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jueves, noviembre 10, 2011

Capitulo (15)


MI MADRE Mónica.......... Capitulo (15)

‘‘Mi Tía Silvia.’’



Habían pasado ya más de tres meses desde la dichosa ‘‘juntita’’ en la Empresa de la que yo en pocos años sería el máximo dueño. Para fortuna de mi Madre no habíamos sabido nada de aquellos infelices, ella seguía al pendiente de la información que le daba el Abogado Arturo, ya lo recuerdan verdad, aquel infeliz nerdo que le abrio una pequeña rendija para librarse de su calvario, claro que a cambio de unos favores sexuales. Ella sabía que él era su unica esperanza para salir de aquella situación que la obligaba a prostituirse para esos desgraciados, pero para ello tendría que juntar las suficientes pruebas para delatarlos.

Mientras tanto, nuestras vidas no habían cambiado en absoluto, mi Madre seguía su vida con su pequeño hijito de 12 años, ese soy, el pequeño Pedrito, ese niño timido e inocente pero con una mente que planeaba y tenía todo controlado Je je.. Como le decía, para ella sus rutinas no cambiaron, a diario la miro ejercitarse arduamente, Mamá es una mujer adicta al ejercisio y la salud, se mantiene muy saludable y hermosa a base de trabajos cardiobasculares, ya que sale a correr casi todas las mañanas. En ocasiones usa la caminadora que tenemos en el garage pero por lo regular le gusta la calle, dice que le hace bien el respirar el aire de la mañana. Como siempre Mamá se viste con ropa algo provocativa, que por su escultural cuerpo es el sueño de todo hombre que la mira o se llega a topar por su camino.

La vida diaria de Mamá es muy secilla, grasias a que Papá nos había dejado muy bien acomodados, que si no fuera por el absurdo descuido de Mamá al firmar esos cochinos papeles nuestra vida no tuviera nada de contratiempos, pero aulado a eso tenemos una buena manutención mensual, tanto como ella o como yo no tenemos la necesidad de trabajar, a lo que ella aprovecha su tiempo libre para pulir su bien formado cuerpo, salir con las amigas y atender la enorme casa en una de las mejores zonas residencial de la ciudad.

Yo como siempre mantenía mis camaras alertas por si algo pudiera pasar, Mamá no había tenido contacto con ninguno de sus chantajista y a mi ya me tenía todo frustrado. Ya me había acostumbrando a verla a cuatro patas. Tanto era mi afán de volverla a ver en situaciones comprometedoras que en ocasiones decidía dejar las camaras solas, captando cualquier cosa que pudiera ella ocurrir en la casa, mientras yo me iba a la escuela o salía con mis amigos a jugar.

En unas de las imágenes muestran los desplazamientos de Mamá por la casa, quién se dirige primeramente al dormitorio, mientras camina se lleva la mano a la espalda y baja el cierre de su vestido de verano, se despoja de él quedando en una exquicita ropa interior de encaje, luego se quita el sujetador blanco dejando sus firmes y turgentes pechos al desnudo, introduce sus pulgares en el elástico de su minúscula tanguita blanca y la desliza por sus anchas caderas hasta quedar completamente desnuda, la imagen da cuenta de la perfección del cuerpo de mi Madre, se aprecia claramente el perfecto triangulo rojizo que cubre su monte de venus, los detalles de sus rozados pezones y sus pequeñas areolas.

Mamá toma una tolla y cubre su cuerpo amarrandola sobre su pecho, se dirige al baño y prepara la tina con agua caliente, sobre la que vierte mucho jabón espumeante y sus perfumes aromatizantes, se recoge su abundante cabellera dorada, se despoja de la toalla y sumerge su exquisito cuerpo lentamente en el agua hasta que ésta la cubre por completo. Con una esponja enjabona de manera muy sexy sus bien torneadas piernas, su liso abdomén, sus generosos pechos y su entrepierna, tomándo enfasis en el monte de sus pelitos. Quince minutos después abandona la tina y seca su cuerpo con la ayuda de la toalla. Se dirige hacía su closet, abre un cajón y escoge un camisón de color negro transparente, recoge la ropa de la cama y se acuesta mientras la televisión exhibe las ultimas noticias de la moda.

Por la mañana, Mamá despierta y estira su cuerpo somnoliento, se levanta de la cama, y se dirige hacía la cocina para preparar el desayuno, a continuación me despide con un tierno beso para irme a la escuela, luego ingresa al baño, toma los bordes de su pijama y se lo quita quedando completamente desnuda, toma sus ropas deportivas que consta de pantaloncillos cortos de licra y una pequeña playera estilo sostén que usan para correr, se coloca una banda en la frente y toma su reproductor portatil para salir a correr.

Como a la hora regresa sudorosa, sube a su recamara y toma una ducha corta, seca su cuerpo con una toalla, luego se aplica suavemente crema en sus pechos desde la base hasta el pezón, se aplica desodorante perfumado bajo las axilas y aplica una ligera capa de crema en su rostro. Se coloca un sujetador color melón con aplicaciones de encaje en las copas, el cual resalta el sexy canal que separa sus pechos. Escoge una tanguita del mismo color, pero de un tamaño menor que el habitual. Viste un pantalón beige y una blusa blanca bastante sujerente, complementa su vestuario con un pañuelo en el cuello. Se maquilla, toma su pelo dorado en una coleta y se dirige a la cocina dónde bebe su nutritivo licuado de todas las mañanas.

Esa es la vida de Mamá mientras yo estoy en la escuela, pero retomándo la historia, que eso es lo que les interesa ...Un sabado a medio día, estaba yo viendo el televisor en la sala cuando se escucho tocar el timbre. Ding Dang... Ding Dang... Me levanté un poco enojado ya que estaba viendo uno de mis programas favoritos y abri la puerta, ante mi, aparecia una mujer bellísima, me quedé estupefacto, se mostraba con una linda sonrisa y un par de maletas, yo me quedé intrigado sin saber que decirle, entonces ella rompio mi silencio diciendo:

-‘‘¡Hola!!, ...tu debes de ser Pedrito ¿verdad..? ’’

-‘‘Esté si yo.. ¡Hola!! ’’

-‘‘¡Pedrito, soy tu Tía Silvia!!, mucho gusto ’’.

Mi Tía Silvia, ...yo no conocía a mi Tía Silvia, es más jamás la había visto, siempre que se decía su nombre todos se quedaban callados y cambiaban de tema, la verdad nunca me quisieron decir algo sobre ella. Pero en fin, estaba en casa y era muy linda. La hize pasar a la sala para que esperara a Mamá ya que se encontraba arriba, cuando la pude observar me parecio una bella hermosa. Era una mujer de complexión muy delgada, nada que ver con lo voluptosas de sus hermanas.

Mi Tía es una mujer bellisísma, de 1, 60 de altura, de melena negra azabache totalmente lacia, tez blanca como mi Madre, nariz afilada, labios gruesos y ojos azules. Se le miraba un trasero muy apetitoso, con nalgas pequeñas pero abombadas y anchas, un culito con forma de pera. Unas perfectas tetas se balanceaban libres al dejar las maletas, unos deliciosos pechos bien parados sin la necesidad de usar sostén, con pezones muy pequeños y algo oscuros, ya que se le traslucian en su playera blanca con un estampado. Unas piernas lagas y delgadas, pero se miraban bien trabajadas, como que tambien hacía mucho ejercisio como Mamá. Adornaban exquicitamente su pequeño shorts de mezclilla, era muy linda además que venía bastante, bastante maquillada.

-‘‘Enseguida le hablo a Mamá, Tía ...espere aqui ’’.

-‘‘Claro que si Pedrito adelante ’’.

Me sorprendio mucho su llegada y además que fuera a quedarse aqui, ya que Mamá no me había dicho nada. Llegué a la recamara de Mamá y estaba cerrada, le toqué a la puerta un par de veces hasta que me contestó.

-‘‘¡Que pasa Pedrito!!, ¿que sucede? ’’

-‘‘¡Mamá!!, te buscan ahi abajo ’’.

-‘‘¿Pero quién?, no espero a nadie.. ’’

Mamá al parecer estaba dormida porque iba toda somnolienta, caminó hacía el barandal para asomarse por las escaleras, cuando lo hizo no pude evitar contemplarla, traía una pequeña playerita de tirantes blanca que le llegaba al ombligo, sus pechos se miraban exquicitos bajo la tela, que por lo ajustado de su sostén parecía como si le fueran a explotar, haciendo que el canal entre sus senos fuera más pronunciado y quisiera hacer brincar su sensual lunar en su teta izquierda. Por debajo traía un pequeño shortcito tan delgado que usa en ocaciones para dormir, son de color celeste y siempre que lo usa se le mete por la raja bien rico, además de que por lo ajustado que le queda dibuja perfectamente la ropa interior que trae puesta. Cuando se agachó para observar mejor, me apuntó con el trasero dejandome la mejor visión de toda su entrepierna, el short´s se subió por sus piernas aún más y me enseñó por unos instantes los bajos de sus exquicitos cachetes, por en medio se le podía notar lo pachoncito que estaba su chochito ahi escondidito. Entre su raja pude observar como la tela se hacía bola dentro de sus cachetes y cuando se enderezó enseguida se le dibujaron los oyuelos que se le hacen en las caderas. Se asomó por las escaleras sin reconocerla, cuando bajo se quedó de piedra.

-‘‘¡Mónica!! ’’ Le expresó mi Tía Silvia con gran alegría.

-‘‘¿Silvia eres tú? ’’

-‘‘Claro que si hermanita, vine a visitarte ’’.

Mamá dudo por unso instantes, creeyó que seguía dormida, jamás imaginó que su Hermana perdida viniera a visitara.

-‘‘¡Pero como!! ¿porqué? ¿dónde estabas? ’’

-‘‘Tranquila Hermana, ya habrá tiempo de platicar ...no te alegra que esté aqui ’’.

-‘‘Esté.. si, si claro... Lo que pasa es que no me lo esperaba ’’.

Las dos mujeres como es normal se pusieron a platicar tantas cosas, que a mi en escasos minutos ya me había enfadado. Mi Tía era muy bella, era la pequeña de las tres Villanueva, lo poco que sé de ella era que desde muy chica se había escapado con su novio, que sólo enviaba targetas a mis Abuelos de los distintos lugares en dónde se encontraba. La verdad la vida de mi Tía era un misterio, nadie hablaba de ella y cuando lo hacían todos se quedaban callados. Pensé que quizas como mis abuelos siempre fueron muy creyentes y debotos a la iglesia, talvez no les pareció que su pequeña hija se fugara de la casa sin haberse presentado ante el altar de blanco, pero esa era una historia que muy pronto entendería.

-‘‘Pero que estás haciendo aqui Silvia, ¿cómo llegaste? ¿cuándo..? ’’ Le recriminaba mi Madre inquieta.

-‘‘Lo que pasa es que me ofrecieron un trabajo aqui en la ciudad y aproveché de inmediato, sabiendo que mis dos hermanitas estaban aqui ’’.

-‘‘Vaya, pues si que me has dado una sorpresa, eres la unica persona a la que no me esperaba ’’.

-‘‘Bueno pues ya estoy aqui, ahora necesito un gran favor..’’

-‘‘Claro por supuesto, ¿que ocupas? ’’.

-‘‘Necesito quedarme unos dias mientras encuentro casa, lo que pasa es que me vine sin pensarlo ’’.

-‘‘Cla..claro hermanita esta es tu casa, quedate el tiempo necesario ...Pedrito lleva las maletas de tu Tía al cuarto de arriba ’’.

-‘‘Si, Má ’’.

-‘‘Que pena Mónica, tu Marido que va a decir ’’.

-‘‘Mi Marido fallecio hace unos meses, no te preocupes vivimos sólo Pedrito y yo ’’.

-‘‘Hay, lo siento mucho hermanita ...has de ver sufrido mucho ’’.

Dejé que las dos hermanitas se desahogaran y contaran sus vidas, mientras el botones subias las maletas, que por cierto estaban pesadísimas, parecia que cargaba piedras la condenada. Las subí hacía la recamara adjunta a la mia, la que usabamos de vez en cuando, cuando llegaba alguna visita como esta. Coloqué las maletas sobre la cama y como chiquillo curioso me dio mucho morbo de observar  como sería su ropa, me imaginé que por su escultural cuerpo ella también usaría lenceria como la de Mamá. Pero al abrir la maleta me encontré con unas sorpresas.

