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lunes, marzo 16, 2015

Capitulo (49)



©MI MADRE Mónica.......... Capitulo (49)

“Velada inesperada”


El despertar fue amargo después de lo que había ocurrido la noche anterior, me sentían muy triste y desilusionado, mi Madre había perdido la cabeza por trigésima no sé qué vez.., ese desgraciado fanfarrón se había salido con la suya una vez más, y es que ver a mi Madre frente a ese ventanal siendo enculada frente a todas aquellas personas por el mamón de su Ahijado era la peor cosa que un niño de 13 años pudiera guardar en su cabecita. Y es que aquella hembra en brama que había estado berreando de placer mientras todos allá abajo celebraban el logro académico de su Ahijado sollozaba a mi lado como la más dulce de todas las Madres.

Estaba empezando a perder el juicio, por amor propio y orgullo, creo que me correspondía acabar con todo esto, ese maldito bastardo, chulito de mierda estaba llegando muy lejos, lo había conseguido de a poquitos, había empezado en la piscina a hacer su trabajo sucio luego jugando y jugando hasta hacerla caer nuevamente hasta donde él quería, para meterle mano hasta mas no poder, y la estúpida de mi Madre que siempre caía o es que le gustaba?.. Habían cogido frente a nuestras narices las veces que han querido, le había chupado la verga por todos los sitios de la cabaña, para luego hacer que se revolcaran juntos frente a toda esa gente para su maldito morbo y gozo de los dos.

Lo mínimo que podría hacer mi descarada y ya perdida Madre es agarrar todas nuestras cosas y largarnos de este maldito lugar lejos de ese fanfarrón y de ese estúpido mulato que en el escaso tiempo de haberlo conocido me había dado cuenta de que era igualito a él. ¿Cómo era posible que con tal descaro le hubiera dado el teléfono a Ashley para que escuchara los berridos y gemidos que su propio noviete le sacaba a su Madrina?. Todo era una locura, una pesadilla que se repetía una y otra vez. Pero para que nos hacemos estúpidos si todos sabemos que el maldito morbo, la complicidad y la arrechura era mucho más que mi moral, en el fondo me gustaba ver a mi Madre sometida, quería ver a qué punto llegaba, que tanto seria su descaro y saber cuándo pararía la muy zorra, porque eso es lo que era mi Madre ya, una perra cualquiera, una vulgar, una descarada, cualquier cosa ya de todas formas había dejado de ser ella misma. Mi Madre no era así, ¿qué rayos estaba pasando?. Sin duda empecé admirar a ese Jr. hijo de puta, había logrado sacar en mi Madre la puta que llevaba dentro, algo que solo con chantajes lo habían logrado. ¿Que tenía ese fanfarrón bastardo?, aparte de su buena verga, era un maestro en el sexo sin duda, lo estaba demostrando a pulso. Solté un leve suspiro y negué con la cabeza, no dejaba de pensar en todo eso. Hasta que de repente, mi Madre dio un suspiro y se dio la vuelta haciendo que se recorriera la sabana.

Estaba de espaldas a mí, tumbada de costado, con la pierna derecha flexionada hacia delante, con un camisoncito color blanco arrugado en la cintura, dejándola con el enorme culo en pompa. Llevaba unas bragas muy traslucidas y al tener la pierna flexionada se le apreciaba la rajita de la entrepierna, una rajita carnosa y rosada, así como la raja profunda de su trasero. Al ver tremenda visión no pude contenerme. Sólo se encontraba a medio metro de mí. Sin querer había metido mi mano en mi pijama y había empezado a cascármela, sin apenas parpadear, con la vista fija en el enorme culo de mi Madre, su trasero al descubierto, un par de nalgas abombadas y blancas, con algunos puntitos rosados, con toda su vagina visible entre las piernas. La luz de la mañana le iluminaba medio cuerpo. Qué cuerpo más macizo, más carnoso, que chocho más jugoso. Se me vinieron todas aquellas imágenes del día anterior frente al ventanal, frente a todas aquellas personas.

Me levanté y me metí al baño, no pensaba venirme frente a mi Madre. Me sentía mal, quizás como un pervertido pajeándome con las nalgas de mi Madre pero ella tenía la culpa, desde que había cambiado su forma de hacer mi manera de verla ahora había cambiado, era la persona que más quería en este mundo pero las imágenes de ella con esos desgraciados me nublaban la razón. Me cascaba mi verga pequeña de tono rosado, rodeada de vello rojizo, con huevos pequeños y duros. Me la machacaba enérgicamente, sin pestañear. Mi pequeña barriga blandengue vibraba con los tirones. Me sentía un sinvergüenza masturbándome, calentándome con mi propia Madre. Cuando en eso empecé a derramar sobre el azulejo, escupitajos de leche muy acuosa que resbalaba por los rectángulos de cerámica en forma de finas hileras.

Me tranquilicé un poco y me da una ducha para bajar mi temperatura, la cabeza me punzaba de la calentura y no se me quitaban las imágenes de mi Madre frente aquel ventanal follando como una loca. Bajé a desayunar y a dar una vuelta por ahí para tratar de despabilarme un poco. Todo estaba muy quieto, ni el Jr. ni su novia se había levantado, seguramente se habían trasnochado hasta que la fiesta había acabado. La única que estaba en pie era Beatriz que mientras alegaba con su Marido por teléfono, daba instrucciones a los meseros de juntar las mesas y sillas para dejar todo el lugar limpio. La fiesta había pasado y solo quedan los rastrojos en el jardín de que había sido una excelente velada. Me di una vuelta por ahí después de hacerme un sándwich de pavo para desayunar, tenía un hambre de los mil demonios y con la paja me sabía a gloria.

Me entretuve un buen rato en el bosque tomando fotografías, la naturaleza en esa zona era muy basta y hermosa, se me fue el tiempo siguiendo un gran alce para fotografiarlo, ver esos animales en su habitad era una maravilla. Ahí estuve hasta pasado del medio día, para cuando regresé las cabañas ya estaban como antes, ni rastros de la velada de ayer ni de gente. Mi Madre y Beatriz estaban tomando el sol cerca de la piscina descansando. Mi Madre lucía un bikini azul marino espectacular, compuesto por un sostén de blondas triangulares que sólo tapaban la base de sus pechos, con los erectos pezones señalados en la tela, y para la parte de abajo un culote que se le metía por la raja hasta la mitad de sus cachetes, dando la eléctrica sensación de que llevaba parte del trasero al aire, provocándole que cada rato tuviera que sacárselo de la cola cada vez que se movía. Por otro lado Beatriz que ya se miraba más calmada y tranquila, se había puesto un bikini blanco con tiras anudadas al cuello y a la espalda, que le hacía lucir sus tremendas tetas de 15 000 dlls de escándalo, y en su cintura lucía un precio pareo estampado con una suave tonalidad azul y con flecos.

