, bastó sentir que subía a la cama, para que Mamá empezara a gemir delicadamente, y sin que él lo pidiera Mamá misma levantó las piernas y las subió a sus hombros, preparándose a recibir aquel pene tan descomunal. Se notaba muy nerviosa, recordando seguramente cuando se lo enterró por vez primera, estaba temerosa pero a la vez un extraño escalofrío le empezó a recorrer otra vez el cuerpo, en aquél momento sólo sentía una mezcla de temor y placer.

-‘‘Me gustan las hembras obedientes ¡Je, je, je!.. Si era eso lo que querías desde el principio, ..¡eso es lo que voy a dalte Putita!! ’’.

Entonces se separó un poco y comenzó a lamer sus piernas aceleradamente exclamando:

-‘‘Mi amol, ..hoy te voy a sacar hasta la mierda del culo ’’.

-‘‘¡UYYYHH!!! Don Mario, que cosas dice, ..mireme cómo me pongo de chinita. ¡Hagalo!, soy suya en estos momentos ¡Mmhhh!! ’’

Así pues me quedé petrificado y contuve el aliento cuando después de echarse hacia atrás, él descendió sobre el cuerpo de mi Mami, penetrándola por segunda vez. El cochino Portero acercó su descomunal miembro sobre su sexo, ella sintió que la penetró de un tirón metiendole la mitad de su verga en su cuevita. Mientras se hundía dentro, Mamá sintió caer su barriga sobre su esbelto vientre y su lengüa empezar a recorrer su cuello. Ella lo rodeó con sus piernas, su fofa contextura me recordaban la diferencia de edad que había entre ellos dos. Su velluda y arrugada piel se aplastaba ante la presión de los mazisos y torneandos muslos de mi Madre. Su respiración era pesada y ansiosa, parecía un perro desesperado, ancioso por devorar a su presa. La idea de que Mamá se dejara gozar por un viejo que podría ser mi abuelo, un viejo maziso pero feo; y que además sabía que yo me encontraba ahí viendolos, me calentaba de forma increíble. El mete y saca frenético, la montada que le estaba dando Don Mario, le arrancaban gritos de placer a mi Mami, su tercer orgasmo no tardó en llegar. La mantuvo unos segundos quieta hasta que ella se recuperó y así la envistió más duro gritando:

-‘‘¡Uff, uff!!.. ¡No puedo creer que me esté cogiendo a una Viudita tan buena!! ¡Je, je, je!..’’

-‘‘¡AAAHHH!!! ¡OUCHHH!! ’’ La escuché emitir unos ligeros quejidos, mientras que él entre que gruñía y suspiraba.

Cansada pero aún entregada a las clavadas del viejo, Mamá abrío los ojos. La fotografía de su boda sobre el muro color crema que teñia su habitación, con ella de novia y Papá sonriente a su lado, era testigo del abuso que estaba haciendo Mamá con su adulterio. Sus ojos se pegaron en la fotografía, ví cómo lágrimas brotaban de sus ojos y recorrian sus mejillas. Las lágrimas eran por un sentimiento de culpa, de culpa por no poder decirle que no aquel viejo que se saciaba con su cuerpo. Seguramente Mamá le pedía perdón a Papá por destrozar el lecho matrimonial dónde estaba siendo brutalmente penetrada, volvío apretar con sus piernas el cuerpo del que era ahora su hombre, lo abrazó, acaricio su peluda espalda, buscó su jadeante boca y lo besó cómo la hembra hambrienta que era.

-‘‘¡Deme más fuerte! ..¡ARRGGGHHH!!! ..¡deme más fuerte, Don Mario! ..¡perforame más duro! ¡AAAAhh!!! ’’ Gemía mi Madre suplicante, pegada a sus labios y aún con lágrimas recorriendo sus mejillas.

Mamá gritaba cómo loca con cada envestida, desde las cogidas con su chulo no había experimentado una excitación tal. Le besó su cara, su frente, metío su lengua entre sus manchados y sucios dientes que emitían un olor asqueroso y sintió el roce de su lengua con la suya, realmente me repugnaba todo eso que estaba haciendo mi Mami con ese viejo, siendo que ella siempre ha sido muy limpia y repudiaba toda la suciedad y la falta de aseo personal, pero no cabe duda cómo ella había cambiado tanto. Después lo vi separarse nuevamente para intentar descender sobre su cuerpo, intentando únicamente que su propio peso fuera el que le ayudará a abrirse camino entre las piernas de Mamá que suspiraba a cada vez.

-‘‘¡OUCHHHH!!!, ¡AAAAhh!!! E, es tan gra, grandeee ..muy grande ¡OUCHHH!! ..no me cabe ¡HAYYY!!, po, por favor ¡HAYYY!! ¡Te, ten cuidadoooooohhhh!!! ’’

-‘‘¡Calmate Güerita!!, ..pero si esta' toda empapada y aún así sólo te entra la mitad. Estate quieta y no te muevas, ..ya ha entrado toda y volvera a entra' ’’.

-‘‘¡Oh por diosss!! Despa, despacito Don Mario, ..tenga cuidado con lo que va hacer ’’. Le suplicaba Mamá muy preocupada, sentia bien dilatada su chochita y aún así no le entraba la verga del viejo.

-‘‘¿Pero que no dijiste que eras casada y con un niño? ¡Je, je, je!..’’ Preguntó él en un tono cómo ironico, de risa al notar el contorsionado gesto de anticipado placer que se dibujaba en el rostro de mi Mami.

-‘‘¡OOHHH!!, Po, por favor, métalo yaaahhh!! que mi niño no tardara en llegar de la escuela en cualquier momento y encontrarnos!! ’’. Contestó apresuradamente mi Madre, tentándolo a no detenerse si no al contrario, para que continuara el asalto a su intimidad lo más rápido posible.

-‘‘Pues ayúdame entonces Güerita, ..si no quieres que tu niño llegue de su escuelita y encuentre aquí bien ensartada a su Mama'ita ¡Je, je, je!..’’ Gruño el viejo.

-‘‘¡OOOHHH!! ¡NOOHHH!! ..¡AAHHH!!! ¡SIII!!! ’’ Alcancé a escuchar el largo y placentero gemido que de boca de mi Madre surgió al momento de que finalmente había logrado su cometido de acomodar en su interior aquel tremendo instrumento.

-‘‘¡AAHHHH!! Así Güerita, ..¡tómala to'a, hasta los güevos!! ’’. Casi en tono de insultó le gritaba él.

-‘‘Quieta, quieta, quieta Don Mario ¡Uhmm! ... Despacito, pacito ..deje que me acostummmbreeeee!!!! ’’. Gritó mi Madre al sentir con el viejo se dejaba caer sobre su cuerpo para encajarle más carne.

-‘‘¡Por Dios!, ..que rico se siente con mi verga toda clavada. Te siento cómo si me la quisieras ordeña'!! ’’. Terminó el indecente y morboso comentario refiriéndose a las reacciones involuntarias que la masculinidad del viejo provocaba en el cuerpo ansioso de mi Mami.

-‘‘¡SIIII!!!, Po, por favor ..siga, no se detenga por diossss ¡Arrgghhhhhh!!! ’’. Continuaban los casi histéricos maullidos de gata en celo que mi Made emitía.

‘‘¡PLOFF!!, ¡PLAFF!!, ¡PLOFF!!, ¡PLAFFF!!’’ Asi estuvieron unos minutos, dónde el pesado y moreno cuerpo de ese viejo subía y bajaba sobre el blanco y hermoso cuerpo de mi Mami, que sólo se aferraba con una mano de las sabanas y con la otra lo pelliscaba en la espalda. El desgraciado taladraba la pobre chochita de mi Progenitora sin piedad, sacandole berridos y gemidos de su garganta que yo no sabía si eran de dolor o de puritito gozo. Cuando Mamá casi estaba a punto de venirse el desgracido sacó su pene que estaba húmedo y muy erecto, sin decirle nada, se levantó de la cama y se incorporó ¡dejandola con un gran hueco entre las piernas!!. La primera reacción de mi Mami fue llevarse una de sus manos a su conchita para así retener un poco de placer que el viejo desgraciado este le había negado. Enseguida ella le recriminó:

-‘‘¿Que pasa mi amor….? ’’. Me sorprendio un poco que mi Madre se dirigiera a él con ese termino, pero la entiendo por el terrible placer que el viejo le estaba dando.

-‘‘¡Voy a miar Güerita!!, ..tanto brinco me revienta la vejiga ’’.

-‘‘¿A, ahora…? ’’. Le dijo respirando agitadamente.