En una de las maletas había ropa muy rara, y muchas tangas, me entretuve examinando 2 tangas en especial; ambas prendas eran mínimas, incluso en lo que al formato de la tanga se refiere. Además, eran 2 tangas tipo bikini. O sea, de las que se suelen usar para ir a la playa, tomar sol y broncear la mayor parte posible del cuerpo salvaguardando sólo lo estrictamente necesario. había una tanga blanca, estaba manchada de leche reseca, que ha de ver sido de su novio. Era una tanga demasiado pequeña, muy parecida en tamaño y forma a las tanga que le había regalado Fernando a Mamá. Otras de color fucsia chillón con cordones muy extraños que no sabía como se colocaban.

Entre tantas pantaletas me llamó la atención una tanga roja, la que al sólo moverla se levantó hacía mi nariz ese delicioso aroma afrodisiaco de su intimidad, la verdad quién me viera diría que soy un chiquillo muy pervertido, mira que andar urgando entre las pantaletas de mi Tía que acababa a escasos minutos de conocer, pero como podran imaginar con todas las cosas que me han pasado no sabía yo en que ya me había convertido. Observé la braguita, era un hilo dental con 2 finos tirantes que sujetaban otro hilo central, también mínimo, tanto, que a duras penas puedo imaginar como se le vería a mi Tía Silvia puesto. Eran 2, las cuales de la misma talla, la M y de la misma marca.

Volví a llevarme la tanga roja de hilo dental a la nariz y aspiré, hondamente del fuerte aroma a hembra que esa minúscula prenda desprendía. Retuve en mis pulmones el mayor tiempo posible la respiración y, a medida que aspiraba, imaginaba a mi Tía embutida en esa mínima prenda caminando por la calle atestada de gente en los calurosos días del verano. En tan sólo un par de minutos ya fantaseaba con mi Tía que apenas había logrado conocer, y esque parecía una muñeca. Imaginaba que agarraba esa prenda por los cordones y se la hundia entre sus cachetes mientras caminaba, ¡en lo más profundo de sus pompas!!. Que le sobaba las nalgas a destajo al pedirme que le pusiera crema. Incluso que le había sobado las tetas. En cuanto imagino el pequeño pero bien formado culo de mi Tía, mostradolo por esas calles con las más variadas tangas de las más mínimas formas, me empalmo como nunca.

Mi mente voló de inmediato, y empezaba a recorrerla suavemente por sus muslos, sintiendo cada espacio de esas hermosas piernas, haciéndole sentir que ella era más que mi musa. Recorrer palmo a palmo, centímetro a centímetro, casi milimétricamente, y llegar, seguro estaba de ello, al lugar más recóndito y más caliente de mi Tía; tocar y sentir el flujo ardiente de su intimidad, hacer a un lado esa tanga que tenía entre mis dedos y que sentía su textura, su forma y hasta su olor; que mi dedo hurgaba en su lugar secreto, que profanaba el más preciado de su tesoro, casi sentí el calor y el olor que emanaban la pantaleta, no había vellos, me lo imaginaba, completamente depilado, primero uno, luego fueron dos dedos, entraba y salía más rápido, en tanto que ella se abría cada vez más para facilitar la faena, miraba su rostro agitado, sudoroso, su boca entrecerrada emitía de vez en cuando un gemido ardiente y placentero, sus ojos se cerraban, seguramente para experimentar con más intensidad ese momento tan lujuriosamente delicioso; de repente, en eso escucho que se aproximan mis dos bellas damas, enseguida cierro todo y trato de desimular mi erección, la verdad tener a mi Tía en casa aumentaría más mi perverción, tenía que pensar en algo para espiarla, recordé que en su recamara no había puesto ninguna camara  Maldición!!, de dónde sacaría una, tenía que verla completita y no me iba a quedar con las ganas eso se los aseguro.

-‘‘Esta será tu habitación Silvia, espero y te sientas comoda ’’.

-‘‘Es perfecta hermanita, además sólo serán por algunos dias ’’.

Pues así fue como llegó mi Tía Silvia a nuestras vidas, un bombón que no me podía perderme de observar, lo raro era que mi Tía era muy extraña, durante el trayecto de los dias casi no la veía por la casa, dormía todo el día para salír por la noche y después no la volvía a mirar, eso impedia mis planes. Yo sospechaba algo extraño, y empezé a dudar del trabajo de mi Tía, pero Mamá decía que era enfermera que trabajaba en el turno de la noche. Cuando estaba mi Madre, mi Tía salía con unas maletas y se iba a trabajar, para ser sinceros nunca le llegé a ver su uniforme de enfermera, siempre salía en jean o short's bastante ajustados. Pero cierto día cuando Mamá había salido con sus amigas, estaba yo jugando en el jardin de la entrada, cuando en eso veo salir a mi Tía Silvia.

Era como eso de las 5 de la tarde, traía un vestidito que le llegaba justo debajo de las nalgas, tenía unas tiritas que colgaban de sus hombros, el problema era su transparencia, casi se podía ver todo fácilmente, se le veía la tanga, también sus pezones, ¡todo!!. No tenía nadie que esforzarse para ver lo que estaba debajo, los zapatos eran altos como todos los que tenía, pero éstos se amarraban con tiras alrededor de las piernas, si, definitivamente no era una simple enfermera, era una bailarina o una puta, ¡una súper puta!!

Yo estaba tan intrigado con mi Tía, que tuve que vender algunos videojuegos que tenía para comprarme otra camarita, no podía seguir perdiendo el tiempo sin grabarla, así que fuí a una tienda de electronicos por la mejor camara del mercado. Encontré una espectacular, con un potente zoom incluido, ¡fenomenal!!, pensé en cambiarla por la que tenía Mamá en su recamara pero deseaba con más ganas ver a la ramera de mi Tía. Coloqué la camara en un punto estrategico, como decía el manual, hize un pequeño agujero en uno de los cuadros de la pared para meter la minicamara, la conecte al circuito cerrado y ¡SOPAS!!, ahí tenía toda la habitacion de mi Tía. La camara era maravillosa, podía girarla unos cuantos angulos para tener acceso a toda la habitación, era fenomenal, además el zoom que tenía era magnifico.

Con ese maravilloso aparato estaba listo y preparado, ahora sólo tenía que estar pendiente cuando mi Tía apareciera.

En uno de esos dias, Mamá había salido a una despedida de soltera de alguna de sus amigas, por lo que regresaría un poco tarde, lo que nunca me imagine fue lo que ocurrio esa noche y que les estoy a punto de contar.

Eran como las 11 de la noche, yo me encontraba viendo una maratón de peliculas que estaban pasando por el cable, cuando escucho la bocina de un taxi afuera de la casa, me asomé por la ventana porque ya tenía un poco de rato tocando su bocina, el taxista estaba desesperado. Viendo que el vehiculo no se movia salí para averiguar de que se trataba.

-‘‘¡Oie muchacho!!, conoces a esta mujer, dice que vive aqui ’’.

Al acercarme un poco más al vehiculo logré divisar una mujer en estado un poco inconveniente, por su melena negra y su tez blanca enseguida la reconocí, sin lugar a dudas era mi Tía Silvia, pero como les contaba su estado no era el normal, se encontraba completamente ebria, que les digo ebria estaba inconciente, su cabeza colgaba desmesuradamente y sus tetas mostraban que el desgraciado taxista no había perdido el tiempo en el camino, además de que sus piernas estaban muy abiertas casi mostrando su diminuta tanga sin el menor pudor, reconociendola plenamente me dirigí al desgraciado taxista:

-‘‘Si es mi Tía, ¿que sucede..? ’’

-‘‘Que va a ser, se encuentra bien tomada, ayudame a sacarla ’’.

Entre los dos tratamos de sacarla del coche y despertarla, el taxista la agarró por el chocho con fuerza, por encima de las bragas, y la sujetó por la nuca, como si fuera a levantarla en peso. Ella se encogió cerrando las piernas ante el inesperado apachurrón, abriendo los ojos y frunciendo el entrecejo, pero él ya había retirado la mano y no se percató del grosero tocamiento, ni siquiera se dio cuenta de que se le veían todas las bragas.

El ver como el tipo le manoseaba el chocho me originó una erección inmediata. El desgraciado taxista me la dejo a mi sólo diciendo que no tenía tiempo y que ya se marchaba, así que me tocó a mi lidiarla. La ayudé a caminar sujetándola por las caderas. Toda mareada, se abrazó a mi y la conduje hacía la casa. La verdad me dio mucho morbo, además recordando como el taxista le metía mano me dieron ganas de tocarla a mi también, seguro que el desgraciado le estuvo metiendo los dedos en el chocho, porque ya tenian rato afuera antes de que yo me percatara. Así que lentamente empezé a bajarle la mano desde la cintura hasta llegar a sus gluteos, eran fabulosos, redonditos y abombachados, no como los de Mamá. ¡pero tambien eran una delicia!.

Así la conduje hacía la casa, con una mano plantada en su trasero. En las escaleras pasó lo mismo, continue abrazandola mientras la manoseaba por todos lados, ella venía balbuceando algo sin percatarse de mis sucias intenciones. Tomé mi celular para hacerle algunas fotos, tenía que tener recuerdo de mis primeras manoseadas. Iba como dormida con la mejilla apoyada en mi hombro y con las tetas aplastadas a mis pectorales.

Yo seguía con las manos plantadas en su trasero, era una maravilla, no quería quitarlas de ahi en mi vida. Pasé frente al espejo y me detuve a ver mi reflejo, me sentía como un semental, me sentía más poderoso que el tal Memo, el chulo de Puerto Escondido. Le dí un fuerte tirón a la falda subiéndosela hasta la cintura para poder ver su lenceria, ¡WAOHH!! Era una pequeñísima tanguita, llevaba el fino hilo metido en el culo, oculto en el fondo de toda esa raja. Le magreé las nalgas con cuidado de no despertarla, las tenía duritas, se las manosé un rato hasta que se movío ligeramente. Al retirar las manos de su trasero, enseguida le bajé la falda y la conduje hasta la puerta de su habitación. La apoyé de espaldas contra la pared pero no se sostiene. Le dí unas cuántas bofetadas en las mejillas con la palma de la mano tratando de despertarla un poco, abró la puerta y la sujetó por las caderas para conducirla al interior de cuarto, cierró la puerta tras de mi. La quiero acostar en su cama pero me dice que la lleve al baño, la vuelvo a llevar por el pasillo hasta el cuarto de baño.

Ella caminaba con los ojos entrecerrados. La detengo frente al espejo, la sujetó por la nuca y la empujó obligándola a doblarse sobre el lavabo. Ábro la llave y le lavó la cara deslizando la palma abierta por todo su rostro, luego vuelvo a incorporarla con la cara mojada.

-‘‘Tía, voy a quitarle el vestido ’’. Le dije ya viendo que ella no hacía nada para impedirlo.

-‘‘No…’’ Me dijo débilmente, algo más despejada.

Pero no le hize caso, sujeto el vestido por la base y tiró hacía arriba bruscamente sacándoselo por la cabeza y dejándola en bragas y sujetador, un sujetador negro de copas pequeñas, dónde se transparentaban sus diminutos pezones y sus claras aureolas. También se le transparentaba el chocho por la parte delantera de la tanga y parecía llevar el culo al aire al sólo llevar una pequeña tirita oculta en su raja. Mi Tía Silvia consiguió mirarse al espejo, un destello de lucidez dónde entendió que estaba semidesnuda ante su pequeño sobrino. ¡Que no paraba de toquetearla por todos lados!!.

-‘‘Pe…Pedrito, trae mi pijama… Quiero mear…’’

Yo ya completamente decidido y arriesgandome a lo que pudiera decir después, le bajó las bragas tirándoselas hacía abajo de una tira lateral, dejándoselas enrolladas unos centímetros por encima de las rodillas, con todo el chocho a la vista. La sujetó por los hombros y la empujo hacía atrás obligándola a sentarse en la taza. Sus tetas se balanceaban frente a mi, incluso un pezón casi asomaba por el borde superior de su sostén sin que ella pudiera darse cuenta. A pesar de la borrachera, era consiente de que estaba meando delante de su sobrino, ya que se sonrrojó tímidamente como lo hacía mi Madre.