- ¿Dónde andabas mi amor?, ..te estuvimos esperando para el desayuno y no apareciste.- Me dijo mi Madre cuando me acerqué.

- Fui a dar una vuelta por ahí, Má ..y ya comí, me hice un sándwich de pavo.

En eso estaba cuando apareció el Jr. y su novia en traje de baño. Primero saludó a Beatriz y después a mi Mamy, y como hizo con su Madre, la abrazó y aprovechó para susurrarle cosas al oído, incluso le atizó una palmadita en el culo delante de todos.

- ¡Auh! ..- Exclamó mi Mamy más por la impresión que por el golpe.

- ¿Cómo amanecieron las mujeres más hermosas de la tierra?.- Las saludó.

- ¡Randy!- Exclamó Beatriz por ver el atrevimiento de su Ahijado con su Madrina.

- ¿Que Mamá?

- No te lleves así con Mónica, ..¡es tu Madrina atrevido!

- No lo puedo evitar Mamá, ..¡tengo a la Madrina más bella del mundo!- Gritó a los 4 vientos.

- Abusivo, ..ni porque estas con Ashley te detienes.

- Vamos Mamá es solo un cariño, ..tu bien sabes que quiero mucho a mi Madrina. ¿Verdad Madrina?.- Le preguntó.

- Yo, ..este, ..no importa.

Mamá no supo que responder, solo se ruborizó y encogió los hombros como una niña tonta, era claro que una simple nalgadita no significaba nada comparado con lo que le había hecho en la ventana de su habitación la noche anterior. Se dieron unos besos en las mejillas. Me puso furioso verla cerca de él, con aquel bikini que parecía que llevaba el culo al aire. Cómo la miraba, sin importarle su novia ni su Madre.

- ¿Y Ralph?, ..no vi a qué hora se marchó.

- Ay Mamá ya lo conoces, ..seguramente se ligó a una de tus Amigas, ahora estará en la cabaña inaugurándola ¡Ja ja ja!..

- ¡Grosero!, ..mejor cuéntanos como te la pasaste en tu fiesta. Te perdías por ratos.

- Nada pues tenía que estar al pendiente de todos, ..me quedé hablando al teléfono en mi habitación por un rato. Pero desde arriba estaba vigilándolos a todos ¡Ja ja ja!..- Dijo echando unas miraditas con mi Madre, la cual optó por colocarse sus lentes oscuros para no ruborizarse.

- Te anduvimos buscando por todos lados, ..apuesto que ni me escuchaste cuando hable al micrófono.

- Claro que te escuché Mamá, ..te luciste, no sabes cuánto disfruté... cada una de tus palabras ¡Ja ja!..- Le decía con descaro a su Madre, y volteando a ver a la mía que no dudó a ruborizarse las mejillas recordando lo pasado.

- ¿Y entonces por qué no apareciste?

- Ya sabes Mamá, ..tenía que saludar y despedir a todos. Tú ya sabes el encanto que tiene tu hijo ¡Ja ja!..- Y empezó a fanfarronear.

Entablaron una conversación y estuvieron un rato hablando, Mamá con aquel bikini tan erótico que se le incrustaba en la cola. El desgraciado no paraba de mirarla con descaro. Ashley se percató de esas miradas, cómo se susurraban cosas de vez en cuando. Aunque por otro lado a mí también se me iba la vista tras el cuerpazo de la Canadiense. Tenía la verga permanentemente erecta bajo mi short's, afortunadamente para mí era suficientemente holgado como para hacerse notar. Para colmo, se recostó bocabajo para tomar el sol, su bonito culito estaba en popa dividido por ese precioso bikini celeste. Mientras permanecía tumbada, se quitó el sostén para no obtener marcas en la espalda, exhibía sus preciosas tetas aplastadas bajo el camastro, duritas y voluminosas. Me tenía alborotado. A veces, rondaba cerca de su cama para examinar mejor su espalda al aire libre y las curvas de su culito cuando se tumbaba boca abajo. Cuanto deseaba que se diera vuelta. A veces se levantaba un poco para acomodarse, en una de esas poder verle cuando las tetas le botaban, provocando el delirio en mis pobres ojitos calenturientos.


Mientras ellas yacían en las tumbonas, encontré una balsa inflable y dejé divagar mi mente mientras flotaba en medio de la alberca. Visiones de redes que se transformaban en mujeres inundaban mi mente cuando cerraba los ojos, ..joder!, me estaré volviendo loco?. Así pasamos otro cuarto de hora más, ellos charlando y charlando de cosas cada vez más profundas sobre la velada. Beatriz desapareció al escuchar el teléfono de la cabaña, que cuando me da cuenta, Ashley ya se había dormido, había quedado boca abajo en su tumbona, yo todavía flotaba en medio de la alberca cuando mis mayores temores se hacían presentes. El Jr. y mi Madre habían quedado nuevamente solos.

Nadé un poco hacía la orilla entreteniéndome para aparentar en otras cosas, pero mis únicas intenciones eran escuchar los que le decía el Jr. El hijo de puta era capaz de manosear a mi Madre frente a su novia dormida y frente a mí que solo nadaba a un par de metros. Por las reacciones de mi Madre y por la sonrisa socarrona del Jr. se diría que estaba intentado flirtear ella. No lo sabía ya que estaba algo lejos pero si era así, a mi Madre parecía no importarle, después de todo a todas las mujeres les agrada que alguien se interese por ellas.

Entonces el Jr., al menos lo que podía ver, reparo por vez primera en el bikini que traía ella. Le decía que era muy bonito y acercando una mano a la braga de mi Madre, sin ningún reparo le tocó la tela. Ella no hizo nada, solo volteó a ver a Ashley por si despertaba. Tampoco es que quería hacerlo, ese desgraciado ya la había domado. Él no le tocó la piel, pero tomó entre dos dedos una parte de su braga y lo examinó para según él ver la calidad de la tela. Luego remató el hecho diciendo que era de la misma calidad que el suyo, ante lo cual mi Madre observó su bañador ajustado y se encontró con el paquete de su Ahijado otra vez. El desgraciado sólo sonrió y le preguntó que si acaso era algo escandaloso, mi Madre solo le respondió que al fin y al cabo era un simple bañador. Ya se daba cuenta que era llamativo, no por el color, ni la forma, si no por lo que dejaba o insinuaba que había debajo.