-‘‘¡Si, ahora!! ’’. Contestó de forma Brusca.

Aquello parecio que molestó tanto a Mamá. Su carácter, su frustración, su cuerpo totalmente excitado reclamó por aquello y no se pudo contener, lo miró acercarse al baño y orinar con la puerta abierta. Mamá estaba atónita, su cuerpo completamente desnudo, con sus pesones cómo puntas y bañada completamente en sudor. Entonces confundida por lo que había pasado no se pudo contener y le gritó llena de rabia:

-‘‘¡Usted no puede hacerme esto!, ¡Ah!, ah ... Yo no he terminado todavía ’’.

-‘‘¿Hacer que..? ’’.

-‘‘Dejarme así, ..¡yo todavía no me siento satisfecha!! ’’.

No sé en que tono se lo dijo Mamá. Estaba molesta con ella misma y con él por ser tan poco hombre, se sentía burlada, usada cómo una simple cosa de placer, una Puta que pagas, coges y te vas. Don Mario se empezó a reír de ella, Mamá estaba de pie, completamente desnuda y deseosa de más verga, seguramnete sentia su chochita palpitar por más palo, lo tenía inflamado y estaba super frustrada. Ante eso el viejo sólo le miró morbosamente el cuerpo, con su bien cuidado conejo al aire libre. Al verla así su verga se paró de nuevo, pero esta vez Mamá estaba furiosa, esta vez decidió no esperar a más y acercándose a él le gritó:

-‘‘¡Acaso no es hombre!! ’’. Le dijo mi Madre realmente frustrada.

Entonces el colera de viejo explotó, le descargó una bofetada y la sujetó del brazo. Yo me asusté por la inesperada reacción del viejo, acercó su rostro al de Mamá y le dijo:

-‘‘¡Chupame el culo! ’’.

-‘‘¡No sea tan Cerdo!, ..que le pasa ’’. Le reclamó asustada.

Pero al parecer el viejo no estaba jugando, ante total asombro de mi Mami y mío, se volvió contra la pared, abrió las piernas y gritó:

-‘‘Vamo' que esperas, ..mete tu linda carita y chúpame el ano, eso es lo que quiero ’’.

-‘‘¡No quiero! ..que asco ’’. Le respondió Mamá repudiando el acto.

-‘‘Tú ere' la que quiere sexo, pedazo de Puta ..o lo haces o me largo de aquí y te dejo desnuda y ganosa cómo las Perras ’’.

Impactada, no sólo por las palabras sino por la naturalidad con que eran dichas, e incapaz de responder nada, Mamá ni siquiera se movió, sintiendo cómo se le iba la sangre a las mejillas. Tras unos instantes en los que no dejó de mirar con cara de asombro a su amante, finalmente pudo ordenarle a su cuerpo que iniciara el movimiento para repudiarlo mientras trataba de encontrar las palabras para expresar su molestia. Pero antes de que ella acabara de incorporarse él continuó:

-‘‘Bueno Güerita, no te voy a espera' todo el día ..si lo vas a hace', ven para acá y empieza a mamármelo. Si no, quedate ahí sentadita mientras que yo me largue y te deje más caliente que una Perra en celo ’’.

Mamá estaba en un dilema, por un lado estaba más caliente que un comal para hacer tortillas, pero por el otro lado lo que le pedía el viejo asqueroso era por demás humillante, una mujer de su estaus y de intachable imagen sugiriendole que mamara el culo de un viejo asqueroso, era una falta de respeto y de abobinación para una Señora de su clase y de su porte, estaba seguro que Mamá lo mandaría al demonio y le pediría que se largara pero su actiud me dejó impactado. Mamá se quedó callada, sabía que el viejo no estaba jugando, ante mis ojos vi cómo ella agachó la mirada y se dirigio hacía él. ¡Tuve la vejación de ver a mi Madre arrodillarse y separara sus nalgas para meter la cara entre ellas!!. Sacó su lengua hasta rozar su ano, y llena de asco lo comenzó a lamer despacio.

Yo cerraba mis ojos para no seguir viendo tan terrible humillación que estaba permitiendose mi Madre, ella siendo una mujer muy elegante, de mucho porte, la perfecta imagen de la pureza, la limpieza y elegancia, hincada chupando el culo peludo del sucio Portero. Mi Madre que era muy aseada y enemiga de la suciedad, ahora la miraba haciendo una aberración, algo tan asqueroso que me hacía pensar que esa Señora no era mi Madre, no era aquella la que estaba con la cara metida tras las nalgas de ese viejo. De repente Don Mario se volvió enojado, la agarró por el pelo y le hizo levantar la cabeza para mirarlo, mientras le decía:

-‘‘Vamo' a ve' si entiendes lo que te digo Perra, ..¡métela má'!! Quiero que me limpies el culo, ..si no haces cómo te digo, yo tampoco te voy a baja' esa calentura que tienes en la panochita. Tendrás que quedalte con la ganas de senti' mi verga ..y eso no le conviene a una Perrita cómo tú ’’.

Soltó su cabello y entonces mi Madre le abrió más las nalgas, asqueada metió su lengua dentro del estrecho orificio, era tan humillante, eso ya lo había hecho una vez con Fernando, pero no dejaba de ser aberrante. Mamá contuvo las arcadas de asco y las ganas de vomitar, pero siguió lamiendo en medio de sus nalgas cómo él quería.

-‘‘¡Oohhhh!!! Asi Perrita, ..satisface a tu macho que te dá verga ¡Ooohhhh!! ’’.

Mamá estuvo unos minutos lamiendo su culo, era tan repugnante que ya no soportaba verlo más, cerraba mis ojos pero el simple hecho de escuchar lo lametazos de su lengua contra ese agujero aspero y sucio casi me hace vomitar, lo que causaría que me descubrieran. Me tape la boca y traté de imaginarme otra cosa, algo que me hiciera olvidar lo que estaba sucediendo a escasos metros de mi. Para mi suerte no tardó mucho y sacó su cara de allí, se levantó para enjuagar su boca en el baño, después escupió al lavabo aquel sabor a mierda, era asqueroso. Mamá se sintió enferma estuvo a punto de vomitar sobre lavabo, pero Don Mario casi no le dio tiempo de recuperarse bien y pasados unos minutos la agarró por el brazo, le dio vuelta y la hizo arrodillarse nuevamente.

-‘‘Te falta mucho por aprender mi amol ’’.

-‘‘Suelteme Don Mario, ..ya fue suficiente ’’.

-‘‘¡Yo digo cuando es suficiente Perra!!, ..quieres juga' de Zorra y no sabes na'a. Ya entiendo ahora tus jueguitos ¡Perra!! Te gusta move'le la cola a todos los hombres de la calle para deja'los bien calientes, mientras te vas meneando el culote que tienes y vienes a tu casa dandotela de la gran Señora, ..yo te enseñare a ser una Perra, seras la mejor Perrita de toda la Colonia, claro que si ’’.

Mamá no decía nada, se mantenía en suelo sólo mirandolo, quizás pensando que el viejo tenía razón, cuando alguno de sus chantajistas la utilizaba cómo a la peor de las Putas era cuando disfrutaba al máximo. Mientras estaba arrodillada, el viejo alargó su mano y agarró uno de sus pechos, abultados quizás por la tremenda excitación que aún tenía dentro.

-‘‘¡Mmmh!! Que delicia de chichotas tienes ¡Perra!! Ahora chupame las pelotas, ..demuestra que ere' una buena Perrita lamiendo bolas, De aqui en adelante así te llamaré ..¡Mónica la Perra!! ¿Te gusta tu nombre Perrita? ’’.

Mamá se siente confundida. La mezcla de sensaciones se agolpa en su cuerpo y mente. Siente miedo, sabe que no quisiera que ese hombre la fuerce a nada; y se siente confundida, primero, por el hecho de que él la estaba llevando a una situación muy excitante, y la otra porque ese viejo estaba empezando a jugar con ella de una manera humillante, y para ella eso la hacía perder la cabeza. Sus piernas comenzaron a temblar de nervios y excitación. Quería responder Sí, sí, y en sus fantasías ése nombre de Perra, de Puta, de lo que sea que quisiera ese infeliz viejo para humillarla ella lo iba a disfrutar, la situación de sentirse una Perra para este viejo la hacía perder la cabeza y la capacidad para rasonar, el viejo le estaba pidiendo que fuera su mascota y ella, ella no sabía que contestar.

-‘‘Te hice una pregunta ..respóndeme ’’.