-‘‘Vamos Tía, ¿no quería miar? ’’

-‘‘Hey este.. Sí.. ’’ Respondio mi Tía moviendo su cabeza como si no lograra sujetarla.

Entre su borrachera y su semiconciencia me miraba con el ceño fruncido y la cara de pánico. La veo y le acaricio bajo la barbilla justo cuando sonaba el chorro de sus miados, le tomo una foto en aquella postura, sentada sobre la taza con las bragas en las rodillas y mirando hacía el objetivo.

-‘‘Qué linda es Tía ’’.

Pero el cuerpo de mi Tía sufrió una convulsión fruto de una arcada.

-‘‘¿Tiene ganas de vomitar? ...Levántese ’’

-‘‘Yo..Yo puedo sola, Pe…Pedrito pue..puedes irte…’’

La sujetó del brazo obligándola a levantarse, con las bragas bajadas. La verdad era que la traía como muñeca de trapo. Intentó subirse la tanga, pero sólo consiguió deslizarla de un lado y sólo un par de centímetros del otro. Aún no había terminado y al girarla hacía la taza aún vertía miados por el chocho, un pequeño goteo que caía sobre el borde de la taza y la loseta. Pero apenas tenía fuerzas para resistirse.

-‘‘Arrodíllese Tía, yo la sujeto ¡Ufff..! ’’

-‘‘Es igual… Pe..Pedro… No…’’

-‘‘¡Que se arrodille Tía, no ve que esta mal!! ’’ Trataba de hacerla entender para mi delite.

Ante mi insistencia, mi Tía se arrodilló. La sujeto por la nuca y la curvó violentamente hasta meterle la cabeza dentro de la taza. El cabello le caía por los lados hasta tocar el agua de la taza. Le mantengo la cabeza unos momentos dentro y aprovechando que esta con su culo en popa le doy varias palmadas en el trasero, manoseándoselo y metiéndole los dedos por la raja. Llegando hasta percibir mis dedos por encima de su arrugado agujero. Mi Tía intentó incorporarse, pero le volví a hundir la cabeza hasta casi tocar el agua. Tenía las tetas aplastadas contra el borde de la taza. Ella se sangoloteba, pero por la borrachera era yo quién tenía más fuerza.

-‘‘Vamos Tía, vomite para llevarla a la cama ’’.

Ya con malicia y aprovechando el momento, le tiro hacía abajo la otra copa del sostén y la dejó con ambas tetas al aire. Sin que ella pudiera evitarlo le doy unas nuevas palmaditas a las tetas, moviendoselas un poco, sintiendo su tividez, eran algo majestuoso, jamás me imagine que pudiera ocurrirme algo como esto, era increíble tener a mi Tía en esta situación, arrodillada con las tetas de fuera y completamente adormecida. Mi Tía trataba de guacarear pero le era imposible, mientras que yo estaba como loco sobandole el trasero, ella trató de incorporarse pero yo con la misma brusquedad, volví a curvarla metiéndole la cabeza dentro de la taza y tire de la cadena salpicándole de agua limpia toda la cara y parte su cabello. Aprovechando esa situación vuelvo a pegarle otra naldita en el trasero. Ella se quejaba un poco con todo el rostro mojado.

-‘‘Tranquila Tía, repose un poco ’’.

Sin soltarle la cabeza, con una mano me desabrochó el pantalón y me lo bajo junto con los calsones, hasta liberar mi pene que ya estaba a punto de reventar. Me arrodillo tras ella, manteniéndole la mano izquierda presionada sobre su cabeza en el fondo de la taza, mientras que con la derecha me agarró la verga para sacudirmela. (Recuerden que soy un niño, y si me la jodo seguramente que ahora si mi Madre me manda a un internado).

Me estaba haciendo una paja con mi Tía borracha. Su culo lo tenía a escaso centimetros de mi pene, pensaba en cogermela, pero sería demasiado, hasta para mi que ya era un pervertido. Además seguro que se lo diría a Mamá y para que les cuento, mejor decidi pasarle la verga por la raja, se sentía delicioso, esas perfectas nalguitas blancas eran mi delirio. Agarré la delgada tirita que se le metia en la cola y la separe enganchandosela en una nalga, le mire unos segundos el culo, era maravilloso ver como esas arrugas terminaban en un agujerito rosado maravilloso, me tome unas cuántas fotos más con el culo de mi Tía, hasta que no aguante más y empezé a lanzar chorros de leche sobre ella, con la punta de verga apuntada hacía su trasero, le bañe todo el culo.

Ya con mi cuerpo satisfecho le limpie las nalgas, le quité toda la leche que le había lanzado. Me hubiera encantado haberla dejado así, que durmiera con mi leche en su cola pero seguro y me hubiera delatado, asi que decidí que era suficiente perverción y la dirigí nuevamente hacía su habitación para que se durmiera, que no batallo mucho ya que sólo tocó cama y se perdio en un profundo sueño.

Yo me fui a mi cama muy contento, jamás imagine que eso pudiera pasarme, eso aumentaba más el morbo que tenía hacía mi Tía. Los dias pasaban y mi morbo hacía mi Tía aumentaba, ahora ella era la reyna de mi pajas en éstos momentos, a Mamá la había olvidado por un tiempo. Aunque en veces si le hechaba una que otra miradita a su recamara con mi monitor. Una tarde en la que Mamá y yo estábamos en la cocina preparando la comida, escuchamos llegar a mi Tía.

-‘‘¡Buenas tardes familia!! ...les tengo una sorpresa..’’ Nos dijo mi Tía con una sonrisa de oreja a oreja.

-‘‘¡Que pasa Silvia!!, porque vienes tan contenta ’’.

-‘‘Mónica, quiero presentarte a mi novio ...el es Esteban ’’. Dijo mi Tía dandole el paso a la figura que venía detrás de ella.

-‘‘Es un verdadero honor conocer a tan bella mujer ’’. Le saludo el tipo ruborizandola de inmediato.

-‘‘Mu..mucho gusto ..Mónica viuda de Tapia, es un placer..’’

-‘‘¡Silvia!! ¿no sabía que tuvieras hermanas tan bellas? Ja, ja, ja...’’

-‘‘Ya, ya parenle, que me voy a poner celosa Jijiji..’’

El disque novio de mi Tía, el tal Esteban tenía finta de chulo, con una sonrisa hipocrita que no le cabia en la cara, la verdad desde que lo ví no me cayó muy bien. El tipo venía vestido con camisa de seda y pantalón de pinzas, ambas prendas de color negro. Era un hombre de aproximadamente un metro ochenta y de unos 38 años. De pelos gúeros pero con las entradas y las sienes algo grises por las canas, de piel muy bronceada. Ancho de hombros, brazos fuertes y ligeramente velludos, de vientre algo abultado, cervesero, pero bien proporcionado. Yo diría que para las mujers algo apuesto.

-‘‘Mónica me da pena, pero quería saber si pudiera quedarse conmigo, bueno al menos hasta que consiga la casa ’’.

-‘‘Cla.. Claro que si, esta es tu casa Silvia ’’.

-‘‘Nos vamos a llevar bien Cuñadita. Ja, ja, ja..’’

El tipo tenía no se que, que me cayó del nabo, sería su faceta de chulo o no se yo, pero cuando mi Madre le dio la espalda para ir a la cocina, el desgraciado centro su mirada en sus nalgas de manera descarada, sin importale que mi Tía estuviera aun lado de ella.

-‘‘¡Oie que te pasa!! ’’ Le recriminó mi Tía por fisgón.

-‘‘Tranquila mi amor ...estoy jugando ’’.

Pues como mi Tía. Fue y se instaló en la recamara de adjunto. El tipo desde que llegó no tuvo ni la más minima pisca de lo que era el respeto, se sentía como dueño de la casa, revisando todo, comiendo a diestra y ciniestra todo lo que había en la nevera. El desgraciado agarraba los licores de Papá y se los bebia como si fueran cervesas, yo le decía a Mamá pero ella no le tomaba importancia, decía que era un invitado y por lo mismo tenía que ser amable y no estar de latoso.

La verdad tenía bien ganada la confianza de mi Madre ya que siempre la hacía reir o la chuliaba un poco cuando no estaba mi Tía, porque hasta eso, ¡el infeliz no trabajaba!! Se la pasaba bebiendo y tirado en la sala como holgazan, la verdad este tipo ya me tenía harto. Yo la verdad no podía ni verlo, así que me la pasaba por lo regular en mi cuarto encerrado, desde ahi veia y vigilaba todo lo que hacía el desgraciado.

Un día Mamá estaba en su recamara, yo la estaba observando por mi camara, ella se desnudó y se metió en la ducha, se tomó un largo y delicioso baño, al salir sólo se llevó unas bragas marrones con la tela muy delgada dónde se le transparentaba todo. Tras secarse, se puso las bragas y al abrir la puerta se encontró por delante a Esteban con su habitual sorisita que me tenía harto. Mamá se quedó petrificada. Sus tetas se balancearon ante el afrenón y su gesto intuitivo fue cruzar los brazos para taparse los pechos, aunque enseguida la mirada de su ‘‘Cuñado’’ bajó hacía la delantera de sus bragas, por dónde se podía apreciar la mancha triangular de su chochito, de hecho parte de su vello vaginal sobresalía por la delgada tira superior y por los lados. Creo que Mamá llevaba tiempo si depilarse ya que si se le veían por doquier. Sus tetas también sobresalían bajo los brazos y quedaba perfectamente visible el canalillo que las separaba.

-‘‘¡Es.. Esteban!! ’’

-‘‘Perdón si te asuste Cuñadita, pero creo que te hablan por telefono ’’.

El desgraciado esperaba alguna oportunidad para hecharle un ojo a mi Madre, como Tía se la pasaba en su trabajo de ‘‘enfermera’’ no se la pasaba en casa todo el día, así que el tipo aprovechaba para hecharle un ojo a su ‘‘Cuñada’’. En una ocasion llegaron unos pequeños vendiendo galletas para unos dadnificados por las inundaciones, enseguida mi Tío subió a buscar a Mamá. Cuando lo hizo, Mamá acababa de bañarse y traía tan sólo una playera que por lo mojada que venía se le traslucian todos los pechos, y por debajo sólo traía sus braguitas de encaje, creo que Mamá tan sólo había salido por una toalla, pero al ir por el pasillo se lo volvio a topar, era la segunda vez que quedaba en paños menores ante su disque Cuñado. Abochornada por la sorpresa, le dijo:

-‘‘¡Que pasa Esteban!! ’’.

-‘‘Unos pequeños ahi abajo ...que venden unas galletitas para ayudar a unos dadnificados ya sabes, la ayuda al projimo ’’.

Sin retirar los brazos de sus pechos, Mamá se adelantó hacía su cuarto. Esteban la siguió con la mirada, fijándose en cómo se le transparentaba la raja del culo a través de la delgada tela de sus pantaletas, de cómo vibraban esas nalgas con cada zancada. Se acercó a la puerta, Mamá se puso muy nerviosa, tapó su cuerpo rodeándose con una toalla para luego rebuscar en su bolso en busca del dinero. Yo lo había observado todo desde el rellano de la escalera, pero decidí no intervenir por miedo a que Mamá me reprendiera por andar inventando cosas.

A veces cuando Mamá limpiaba el polvo o le servía la comida, presentia que la miraba el tipo, que la deseaba de una manera animal. Era un cerdo y un baboso, pero no le quedaba más remedio que aguantarle, al menos hasta que mi Tía consiguiera una casa. Ese Noche Mamá tuvo que soportar nuevamente las miradas de su Cuñado mientras le servía la comida. Se había convertido en su criada y todo por ayudar a su Hermana, habían perdido mucho tiempo al estar separadas y no quería estropearlo con celos, que podian ser no ciertos. Decidio callar por ella, apesar de que el tipo fuera un desgraciado. Apestaba a alcohol y siempre estaba en casa con su mugrienta camisa abierta, devorándola con la mirada.