Seguí haciéndome el despistado cerca de la orilla pero observando de reojo todos sus movimientos, sabía que el desgraciado no desaprovecharía el momento de meterle mano a su Madrina, si se había detenido un poco hasta ahora era porque su novia aunque dormida estaba tan cerca, sino ya se la estuviera follando sin ningún recato. Dudé en salirme de la alberca e irme a secar, ya el agua empezaba a arrugar la piel de mis manos pero para nada dejaría a mi Madre a solas con ese desgraciado de nuevo, que queriendo estaba ya con dejar su pene a su total exposición. Mi Madre tomó el bote de bronceador, se esparció un poco en el pecho y empezó a aplicárselo en las tetas siguiendo el mismo ritual que hacía siempre cuando estaba en casa.

- ¡Tiene la espalda muy roja, Madrina!.- Le hizo saber.

- ¿E-enserio?- Respondió ingenua.

- ¡Deme la crema!, ..le doy en la espalda y luego me la da a mí, ande.

- P-pero Randy, ..¿no se va a enojar tu novia si despierta y ve que me estás dando bronceado?

Ahora preguntó asustada, como si no hubiera sido bastante el día anterior, haber follado como locos mientras todos, y no me refiero nomás a la ingenua Ashley que dormía mientras su noviete se pasaba de listo, sino a todos los invitados que festejan como enanos mientras este infeliz hijo de puta se enculaba a su flamante Madrina.

- No hombre que va, ..anda, ¡ponte cómo te dije Put!.. M-Madrina.- Cortó sus palabras para no delatarse ante mí, ni despertar a su novia.

Eso era lo que entendía de Mamá, ella era una mujer de carácter fuerte que no se dejaba manipular y manejar por alguien, porque ahora con este miserable fanfarrón de 20 años se mostraba tan estúpida. Ella nuevamente ante su Ahijado dominador se tumbó boca abajo dejando a su completa disposición su espalda y su imponente trasero con las bragas del bikini enterradas entre sus cachetes del culo. El desgraciado se arrodilló a su derecha, pero los brazos de la camilla obstaculizaban su maniobra y resultaban incómodos por la torsión que debía ejercer su cintura, lo que mi Madre notó y le preguntó:

- ¿Q-qué te pasa?

- ¡A mí nada chingado!, pero es que con esto aquí, ..no puedo hacerlo bien.- Golpeó con la mano uno de los descansos de brazos.

- B-bueno, no te enojes, ..siéntate sobre mis piernas y ya está.

- ¿Seguro?.. ya sabes cómo estoy y no creo que sea muy apropiado ¡Ja ja!..- Refiriendo a su tremendo paquete que amenazaba con romper el inapropiado bañador que portaba al ver las tremendas nalgas de su Madrina tragándose la tela.

- B-bueno, solo tendrás que calmarte, ..no vaya a ser que despierte Ashley y te vea con esa carpa de circo arriba de tu Madrina ¡Ji ji ji!.. Aunque ten cuidado, no me vayas a pinchar, ¡ji ji ji!..- Las bromitas de mi Madre lo que menos hacían, era ayudarlo a calmarse un poco.

Tragué saliva y me preparé para observar de nueva cuenta como ese hijo de puta le ponía bronceador a mi Madre frente a mis propias narices. El desgraciado fue a sentarse sobre sus piernas de ella, pero tenía un dilema. Si se sentaba en sus rodillas, debería echarse demasiado hacia delante para llegar bien a sus hombros siendo ella tan alta, y si se sentaba más arriba, su tremendo bulto quedaría muy cerca del pomposo trasero de mi Madre y podría entrar en contacto con él; o pincharla, como ella misma con descaro dijo, porque el miembro de su Ahijado ahora mismo era como una arma blanca. Así que, sudando como un pollo, y no precisamente por el calor, opté por tomar asiento fuera de la piscina para escuchar y ver como el desgraciado se aprovechaba del momento para nuevamente toquetearla; el desgraciado optó por lo segundo, y acomodándose su tremendo bulto fue y se sentó sobre el trasero de mi Madre. Sobre esas carnes mórbidas que ahora tenía debajo y descansaban las suyas, junto con su perineo y sus testículos güeros que ella podía sentirlos perfectamente sobre la parte baja de sus cachetes.

Mi entrepierna sin poder evitarlo comenzaba a despertar, y a emanar los primeros fluidos de la excitación extrema que a poco me iba arrebatando mi condición de hijo de aquella flamante mujer para convertirme en ese pervertido, y empeoró más cuando escuché a mi Madre decirle que también le extendiera crema por la parte donde reposaban sus güevos. Lo que el Jr. no desaprovechó en lo más mínimo, enseguida empezó a trotar su trasero maleable, palparlo y amasarlo, la carnosidad en la que sus dactilares se hundían cuando queriendo apretarlo y estrujarlo solo se atrevía a clavar los dedos, y el casi imperceptible contoneo que ella misma con descaro producía, eran una tortura que me estaba llevando a mí a la exaltación más elevada de mi demencia.

El desgraciado no le untaba bronceador en las pompas, se las toqueteaba y amasaba descaradamente. Valiéndose que estuviera detrás de ella, se incorporó y con el brazo izquierdo abrazaba a Mamá a la altura del abdomen, y con la mano diestra le pasaba bronceador por los pechos, tocándole disimuladamente con el dedo meñique los pezones, que a esta altura estaban erectos del tamaño de una frutilla. Mi Madre volteaba en reiteradas ocasiones hacía donde yo estaba y hacía la Canadiense que dormía, la muy descarada se mordía el labio inferior y tenía los ojos entre-cerrados. Al volverlos abrir y notar que los estaba mirando, tomó distancia de él y se acostó de nuevo en la reposera boca abajo, aplastando sus enormes senos contra la toalla, los cuales desbordaban por los costados, y para rematar a su descaro, se desató la parte superior del bikini, para que no se le marcara las tiras en la espalda según decía.

- Para no dejar marcas ¡Ji ji ji!..

- Descuide Madrina, ..no le dejaré ninguna.