Mamá piensa fugazmente en la posibilidad de gritar, forcejear... ‘‘está sola en su casa’’, cerrada con llave y su pequeño hijo a una hora de que regrese de la escuela ( bueno, eso era lo que ella creía ) ¿qué podía pasar? Pero duda y pasa el momento de coraje. No se puede enfrentar al escándalo, que pasaría si los demás vecinos lograran escuchar sus gritos, o que vieran al viejo salir de la casa de una manera de más extraña, esta sola y de esto ella tiene la única manera de salir de eso... además está tan humeda de su entrepierna que decide tratar de sobrellevar la situación, pero le ganó el pudor y sólo asentió con la cabeza.

-‘‘Te estoy hablando ¡Perra!! ..¿te gusta tu nuevo nombre? ’’.

-‘‘Llá, llámeme cómo usted quiera, Don Mario ’’. Le responde con los ojos casi llorosos por la excitación que la invade.

¡Apenas puedo creer lo que responde mi Mami! Lo raro no es lo rápido que está sucediendo todo, tampoco lo extraña que pueda parecer la situación, sino que es real, que esté ahí... ella a sus pies, completamente desnuda frente a este viejo del que sólo sabe su nombre y que ha despertado en ella nuevamente esas cosas que sólo Fernando y Antonio habían sacado de ella. Ahora este viejo desgraciado viene a decirle en su propia casa que es una Perra y que necesita un dueño.

-‘‘Si, así es, ..Mónica la Perra. Es un excelente nombre para una Perra ’’.

-‘‘¿Po, porque me trata así Don Mario? ..yo, yo eh sido muy buena con usted ’’. De repente Mamá siente que va demasiado lejos. Una cosa es la fantasía y otra, otra estar a merced de un viejo que te dice que serás su mascota.

-‘‘¿Polqué? ..polqué quiero hace' cosas sucias contigo Perrita, ..y quiero llamalte de alguna manera especial, que revele tu condición ¡Je, je!..’’

Mamá quiere preguntarle la razón del porqué la humilla de esa manera, pero se calla, cree saber la respuesta, y además, con la manera de cómo se había enojado ya no estaba clara la manera de establecer un diálogo con él… Se trataba de un maldito viejo al que si se le antojaba podría golpearla de la pero manera, de un hombre al que iba a dejarse manosear cuando se le ocurriera la gana, de alguien que se convertirá en algo más para ella.

-‘‘¿No entiendes, Perra?, ..tú hará lo que yo quiera, y cuando yo quiera ’’. Le repetía el viejo con la cara de diablo.

-‘‘Pe, pero ...’’

-‘‘A ve' Mónica la Perra ’’.

Le interrumpe mientras la jala hacia arriba bruscamente de los cabellos por la parte de atrás, captando tu atención.

-‘‘Desde hace tiempo que venía buscado a alguien cómo tú para hace'la mi esclava. Puedes acceder voluntariamente o puedo obligalte. Yo creo que por cómo me has buscado estos días, ..por cómo estás de empapada ahora, y polque tu pequeño niño no se entere de las cochinadas que hace su Mamita cuando se va a la escuela, ..lo haremo' por las buenas. ¿Qué me dices? ’’.

Mamá se vio en una dilema ¿esclava? ¿La esclava de este viejo? La sensación embriagadora le invade todo el cuerpo. Ahora no sólo tiemblan sus piernas, si no que todo su cuerpo se sacude por lo que esta viviendo.

-‘‘¿Pe, pero qué me hará, Don Mario? ’’.

-‘‘Lo primero será prohibilte deci' las palabras ‘‘pero’’ y ‘‘no’’ ..las quitaremos de tu vocabulario. Si lo haces sera una falta para un castigo. Lo demá', ya lo iremos platicando ¡Je, je, je!.. ¿Qué me dices, Perra? ’’.

Mamá piensa que todo eso es una pesadilla, una nueva peasadilla dónde nuevamente ella será usada de la manera más ruin y humillante para otro hombre, un hombre que podía ser su Padre, ¡Mi abuelo!! Otra vez mi Madre se puso en esta situación en la que él la obligaba a decir cosas que se muere de vergüenza sólo de pensarlas, pero que la excitan tremendamente. Aprovecha la firmeza con la que aquella mano la toma de su rubia cabellera y se anima a responder con la voz entrecortada:

-‘‘Sí, Don Mario, ..seré una Perra ’’.

-‘‘¡Je, je, je, je!.. Bien, muy bien, ..desde ahora ya no será' Mónica, será' mi Perra, mi Perrita. ¿Quieres que yo sea tu dueño? ’’.

-‘‘Sí, Don Mario ’’.

-‘‘Que Perra tan malagradeci'a, ..¿podrías deci' al menos un ‘‘por favo'’’, no? A ve', ..pídemelo adecuadamente. Espera un poco ...’’

El desgraciado busca entre sus pantalones que habían quedado en el suelo, luego de su bolsillo saca su manojo de llaves con un cordon largo, sería de unos 30 centimetros más o menos. Sin imaginarnos que era lo que pretendia ese viejo desgraciado y aprovechando que mi Madre estaba agatas en el suelo con las piernas abiertas, volviendo su mirada hacia mi que me extremeció, levantó el brazo a media altura y cerró el puño a excepción del dedo corazón, que mantuvo tieso, en un signo que yo entendí como si me mandara a tomar por culo.

Sin embargo, su intención era otra completamente distinta. Volviendo la cabeza hacia mi Madre, llevó el extendido dedo a su boca y se lo fue introduciendo lenta y repetitivamente entre los labios hasta que lo tuvo perfectamente ensalivado. Entonces entendí el anterior signo y pensé que ahora se lo introdujería dentro del chocho a mi Madre, pero para mi sorpresa, el ensalivado dedo se fue abriendo poco a poco camino por entre la parte mas alta de sus nalgas hasta situarse en la entrada de su ano.

Sin dejar de acariciarle las nalgas, que incluso ya se mostraban bastante coloradas por los cachetazos, el citado dedo comenzó a ejercer poco a poco presión hacia adentro coincidiendo con el vaiven que hacía mi Madre con las caderas cuando este le soltaba palmaditas. No tardando el mismo a comenzar a introducirse suavemente en su culo. Mi Madre correspondió a este nuevo atrevimiento del viejo abriendo si cabe aun mas las piernas y jadeando ya de forma espasmódica, levantando incluso más sus nalgas del suelo y flexionando las rodillas para facilitar la penetración de su agujero trasero, que no tardó en verse invadido por el juguetón dedo del Cubano.

Fijándome en el brazo y los músculos del viejo, pude fácilmente comprender la intensidad con la que le penetraba el culo a mi Madre con su dedo, a parte de que la otra palma de su mano no dejaba de restregarse una y otra vez por encima de sus labios vaginales, mientras que ella, con la respiración entrecortada y casi ya sin poder gemir, miraba hacía arriba con los ojos en blanco y mordiendose ligeramente el labio inferior, sintiendo como ese dedo entraban y salían de su ano velozmente al tiempo que le masajeaban el clítoris con la otra.

Unos segundos mas tarde, el viejo ceso en su masturbación dejando los impregnados dedos dentro de su chocho, al mismo tiempo que la otra mano hacia lo propio con el que ocupaba su culo. A continuación, en el momento en que Mamá arqueaba violentamente su espalda, echaba hacia atrás su cabeza y se mordía el labio inferior, estalló en un largo y sonoro orgasmo que dejó la mano del viejo completamente impregnada de sus jugos vaginales. Durante unos segundos se quedó totalmente inmóvil disfrutando de su corrida, lo que el viejo aprovechó para sujetar el cordón largo y empezar a sustituir su dedo con la punta del cordón que había sacado.

La imagen era de lo más morbosa, un viejo desgraciado, moreno, robusto, tratando de meterle un cordón de llaves en el culo a mi Madre frente a mi a escasos 2 metros. Sin lugar a dudas había presenciado la escena más morbosa de mi vida, y mi pene estaba a punto de reventar bajo el pantalón. La tremenda escena seguramente se grabaría en mi mente por siempre, pero rápidamente caí en las sucias y mañosas intenciones de ese viejo. Asi mi Madre quedó con el manojo de llaves colgando de su prominete trasero.

-‘‘Ahora ya tienes colita ¡Je, je, je!.. Que me ibas a deci' Perrita. Hazlo menenado la colita ’’.

Mi Madre en una posición de lo más humillante, con una manojo de llaves colgando de su trasero, lo empieza a menear cómo lo haría una mascota y luego contesta:

-‘‘Soy una perrita, Don Mario, ..¿quiere ser mi dueño, por favor? ’’.