Pero lo peor vino después, una noche dónde ya todos nos habíamos acostado temprano, llegó mi Tía como a la 11 de la noche, creo que venía algo tomada, porque venía un poco desanivida, yo me desperté por el ruido de sus pasos, no le tomé importancia y me levanté por un vaso de agua a la cocina. Después de haber satisfecho mis necesidades nuevamente me dirigi a mi habitación, pero unos extraños ruidos que salian del baño me sacaron de mi somnolencia.

-‘‘¡Ooohhh!!!, ¡Aahhhh!! ¡HAYYY!!! ¡Aaahhh!!! ’’

Avanzé y asomé la cabeza por el borde de la puerta. Y ahí los ví, arrodillados ante la taza del baño cogiendo como perros, ambos con los cuerpos envueltos en un sudor brillante. Mi Tía tenía las bragas enrrolladas a la altura de las rodillas y el sujetador subido por encima de los pechos. Esteban contraía el culo rápidamente sobre las nalgas de mi Tía, sentada sobre su verga, mientras le sobaban las tetas y la besuqueaba por el cuello. Mi Tía jadeaba como loca con ojos cerrados, mientras el tipo le daba sin piedad, la verdad no supe como no levantaron a Mamá con sus quejidos, se esparcian por toda la casa.

Me oculté en mi habitación, sin encender la luz y dejando la puerta un poco entreabierta, con vista a la salida del cuarto de baño. Al cabo de unos minutos, apareció Esteban abrochándose los pantalones y subiéndose el cierre de su bragueta. Aún respiraba por la boca algo agotado, limpiándose el sudor de la frente con el dorso de la mano. Sacó un paquete de cigarrillos y se encendió uno, luego más tarde, salió mi Tía, ataviada con una bata de seda blanca que Mamá le había prestado. Se detuvo junto a él, y le dio un caluroso beso para después irse a dormir, no sin antes recibir un nalgadón ¡SPLASSHHH!!! Para que apurara el paso.

Yo la verdad me quedé empalmado con lo que acaba de vivir, jamás me imaginé verlos cogiendo como perros en el baño, me acosté un rato para recuperar el sueño, me tuve que hacer una paja para calmarme ya que no lograba dormir. Al día siguiente traté de preguntarle a Mamá si había escuchado algo, pero ella ajena a eso me dijo que no había escuchado nada. El tipo era un descarado, manoseaba a mi Tía estando yo presente, en una ocación lo vi de reojo sacarle la mano a mi Tía de su entrepierna mientras comiamos, este desgraciado era bastante desagradable. En esa misma tarde me dirigí al lavabo dónde unos dias antes el desgraciado se había cogido a mi Tía. Estaba hecho un asco, tuve que limpiar las manchas de miados de la taza y el papel higiénico tirado por todo el suelo, era un desastre. En una esquina junto con su ropa mugrosa obsevé unas revistas pornográficas, pero no quise tocarlas, sabrá que estaría haciendo con ellas.

Un día como todas las tardes el tipo se la pasaba viendo television mientras tomaba licor, yo pasaba por ahi cuando escuché la tele algo fuerte de volumen, me acerqué a él para decirle si podía bajarle un poco, ya que Mamá se encontraba dormida, pero al llegar el tipo dormía como un cerdo, me acerque para apagar la telé. Llevaba su apestosa camisa abierta, se le abrió hacía los lados dejando visible los robustos muslos de sus piernas y sus peludos huevos, el desgraciado estaba desnudo en la sala de mi casa, me dio tanto asco que decidí subir inmediatamente a mi cuarto, no quería estar ni un minuto cerca de ese asqueroso puerco.

Para colmo un día regresaba de mis clases como todos los dias, entre a la casa y no escuché ningún ruido, avanzé por el pasillo como normalmente lo hago. Cual sería mi sopresa al ver a ese degraciado masturbándose frente al cuarto de Mamá. Se pelaba su verga gigantesca, gruesa y larga, con una cabeza que parecía un gran hongo, poseía unos huevos tan gordos que no le cabían entre las piernas y una barriga peluda, como sus robustas piernas, un vello rojizo que resaltaba en su piel blanca. El tipo se la machacaba deprisa, seguramente espiando a su Madre.

El desgraciado vio que Mamá estaba desnuda, seguro que acababa de darse una ducha, porque daba vueltas y caminaba hacía su armario. El infeliz se deleitó con su hermoso culo y sus nalgas blancas. Sin querer Mamá se inclinó a recoger su toalla del suelo y su chocho se abrió, exponiendo su ano rosado y toda su almeja depilada. En ese momento se apretó fuertemente la verga dándose muy deprisa, ¡el infeliz casi se la arrancaba!!. Con mucho asco tuve la desgracia de contemplar con escupía semen a chorros contra la alfombra del pasillo, enormes gotas que se esparcieron por todo el suelo, retrocedí atemorizado a ser descubierto y logré salir de nuevo a la calle sin ser visto, me quedé espabilado por lo que acabava de ver, no lo podía creer, el desgraciado cerdo acechaba a mi Madre a escondidas, temí que terminara acosándola. De un cerdo como este podía esperar cualquier cosa. Lo que me impresiono fue su enorme pene, un tamaño increíble que sobrepasaba los veinte centímetros, un poco mas grande que la de Fernando, ahora comprendo los terribles gritos de mi Tía en el baño, debío de dolerle la penetración con esa verga de ese calibre. El muy cabrón estaba bien dotado.

Mi Tía trabajaba mucho, a lo que el infeliz no lograba montarla a diario, era por eso que el desgraciado se desquitaba a pajas usando a Mamá como su inspiración. Pero una noche, mi Tía Silvia llegó temprano, bueno para ella ya que eran como las 11 de la noche, llegó y se metió a su cuarto, yo por mi curiosidad prendí la camara del cuarto de ellos dos, seguro que el desgraciado la montaría, no iba a desaprovechar esa oportunidad.

-‘‘¡Esteban!! Cariño, ¡que alegría me dá verte!! ’’ Dijo mi Tía abrazándose a él con desesperación.

-‘‘Pues tú que me tienes abandonado ’’.

-‘‘¡Hay!! Mi amorcito se siente solito...’’

Sus bocas se unieron en un frenético beso en el que sus lenguas se entrecruzaban enérgicamente. Era mi Tía la que ponía más énfasis, mientras él la apretaba contra sí fuertemente y le acariciaba la espalda. Ese beso me pareció eterno, duraron minutos agasajandose sin dar tregua. Noté como mi pene trataba de querer levantarse dentro de mi pijama, bueno al menos el desgraciado me daría espectaculo pensé. Simplemente les observé detalladamente.

-‘‘Hasta parece que no me extrañas ¡PUTA!! ’’. Le soltó el vulgar comentario, dandome a entender que no era la primera vez que le hablaba asi.

-‘‘No digas eso, mira como se me ha puesto mi changuito sólo al verte ’’.

Esteban le metió la mano por debajo de la falda para toquetearle el chocho a mi Tía. Debió de tenerlo buen mojado ya que enseguida sacó sus dedos brillosos y se los llevó a su nariz.

-‘‘¡Mmmmm!! Esta calientito, y huele delicioso...’’

-‘‘Si mi amor, esta calientito para ti mi vida ’’.

Esteban se sentó en la cama, y mi Tía, conocedora de sus gustos, comenzó a desnudarse de forma muy sensual que no le conocía. Contoneaba su cuerpo con mucha sensualidad, cargando el ambiente de un erotismo especial. Me imagino que mi Tía trabajaba como striper porque lo hacía muy bien. Tras quitarse primero la camisa quedándose en sujetador, comenzó a desabrochar el cierre de su falda, y de una forma muy sexy fue bajándose la falda hasta dejarla a la altura de sus rodillas, excitandole a no mostrarle lo suficiente.

El desgarciado la miraba con cara de pervertido, y yo ya estaba completamente empalmado por el show que nos estaba brindando mi Tía. Ella continuó besando su estómago mientras le desabrochaba el pantalón a su macho. De una manera violenta tiró de su cinturón sacandoselo de golpe, mientras le bajaba el cierre de su pantalón movia las caderas como una gatita sexy, haciendo que aumentara nuestra excitación.

Llegó a los calzoncillos del tipo que ya se le adivinaba lo descomunal de su verga, no exagero, pero el bulto que hacía aquel aparato bajo su jeans no era normal. Mi Tía comenzó acariciarle ese bulto con la cara llena de lujuria y los ojos abiertos como no queriéndose perder detalle. Cuando bajó su asqueroso calson, la verga salío como resorte, casi pegandole en la cara. Ella sonrio y la tomó en sus manos acariciandola asombrada. Aquella reata era la delicia de cualquier mujer, yo creo que por eso era que mi Tía lo mantenia y lo trataba como rey. Viéndola en todo su esplendor, puedo entender porqué los terribles gritos de mi Tía en el baño. Debía medir, por lo menos, 22cm. y tenía un grosor que no la abarcaba mi Tía fácilmente con una mano. Verdaderamente, ese tipo tenía una verga que daba miedo.

Pero mi Tía no se asustaba ante semejante macana, sino que comenzó a besar apasionadamente ese pedazo de carne para luego dedicarse a lamerlo y chuparlo. Él tipo se agarró la punta de su cabezona y la alzó hacía su vientre con la intención de permitirle a mi Tía comerle sus enormes huevos colgantes. El desgraciado tenía buen nabo ya que le superaba la altura de su ombligo. Mi Tía enseguida se avalanzo a chuparle los huevos con ansia y gula, casi deborandoselos, llegando a meterse los dos juntos en la boca. Luego continuó un buen rato más mamando aquella tranca rodeada de enormes venas palpitantes hasta que él la tomó por los hombros e hizo que se tumbara sobre la cama.

-‘‘Ya Mamita, me toca chuparte el changuito ’’.

-‘‘¡Oh dios!! ..me encanta como le hablas ¡Aaaaahhhhh!!! ’’

Una vez acostada, Esteban terminó de quitarle toda la falda y las pequeñas braguitas a mi Tía. Ella se mordio los labios y separó todas sus piernas, a lo máximo que podía, me sorprendio la elasticidad que tenía. Con los dedos se abrió los labios del chocho para ofrecérselo por entero a su macho.

-‘‘Como me gusta, mojadito y muy peludito ...me encanta ’’. Le dio a notar el mantenido muy extasiado.

-‘‘Si mi amor, lo eh dejado muy peludo para ti. En el trabajo me dicen que me lo corte, pero yo lo dejo así para ti, porque se que te encanta ’’.

La verdad que si lo tenía muy peludo, mi Tía sólo se depilaba los costados para que no se le salieran de las bragas, pero en su pelvis mantenia una buena mata de pelos risados. Esteban le besó primero toda la parte externa del chocho, mordiendo sus labios mayores, así como el interior de los mulos, el pubis y su ombligo, provocandole a mi Tía unas descargas eléctricas que recorrieron todo su cuerpo estremeciéndola de placer. Mi Tía se retorcia y gemía de puro placer.

-‘‘¡Ohh!! ¡por dios mi amor!! ¡Aaaahhhhhh!! ’’

-‘‘¡Callate, vas a despertar a tu Hermana y a tu sobrino!! ’’

-‘‘¡Olvidate de ellos mi amor y comete mi changuito!! ’’

Pero cuando él se dedicó por entero a comerle la concha, mi Tía comenzó a retorcerse en la cama gimiendo de placer mientras le garraba por los pelos para que no le dejara de meter la lengua en el chocho. Al poco rato, mi Tía comenzó a chillar, pues el orgasmo había sido especialmente intenso y duradero. Su cuerpo se estremecía bajo el dominio de aquel mantenido. Mi Tía se corrió dos veces más, sólo con la lengua de Esteban, que ya debía tener empapada la cara con los tantos jugos que mi Tía expulsaba.

Esteban terminó de desnudarse, mostrando un tatuaje de una mujer desnuda en su pecho, se colocó sobre mi Tía agarrándole las muñecas por encima de la cabeza, y comenzó a jugar con la punta de su verga por toda la raja de mi Tía, haciendo incrementar su excitacion.