El desgraciado se recostó casi encima de ella y noté como le decía cosas al oído, estaba planeando algo estaba seguro, le encantaba el morbo de exponerla frente a mí, frente a su niño de 13 años. Vi que se incorporó a su lado y le ponía la toalla sobre su trasero. La descarada de mi Madre sonrió, y levantándose el vuelo de la toalla permitió que disimuladamente su Ahijado le metiera mano entre las piernas. Mi Madre sonrió hasta las orejas. Su Ahijado era un hijo de la chingada que no le importaba meterle mano frente a su novia y frente a mí que me hacía el despistado. Mi Madre se recostó en la camilla, sonriéndole, y se dejó hacer.

- ¿Qué me vas a hacer? ..- Escuché que le preguntó susurrando, mirando de refilón hacía donde estaba yo.

- ¡TShhh! ..- Sonrió el desgraciado, y enseguida se empezó a mover la mano bajo la toalla disimuladamente, seguramente paseando los dedos sobre la tela de sus bragas, arriba y abajo, disfrutando de las inspiraciones profundas de mi Madre, y las sonrisas que le echaba por las cosquillitas que le daba.

La muy descarada cerró los ojos, para concentrarse en el cosquilleo tan rico que seguramente sentía en su entrepierna tras los dedos mañosos de su Ahijado. Conociéndola, seguramente pudo sentir cómo el flujo empezaba a escurrirse lentamente, y resbalaba mojándole la braga del bikini y dándole picazones calentitos. Se recostó más, separando más las piernas, lo que aprovechó ese infeliz que acarició por abajo, por la zona que seguramente ya estaría mojada, sonriendo al notar que ella estaba húmeda. La apretó más allá abajo, y mi Madre, en medio de un gemido de ojitos entornados, apretó su rostro contra el camastro, mordiéndose los labios, apretando fuertemente los nudillos. ¡Ese hijo de Puta la hacía humedecerse y explotar con solo tocarla!, la tenía ahí, dejándose manosear frente a mí sin pudor!!, sin impórtales que yo pudiera acércame y verlos.

El desgraciado acercó su sonrisa socarrona al oído de mi Madre para decirle de cochinadas, cochinadas que hicieron que se le escaparan risitas sofocadas cuando ella se relamió los labios. Mi Madre tembló cuando esos dedos apretaron más su sexo, que gimió de gusto. ¡Mmmh!, la muy descarada se sentía en la gloria, toda mojada, con los dedos de su Ahijado haciendo pasadas interminables por su vulva mientras le decía no sé qué tantas cosas al oído. Mamá no pudo aguantar más, levantó un poco las pompas y metió su mano dentro de la toalla también, lo que me decía que había llevado su mano a la del Jr., para meterla por dentro de sus bragas.

- Así.. ¡Ah! por dentro, por favor, ..tócame por dentro ¡Ah! ¡síi!- Se tapó la boca y voltearon a verme, mientras ambos se reían, intentando acallar los gemidos, mientras los gruesos dedos del Jr. se paseaban a placer por la piel suave y los labios carentes de vello de mi Madre.

- ¿Le gusta Madrina?, ..¿lo hago bien?.- Gimió el Jr.

- ¡Aah! .. no me llames Madrina mientras lo haces, .. haces que me sonroje.

- Responde, Putita ..¿lo hago bien?- Casi logré escucharle.

Y cuando este desgraciado la mencionaba como su putita ella se estremecía, era como si le recorriera una descarga eléctrica. Mi Madre asintió, mordiéndose el labio de nuevo. Sabía que su Ahijado a pesar de su corta edad era un maestro en el aspecto sexual y con el simple rose de sus dedos la hacía llegar al cielo. En primera, porque el hijo de la chingada sabía dónde tocarla, y cómo hacerlo, y en segunda porque, aun cuando no usara el pene, sus revolcones con innumerables chiquillas con las que se enrollaba habían sido experiencias que había estado ganando… y su novia le permitía de todo, este desgraciado la hacía como quería, la penetrarla sólo cuando ella ya estaba casi a punto. Y apenas él acababa, le hacía quitarse de encima, sin darle un poco de cariño. Apenas le dejaba tocarlo, y eso sólo se hacía cuando quería él, y siempre le estaba menospreciando y subvalorándola… A pesar de llevar ya un par de años juntos, a veces, a Ashley le costaba hacerse a la idea de que su novio realmente gozaba con ella y con sus caricias. Qué suerte tenía el hijo de puta, tenía una novia bellísima y estaba ahí, manoseando a su Madrina casi frente a ella.

Con todo cuidado, con los dedos bien húmedos, el Jr. acarició en cosquillas hasta llegar al inicio de la rajita, y allí deslizó su dedo corazón.

- ¡Mmmhh…!- Mamá sonrió extasiada de gozo, mientras su clítoris temblaba y agradecía la caricia, devolviendo a cambio un placer maravilloso.

Mi Madre estaba más que caliente, ahora mismo si quisiera levantarse, las piernas no la sostendrían, al tiempo que su Ahijado empezaba a mover su dedo, haciendo lentos círculos sobre su punto mágico, (bueno eso era lo que yo podía imaginar debajo de la toalla).

- Sí.. ¡oh, sí!.. sigue, mi Rey.. sigue con el dedo, ¡Uhm!, con tu deditooaahh!- Casi se le escapaba este último suspiro pero alcanzaba ahogar su gemido con otra toalla.

El desgraciado estaba disfrutando de eso, mirándola sin parpadear siquiera, en ocasiones volteaba a verme y me levantaba la mano en forma de saludo humillándonos. El hijo de puta le encantaba exhibirla como puta frente a su hijo ¡frente a mí!. Las facciones que ella ponía por el placer, cómo se le cerraban los ojitos, y cómo daba temblores le excitaba mucho más. Su dedo resbalaba sobre el botoncito acariciándolo en círculos, deteniéndole la punta y acariciándolo de arriba abajo, sólo para verla dar saltitos de placer. Qué mojada estaba ya mi Madre, estaba seguro que si el Jr. sacaba la mano de la toalla esta tendría los dedos empapados hasta la palma, pero aun así, cada poco rato veía como ella reparaba, no sabía si se los estaba metiendo en el chocho o en el culo. Le gustaba mucho hacer eso, porque cuando rozaba la entrada, acariciaba los labios y metía un poquitín el dedo. Mamá se mordía los labios y abría más las piernas, hasta movía las caderas… Luego volvía a subir al botón y acariciaba suave, tan suave que hacía que se retorciera… Mi Madre me miraba con los ojos entreabiertos y suspiraba, y cuando abría la boca, se los acariciaba con la lengua, esa lengua tan suave y tan dulce como el azúcar.