¡Apenas podía creer lo que estaba escuchando!. Mi orgullosa Señora Tapia aceptando ser la mascota de un viejo asqueroso para que la usara a su antojo y saciara con ella sus más bajos juegos pervertidos. ¿Hasta dónde iba a caer mi Madre con sus marranadas?, ¿que tan bajo iba a llegar por su calentura?. Era increíble ver cómo una Señora de su porte y de su elegancia cambiaba de esa manera tan extrema. El desgraciado sabía que yo lo veía todo, le gustaba ese morbo de sentirse observado por el hijo de tan flamante Señora, eso aumentaba su excitación y su perverción, ahora no sólo jugaba con la Madre, si no que también con su pequeño hijo.

-‘‘¿Y qué piensas hace' por tu dueño, Perrita? ’’.

Mamá lo mira a los ojos y piensa, ¿No puede simplemente montarla y manosearla a su antojo? ¿Por qué la obliga a decir esas cosas?.

-‘‘Podría llamarlo dueño, amo o señor, Don Mario… y ...usted me podría tocar y hacer lo que guste ’’.

-‘‘Eso ya lo hago, Perrita ..¿qué má'? ’’.

-‘‘¿Quiere que yo…? Yo lo obedecería en todo lo que usted me mande, ..y sería suya, su mascota, ..y haría lo que fuera por complacerlo, Señor ’’.

-‘‘Bueno, un poco mejo', Perrita ’’. Le dice mientras le da unas palmaditas en la cabeza, cómo lo haría con una mascota.

Enseguida le puso su miembro frente a la cara y sin pensarlo siquiera ella nuevamente lo introdujo en su boca y lo chupó cómo jamás lo había hecho, ni aún cuando fue obligada por aquellos asquerosos hombres. Mamá estaba perdida, nuevamente caía en manos de otro maldito pervertido, pero ahora era diferente, ahora era ella la que había aceptado esa humillación, ya no había chantaje ni abuso de por medio, era ella sola que había aceptado ser una mascota, era ella la que había aceptado ser la esclava del maldito del Portero, del asqueroso de Don Mario. La empezó a lamer de arriba a abajo, mientras el viejo la sujetaba del pelo, viendo mover su manojo de llaves sostenido del ano de mi Madre.

Como les decía, al desgraciado viejo le sobre excitaba abusar de mi Mamita mientras yo los veía, tanto que movió a Mamá en dirección a dónde yo estaba, de esa manera podía yo ver directamente cómo el manojo de llaves colgaba de su trasero, mientras la cabeza de mi Madre se movia hacía delante y hacía atrás chupándole la verga. De repente le empujó la cabeza para meterla hasta la garganta, yo miraba cómo Mamá temblaba para aguantar las nauseas que ese cipote le provocaba, Mamá sentía cómo esa cosas entraba y rozaba su garganta. Aguantó la respiración hasta dónde pudo, luego el viejo siguió guiando su cabeza por dónde quería. A Mamá nunca le había dolido la boca de tanto chupar y chupar, estaba con la boca abierta muy adolorida y la concha muy mojada. Quería comérsela entera, incluso la mordió levemente, fue entonces que se ganó otra bofetada de ese viejo. ‘‘¡SPLASH!!’’

-‘‘¡Cuidado Perra!!, ..¿que quieres arrancármela? Mámala bien ’’.

La siguió mamando sin prestar importancia a la bofetada, estaba sumisa con su nuevo jueguito, en su excitación había perdido el control total, cuando de repente el Portero que casi no podía respirar dijo entre jadeos ahogados:

-‘‘¡Ogghhh!! ¡Que rico Perra!! Has logrado volvermela a poner de fierro ’’.

El viejo ya no pudo aguantar más, los aterciopelados labios de mi Madre habían logrado bien su trabajo, haciendo que el Portero se tensara y pues al estallar su primera descarga fue a dar completamente contra el fondo de su garganta, que ante lo inesperado de la sensación, de inmediato intento cerrarse para impedir el paso de su descarga hacia su esófago y poder así expulsarla. Mamá pronto sintió que se ahogaba, al sentir que la lefa le subía hacia la nariz en el mismo instante en que la cabeza del glande se abría paso más allá de lo que pudiera ella manejarlo dentro de su ser. Tocando con él la pared del fondo de su garganta, por lo que sin poder evitarlo más, comenzó a lamentar su tonta decisión de haber pretendido hacerlo terminar de aquella manera y teniendo que respirar pudo sentir cómo esa viscosa sustancia resbalaba por su tubo digestivo con rumbo a su vientre.

-‘‘¡OOOOhhhhhh!!! ¡Grandísima PERRRA!!! ’’

-‘‘¡COFFF!! ¡COFFF!! ¡Argggghhh!!! ’’

-‘‘Eso, ¡Ooohhh!! ..¡así Perra!, tómatela to'a y no desperdicies na'a, ..que esto son puras proteínas para ti y si no te la acabas te puedes manchar con ella ’’. Le dijo al momento en que expulsaba una tercera y cuarta descarga para que fuera a parar dónde las otras lo habían hecho.

Pero ya para cuando Mamá esperaba recibir los últimos chorros cargados de su esperma caliente, de pronto el viejo extrajo su tranca de su cavidad bucal y sin siquiera preguntarle lo disparó contra su lindo rostro con tan buena puntería que cuando intentaba ella volverlo a introducir a su boca para succionar lo que pudiera quedar de su semen, la espesa lechada y pegajosa sustancia caliente, le nubló la mirada al caerle directamente dentro del ojo, que de inmediato Mamá cerró para intentar calmar el ligero ardor que le produjo.

-‘‘¡Ooohh!! Espera, espera ¡Ouch!! ’’

Fue lo único que alcanzó a decir mi Madre en tanto que todavía recibio al menos dos descargas más que aterrizaban contra su rostro y después, aún sin atreverse a abrir los ojos, el viejo desgraciado colocando su macana contra el angelical rostro de mi Madre, comenzó a batirle por toda la superficie de sus mejillas, incluso apartando con el mismo parte de la sustancia que aún cerraba su ojo, para untársela sobre el rostro y acercársela hacia los labios. Para después de haber terminado su aberrante acto terminara echándose para atrás y dejarse caer sobre la enorme cama de mis Padres.

Mamá sabiendo que finalmente ya debía de haber terminado, abrio al menos parcialmente sus ojos para alcanzar a distinguir que sería lo que él pudiera estar haciendo, para descubrir que ahora el habiéndose apartado de ella, yacía en su cama matrimonial terriblemente fatigado. Mientras que ella sin saber exactamente que hacer a continuación al menos se sintió satisfecha por haber complacido a ese hombre que ahora la trataba cómo una simple mascota.

El rostro de mi Madre era un desastre, tenía lefa por toda la cara, el ojo dónde le había caido el escupitajo colgaba de sus pestañas impidiendole abrir completamente el ojo. Sus mejillas sonrojadas mostraban el batidillo de leche que le había hecho el viejo con sus cipote, y por si fuera el colmo, la lefa empezaba a precipitarse rapidamente y a caer sobre sus tetas. Mamá tuvo que andar aciegas por la habitación para llegar al baño, cuando lo hizo rápidamente tomó una tolla para limpiar su rostro y voltear a ver al viejo que se encontara muy fátigado.

-‘‘Sirveme un trago y ven para acá Perrita, ..aún tienes que aprende' tantas cosas ’’.

Mamá no decía nada, el desgraciado la estaba tratando cómo Fernando y ella no hacía nada para impedirlo. Tomó un vaso y le preparó un trago de whisky, me dió tanto coraje que mi Madre sacara la botella de la mejor cosecha de Papá, la cual solo tomaba para relajarse y consentir su delicado paladar. Mamá ya no era Mamá, estaba como en transe, su pecho temblaba de la excitación, se levantó y fue hacia la cama para entregarselo, cómo si fuera su Esposa, cómo hacía ella cuando estaba con mi Padre. Después se acercó a él, sin que el viejo le dijera nada acercó su rostro a la suya y comenzó a recorrer su cuello con su lengua, después sus labios y acercó su lengua a su nariz que sentía su respiración sobre su cara, su boca debió de oler asqueroso, pero no le importó, se quedó en esa posición, quería sentir su aliento sobre ella.

Cuando se relajó, acarició su cara y le preguntó:

-‘‘¿Dónde has aprendido a mamal así? ..tu Mari'o no creo que te haya enseñado ¡Je, je, je!..’’