-‘‘¡Clavamela ya mi amor!! ¡Meteme tu gran palo y destrózame!! ¡Ahora soy tuya y seré siempre tuya cariño!! ¡Montame, cogeme yaa!! ’’

-‘‘¿Quieres que te reviente chango, Silvia? ...¿Dime quieres que te la sambuta? ’’

-‘‘Si, siiii, por favor metémela ya mi amor, la necesito ’’

-‘‘Dime que soy tu dueño ...Que soy tu rey ’’.

-‘‘Pero como puedes dudarlo mi amor ...soy toda tuya ’’.

-‘‘¡No puta!!, dímelo ’’.

-‘‘¡Meteme todo tu garrote mi reyyyy!! ¡Eres mi dueño!! ¡Mi señor, mi todo!! ¡Mmmmmm!! ’’

En ese momento Esteban dio un golpe seco, y más de la mitad de su verga se clavó en el chocho de mi Tía. Ella gritó tras sentir como se le abrían las entrañas con aquella enorme reata. Pero sus gritos no cesaron ya que el infeliz comenzó a cogerla rápidamente, haciendo que su cabeza botara sobre la cama.

-‘‘¡Oh por diosssss!! ¡Oh mi vida!! ¡Me matas!! ¡Así!! ¡Así no pares!! ¡Oh mi vida que grande eres!! ¡Aaaaaarrrgggghhh!! ’’

Mi Tía se retorcía gritando y gimiendo bajo el dominio de ese hombre, que le estaba provocando una cascada de orgasmos casi insoportable para ella. Me pareció que entrarba en un estado de semi catalepsia, pues su cuerpo temblaba compulsivamente y su respiración se entre cortaba entre suspiros y sollozos gemidos. Aquello era más de lo que podía soportar.

Empesé a hacerme una paja con la terrible montada propinada a mi Tía, cuando en eso, algo me sacó de concentración. Un bulto se veia en la puerta, vi claramente como empujaron la puerta de la recamara de mi Tía para poder observar, no podía creerlo, ese bulto no podía ser mas que ¡mi Madre observandolo todo!! Mi Mamá estaba observando como se cogian a su Hermana, ahora ya se de dónde me salió lo mirón.

Mi Madre se encontraba agasapada detrás de la puerta observando como le metian una buena tranca a su Hermana, no podía creer que mi Mamá fuera capaz de espiar a su Hermana. Así que me levanté y abrí mi puerta con cuidado para comprobarlo, tenía que ver con mis propios ojos a mi Madre de voyeur. La pobre estaba de rodillas viendo por la pequeña abertura que había logrado entreabrir, con lo poco que pude observar estaba muy colorada, me imagino que le daba un poco de pena estar viendo en esa situación a su Hermana, cerré la puerta y prendí la camara que tenía del pasillo, con esa no perdería detalle de la follada de mi Tía y de la voyeur de Mamá.

Me parecia increíble estar de espectadores Mamá y yo pero en fin, seguimos viendolos como cogian. Esteban dejó de bombear su terrible tranca y se la sacó lentamente. Mi Tía quedó en aquella postura, bien abierta de patas con su entrepierna bien expuesta, de su coño vi brotar mucho liquido espeso que manaba de sus entrañas. Cuando su respiración se fue normalizando, él la colocó de lado y se fue a su espalda, desde atrás, se la volvió a meter en el chocho. Mi Tía gimió al sentir nuevamente la penetración, pero su cara seguía congestionada, roja y sudorosa.

-‘‘¡Ouchhh!! Papi ..me llegas tan adentro ’’.

Esteban volvió a bombear a ritmo moderado, suficiente para que mi Tía pudiera soportar ese nuevo ataque. Con una de sus piernas levantada, pude ver lo enrojecida que tenía vulva. Mientras Esteban la seguía penetrando, con una de sus manos comenzó a estimular el hinchado clítoris haciéndola gritar de nuevo. Esto hizo que el tipo aumentara el ritmo de la follada, lo que provocó que pronto una nueva oleada de orgasmos se apoderaran del cuerpo de mi Tía, que entre gemidos y gritos parecía desvanecerse. De pronto, sintió un tremendo calor en sus entrañas, fruto de los chorros de semen que Esteban le estaba echado tras correrse nuevamente. Fue tanta la cantidad de leche que le inundaba en el utero que aún con la verga dentro salian por los lados ese liquido espeso.

Yo me había hecho dos pajas durante todo el acto y él sólo se había corrido una vez en las tres horas y pico que llevaban enganchados como perros. Mi Tía debía tener ya el chocho todo adolorido y extremadamente irritado, ya que al mínimo roce su cara se volvía en una mueca de dolor. Pero la muy puta aguantaba con tal de que él siguiera dándole placer.

-‘‘¡Hayyy!! Papi que porrisa me estás dando, ya me duele todo ’’.

-‘‘Ya tienes suficiente he ’’.

-‘‘¡No mi vida dame más!! ¡HAYYY!! ¡Quiero que me rompas por dentro!! ¡HAYY!! ’’

-‘‘Colocate a cuatro patas como una perra, que ya es hora de darte lo que tanto te gusta...’’

-‘‘Hay, ¿me vas a dar por mi colita? ’’

-‘‘¿Que no la quieres en el culo o que? ’’

-‘‘¡Si Papi!!, pero la última vez no pude sentarme en una semana, la tienes muy grande..’’

-‘‘Ponte a cuatro patas y muerde algo porque te la voy a enterrar toda..’’

Mi Tía no pudo, o no quiso negarse, era conciente que tenía que satisfacer al hombre que tanto placer le había dado. Se colocó de a perrito como él le dijo, y cerrando lo ojos le ofreció su trasero para que hiciera con él lo que quisiera. Esteban escupió varias veces sobre el ano, y utilizando su dedos comenzó a penetrarlos lentamente. Primero uno, luego otro, al final estuvo jugando con su agujero con tres dedos. Esto a mi Tía le gustó mucho, pues se la oía dar ligeros gemidos de placer. Ella intentaba relajar su esfinter lo más posible, y a juzgar con la facilidad con la que se lo dilataba me decía que no era la primera vez que le hacía eso.

-‘‘¿Quieres que te la meta por el culo?, ¡Puta!! ’’

-‘‘¡Ouchhh!! ¡Si Papi, metémela en el culo!! ’’

-‘‘¡Mmm!! Dime que quieres que te rompa el culo, ¡Perra!! ’’

-‘‘Oh si, mi amor, rompeme el culo.. ’’

-‘‘Suplícame que te parta el culo, ¡zorra!! ...Quiero que me pidas que te llene el boquete con mi carne ’’.

-‘‘Por favor Esteban, ¡rómpeme el culo!! ¡Meteme tu enorme verga por el culo y reviéntamelo, por favor!! ¡No me importa que no me pueda sentar en un mes!! Es tuyo, tómalo como más te plazca, mi amor.. ’’

Esteban volvió escupir sobre el agujero y comenzó a presionar la punta de su mastil hasta lograr meter la mitad de su glande. Vi como mi Tía cerraba los ojos y crispaba el rostro, pues intuía que en cuanto aquello la penetrara por completo no le iba a resultar fácil aguantarlo. Pero aún así esperó resignada, notando la presión que ejercía, y la resistencia que su culo, pese al intento de mantenerlo relajado, le oponía.

-‘‘¡HAYYY!! ¡Papi.. esperate, esperate!! ¡Papi.. pacito Papi pacito!! ’’

Él continuó empujando hasta que introdujo por completo su tranca. Entonces mi Tía dio un tremendo grito desconsolado, y por su cara comenzaron a caer lágrimas de dolor.

-‘‘¡ARRRGGGGGHHHHH!! ¡¡HAYYYY!!! ¡HAYYYMMMMM!! ’’

Esteban le metió las bragas en la boca para asilenciarla temporalmente, no quería despertar a Mamá, pero lo que ellos no sabian era que ella no perdia detalle desde hace rato.

-‘‘¡Callate Silvia!!, vas a despertar a todo el vecindario..’’

-‘‘¡HAYYY!! ¡Esque me duele Papi!! ...¡Me rompes mi colitaaaaaa!! ¡Ouchhhh!! ¡despa...citooooo!! ’’

Pero esto no había hecho más que empezar. Cuando Esteban tuvo todo el chorizo metido, la agarró de las caderas y apretó fuerte pero lentamente, haciendo que mi Tía sintiera como su cuerpo se abría de una forma que jamás había sentido. El dolor que sentía en su culo se fue haciendo más y más intenso, tanto que pensó que la desgarraría literalmente. Gritó con fuerza, era un grito claro de dolor. Creo que en ese momento no sentía placer. Mi Tía mordió su calzón lo más que pudo, pues el sufrimiento era más de lo que podía soportar. Lloraba y gritaba desconsolada mientras aquel portentoso macho seguía empalándola sin piedad. Su quejas de dolor no le conmovía en lo más mínimo, más bien lo excitaba más y aumentaba más aun la fuerza de sus embates.

-‘‘¡Toma hija de puta!!, esto es lo que querias, ¿verdad perra? ’’

-‘‘¡No la aguanto!! ¡Me vas a matar!!, ¡CABRÓN!! ’’

-‘‘¿Entonces quieres que te la saque?, ¡PUTA!! ’’

-‘‘¡Ohhh por dios!! Noooo ...Pero hazlo más despacio Papi, no tan rudo por favor... ’’

-‘‘¿Más despacio puta? ¡La quieres sentir poco a poco desgraciada!! ’’ Le dijo mientras disminuia el ritmo en un gesto de piedad.

-‘‘¡Aaaarrrrrggggghh!! Siiii. Así, así mi amor, despacio, despacio! ’’ Seguía suplicando mi Tía.

-‘‘¿Sabes qué, puta?, también quiero encular a tu Hermana..’’ Le dijo el desgraciado mientras la enculaba.

-‘‘¡Que!! ¿Que dijiste desgraciado? ’’

Pero el infeliz para no estar alegando le empezó a dar duro rápidamente, haciendo que mi Tía en vez de enojarse llorara de dolor.

-‘‘¡HAYYY!! ¡NOOO!! ¡Espera, espera.. no, así noooo!! ¡AAARRRRGGGHHHH!! ’’

Ahora si se le hizo algo más insoportable, y sus sollozos gemidos se fueron convirtiendo en gritos de dolor.

-‘‘¡YAAAA!! ¡Ya por piedad!! ...para, para Esteban, ya nooo..’’

El dolor había sido tanto, que mi Tía se había olvidado lo que su noviecito ese había mencionado de mi Madre, pero a Mamá no se le olvido, y al sentirse deseada por su Cuñado una oleada de estremecimiento y calor le recorrio el cuerpo. Al voltear al monitor del pasillo me di cuenta de que tenía una mano en la entrepierna, voltié cuatro veces para serciorarme de lo que estaba viendo, ¡Mi Madre se estaba masturbando mientras enculaban a su Hermana!!, esto no podía estar ocurriendo. Mi Madre estaba viviendo lo que yo sentía cuando veía cuando a ella la enculaban. Mi Mami estaba ardiendo por las morbosas imagenes que estaba viendo y además se había dado cuenta que el novio de su Hermana la deseaba.

-‘‘¡Por favor Papito!!, metemela despacito..’’

-‘‘Despacito mi vida ...ahi te va tu despacito ’’.

El tipo detuvo las violentas estocas y le empezó a dar mas pasmado, haciendo que sintiera cada centimetro de su tremendo garrote. Ahora si mi Tía parecía que volvía a sentir placer. Entonces pudo concentrarse más en sus sensaciones y comenzó a notar como sus intestinos se llenaban y se vaciaban al ritmo de las penetraciones. Volvió a sentirse tan excitada, y deslizando una de sus manos comenzó a masturbarse el chocho. Los gordos güevos de Esteban golpeaban sobre su chocho y su mano, mientras ella volvía a tener nuevos orgasmos que la hacían estremecer.

Esteban la estuvo enculando de esta manera durante un buen rato. En ocasiones llegaba sacarle la verga, pese a que ella le pedía que no lo hiciera, y esto me permitía ver lo extremadamente dilatado que tenía el culo mi Tía. El color rojo vivo, delataba la terrible irritacion y lo adolorido que tenía el ano. Pero llegó un momento en que ella parecía no notarlo. Y mientras él seguía montandola, ella seguía masturbando su chocho hasta que de pronto Esteban aumentó el ritmo inesperadamente, haciéndola gritar nuevamente. Mi pobre Tía empezó a notar como se llenaba de una nueva descarga de semen que le llenaba los intestinos. 