- ¿Quieres que me detenga?, ..Pedrito está volteando y nos puede ver.- Le sollozaba al oído.

Yo me mantenía con las piernas en el agua sentado en la orilla, mirando de reojo como mi Madre clavaba la mirada hacia mí extasiada, perdida nuevamente ante las mañosas caricias de su Ahijado.

- No.. ¡Ah! se siente delicioso ¡Aah!

Mi decepción hacía mi Madre no podía empeorar más, mismo Randy estaba preguntándole por si paraba pero ella simplemente gimiendo estaba bajo las caricias de su Ahijado, que no se detenía ni por un momento. El hijo de puta empezó a acelerar las caricias con el dedo, pero al notar que mi Madre se emocionaba y empezaba a contonear las caderas, sacó la mano de adentro de la toalla para mirarla a la cara, cortándole de sopetón el desbordante orgasmo que la sofocaba. Mamá casi lo insulta al retorcerse, pero al encontrarse con su propio fluido en esos dedos solo atinó a las intenciones de su Ahijado. Cerró los ojos y atrapó entre sus labios su propio sabor, su propio néctar. El desgraciado volvió la mano por dentro de la toalla y regresó a lo mismo, a las mismas caricias, solo que esta vez bajó el ritmo drásticamente, acariciando lo más lento que podía, sin llegar a detenerse. Mamá le miró con una cara de asombro tan tierna, que al desgraciado casi se le escapó la risa, pero no se detuvo. Su dedo acariciaba el punto máximo del placer en círculos torturadoramente lentos, mientras ella se derretía de gozo, saboreando el placer al máximo, notando que el picor del orgasmo le llegaba, pero a paso de tortuga.

- Más, mi amor, ¡Ah! un poquito más..- Se agarró al borde del camastro y notó el cosquilleo rabioso extenderse por su vulva, cebarse en su guisantito travieso, rebotar en su vagina y expandirse por sus muslos, sin llegar a estallar.

Sus caderas daban golpes y su botón escocía. Sudaba y sonreía, y de nuevo su cuerpo se puso tenso, los golpes de placer la hacían temblar sin poderse contener, y esta vez la dulzura fue superior a su resistencia. De pronto sintió estallar en un escalofrío de gozo indescriptible, un golpe eléctrico que la hizo elevar los pies de la camilla y que sus piernas se agitaran sin que ella fuese consciente de ello. Mientras el placer, el cosquilleo en olitas deliciosas, le recorrían el cuerpo entero y se cebaban en golpes en su clítoris, que se contraía. Su vagina daba contracciones, todo su bajo vientre se cerraba, y su vagina temblaba, como si quisiera esconderse.

- ¡S-se mete para dentro, ..me lo estas succionando!- Musitó el Jr., aún con el dedo corazón en la vulva de su Madrina, mirando sin parpadear la sonrisa de abandono que ponía ella.

- ¡Aah!, ah, fue delicioso.- Exclamó.

- Mira como me has dejado los dedos.- Dijo sacando nuevamente su mano lubricada en brillos.

Sin perder tiempo mi Madre se la arrebató para lamerle los dedos, mientras el muy cabrón observaba a su novia dormida a su lado sin enterarse de lo que ocurría entre su noviecito y su Madrina.

- Creo que me tendrás que compensar..- Pero no pudo acabar la frase, porque Mamá tiró de él para tumbarlo en el camastro, dispuesta a devolverle el favorcito, decidida a darle placer. 

- Siéntate aquí mirando al frente.- Le dijo palmeando la tumbona entre sus piernas.

El Jr. sonrió y le dieron escalofríos cuando su Madrina le acarició los hombros dejando su espalda delante de ella. Esparció bronceador y mientras se lo untaba, le estuvo dando un extraordinario masaje.

- ¡Aah! Estás muy tenso.- Le señaló como si ahora ella tuviera la batuta.

El Jr. se relajó bastante, al menos dentro de lo que cabía, y su pene había rebajado su tirantez, lo que hizo que el dolor que le provocaba dentro del bañador disminuyera, aunque el glande siguiera impregnado de lascivia. Mi Madre se recostó en el respaldo y tirando de los hombros de su Ahijado hacia sí misma, hizo que él también se recostara, pero en su caso, sobre esos dos cojines rellenos de grasa mamaria y lujuria. A juzgar por las dos puntas endurecidas que se clavaban en sus paletas. Mi Madre echó en el torso del Jr. un gran chorretón de protector y tranquilamente, se dispuso a repartirlo. La verdad que ya los dos era un par de descarados, mi Madre le sobaba los pectorales con lasciva, estaban jugando con fuego y ese punto de no retorno al que temía que pudieran llegar, lo cruzaron cuando los dedos de mi Madre bajaron a tal punto que rozaron sus testículos cuando pasaban por las ingles. El pene del Jr. morcillón cabeceó y empezó a enderezarse sin prisa pero sin pausa, todo lo contrario que su corazón, que comenzó a inyectar sangre a toda máquina.

- Parece que algo está creciendo demasiado ¡Ji ji ji!..- Dijo ella que, sin ningún reparo, agarró una toalla y la lanzó sobre su entrepierna a como había hecho él, perdiendo sus delicadas manos bajo ella.

No aguanté más, me levanté enojado y me dirigí hacía ellos para calmar a ese par de descarados. Me acerqué con el pretexto de tomar una toalla para secarme, aunque por estar afuera viendo todo aquello ya casi estaba seco, aun así me acerqué para que mi Madre parara de lo que estaba permitiéndole y haciéndole, que sintiera un poco de pudor y de vergüenza, pero la muy descarada sin sacar la mano por debajo de la toalla, con la otra disimulaba frotarle el torso con bloqueador mientras con esa sonrisa de descaro me decía:

- ¿Ya te cansaste de nadar, mi amor?- Tuvo el descaro de preguntarme con su mano apretándole el tolete a su Ahijado.

- Ya Mamá, ..ya he tenido suficiente.- Le contesté tragándome el coraje y más aún cuando voltee a ver la toalla.

La cadencia que la mano diestra de mi Madre aplicaba en la paja que le estaba haciendo, era exasperante. La muy cerda estaba hablando conmigo mientras puñeteaba a su Ahijado, esto era peor que un insulto.