-‘‘Tengo mis romances ¡Ji ji ji!..’’ Le respondió recordando sus tantas experiencias con aquellos malditos.

-‘‘Pues te entrenaron bien ¡Je, je, je!.. ¡Parece que saliste de una escuela para Putas!! ¡Je, je, je!..’’ Mamá sólo atinó a sonreír y se recostó sobre su velludo pecho sintiendo su agitada respiración.

Mamá estaba perdidamente entregada al viejo, hasta parecía que lo amaba, se mantenía abrazada del Portero cómo si fuera su amante, cómo cuando mi Padre y ella veían una película o platicaban de sus cosas. Yo la verdad no sabía hasta dónde iba a llegar esta relación, el viejo sabía que yo estaba ahí, viendo. Le gustaba esa sensación, de demostrar que ahora tenía entre sus brazos a una mujer tan espectacular que ni en sus mejor años de su juventud jamás había tenido. Se sentia todo poderoso, un Rey en su trono con su Reyna aun lado. Después de un rato relajando sus cuerpos, ambos se quedaron hablando de muchas cosas, sobre aquélla cama tan especial cómo antes lo hacía con mi Padre. El viejo hediondo a sudor y mi Madre completamente desnuda a su lado. Don Mario la abrazaba con ternura, de repente le acarició el cabello y le dijo:

-‘‘Ya son casi las 12:00 p.m. será mejo' que me vaya Perrita, ..tu chamacó no tardará en llega' y yo tengo cosas que hace'. Si quieres lo dejamos para despué, ..tengo ciertas cositas que hace' contigo Perrita. Te las debo ¡Je, je!..’’

El viejo retiró su brazo quitando la cabeza de mi Madre que descansaba sobre él, ella se resistió a que se fuera y le dijo:

-‘‘Pero todavía falta algo ’’.

-‘‘¿Que falta mi Perrita? ’’.

No le respondió… sencillamente se le subió encima y acomodó su sexo sobre su verga, tratando de metérsela despacito, al ver sus fallidos intentos por acomodar la verga sobre mi sexo, aquel Portero la sujetó de las caderas y dijo enojado:

-‘‘¡Quédate quieta Perra! ..¿quieres verga? ..¿todavía no te llenas?. No te muevas hasta que te ensarté mi palo ’’.

El Desgraciado viejo tenía el concepto de que mi Madre era una Puta y la trataba cómo tal, pero lejos de sentirse mal, eso la excitaba. Acomodó su tranca y le dejó caer su conchita sobre su verga, aquello le dolió un poco, pero el sentir que se movía despacio dentro de ella fue una delicia. El viejo le lamía el cuello sin dejar de agitar su cadera que él subía y bajaba sobre su verga para que mi Mami siguiera el ritmo, mientras le chupaba los pechos de una manera suave, deliciosa, casi pude ver que salió un poco de leche de ellos.

-‘‘Siga Don Mario ¡Uhmmm!! ..hagalo rápido antes de que llege mi niño ’’.

-‘‘No Perrita, ..¡ya me paraste la verga y ahora aunque llegara tu chamaco o alguien má' impoltante, yo no me paro hasta no dejalte bien empapado el hoyito con mi leche!! ’’. Fue el procáz comentario que gruño él.

-‘‘¡No!, no, por favor eso noooo!, ..tiene que salirse antes, de que... yeehh llege mi niñooohhhh!! ’’.  Fue la inesperada respuesta de mi Madre.

-‘‘¡Ufff, ufff!!.. No me digas que a una mujel cómo tú, le da pena que su chiqui'o la vea gozando bien ensaltadita en la cama dónde su Papi jugaba con su Mami ’’. Soltó entre jadeos y risas el hiriente comentario.

-‘‘Por.. favorr.. Don Mario ..prometame que mi niño jamás se enterará de estoooohhhh!!! ’’.

-‘‘¿O que?, ..me vas a deci' que no te dan ganas de da'le un hermanito a tu hijo? ’’.

Yo apenas podía contener mi asombro ante lo mal que de pronto las cosas estaban pareciéndome, pues la actitud de aquel desgraciado viejo me pareciera sumamente vulgar por no decir que grotesca, pero aún más me sorprendía la manera en que mi Madre recibía los insultantes comentarios sin reprochar uno sólo de los mismos, cómo si no fuera su temor de resultar embarazada. Y en cambio ahora yo la veía apoyar sus piernas sobre la cama, para así impulsarse hacía arriba y dejarse caer para seguir fornicando.

-‘‘¡Ooohh!!!, ¡Oohh!!. Siento cómo me lo aprietas to'o y quiero claváltelo entero hasta el fondo para que te vengas cómo una Perra en celo ’’. Siguió su asalto verbal ante el abandono total de la linda y respetada Viuda de Tapia.

Mamá subió y de un sólo golpe se sentó en la verga de Don Mario. Un: ‘‘¡ARRGGGHHHH!!!’’ se confundió en el ambiente. Ella empezó a subir y bajar para sentir hasta el fondo y por todos los centímetros de su vagina aquel pene tan portentoso, para penetrarla y disfrutarlo hasta la saciedad. El viejo se afirmó de sus caderas y manteniéndola fija, colocó los pies a la cama y doblando las rodillas empezó a entrar y salir de la intimidad cachonda de mi Mami. Los cuerpos se confundían uno al otro. No había principio ni fin. Sólo dos cuerpos gozándose uno al otro.

-‘‘¡Dímelo PERRA!!, ..dime que ere' una cualquiera con ganas de que se la monte el primel tipo que pase por la calle, para así satisfacelte con una verga má' grande que la que tu Mari'o te dio en toda tu epoca de casa'a ’’ Dijo él mientras continuaba gozándosela.

-‘‘¡Ohhhh!! ¡Sssssííí!! ...siiihhhh!!!, ..si lo soy pero por favor no pare nunca, déjeme tenerlo así, lo siento hasta adentro ¡Ommhh!! co, cómo nuncaaaahhh!! ’’.

-‘‘¡Eso e'!!, ..pídemelo Perrita mía, dime cómo la siente; ¿alguna vez tu Mari'o te la clavó tan adentro? ’’. Alcancé a oírle preguntar.

-‘‘¡No!, nunca tan grandeeeeehh ni tan ricooohhh!! ’’. Contestó entre sollozos Mamá, agitando de un lado al otro su cabeza mientras respondía y se concentraba en recibir todo el placer que aquel viejo ponía a su disposición.

-‘‘Dime si algún día te cogio tan rico cómo yo, ..o si la tenía tan grande cómo la mía ¡Ooohhh!!! ’’.

‘‘¡PLAFFHH!!, ¡PLOFFH!!, ¡PLAFFH!!, ¡PLOFF!!’’ Se escuchaba por toda la habitación.

-‘‘¡NO, JAMÁS!! Hazme tu Perra, Papi ..hazme tu Puta, Amo ’’. Le dijo mi Madre.

En eso estaba yo, estupefacto sin aún poder asimilar la insospechada actitud que mi Madre era capaz de tomar al llegar a sentirse tan excitada cómo se veía en ese instante, intoxicada de placer cómo nunca antes la había visto yo ponerse.

-‘‘Házmelo por ‘‘ahí’’ ’’. Dijo mi encantadora y Puta Progenitora.

-‘‘¿De vera'? ’’ Preguntó el viejo, tal vez incrédulo, tal vez pensando que había oído mal.

-‘‘¡Sii!! ..damelo por ‘‘ahí’’ Métamela por ‘‘ahí’’ ...’’

-‘‘¿Por dónde?, ..dime por dónde ’’. Dijo el viejo, ya muy caliente.

-‘‘Po, por ahí ’’. Volvió a repetir mi Madre sin poder decir la palabra que el viejo quería escuchar refiriendose a la parte de su cuerpo que todos los hombres deseaban.

-‘‘Si no lo dice rápido no lo voy hace' ..y tu hijito te va encontra' bien ensartadita en la propia camita de sus Papis ’’.

-‘‘¡Cojame por el culo!, ..metame su verga en mi culo, la quiero sentir ..deme su verga mi Señor.. cojame mi amo por favor, cojame por la cola ’’.