El tipo sacó su estaca de aquel hoyo abierto del cuerpo de mi Tía y un mar de leche salió tras ella manchando las sabanas de la cama. Ella se dejó caer boca abajo exhausta, y él se tumbó a su lado con su verga aún dura, sudoroso y jadeante. El culo de mi Tía aún permaneció abierto algún tiempo hasta que fue tomándo su forma natural.

-‘‘¿Que tal? Ufff..’’ Preguntó mirándola sonriente.

-‘‘¡Oh por dios!! Me has dejado mis agujeros adoloridos y destrozados ¡Eres fantástico cariño, que manera de coger!! ’’ Dijo mi Tía denotando asombro.

Me corrí nuevamente, mientras mi Madre se levantaba del escondite dónde se encontraba, cuando se puso de pie se quedó recargada en la pared con su entrepierna totalmente mojada, hasta parecia que se había orinado, yo me quedé al igual que ella tremendamente agotado, no podía creerlo, ese hombre era incansable. Él se había corrido, igualmente, varias veces, pero su verga no perdía potencia en ningún momento. Era portentoso.

Esperé un momento para recuperarme y observar que reaccion tomaba Mamá después de haber visto eso, estaba impresionada y extasiada por la escena de la que había sido testigo. Ver a Esteban, arrodillado, cogiendose salvajemente a su Hermana había sido increíble y dentro de lo increíble, tremendamente morboso. Aunque trataba de desvanecer la sensación, la escena le había excitado. Ver al novio de su Hermana decirle al oido que a la que deseaba era a ella la habían puesto muy cachonda, se quedó con los ojos cerrados recargada sobre la pared, recordando el cuerpo robusto y peludo de el novio de su Hermana, su forma de coger, la había calentado de una manera irremediable. Ella era una mujer hermosa, enamorada de su vida y de su hijo, se había masturbado como una pervertida, nunca lo hubiera imaginado, encontrarse con una escena tan bestial, la había hipnotizado.

Desde ese día algo en mi Madre cambio, se comportaba más complaciente con todos, con una ligera sonrisa que cargaba para todos lados y que no quitaba en ningún momento, yo me imaginaba que era, se sentía cachonda al saber que un tipo bien dotado, con un cuerpo robusto y fuerte la deseara, y que fuera el novio de su Hermana le daba un tipo de morbo extraño, algo que jamás ella había experimentado. Ahora ella era mas complaciente con él, ahora lo trataba como si realmente ya fuera parte de la familia.

-‘‘¿Quieres un trago Cuñado? ’’

-‘‘Haber échame una copa Cuñadita…’’

A Mamá le gustaba ahora exhibirse ante él, cuando se dirigía hacía el mueble-bar, al inclinarse para coger la botella, la faldita se le subió unos centímetros mostrando parte de sus braguitas y de sus cachetes bien formados bajo la tela. Le entregó la copa y él le apuntó con el dedo hacía la tele.

-‘‘Otro favor Cuñadita, me pasa el control remoto ’’.

Cuando Mamá le dio la espalda para ir por el aparato, el tipo se agarró el bulto para sobarselo, con descaro vi como mordia los labios y no paraba de verle el culo a mi Mamita, que por desgracia el mendigo control estaba en un estante algo bajo, por lo que tuvo que inclinarse nuevamente haciendo pompa, a lo que la descarada de Mamá paró mas la cola para excitarlo.

-‘‘Oiga Cuñadita, le han dicho que tiene unas piernas tan hermosas ...me encanta que use faldas. Es más debería usarlas todos los dias, se ve preciosa ’’.

Mi Madre no dijo nada, sólo se roborizo un poquito, y le brindo una pequeña sonrisa para no verse tan accesible, se bajó un poco la falda y le dio el control remoto, para perderse en la cocina y hacer la comida.

Esa noche me sorprendio escuchar a Mamá salir de su habitacion tan tarde, yo me encontraba navegando por la red y decidí seguirla con mi juego de camaras, amplie la camara de la sala y me quedé perplejo, ¡el desgraciado de Esteban estaba viendo una pelicula porno!!, Mi Madre bajó a la sala y lo encontró acostado en el sofá, roncando como un cerdo, el desgraciado se había quedado dormido después de masturbarse, si que era un asqueroso cerdo. Se econtraba con el pantalón a medias rodillas, con la camisa tapandole su entrepierna. Su barriga subía y bajaba al son de los ronquidos. Una parte de la prenda permanecía colgando hacía el suelo, dejando entrever sus huevos por su camisa, esas bolsa duras y ásperas, arrugadas y tupidas de vellos muy largos.

Mamá se sorprendio al igual que yo, pero al contrario de ella fue que se le quedó mirando los huevos unos segundos, se fijó en las manchas asquerosas de semen que había lanzado en el tapete y algunas gotas repartidas por el suelo. La imagen de ese hombre así era grotesca, ella tuvo que apagar el televisor y limpiar esas asquerosidades, se agachó para limpiar con un pañuelo de papel esas manchas de semen que habían caído sobre la costosa alfombra que habían traido desde el oriente. Eran viscosas y de un tono amarillento.

No podía creer eso, Mamá que siempre fue ajena a la suciedad y bastante renuente a las asquerosidades, limpiando la leche del novio de su Hermana, pero lo que me sorprendio más fue lo que en esos instantes hizo ella, ya con el papel en mano se lo llevo a la nariz, lo olió y después sujetándolo por la punta tiró el papel a bote de basura. Se fue a la cocina y bebio un vaso de agua, me sorprendio el semblante que tomó, enseguida sus mejillas se pusieron al rojo vivo, seguro que Mamá se había excitado con la leche de ese tipo. Nerviosa, se bebio el agua, entró a su cuarto y cerró la puerta tras de sí.

Esa desagradable experiencia la había marcado, acaso su cuerpo la traicionaba y lograba excitarse con el novio de su Hermana, a caso Mamá buscaría algún encuentro con el amante de su Hermanita. Al otro día Mamá se colocó un jersey largo tipo vestido de color rojo, muy cortito y ajustado que definía ese precioso trasero con forma de corazón, dándole un efecto de glamour asegurado, con un cuello ancho y grueso con cierre por un lado, sin mangas. En la cintura un grueso cinturón negro con hebilla plateada acentuaba su exquisita figura. Para las piernas una perfumada crema que hacía que estas le brillaran y se le vieran mas apetecibles y unos zapatos de charol a juego con el vestido. Se había levantado muy radiante. Su trasero se contoneaba con estilo y sus pechos se balanceaban con morbo.

-‘‘¡Buenos días, Esteban!! ’’

-‘‘Buenas Cuñadita, ¿a dónde va? ’’

-‘‘Salgo de compras con una amiga Jijiji...’’

-‘‘Pues te ves radiante Cuñadita, me encantas tus piernas..’’ Le dijo el infeliz sin quitar la mirada sobre sus pechos.

-‘‘¿Te sirvo algo antes de irme? ’’

-‘‘Un cafécito Cuñadita, ayer me desvelé mucho ’’.

Mi Madre se puso nerviosa, pensó que el desgraciado se estaba haciendo el dormido esa noche, que la había visto olfatear su semen, se fue a la cocina para prepar el café. Sus manos le temblaban. Ademas estaba demasiado sugerente con aquella falda y aquella camisa de corredera. Regresó al salón nerviosa y le entregó la taza a su Cuñado. Ella se puso a limpiar el polvo frente a él. Sabía que la miraba, que no apartaba la vista de ella. Tuvo que inclinarse, de espaldas a él, para limpiar un estante de los de abajo. La falda se elevó unos centímetros, dejando los bajos de sus nalgas a la vista de aquella bestia. Estaba demasiado provocativa, se había vestido tal y como él le había ordenado aquel día. Mi Madre estaba complaciendolo en todo, no sólo era su sirvienta si no que ahora se vestia como el tipo quería. Al incorporarse, se giró hacía él.

-‘‘¿Esta bueno Cuñado? ...el café ’’.

-‘‘¡Deliciosa Cuñada!! ...el café ’’.

La verdad que a mi no me estaba gustando ese jueguito que empezaba a iniciar estos dos, mi Madre ya sólo usaba faldas todo el día y cuando lo miraba no quitaba su estúpida sonrisita del rostro. Hasta parecía una chiquilla volada en sus primeros halagos. Esa misma  noche cuando Mamá regresaba de compras recibio una llamada que la dejó muy nerviosa, al parecer era de Fernando ya que sólo él era capaz de poner a mi Madre en pánico. El desgraciado panzón nos despertó con tremendos toquidos a la puerta, Mamá se levantó muy asustada para abrirle la puerta.

Yo la verdad que con el simple escuchar de su ronca voz se me quitó el sueño, el desgraciado ese no solo lograba poner en pánico a mi Madre, si no que a mi muy nervioso. Me levanté tratando de no hacer ruido, abrí la puerta de mi habitación y me fuí gateando hasta el varandal de las escaleras, desde ahí podía ver lo que sucedía en la puerta pricipal de la casa.

-‘‘¡Fernando!! ¿estás bien? ’’ Le miró a los ojos y estos se encontraban enrojecidos, síntomas de su enorme borrachera.

-‘‘Ven desgraciada, toma conmigo ’’.

-‘‘¡No Fernando estás loco!!, vete ahora mismo. Pedrito podria levantarse y darse cuenta de todo ’’.

-‘‘Pedrito, Pedrito estoy arto de ese escuincle, debería ya de haberlo mandarlo lejos ’’.

Se dirigío a la cocina, para abrir el frigorífico y sacar una botella de vino, luego se sentó en la mesa. Andaba muy ebrio con trabajo lograba ponerse de pie.

-‘‘Fernando por favor ya es muy tarde, es mejor que te vayas a tu casa ’’.

-‘‘Callate desgraciada, no me hables de mi casa por que ya estoy harto ’’.

-‘‘Fernando por favor vas a despertar a todos..’’

-‘‘No me importa, tu eres mi vieja, es más, mañana iremos a casarnos, seras mi mujer para montarte todo el día ’’.

-‘‘Fernando por favor, ya estás muy borracho vas a despertar a todos ’’.

-‘‘¿Y ahora tú porque andas vestida como puta con esas faldas? ’’

-‘‘Sali con mis amigas de compras ’’.

-‘‘De compras, si es verdad ...es todo lo que sabes hacer, sólo te la pasas tirando el pinche dinero, anda ven acá, ven a ganarte el dinero que te gusta tanto gastar desgraciada ’’.

-‘‘Fernando no por favor, no me hagas esto, ahora no por dios..’’

-‘‘¡Ven para acá jodida puta!! ’’

Fernando se levantó acercándose a ella. Mamá creyó que iba a pegarle, pero la abrazó con ambos brazos, metiéndole el robusto brazo derecho entre las piernas, aplastándole todo el chocho con el antebrazo. La tumbó bocabajo encima de la mesa, manejándola con rudeza y severidad.

-‘‘¡No Fernando!! por favor ¿que haces? ’’

La mesa era estrecha y la cabeza y los brazos de Mamá quedaron por fuera del otro canto. Con bestialidad le bajó a tirones las bragas, aunque las pantaletas se quedaron enrolladas a mitad de recorrido, a la altura de las rodillas. Las sugerentes nalgas de Mamá vibraban ante los rudos movimientos. Le empujó la cabeza para que la pegara en la mesa y acto seguido dio fuertes tirones a las bragas hasta romperlas. La dejó con el culo al aire, desnuda de la cintura para abajo.

-‘‘¡Puta asquerosa!!, a mi no me vas a negar las nalgas ...si yo digo que me las des, ¡me las vas a dar desgraciada!!! ’’

La agarró de la cintura obligándola a dar la vuelta en la superficie de la mesa, dejándola tendida boca arriba.