- Sabes Pedrito, ..en mi habitación tengo un rife... un rifle de postas. Si lo deseas pu.. puedes tomarlo, ..quizás hasta atrapes la cena ¡Ja ja!..- Me dijo el desgraciado disfrutando de la cadenciosa puñeta que mi Madre le hacía bajo la toalla.

- ¿No será muy peligroso?- Se preocupó mi Madre pero sin sacar la mano bajo la toalla.

- No que va Madrina, ..esos rifles son muy seguros. Nomás hay que asegurarse de sostenerlo firme.. ¡Ja ja!.. Y fuerte. Ah, y asegúrate de apuntar hacia delante ¡Ja ja!..

- Quizás después, ..a lo mejor mate un par de descaradas bestias que andan rondando por las cabañas.- Le contesté para tirarles la pedrada, aunque no tenía intenciones de que la tomaran.

- Pues cuando lo.. cuando lo quieras tómalo, ..solo bombéalo lentamente para que afloje, verás que así dispara mejor ¡Ja ja ja!..- Dijo pero viendo a mi Madre la cual se sonrojó inmediatamente y por un instante detuvo el movimiento.

- Ve a darte una ducha mi amor, ..has estado buen rato en el sol, hasta puedes enfermarte.

- Tienes razón Má, ..aquí el sol está que arde.- Resaltando lo último me retiré de ellos, además confiaba de que estaba Ashley, y no se atrevería más a esa simple paja.

Aunque para asegurarme me quedé en la esquina de la cabaña cuando me perdí de su vista, desde ahí veía como mi Madre apretando su verga y le dijo no sé qué cosas al oído. En eso vi como el Jr. tuvo que reposar su cabeza en el hombro de mi Madre encadenado al placentero cosquilleo producido por la masturbación.

- Eres un pervertido, ..se te puso más dura cuando estaba mi niño.- Le increpó la descarada.

- ¡Tú que crees!, ..me pone que me estés dando frente a tu niño.

- ¡Ah! Este no es el pito que sentí ayer en la noche, ..ahora está más grande, es una verga dura de hombre.- Le alentaba con la voz más sexy y lasciva que hubiese escuchado.

- Me calientas tanto, putita.

- ¿Así o prefieres más deprisa?.- E incrementó la velocidad bajo la toalla.

- ¡Ooh! Más, más deprisa ..- Contestó él cerca del éxtasis.

- ¿Te gusta cómo te doy cremita? ¿eh? .. ¿Sabes? Me pone muy cachonda pajear tu cosota frente a tu novia, ..mi cosita se humedece.

- ¿Así?, tendré que organizar una fiesta con las dos ¡Oh!

- Y… ¿qué pasa si aumento la velocidad un poquito más?

- Espera, espera ..vamos a coger.

- ¡No Randy cómo crees!, ..esta tu novia.

- Mira como estoy, ..y todo esto es por tu culpa. Por estarme agarrando la verga delante de tu niño.- Dijo señalando su tolete excitado ya fuera del bañador.

- Si mi amor pero entiende, ..Ashley puede despertar. Si estuviéramos solo otra cosa sería, pero no puede ser, ..yo me he pasado de la raya. Lo lamento de veras. No me hagas caso.

- No te lo estoy pidiendo putita, te lo estoy exigiendo, ..anda, ábrete de patas.

- ¡No Randy por dios!, ..te prometo compensarte en otro momento mi vida. ¡Pero aquí no por favor, ..estamos afuera razona por dios!

- ¿Y qué quieres que haga con esto?, ..que me vaya a dar una ducha de agua fría para que después me duelan los güevos.

- ¡Oh por dios, ..te va a estallar el bañador.- Le dijo mirando el bulto de su entrepierna a la vez que se reía.

Pero el Jr. estaba más que caliente y era claro que eso de la ducha no lo iba hacer. Se acercó a su lado. Arrimó su cara a la de mi Madre y se quedó un rato escrutando sus ojos, dominándola. Luego se decidió. Su boca se pegó a la de su Madrina y le beso en los labios. Un mareo invadió a mi Madre, un vértigo la devoró. No debía estar ocurriendo aquello. Era Randy, su ahijado e hijo de su mejor amiga. Pero enseguida y sin tiempo, él puso su mano en su espalda y volvió a besarla. Y mi Madre no opuso resistencia, es más ni trató de zafarse. Dejó que la besara con su lengua. Y reclinándose sobre ella siguió besándola, como dos enamorados acariciándole la espalda.

Un movimiento extraño en su cuerpo al que mi Madre no le dio importancia, pues tenía los ojos cerrados la desmadejo por completo. El Jr. tomó su mano en la suya y la llevó nuevamente hasta su entrepierna. Allí se topó con sus güevos y su verga de nuevo. Ya no había toalla de por medio. Mamá abrió los ojos y miró. El desgraciado tenía el bañador por debajo de la cadera donde el elástico de la cintura le apretaba los güevos. Quiso decir algo pero con sus besos lo impidió. Así que soltó aquello que había cogido en su mano y la retiró sin que el acusara el menor impacto.

Su Ahijado siguió aplicándose en los besos. Besos que mi doblegada Madre no negaba por otra parte. Luego su mano se hizo más solicita y se posó encima de la braga de su bikini. Sus piernas abiertas fueron el camino fácil que él esperaba encontrar. No es que las tuviera excesivamente abiertas, pero si lo suficiente para que el Jr. posara un dedo sobre su raja. Con el dedo encima del surco que se vislumbraba debajo del bañador, él susurraba cosas muy bajito y la besaba. La reclinó hacia atrás y comenzó a frotar cada vez más intensamente su dedo por la hendidura dibujada en la braga de mi Madre.

Su mano solita, sin que nadie la guiara, se fue hacía su verga y la amarró por el tallo. Cuando Mamá se dio cuenta ya había iniciado los vaivenes de subida y bajada de su prepucio. Estaba dura. Fuerte. El hijo de puta seguía sondeándola por encima de la braga. Mi Madre abrió sus piernas más. Debió pensar que era la contraseña para acceder a más, que enseguida separó un lado la braga y dejo su chocho al descubierto, tenía los labios vaginales inflamados y con bastante humedad, las sobadas previas la tenían muy caliente. Ahora su dedo se impregno de sus flujos y el tacto fue más suave debido a la lubricación. A todo esto seguía besándola con ardor. Introdujo un dedo dentro de ella y mi Madre exhaló y ahogó un gemido que pudo despertar a Ashley que dormía a un par de metros. Mi Madre trató de incorporarse que no supe si era para protestar o para chupársela. ¡Que sabía yo! Yo estaba molesto e indignado por lo que estaba observando. No me podía imaginar a mi Madre cogiendo allá afuera sin pudor delante de Ashley. Afortunadamente ella pareció escucharme y atinó de decirle:

- ¡No Randy!, no debemos hacer esto, no está bien ..soy tu Madrina. ¡Eres el hijo de mi amiga!