No sé que efecto causó esto en el viejo, pero ni tarde ni perezoso se salió de ella y bajándose de la cama buscó la mantequilla que había traido mi Madre desde la cocina. Ella enseguida se preparó para lo que se venía y poniéndose en cuatro puntos Mamá apuntó sus nalgas hacia el viejo, dispuesta a recibir la verga dura de su nuevo ‘‘Amo’’. El viejo se acercó hacía el closet, me asusté por un instante de que pudiera abrir, pero sólo se quedó parado frente a dónde yo me encontraba, mi corazón latia muy fuerte, estoy seguro que él podía escucharlo. Agarrando su cipote con una mano y con la otra bañandolo de su eficaz lubricante. ¡El desgraciado quería que viera de cerca como se preparaba el garrote para encular a mi Madre!. Y ella lo esperaba cómo su Perra a cuatro patas sobre la cama, moviendo ligeramente las caderas. El desgraciado viejo estaba frente a mi, acariciando su garrote que muy pronto iba a estar incrustado en el intestino de mi Madre, viendo atravez de las rejillas del closet, quizás buscando mis ojos que cómo platos lo miraban todo. Dibujó una malosa sonrisa y creo que le alcancé a ver los labios cuando dijo entre dientes: ‘‘Abré bien lo ojos para lo que vas a ver ’’.

-‘‘No, así no, ..ven acá ’’.

Le dijo él al mismo tiempo en que se dirigía hacía la cama apartándose de ella por un instante se recostaba boca arriba sobre la cama dejando así la punta brillosa en mantequilla de aquel erecto miembro apuntando hacia el techo de la habitación y le ordenaba que se lo montara.

-‘‘Móntate aqui Perra, ..aquí esta tu silla, ensáltatela to'a para que no te caiga'. Quiero ve' como te mueves cuando la tengas hasta dentro, ..quiero sabe' si realmente eres tan Puta cómo te ves ’’.

Mamá pareciendo cómo si de un reto se tratara, enseguia se trepó encima de él y se dispuso a demostrarle bien claro sus cualidades de Perra dispuesta a complacer a su Amo. Se subió en él colocando sus piernas bien separadas a ambos lados del cuerpo del Portero y comenzó a moverse lentamente hacia abajo permitiendo que sus nalgas se apartaran y dieran cabida nuevamente aquella sensacional macana que poco a poco comenzó a ir desapareciendo dentro de su ser.

-‘‘¡Pero qué culo tienes, Perrita!!, ..dime una cosa, ¿tu Mari'o nunca lo usó? ’’.

-‘‘¡NOUCHHH!! ..Jamássss ¡HAAA!!! Esta muy grande mi Señor, ..todavía no lo tengo dilatado ’’.

Mamá se sujetaba las nalgas tratando de abrirse el ano al máximo y comenzó a bajar con fuerza su trasero sobre ese tronco, mientras el viejo la sujetaba con las dos manos en posición totalmente vertical para facilitar la penetración. La terrible macana parecía mucho más larga de lo que era en realidad. El desgraciado se había acomodado directamente hacía dónde yo estaba para asegurarse de que yo tuviera la mejor panoramica del enculamiento de mi Mami.

-‘‘¡Vamo', vete bajando chinga'o!, ..no que tanto me pedías que te enculara. Quiero ve' cómo se te mete mi verga en el culete ’’. Le dijo cuando el ano de Mamá se abria para permitir que el hongo entrara.

-‘‘No, no puedo seguir ¡ARGHH!!! No, no me va a entrar ’’. Dijo Mamá después de presionar un poco con su apretado esfínter sobre la verga.

-‘‘¡Tú aprieta bien y no me hagas enojar Perra!, ..que sino va a se' peor. Déjate caer ya verás cómo mi verga se clava en tu trasero sin problema ’’.

-‘‘Me, me duele mucho, Don Mario ..no, no puedo ’’.

Mamá iba bajando sobre esa tranca para presionar un poco y volviendo a subir cuando notaba el dolor de la dilatación de su esfínter. De esta forma, subiendo y bajando sobre esa durísima macana, su ano se iba muy lentamente dilatando y así el viejo iba disfrutando de que su glande entraba cada vez más en el delicioso y pomposo ano de mi Madre. El infeliz estaba impaciente, tuvo mucha tentación de cuando estaba intentando dilatar lentamente su ano, tomarla por la cintura y tirar hacia él, para clavarla hasta el fondo de su intestino, pero no lo hizó, por suerte. Dejó a Mamá poco a poco ir dilatando su agujero, hasta que en una de las ocasiones el glande penetró el estrecho agujerito.

-‘‘¡ARRRRGGHHHH!! ¡Casi me la meto entera!. ¡Ouch! Me, me parece que ya me entra ’’. Gritó Mamá asustada al notar que la verga ya parecía poder entrar.

-‘‘Ya lo veo mi Perrita, pues ya sabes. El capullo es lo má' gordo y difícil, ..o sea que ahora quiero que te la metas hasta el fondo y te sientes encima de mí cómo si se tratara de una butaca ¡Je, je, je!..’’

-‘‘¡Uff, uff!!.. Es muy gordo, ..no me voy a poder sentar en un mes ’’.

Mamá repitió la operación de unos segundos atrás comprobando que efectivamente el glande se podía meter por su ojete casi sin oposición y con un mínimo de dolor. Desaparecida la punta en el interior de mi Mami, se fue dejando caer muy lentamente sobre esa terrible tranca, haciéndo disfrutar al viejo del espectáculo de ver cómo el culo de mi Mamita se tragaba milímetro a milímetro toda la longitud de su miembro.

-‘‘Que siente', ..dime que es lo que estas sintiendo ’’.

-‘‘¡Aaaaaaahhhh!! Es cómo una sensación rara, ..no me hace daño. Es cómo cuando vas al baño y te dan ganas de aser, ..¡Ooh! pero más ricooohhhh!! ’’. Dijo Mamá mientras la verga iba desapareciendo por su culo.

-‘‘¿Ve' cómo si podías? ¡Je, je, je!.. La mantequilla siempre funciona. Venga clávatela hasta el fondo, ..ya verá como cuando te de por culo te gustará. Si a los maricones les gusta, por algo será. Ya verá cómo a ti también te da place' ’’.

Mamá se fue dejando caer hasta que sus nalgas tocaron los muslos del viejo. Para ese momento él ya había quitado las manos de la base de su tranca, que se aguantaba ya clavada en el ano de Mami. En ese momento dejó de abrirse el culo con las dos manos y las apoyó en el pecho del viejo. Por un instante vi cómo hizo a un lado a mi Madre para voltear hacía dónde yo estaba, cómo si me quisiera presumir lo que había hecho.

-‘‘¡Oh por dioossss!!!, que pasada!, me la he metido entera. Me siente llena. ¡Yo alucino conmigo misma!. Aquí sentada con una verga metida por el culo y sin quejarme ¡OUCHHHH!!! ’’.

-‘‘Es tuya Perrita, disfrutala, ..si tu Mari'o nunca te abrió el ojete de lo que se perdio el muy infeliz ¡Je, je, je!..’’

Eso me dio un coraje terrible, no bastando con tener empalada a mi Madre todavía tenía el cinismo de ofender la memoria de mi Padre, y peor aún con la descarada de mi Madre que no le decía nada por el insultante comentario. Hasta cuando finalmente acabo de empalarse por completo en aquella tranca, sus nalgas descansaron sobre los muslos de aquel viejo, la vi tremular de placer al saberse poseída por completo por aquel hombre. Por un instante quedó ahí, perforada y clavada en aquella estaca que seguramente estaba tocando las partes más profundas de su intestino que yo jamás había podido siquiera imaginar en que mi Mami pudiera alcanzar y quizás celebrando la dicha de sentirse tan completamente llena por primera vez en su vida. Mientras que yo, mudo cómo espectador sólo podía contemplar aquella estridente imagen de ver a mi Madre con sus zapatos de correr, sobre la misma cama que compartió con mi Padre tantos años. Unida de aquella manera al cuerpo de otro hombre y entregándosele cómo sólo una Puta debe hacerlo ante su cliente.

Entonces después de unos instantes que más bien me parecieron momentos eternos, ella volteó su mirada hacia el tocador sobre el que descansa una de las fotografías de la noche de bodas de mis Padres y reaccionó convulsionándose por cuarta ocasión en el día, al tiempo que otra oleada de placer recorría su cuerpo por completo, aunque esta vez me pareció que al haber descubierto aquella imagen que era testigo de su placer, la hizo bajar la mirada al tiempo en que parecía llevar sus brazos hacia sus pechos con la intención de cubrirse y resultarle menos vergonzosa la forma en que aquella verga la hacía vibrar de emoción.

-‘‘¡Ahora si mi perra!! ..aulla, chilla polque te la estoy metiendo en lo má' profundo ¡Ooohhhh!!! ’’.