-‘‘Ya verás como aprendes jodida puta…’’

Su fuerte caracter se había descontrolado y junto con la borrachera estaba fuera de sí. Mamá se dejaba hacer y le miraba atemorizada. Le tiró fuerte el cierre del vestido hacía abajo rasgándole el vestido por la mitad y dejándosela abierta como una camisa desabrochada. Aparecieron ente él esos dos enormes pares de tetas a las que les atizó un par de palmadas provocando quejidos. La empujó hacía él, hacía el borde, separándole las piernas que ella había flexionado, y nervioso se puso a desabrocharse el pantalón.

-‘‘¡Fernando no lo hagas por dios!!, mi hijo podria levantarse ’’.

-‘‘¡Callate desgraciada!! mira lo que te vas a comer..’’

Mamá miró con asombro esa terrible tranca, una vez que la había sacado de su pantalón, se dio una serie rápida de sacudidas y lo acercó al depilado chocho embistiéndola secamente. Mamá gimió con la cabeza erguida al sentir la enorme dilatación en su chocho y la punzada en su interior. Enseguida los chorrones de sudor se le resbalaban por la panza y las sienes. La sometia con rabia, apretando los dientes y asestándole golpes secos, sujetándola por las rodillas para atraerla hacía él con violencia. Todo su cuerpo convulsionaba al clavársela.

-‘‘¡Oh por dios Fernando, NOOOO!! ’’

-‘‘¡Callate sorra!! Ufff, ufff... Ya me moria por montarte Ufff, ufff....’’

Ella gemía con los brazos extendidos a los lados para aferrarse a la orilla de la mesa, mientras el desgraciado le destrozaba el chocho a martillazos. Mamá dejó caer la cabeza hacía atrás y quedó colganda hacía abajo por fuera de la mesa, totalmente vencida y entregada, sabía que hiciera lo que lo hiciera el infeliz ya no la dejaría.

-‘‘¡Ya extrañaba tu chocho Mónica!! Ufff, uffff... ¡me vuelves loco!! ’’ Le gritó Fernando.

-‘‘¡Po.. por favor..   Fern.. nando  ....Pe.. Pedrito ...nos puede escucharrrr!! ’’

De nuevo elevó la cabeza para mirar cómo Fernando resollaba montandola. Fue acelerando la marcha de las embestidas, hasta que Mamá percibió el fuerte chorro de leche en el interior de su chocho, aún así no paró hasta pasados unos segundos. Luego dio un paso hacía atrás y se inclinó para subirse los pantalones. Ella se incorporó de la mesa, estaba desnuda, con el chocho impregnado en semen y muy dilatado, con la camisa rasgada por la mitad, y su falda enrollada en la cintura.

-‘‘¡AHH!!, ¡AHHH!! ....Sirveme otro trago desgraciada ’’

Mamá se incorporó toda destrozada, no le quedaba de otra, tuvo que servirle otra copa con la falda enrollada, yendo de allá para acá por la cocina, permitiendo que Fernando se fijara en los contoneos de su trasero, con su chocho y sus tetas vibrando a cada movimiento. A veces se ganaba una palmada en las nalgas cuando se acercaba a llenarle el vaso. Mamá cruzaba continuas miradas a las escaleras, sentía que en cualquier momento podía bajar yo o Esteban. Fernando cada vez estaba mas borracho, tambaleándose en la misma silla. Casi había acabado toda la botella. A Mamá había algo que le excitaba de este cerdo, talvez ser dominada por un macho como este desgraciado, tan severo y tan maduro, con su asqueroso trato conseguía que se corriera a pesar de los abusos y humillaciones. Era una ninfómana y era su puta, y tal hecho la ponía a cien. Fernando reposaba la cogida con los ojos cerrados, ya medio mareado.

-‘‘Dame un masaje Mónica ’’. Le ordenó el tipo como si fuera su dueño.

Mamá se colocó tras él y empezó a masajearle los hombros. Tenía la piel sudorosa y grasienta. Los pezones de Mamá le rozaban la espalda. Ella cruzaba la mirada a las
escaleras, tenía miedo de que alguien pudiera bajar y enterarse. Se la paso masajeándole más de media hora. Cuando Fernando emitió un ronquido.

-‘‘Fer.. Fernado, será mejor que te vallas a tu casa, ya es tarde ’’. Lo sostuvo del brazo para ayudarlo a levantarse.

-‘‘Esté.. si, si llévame antes a mear ’’.

Mamá consiguió levantarlo y él le echó un brazo por los hombros para no perder el equilibrio. Con todo el peso de aquel cerdo, salieron de la cocina y se dirigieron hacía el cuarto de baño. Me dio un coraje con Mamá, toda las terribles humillaciones que ese tipo le hacía y ahi estaba ella, ayudandole. De verdad que a Mamá le encantaba que la humillaran y la trataran de la peor manera. Lo llevó al baño y lo colocó de pie junto a la taza, ella se ocupó de desabrocharle todavía el pantalón, de bajárselo junto con los calzones, dejándolo completamente desnudo. Y para terminar el cuadro todavía mi Madre fue y le agarró la verga floja para apuntarle hacía el interior de la taza. En unos segundos salió el chorro de orín. Había llegado al punto en el que tenía que sujetarle la verga para que meara.

-‘‘¡Oh por dios!!, ya se te volvio a parar.. ’’ Se asustó Mamá cuando sintió crecer la tripa de Fernando nuevamente.

-‘‘Jejeje... Si aún no hemos terminado Mamacita..’’

-‘‘¡No Fernando!!, ya será mejor que te vayas ...estás muy borracho ’’.

-‘‘¡Tú a mi no me vas a decir cuando desgraciada!! ’’

-‘‘No Fernando, puede despertar Pedrito, no..’’

Pero el infeliz no hacía caso a las suplicas de mi Madre. Fernando la abrazó con fuerza y colocando su boca sobre la de mi Madre, comenzó a besarla apasionadamente. Desde mi posisción podía ver perfectamente como sus lenguas se entremezclaban, entrando y saliendo alternativamente de sus bocas, intercambiando una gran cantidad de saliva. Mi Madre forzejeaba, pero le era imposible retirarse, el desgraciado la sujetaba fuertemente de las caderas. De pronto algo nuevamente cambio, debio de ser por el forcejeo o por el sometimiento porque Mamá se vencio, dejó que la sometieran y se entregó al cochino beso con ese degraciado. Nuevamente temí por la actitud sumisa de Mami, ya sabía que no tenía retorno, nuevamente ella sacaría aquella mujer ardiente que llevaba dentro. Fernando bajó una de sus manos y le tocó el chocho, estaba mojado, pues por la parte interior de sus bien torneados muslos se apreciaba como algo brillante los impregnaban.

-‘‘Eres mía Mónica ...dilo, dime que me perteneces ’’.

-‘‘Soy tuya, Fernando aahh, ahhh ’’.

-‘‘No quiero que vuelvas a coger con el maricón de Gustavo ’’.

-‘‘No lo haré ’’.

Mi Madre nuevamente había caído en las garras de este desgraciado, nuevamente su cuerpo ardia ante las humillaciones. Este desgraciado había despertado en ella la excitación tras la humillacón y la vejación, nuevamente vería a Mamá perdida tras los abusos de este miserable.

-‘‘Bésame el culo, puerca ’’.

-‘‘¡Queee!! ’’

-‘‘Que me beses el culo desgraciada ...¡que no escuchaste!! ’’

-‘‘¡No!! por favor Fernando, no me obligues hacer eso, te lo suplico ’’.

-‘‘¡Ha!!, no vas a querer desgraciada ...vamos a ver si tu niño no lo hace ’’.

El tipo se subio el pantalón e hizo como que venía a mi cuarto, yo me asusté a horrores, el desgraciado así hebrio era capaz de violarme para darle un escarmiento a Mamá, lo bueno para mi y lo malo para ella fue que aceptó de inmediato a complacerlo con esa asquerocidad. Nuevamente vería a Mamá sacrificarse por mi, vería la vejación de mi Madre al chuparle el culo a ese desgraciado.

-‘‘¡No!! A Pedrito no ...esta bien, esta bien, ven ...déjame chupartelo ’’.

Mamá se arrodilló tras él, mientras se bajaba su pantalón. Tenía un culo abombado de nalgas blancas y peludas, con una raja profunda y llena de pelos. Sus enormes huevos le colgaban de entre las piernas y un hedor a heces invadió su nariz, Mamá suspiró levemente, esto era demasiada humillación. Fernando se inclinó al frente apoyando la mano izquierda en el lavamanos y utilizó la derecha para masturbarse. Mamá miraba como los huevos se movían, miró hacía la puerta para asegurarse que nadie se había levantado. Decidida, hundió la cara en el culo de ese asqueroso para chuparle el ano. Con sus manitas plantadas en aquellas nalgas grasientas y granuladas, olisqueaba como una perra moviendo la cabeza, tratando de rehumedecerle aquel ano sudoroso rodeado de vellos negros y risados, deslizando sus palmitas por toda la superficie de las nalgas.

Desde mi posición y por el silencio total de la casa escuchaba los gozosos tirones de verga que se hacía el cerdo, mientras sentía la calida lengua de mi Madre en su trasero. A veces los huevos le golpeaban en la barbilla. Apestaba y hubo un momento que retiró la cabeza para vomitar unas babas sobre sus tetas, pero enseguida volvía a pegar sus labios en la rugosidad de ese culo asqueroso. Mientras le rozaba el culo con los labios, introdujo su manita derecha entre las robustas piernas para sobarle los huevos, un masaje suave que provocó ruidosos jadeos en Fernando.

-‘‘¡Ooohhh!! Que delicia ...hasta parece que ya lo hubieras hecho desgraciada ’’.

‘‘Chommps.. Chommps..’’ Era el unico sonido de mi Madre dentro de esas nalgas.

-‘‘Ven quiero cogerte ..ven acá en el pasillo, en la puerta del cuarto de tu niño. Quiero que escuche los gemidos de la puta de su Madre mientras la monto ’’.

-‘‘¡No, Fernando, por favor!! Ya no me humilles más... ’’

La sujetó fuertemente del brazo y la subio a jalones hasta mi cuarto, yo temí lo peor, asi que enseguida me fuí gateando por el pasillo y me escabulli en mi recamara. Yo estaba muy nervioso no se que iba a intentar ese desgraciado en la puerta de mi habitación, estaba muy borracho y era capaz de cualquier cosa. Mamá no podía quejarse para no despertar a nadie, en la penumbra subieron, sólo iluminado en algunas zonas por las pequeñas lamparas que dejabamos encendidas. La colocó de espaldas contra mi puerta y se lanzó a morrearla de nuevo, esta vez manoseándola por todos lados. Ella trató de apartar la cabeza, pero Fernando se la volteó para continuar besándola. Le metía la lengua en la boca a la fuerza, sobandole las tetas por encima del vestido.

-‘‘Déjame Fernando, qué estás haciendo ...harás que se despierte mi hijo…’’

-‘‘¡Callate desgraciada!!, eso depende de ti, así que no digas nada... ¡Pero si mira!!, estás chorreando puta, te gusta que te den caña frente a tu hijo cerda ...ahora callate y
deja que me desahogue…’’

-‘‘Fernando…’’

Bruscamente, la sujetó de los hombros y la puso contra mi puerta, de espaldas a él, con la mejilla pegada a mi puerta. Mamá mantenía una mirada de espanto ante lo que estaba a punto de suceder. Le tenía una mano en la nuca para mantenerla inmovilizada mientras que con la otra se desabrochaba a toda prisa el cinturón y se bajaba la bragueta. Yo solo miraba las pequeñas sombras que se hacían bajo mi puerta, estaba muy nervioso pero a la vez muy excitado. Asi que armandome de valor, jalé mi laptop y me metí debajo de mis cobijas, si ellos trataban de abrir la puerta yo fingiría estar dormido. Encendi rapidamente mi programa, mientras se cargaba podía escuchar lo que ellos estaban haciendo:

-‘‘Fernando, cálmate por favor, vas a despertar a aguien y llamarán a la policía…’’

-‘‘¡Shhhhhhh!! Pues tú mantente callada mientras te monto, nadie se va a enterar, eso depende de ti ’’.