- ¡TShhhh!... otra vez la misma cantaleta, ..además, todo está bien si se hace a gusto.- Replicó él aplicándose otra vez en su boca y sondeando más en su interior con su dedo.

- No.. Randy.. no está bien.. tu novia está aquí a un lado.. no está bien..- Sus palabras iban perdiendo fuerza cada vez más. 

- No importa, ..es lo que nos gusta.- Dijo.

El hijo de Puta muy hábil, había dado con su clítoris y lo masajeaba provocando nuevamente en mi Madre un deseo ya irrefrenable. Se puso en pie ante ella y le ofreció su verga dura e hinchada para que su Madrina la tomara con la boca. Ese hijo de puta no tenía pudor ni recato, quería que mi Madre se lo chupara en plena piscina frente su novia. Afortunadamente para mí, mi Madre se negó y trató de levantarse, pero el muy cabrón la volvió a empujar sobre el camastro y se agachó delante de ella, y aún con la braga puesta, separándola más, le lamió sin descanso. Mi Madre mordió sus labios, gimió, y apretó sus pechos con sus manos. Después de darle placer unos minutos, se levantó y cuando estuvo a punto de ensartarla sucedió lo que mi Madre tanto temía.

- Te voy a coger, no me importa donde, ..lo voy hacer ahora.- Le dijo.

- No Randy, por favor, ..no hagamos más.- Dijo sin fuerza alguna y deseosa de que su verga se incrustase en ella.

- No podemos quedarnos así.- Dijo.

- ¡Randy! ..- Ashley se había despertado.

Su novia lo había encontrado con las piernas de su Madrina a sus costados, lo que de inmediato mi Madre se zafó y trato de componer su imagen. Aun traía la braga de lado mostrando sus excitados labios vaginales, además de sus pezones empitonados. Mi Madre se incorporó más roja que un tomate y salió corriendo hacía la cabaña muerta de vergüenza. El desgraciado sonriendo, porque se encontraba sonriendo el muy cínico a pesar de haber sido sorprendido por su novia con la verga de fuera y con las piernas de sus Madrina en cada brazo. Con actitud como si no pasara nada se reincorporó y trato de besarla, pero Ashley bastante molesta y llena de ira, le abofeteó. El Jr. se quedó con la cara cruzada y su rostro de esa cínica sonrisa se transformó en enfado. De un empujón la tiró sobre la camilla en la que había dormido. Se sentó encima de ella, de forma que la tenía dominada.

- W-what you gonna do? (Qué vas a hacer?).- Le preguntó asustada.

- Depende de ti, ..si te tranquilizas, te suelto.

Con la cabeza asintió, por lo que la liberó.

- Ya lo sabes, ..y si no estás de acuerdo, toma tus cosas y lárgate.- Le dijo el muy cabrón.

- Randy, I love you, ..do not leave me. (No me dejes)

Su actitud había cambiado, ya no era la hembra indignada, sino que ahora el desgraciado parecía ser el ofendido. Eso me enfadó, esperaba que ella lo mandara al demonio, pero por su actitud sumisa supe que ese hijo de Puta la tenía bien dominada.

- Forgive Randy, ..I should not have waking up (no debí de haber despertado).- Se disculpaba la muy estúpida.

- Así es, ..no debiste entrometerte.- Y la sujetó de los cabellos.

- W-what you gonna do?- Volvió a preguntar.

- Antes que nada, me voy a vengar de ti, ..no me gusta que me peguen las mujeres.- Y bajándose el bañador, se sacó nuevamente su miembro, que ya estaba sintiendo lo que le venía.- Me compensaras por haberte entrometido.- Le dijo señalando su miembro.

Le achuchó las mejillas con la mano derecha y le pasó el pulgar por los labios mientras seguía sujetándole el cabello con fuerza. Se miraban a los ojos. Ella se dejaba manosear, asustada, con la mirada sumisa. Por un lado aquel tacto la estaba calentando, la sangre le hervía, y por otro sentía miedo, temor a contrariarle temiendo que la alejara de su lado. La mano derecha regresó al vientre, esta vez con la palma abierta. Le acarició todo el muslo de la pierna que mantenía flexionada. La había puesto caliente, todo mezclado con el temor. La mano pasó por encima de la braguita hacia el ombligo y pasó por encima del pecho izquierdo hacia el cuello. Tras la pasada, la blonda del sujetador se corrió unos centímetros hacia el costado y había dejado a la vista el pezón de su pecho, un pezón pequeño y erguido. Ella parecía no haberse dado cuenta y seguía mirándole con la misma seriedad, con el ceño fruncido, dejando al descubierto su lujuria.

Con la izquierda aun sujetándole el cabello y la derecha en el cuello, el muy cabrón se inclinó y sus labios le rozaron la frente y la nariz, hasta que le estampó un beso en la barbilla. Volvió a erguirse para contemplarla, para no perder detalle de lo que tocaban sus manos. Ella cerró los ojos y resopló para contener el placer que le proporcionaba el tacto de aquellas manos. Randy bajó la pierna que mantenía flexionada sobre la cama. La mano derecha regresó hacia el vientre, pasó por encima del pecho desnudo, corriendo la blonda unos centímetros más. La teta desnuda se movía levemente con el pezón eréctil presidiendo aquella masa esponjosa. La mano pasó de nuevo por el ombligo y se detuvo en la braguita donde se recreó acariciando la tela con las yemas. Noté un jadeo profundo cuando vi que ella abría los ojos. Se comportaba de manera dócil, ese hijo de puta la tenía bien dominada ¡Como odiaba a ese hijo de perra!

Metió los dedos por el lateral de la braga y los pasó por encima del chocho. Notó la hendidura de su vagina y el clítoris. Ella le miró. Vio los nudillos de los dedos bajo la tela de sus braguitas, percibía el tacto en su clítoris y por la zona alta de la vagina. Volvió a mirar a su novio con el ceño fruncido y el placer dibujado en la cara.