-‘‘¡OUCHHHH!!! Siiii!!, la siento ¡HAYYYY!!! Me llegas hasta dentro ¡Ummhhh!!! ’’

En eso estaban cuando aquel viejo no le permitió más descanso y llevando sus manos hacia las caderas de mi Madre, la hizo levantarse unos centimetros hasta que apenas la cabeza de su organo permanecía dentro de mi Mami, revelando así buena parte de su erección que apareció cubierta con la amarillosa mezcla de mantequilla que ya se había derretido y se empezaba a precipitar hacía sus güevos. Entonces la hizo caer nuevamente y como muñeca volvió a levantarla una y otra vez, hasta que ella por si sola comenzó a levantarse sobre sus piernas y encajarse rítmicamente sobre su tranca y el viejo la ayudaba a producirle aún más placer, meciéndola hacia atrás y adelante tomándola por las nalgas con una mano mientras que con la otra le apachurraba sus tetas y las pellizcaba sin contemplación alguna.

Al mismo modo cada determinado tiempo también la nalgueaba y hasta dónde yo estaba se escuchaba el sonido de sus manos contra sus nalgas ‘‘¡SPLASSHHH!!!, ¡SPLASSHHH!!’’ y Mamá que ya se había repuesto de aquel momento de turbación, no paraba de moverse y parecía querer arrancarle su virilidad con el movimiento de sus caderas que parecían estar bailando un voluptuoso baile de cadera alrededor de esa verga. Don Mario parecía aproximarse nuevamente a su final, el culito de Mamá lo estaba llevando al cielo, se tiró sobre la cama dejandola a ella, para que ella sola se empalara y clavara contra su verga.

-‘‘¡Ooohhh!!! Asi perra, asiiiii ..¡Ooohhh!!! ’’.

-‘‘¡Siiii!!, Soy una Perra ..pero Perra de las buenas ¡AAAHH!!! ..me encanta ¡HAYYYY!!! Don Mario .. Me lleva al cielooooohhhh!!! ’’

Pareciendo el final de la bacanal batalla, el viejo se levantó por completo con mi Madre en brazos y su cipote bien incrustado, la encaminó hacía dónde yo estaba cómo para darme el mejor final de su espectaculo. Yo me asusté al verlo acercarse, pero como siempre se detenía en frente de la puerta. El desgraciado recargó a mi Madre frente al closet y le dio los ultimos embates. Claramente podía ver yo cómo esa terrible macana se enterraba en el culito rosado de mi Madre, escurriendo mantequilla por sus güevos, la macana se miraba imponente entrando y saliendo de esa cavidad, este desgraciado si no tenía cuidado me la podía dejar invalida.

Claramente estaba viendo a escasos 20 centimetros de mi rostro cómo aquella verga morena y excesivamente gruesa salió de su cuerpo y su culo quedó abierto por unos segundos unas 2 pulgadas, ¡este viejo desgraciado me la había floreado brutalmente!!. Ella pronto se acomodó para darle un beso en la punta y comenzar a mamarla golosamente. Lo succionaba fuertemente, y cuando iba a llegar al final le mordía la punta, eso hacia que el viejo se retrajera y no llegara al final.

-‘‘¡Ooohhhh!!! ¡PERRA!! ..¿polqué haces eso? ’’.

-‘‘Yo también tengo mis trucos ¡Jijiji! ’’. Respondió la muy cerda.

-‘‘¡Asi!! ..date vuelta ahora vas a ver lo que es bueno ¡Uff!..’’

Y entonces, mi Madre giró dandole la espalda para ofrececerle la redondez de sus nalgas, el rostro de mi Mami quedó pegado a la rendija del closet dónde yo me encontraba dentro. Yo estaba pasmado, podía sentir la traspiración de mi Mami frente a mi, de echo ella metio sus dedos para tomarse fuertemente de las rejillas para sostenerse de los embates del viejo. Esto era demasiado para mi, creo que ahora había llegado demasiado lejos, si mi Madre se enterara que su pequeño hijo tenía la mejor butaca para ver su desfloramiento le rompería su corazón en mil pedazos.

El desgraciado viejo en su maldita perverción había puesto a mi Madre ahí para que yo la contemplara mientras este se lo volvía a acomodar dentro. Yo al verla colocarse en tal posición sólo pude estremecerme al saber que de esa manera la verga le haría sentir un roce aún más intenso. Mi Madre le entregó su prominente trasero para que el viejo se lo volviera a tronar, yo estaba pasmado sin poderme mover, en cualquier momento mi Madre podría jalar la puerta y encontrarme ahí, pero cuando la puerta estuvo a punto de descubrirme el viejo recargó una de sus manos para impedirlo, en mis adentros se lo agradecí pero por otra parte este viejo desgraciado estaba ¡floreando a mi Madre!!.

El viejo la tuvo ahí, extasiada y victima de su poderosa reata, mientras que se movía freneticamente hacía el frente y hacía atrás y mi Madre con los ojos en blanco y tratando de respirar lanzaba hacía atrás sus caderas para encontrar el estocazo que la hacía sentirse llena, estoy seguro que hasta el estomago por esa potente tranca. Don Mario trataba de parar y contenerse pero no pudo más cuando se escuchó el primer gemido del viejo me hizo dar algo de pena ante la posibilidad de que alguno de nuestros propios vecinos pudieran oírlo. Y mi Mami al sentirlo palpitar y a punto de estallar se sacó la verga de la cola y apresuradamente acercó su boca a la manguera que bañada de mantequilla le había taladrado la cola.

Con sus labios, cerraron alrededor del enardecido falo succionando para recibir la sustancia que aquellos sacos de semen había producido para ella. Se veía cómo él se movía agitadamente, con múltiples contracciones, y estoy seguro que nadie ni alguna de sus Putas o Perras cómo él les llamaba se lo habían hecho así. El viejo dejó venir su semen dentro de su boca, que complacida recibió su descarga mientras que ella tragaba y tragaba y seguía succionando hasta que le dijo:

-‘‘¡Oooohhhh!!! ... Ya no puedo maaaaá, me va a saca' el cerebro si la sigues mamando así ¡Oooohhhhh!! ’’.

Mi Madre succionaba esa manguera que interminablemente le lanzaba escupitajos de leche, hasta que la boca se llenó y no tuvo más opción que dejarlos correr por la coyuntura de sus labios, claramente veía yo cómo la leche recien ordeñada por mi Mami caía hacia su carísima alfombra que muchas veces me impedía a mi pasar a su habitación con el miedo de que yo la ensuciara. El viejo ya extenuado le decía:

-‘‘¡Oojo joyy! ..ya me sacaste to'a la leche de las bolas. Deja ya de ordeñarmelas con la boca ’’.

Las succiones de mi Mami completaban el cuadro. Yo sobaba por encima de mis pantalones mi pene que estaba a reventar. Me la saqué sin hacer ruido, era algo que ya había aprendido con tas cosas, cuando veía a mi Madre ser poseída por todos aquellos hombres. Con sólo el simple hecho de tocarmela me vine en interminables chorros que corrieron por mi pantalón y calleron entre sus zapatillas y algunas botas que tenía en su cloret, cuando me recuperé mi Madre ya se estaba relambiendo los labios y el viejo ya se subía los pantalones.

-‘‘¡Estuvo increíble!! ¡Ufff!, ¡ufff!.. ¡Ere una bomba! ..hasta me duele la verga con sólo toca'mela. Pa'a la próxima te quielo encuera'a, ..ya no usara' bragas, tengo unas cositas pendientes que hace' contigo. Estoy seguro que me divertira' siendo mi Perra ..¿polque seguira' siendo mi Perra no? ’’.

-‘‘¡Si Don Mario! ..claro que lo seré ’’. Le respondió agachando la cabeza y mirando al piso.

-‘‘Don Mario, Don Mario ..¡Ya no soy má Don Mario! Ahora soy tu puto dueño, y así me dira' de ahora en adelante ¿esta entendido? ’’.

-‘‘Si mi Amo, ..lo esperaré desnuda y dispuesta hacer lo que usted quiera ’’. Respondia mi Madre entregada.

-‘‘Bien po' lo plonto te buscaré una cola, ..pasa po' ella a la caseta mañana, despue' veremo que má cosas se me ocurren. Te quiero ve' agatas moviendo la colita pa'a la próxima que regrese, ..así me esperara' cada ve' que venga. Ahora me voy, ..estoy seguro que necesitara' tiempo pa'a arreglate, ..tu chamaco no tardara en llega' y no quiere que te vea embarrada de leche ¡Je, je, je!..’’ Decía el viejo viendo para el closet.

-‘‘Si mi Amo ’’.