-‘‘Fernando, por favor…’’

Cuando por fin pude ver las primeras imagenes, este ya tenía la verga erecta por fuera del slip, sin perder tiempo le tiró de la falda hacía arriba dejándoselas arrugadas nuevamente en la cintura. Acto seguido deslizó sus pantaletas hasta las rodillas, dejándola con su culo blanco a la vista. Enseguida se agarró la verga y la condujo a los bajos de su trasero, acariciándole la rajita rasurada con la punta, aplastándole la barriga en la espalda y jadeando. Con el simple hecho de tenerla en esa situación, se corrió entre grandes alaridos y estremecimientos, ¡Mamá se estaba viniendo frente a mi puerta!!, el simple hecho de estar siendo abusada frente a la puerta de su hijo le produjo una sensación que no pudo frenar y se vino en tremendas convulsiones frente a mi cuarto. Había sido una corrida bestial y Fernado se había dado cuenta, adrede o no, le suelta las caderas y Mamá cae al suelo con la pompa empinada como un bulto cualquiera.

-‘‘¡Eres una asquerosa cerda!! ...te gusta estar siendo cogida frente a tu hijo, te gusta que te enculen frente a tu pequeño desgraciada, pues ahorita vas a disfrutar más ’’.

Mamá en el suelo siguió gimiendo y berreando porque su corrida todavía no ha terminado, se retorcía juntando los muslos para hacer fricción sobre su concha. Luego suspiró, con una de sus manos se sobó el chocho, se estira, se acomoda el pelo, pero no se incorpora sino que sigue mostrandole las nalgas a Fernando en esa posición.

-‘‘¡Eres una maldita puerca!!, mira como estás en la puerta de tu hijo, mirate como tienes el culo como una perra ’’.

Fernando aprovechando la posicion sólo tuvo que hincarse tras ella y sambutirle la verga, despacio hasta los mismos huevos. Mamá exhaló de nuevo con los ojos cerrados. La besuqueaba por la mejilla y la oreja, vertiendo la excitante respiración sobre el ondulado cabello rubio de mi progenitora. Mamá nuevamente percibía un excitante placer ante el gravedoso estiramiento de sus labios vaginales, la verga de Fernando era de una anchura muy superior a la de todos sus violadores y por la postura hacía que la friccion le hiciera gozar como perra. Comenzó a follarla, removiéndose sobre su trasero, sólo ahondando, sin apenas sacarla, presionándola contra el suelo, acezando como un perro salvaje sobre su mejilla y cabello.

Ella mantenía las bragas enrolladas a la altura de las rodillas y él sólo tenía el pantalón abierto con la verga por fuera. No paraba de removerse sobre ella. Le metió las manos por el cierre de su falda y le acarició las tetas, cada una con una mano. Mamá se cobijó sobre esa lujuriosa sensación, no podía evitarla, no podía liberarse de ella y su chocho chorreaba fluidos ante el continuo deslizamiento de la verga. Fernando cada vez acezaba con más intensidad y se meneaba sobre su culo con más potencia. Ella también acompañaba sus movimientos agitándose sobre el suelo, al son de las clavadas que le daba el tipo, emitiendo ahogados gemidos en la penumbra del pasillo. Yo pidia escuchar los ahogados gemidos que hacía mi Madre sobre mi puerta, haciendo que mi pene estuviera a punto de reventar. Así estuvieron hasta que ella notó un gran derramamiento de leche caliente en el interior de su chochita, una corriente intensa que se desbordó goteando al suelo. Fernando se escurrió embistiéndola secamente un par de veces más, luego extrajo la verga y se levantó. Mamá goteaba leche incesantemente del chocho.

Ella lo miró por encima del hombro respirando trabajosamente. Vio que se guardaba la verga y que se abrochaba los pantalones, entonces se inclinó para subirse las bragas, y bajarse la falda. Mientras se alisaba la tela, vio que él sacaba las llaves del coche, como dispuesto a marcharse.

-‘‘Gracias por todo bonita Ufff, uffff... ya tenía ganas de coger contigo ’’.

Nuevamente el desgraciado había abusado de mi Madre, nuevamente la había forzado a tener sexo no consentido. Ella quedó de rodillas en mi puerta tratando de recuperarse, de su chocho salía una buena cantidad de lefa, dejando en la entrada de mi habitación un pequeño charco de semen, escuche cerrar la puerta principal de la casa cuando el desgraciado se marcho, nuevamente había hecho que mi Madre se doblegara ante sus amenazas, pero ahora parecia que le había gustado el jueguito ese de exponerla frente a mi, al parecer a Mamá le excitaba el morbo de estar siendo forzada delante de su hijo.

Mamá tardó un rato en recuperarse, luego se levantó y se dirigió a su habitación hecha pedazos, temía que alguien pudiera haber escuchado algo, cerró la puerta de su cuarto con cuidado y se metió a la ducha, trataba de bajar con agua fria ese terrible calor que aun llevaba dentro.

Al siguiente día me levanté muy temprano para irme a la escuela, no sin antes percartarme del asqueroso fluido que se encontraba en mi puerta, la cerda de mi Madre no había tenido la gentileza de limpiar sus cochinadas, tomé un servilleta y traté de limpiarlo, con mucho asco vi que era semen ya reseco junto con las babas de la vagina de mi Madre, me dio un terrible morbo, así que con lentitud lo olfatie, quería saber que aroma desprendia mi Madre al estar tremendamente caliente, aun mantenia su esencia, era un olor fuerte, como a hembra en celo, tomé el papel y lo tiré de inmediato a la basura, recorde que no sólo eran sus fluidos si no que también la leche de aquel desgraciado. Me olvidé de ese morboso suceso y me fui a la escuela a dedicarme a mis deberes, lo que sucedía en casa era demasiado para un niño de 12 años. ...


Aqui termina la 15va parte de los sucesos que nos acontecieron a los Tapia, mi Madre había despertado un morbo diferente y excitante al estar siendo expuesta ante su hijo, había despertado algo en ella al ser sometida, ante la emoción de ser descubierta cogiendo en el pasillo, una oleada de placer la había invadido de manera explosiva, le gustaba el hecho de haber sido observada por alguien. Algo había cambiado en ella desde aquella terrible escena de su Hermana siendo montada en su propia casa. Mamá había despertado esa curiosidad nunca antes vivida de observar y ser observada, no se que más podía pasar en casa, pero eso si les digo algo.. que ni ella como Esteban se iban a quedar muy tranquilos. ..

Continuara brevemente.............ATTE Pedrito Tapia.

MI MADRE Mónica.......... Capitulo (16)
‘‘No Desearas al Hombre de tu Prójima.’’

PD.... No se olviden de valorar el relato y escribir su recado para motivarme a contarles
más... les mando un cordial saludo....
pedritapia08@hotmail.com

10 comentarios:

  1. Al fin Pedrito!! espero que despues de tanto esperar pronto subas la continuacion ya que pinta muy bien, gracias!

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  2. Excelente Maestro!!! como siempre mucho morbo para este corazón mio.

    Gracias Totales!!!

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  3. Buenisimo, gacias y sigue asi!

    VM
    http://vikingomiron.blogspot.com/

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  4. A pesar de haberlo leido dos veces la escena de la garchada frente al cuarto de Pedrito es muy fuerte, no logro que mi verga pierda erección.

    Este es sin dudas tu mejor relato.

    Esperemos que el morbo de exponerse sexualmente delante del hijo crezca y sea explotado por Fernando o el macho ocasional de ella.

    Es lo más, graciaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas!!!

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  5. Me gustó este capítulo, por fin Pedrito se acerca y acaricia al objeto de su deseo (su tía) para su placer. Siento curiosidad por saber quién será la próxima en caer en sus manos.

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  7. PRIMERO.-Este un capitulo fue como una montaña rusa de “Nuestras Emociones” pues hubo bruscos cambios de timón en la historia, todos magistralmente manejados.
    A).- La llegada de la ansiada ¿tercera Villanueva? Y saber que esta; Se escapara de la casa, ¡sin haberse presentado ante el altar de blanco! Jaja, este tipo de detalles le dan mucha calidad a la historia, ojala en un futuro puedas desarrollar a Silvia esa historia de estigma, drama, deshonra y para colofón “Prostitución”.
    B).- La escena del taxista fue sorpresiva y hacer a Pedrito desnudarla contra su voluntad fue muy divertida, pero lo que nunca nos esperamos fue verla sometida frente a la taza del baño, ¡Uuufff! Eso fue puro morbo, fue soberbia, ver como la sometía, “!METIÉNDOLE LA CARA y mojándosela!”
    Otra vez nos preguntamos ¿cómo se te ocurren estas GRANDES ideas?

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  8. SEGUNDO.-
    Un SECRETO.
    Estas vacaciones NO saldremos de la casa y NO nos molestara y ¿saben por qué?
    Porqué nos las pasaremos leyendo está Súper Historia!”

    Ver este cambio de comportamiento de Mónica, y comenzar a cambiar su forma de vestir y “coquetearle” después de espiar a su ¡Propia Hermana!
    Simplemente nos enamora que te metas con su “Psique”
    (a todos tus lectores)
    Mónica te amamos, Pero…?
    “Eres… PUTÍSIMA”

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  9. TERCERO.-
    Jaja, que lo encontrara dormido y Desnudo viendo películas Porno” eso le da puro VENENO a la relación, a esta enferma relación deberíamos decir.
    1- Nos súper calienta como ella lo provoca, y el la sobaja. (Leyendo esto)
    - Ella se puso a limpiar el polvo frente a él, Sabía que la miraba que no apartaba la vista de ella, Tuvo que inclinarse de espaldas a él para limpiar un estante de abajo. La falda se elevó unos centímetros dejando los bajos de sus nalgas a la vista de aquella bestia, Estaba demasiado provocativa se había vestido tal y como él le había ordenado, Mi Madre estaba complaciéndolo en todo, no sólo era su sirvienta si no que ahora se vestía “!como el tipo quería!”

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  10. CUARTO.-
    Y la llegada de Fernando fue “!BRUTAL!”
    Pero… Deliciosa, mira que ya NO le tiene ningún tipo de RESPETO pues…? ¡Violarla!
    Se escuchara mal, pero “¡Nos ENCANTÓ!”
    (A todos nosotros, somos 3 lectores)
    - ‘‘No Fernando Por favor ¿que haces? Con bestialidad le bajó a tirones las bragas se quedaron enrolladas a la altura de las rodillas, Las sugerentes nalgas de Mamá vibraban ante los rudos movimientos, Le empujó la cabeza para que la pegara en la mesa, La dejó con el culo al aire, desnuda de la cintura para abajo, ¡Puta asquerosa a mí no me vas a negar las nalgas, si yo digo que me las des ¡ME LAS VAS A DAR desgraciada’’

    -Y el colofón fue que la propia Mónica le ayudo a “Mear” eso vivirá en nuestra memoria por siempre.
    Jaja, nos encanta que la traigas de “MESERA” llevándole tragos a los que se la cogen, es un detalle de “elegancia” Y sin duda? (pensamos tus 3 lectores, por muy distintos motivos) eso en una mujer de SU CLASE, debe resultar muy Humillante.

    Y a pesar que no faltaba nada, tu generosidad autor es legendaria, mira que darnos una segunda cogida, GRACIAS.
    Frente a la puerta del cuarto de su hijo, Eso es un nuevo descubrimiento.
    Incluso nosotros? nunca lo imaginamos!
    “!Le gusta ser sometida con el riesgo de ser descubierta!” Mónica es puro morbo.
    - estar siendo abusada frente a la puerta de su hijo, le produjo una sensación que no pudo frenar y se vino en tremendas convulsiones frente a mi cuarto, el tenerla en esa situación el adrede le suelta las caderas y Mamá cae al suelo con la pompa empinada como un bulto cualquiera
    “Eres una asquerosa cerda” te gusta estar siendo cogida frente a tu hijo, te gusta que te enculen, Mamá en el suelo siguió berreando porque su corrida todavía no ha terminado con una de sus manos se sobó el chocho se retorcía juntando los muslos, Luego suspiró se acomoda el pelo, pero “NO SE INCORPORA!” sino que sigue mostrándole las nalgas a Fernando en esa posición ‘‘Eres una maldita puerca mira cómo estás en la puerta de tu hijo, mírate como tienes el culo como una perra’’

    Esta historia NO deja de sorprendernos, y darnos cosas nuevas en cada capítulo.
    “GRACIAS, vales Mil”

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