El viejo salió dejandola embarrada de leche, que de inmediato salió del transe dónde se encontraba y volteó hacía el bonito reloj que colgaba de su muñeca, se asustó un poco, eran ya pasadas la 2 y media de la tarde y según yo ya debía de estar ahí. Me preocupé, ¿y ahora cómo demonios iba a salir de ahí?, me quedé un rato esperando que Mamá saliera pero no fue así, se mantuvo en su recamara todo ese tiempo. Mamá se duchó prestando especial atención a su ano, que limpió cuidadosamente de restos de esperma y mantequilla lavando cuidadosamente sus heridas. Se secó rápidamente con ayuda de la toalla y se acercó al espejo desde el cuál se podía ver entera. Se contempló desnuda, con su chochito mostrando un caminito rojizo de pelos y sus pezones empitonados por el efecto refrescante de las gotas que no se había secado bien con la toalla.

Sintió deseos de tocarse las tetas, pero se reprimió. Ahora no le pertenecían, su cuerpo ya no era suyo. Quería ver su ano, así que se dio la vuelta flexionando su espalda, de forma que su culo y su sexo se reflejaban perfectamente en el espejo. Sin duda estaba más abierto, y bastante enrojecido. Se excitó. Repitió para sí ‘‘Mi amo me abrio fuertemente el culo’’, ‘‘Eres su Perra y te mereces que te rompan el culo’’. Le gustó cómo sonaba en su mente por que sonrio, y lo dijo en voz alta, quería oírse:

-‘‘Eres su Perra y te mereces que te rompan el culo’’.

Me quedé de piedra escuchando a mi Madre sumisa ante el recuerdo que le había dejado ese maldito viejo. Su excitación iba en aumento cuando se miraba lo irritado que le había dejado el trasero.

-‘‘Cuando tu Amo termine de abrirte el culo no vas a poder ni sentarte ’’. Le hablaba a su reflejo en el espejo que se enrojecía de vergüenza por lo que ella misma estaba diciendo.

Mi Madre estaba muy excitada: ‘‘Eres su Perra que estás deseando que tu Amo te la meta por el culo’’. Sus propias palabras mientras contemplaba su ano abierto, rosado y herido la estaban llevando a un estado de excitación extremo, contempló el líquido viscoso que manaba de su culo y resbalaba por sus muslos:

-‘‘¡Oh por dios! que estoy diciendo, ..mi hijo no tardara en llegar y yo para colmo sigo caliente ’’. Se volvió a incorporar dándose de nuevo la vuelta para contemplar por última vez su silueta de frente:

-‘‘¡Eres una guarra y mereces todo lo que te pasa! ’’. Dijo mi Madre volviendo a su cama.

Se acercó lentamente a la cama. Mientras cambiaba las sabanas, a su mente llegaron las imágenes de aquel viejo abusando de ella; ese viejo que compartía noche tras noche la cama con muchas Putas seguramente, había gozado de su cuerpo, un cuerpazo como él mismo lo había llamado, un cuerpo joven y hermoso de los que seguramente ni en su puta juventud pudo gozar; y ella ..y ella lo había dejado, lo había dejado manosearla y luego penetrarla; era una Perra ..había sido su Perra; su Puta, sólo porque la tomará, ese era su precio, no pedía más, sólo que la gozarán.

Se metió entre las sabanas limpias totalmente desnuda, seguramente sentia su culito ardiendo; se recostó de lado para no lastimarse, dándole la espalda a la entrada del dormitorio, y yo esperé. Esperé a que cayera en un porfundo sueño para salir de ahí, iba a ser muy arriesgado pero era mi única opción, así que esperé hasta eschuchar su fuerte exhalación y de inmediato y temiendo ser descubierto del todo, caminé de puntitas hasta salir de la habitación. Antes de salir por la puerta le dí la última mirada a mi Mami, dormía con una niña, con su trasero que había sido brutalmente penetrado apuntando hacía mi, me percaté de los grumos de semen que había por toda la alfombra, semen que habían escurrido de su cara y de su boca. La dejé descansar, y no era para más, además yo también necesitaba un descanso.

Caminé hacía mi cuarto, pisé el acelerador para de manera precipitada abandonar el lugar dejando a mi Mami descansar. Ya en mi habitación traté de calmarme mientras intentaba acomodar mis ideas que se agolpaban y se entremezclaban con las imágenes vividas hacía apenas media hora. Razón por la cuál en ese momento resultaba casi imposible para mí atinar a decidir que hacer o en que manera actuar cuando ella se levantara después de haber estado con ese viejo. Como podría yo actuar cómo si nada, después de haberla visto gozar y abandonarse a sus instintos de mujer ardiente?, ¿que pasaría con ella de aqui en adelante?. Y finalmente, ¿cómo podría yo ayudar a mi Madre para deshacerse de ese viejo si ella lo deseaba tanto?, sabiendo que era capaz de permitir otra vez , tener lo que supuestamente estaba reservado exclusivamente para mi Padre.

Absorto en mis tribulaciones, me pareció que habían pasado un par de minutos, cuando apenas sin darme cuenta habían pasado más de dos horas, escuché el ruido de mi Madre bajar hacía la cocina y yo, víctima de los nervios, intentaba hacer el acopio de valor necesario para esperar a que ella me llamara; con su voz melodiosa me buscó por la casa, ella al igual de nerviosa que yo me sonrio y con su voz dulce me dijo:

-‘‘¡Mi amor!, no te escuche llegar, ..¿ya comiste? ’’.

-‘‘No ’’.

-‘‘Enseguida te preparo la cena mi amor ’’.

Al verla tan radiante y con esa sonrisa imborrable pensé ¿y si realmente es lo que quiere mi Madre?. ...

Como siempre quiero agradecer sus comentarios y sus sugerencias... La verdad que la situación de Pedrito estaba cada vez peor, no sólo tenía que soportar la visita inesperada de ese viejo si no que ahora ese desgraciado pretendía querer empanzonar a su Madre, para el pobre esta situación empezaba a ponerse cada vez peor, para tranquilidad en parte para él una llamada inesperada por parte su Abuela evito que el viejo regresara a su casa, des-afortunadamente para Pedrito ese viaje quiso que otras personas se reencontrara con su Madre por lo que el viaje para el pequeño pelirrojo resultara otro calvario... no se pierdan el siguiente Capitulo en el cual Monica regresa al pueblo donde creció y donde se reencuentra con personas de las cuales ya se había olvidado...


Continuara brevemente.............ATTE Pedrito Tapia

‘‘Visitando a los Abuelos.’’

PD.... No se olviden de valorar el relato y escribir su recado para motivarme a contarles más... les mando un cordial saludo....
pedritapia08@hotmail.com


10 comentarios:

  1. Uhhhhhhhhh!
    Estupendo genio, esta excelente.

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    1. Muchas gracias.. me esmero en hacerlo gracias a su apoyo

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  2. ¡Magnifica intro amigo!.
    Ya la sangre volvió a mi cabeza, jajaja, pude leerlo de una, me volvió a encantar éste episodio y me gusta mucho el rumbo que le estás dando a la historia, está emocionantísima. Los detalles que introdujiste son sensacionales, eres un maldito genio.
    Es evidente que te esmeras, por lo cual te mereces todo el apoyo que te brindamos, muchas gracias a ti Pedrito.
    Veo con agrado que al pie del relato has hecho lo que sería "y en el próximo episodio.." lo cual me parece estupendo para hacerse una idea de lo que viene en la nueva publicación.
    Quedo contento también porque pensé que todavía tardarías un par de días más en postear ésta historia y me llevé una agradable sorpresa.
    La idea de que el portero la pueda embarazar es muy excitante y me pregunto si lo logrará.
    Mil gracias, excelente relato ¡y ojalá también publiques el que sigue antes! te mando un abrazote maestro, eres el mejor, el mejor.
    ¡¡¡Hasta pronto!!!

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  3. bien por las onomatopeyas de la felacion y coincido con Ricardo gracias Pedrito yo tambien pense que se tardaria dos dias mas ojala y adelantes tambien el nuevo

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  4. me recordo un poco al episodio del marino pero bien porque ese fue un capitulo muy bueno me gusta la dominancia que el portero esta empezando a ejercer sobre ella gracias pedrito y hasta el de la visita a los abuelos que como se dijo tambien espero que este antes de plazo je va a estar buenisimo

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  5. EL MEJOR DE TODOS TUS CAPITULOS PEDRITO!!!!!!!!
    TE PASASTE!!!
    MIS FELICITACIONES

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  6. cuentos los minutos a la espera de esta cachondisima historia

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