- Randy, .. come away (vamos a otro lado).

El muy cabrón retiró los dedos del lateral, agarró fuertemente las bragas por la parte delantera y de la manera más ruda posible, dio un tirón hacia arriba. Las bragas se metieron en la raja de la vagina a modo de tanga. Ella se contrajo al notar la tela apretujando su clítoris y despidió un gemido sacudiendo la cabeza, como una invasión de placer instantáneo. El Jr. empezó a tirar hacia arriba de la braga con bruscos tirones, insertando la tela profundamente entre los labios vaginales. La vagina de la preciosa Canadiense quedó dividida en dos, formando la famosa pata de camello.

- ¡Ah! ¡Oh my good!.- Atinó de decir.

Mientras la masturbaba con sus propias bragas, Ashley cabeceaba en el respaldo de la hamaca gimiendo y meneando la cadera, tratando de soportar el desbordante placer. Con la mano izquierda le tapó la boca sin dejar de tirar cada vez con más fuerza. Ella procuraba ahogar sus gemidos, aunque a veces le resultaba imposible. Menaba la cadera al son de los tirones. El hijo de puta se fijaba en como la tela presionaba el clítoris y cómo sus pequeñas tetas se movían con las contracciones. La mano izquierda siguió hacia abajo. Pasó por encima de su boca. Ella ahora gemía con los ojos cerrados. A su paso por los pechos arrastró la otra blonda y la dejó con ambas tetas a las vista. Ahora yo no lo puede evitar, Ashley era bellísima. Me saqué el pene de mis short's y empecé a pajearme, ya no era mi Madre la presa y seguí viendo.

Ahora la mano izquierda sujetó las bragas para seguir tirando, quería desabrocharle la cinta lateral con la derecha. En cuanto desanudó la cinta, tiró fuerte de la braga con la izquierda y se la quitó de un tirón dejándola completamente desnuda en plena piscina. Hubo unos segundos de descanso para su vagina. Randy los dedicó para admirar su entrepierna ligeramente colorada por los fuertes tirones, aquellas tetas deliciosas y aquella postura tan lujuriosa. Su novia aguardaba. Necesitaba un poco más. Ahora no podía parar.

- Sube las piernas.- Le ordenó.

Obediente acató la orden. Elevó ambas piernas, juntas, dejándolas flexionadas sobre su vientre. Tuvo que sujetárselas para no bajarlas. Randy se arrodilló en el extremo del camastro. Tenía ante sí el chocho abierto y el ano. Todo para él. Le dio unas palmaditas en la vagina con la mano derecha antes de acercar su boca y empezar a lamerlo. Pasaba la lengua entera desde el ano hasta la parte superior de los labios vaginales. La escuchaba gemir, sobre todo cuando le mordisqueaba el clítoris con los labios. A veces apartaba la cabeza, le lanzaba un escupitajo y esparcía la saliva con la punta.

Hastiado de lamer por fuera, le abrió los labios vaginales con la mano izquierda y secamente le introdujo el dedo índice y corazón a la vez, a modo de pistola. Empezó a masturbarla agitando la mano, hundiendo los dedos enteros. Ahora ella gemía alocadamente sin poder contenerse. Noté que flujos vaginales en la mano de este, y entonces la retiró de repente. Ella apagó el último gemido, como si acabara de correrse. El Jr. se puso de pie para bajarse por completo el bañador. Se miraban a los ojos. Ella se mantenía con las piernas en alto, exponiendo el chocho ensalivado a su novio. Vi que dejaba caer su bañador hasta las rodillas. Ashley movió su cabeza pues sus piernas le impedían la visión. Vio su enorme verga erecta empinada hacia arriba.

El desgraciado la volvió a empujar, lo que Ashley se tendió hacia atrás con las piernas levantadas y separadas, como si fuera a parir. .. ¡Uhm! Dijo. Las pequeñas tetas quedaron apuntando al cielo y su delgado abdomen subía y bajaba por la tremenda excitación. Quedaba a la altura de la cintura de su novio. Este se agarró la verga y le dilató el chocho de una clavada, sujetándola por los gemelos de las piernas. Ashley mordió la toalla y gritó como una perra, con los ojos desorbitados y los brazos extendidos. Cuando bajé y subí la vista para sacudírmela, ya la estaba jodiendo embistiéndola con empujones secos. Pude ver cómo entraba y salía la verga del chocho jugoso de su novia, veía cómo el hijo de puta contraía su culo atlético y blanco, cómo se le movía el abdomen y como se le marcaba el six pack bien definido, cómo brincaban las pequeñas tetas de su novia. El chocho de Ashley desprendía una babilla transparente hacia la raja del culo.

- .. Off, uff, .. Esto es lo que querías?, ¡Ummhh!..- Jadeaba para sí mismo.

Dio un fuerte acelerón bufando como un perro y le extrajo la verga para sacudírsela nerviosamente. Pude ver el colorado chocho abierto de la Canadiense, de donde manaba la babilla transparente, señal de que se estaba corriendo. En eso, sujetó las piernas y se las pegó al pecho, levantando su trasero y exponiéndole más el ano. En un principio temió que fuera a encularla, allí mismo, pero lo que hizo fue comenzar a sacudírsela. Duró poco. Veinte segundos más tarde, apuntó con la verga a la entrepierna de su novia y bombardeó de leche todo el chocho con gruesas gotas viscosas que se desperdigaron por toda la vagina. La verga del Jr. comenzó a salpicar leche en abundancia, goterones que le caían sobre la entrepierna y las nalgas. Gruesas hileras blancas le escurrían hacía la cama. La dejó muy manchada, con pegotes por el chocho e hileras por las piernas. Yo había eyaculado en el piso casi al mismo tiempo que ese hijo de puta. Como me excitaba.

Numerosos goterones dejaron toda la zona embadurnada. Algunas hileras le corrían hacia las nalgas y el culo y otras quedaron atrapadas entre sus apretadas piernas por la postura. Tras escurrirse bien, se tapó la verga subiéndose el bañador. Fue cuando Ashley bajó las piernas y se irguió para mirarse. Enseguida se tapó las tetas con el bikini y se levantó bruscamente para buscar las bragas. Desde la esquina, pude admirar su culito de nalgas tambaleantes, un culo pequeño y carnoso. Al inclinarse a recoger la braguita del bikini, tuve tiempo de fijarme bien en el ano tierno y jugoso, con algunas gotas de semen resbalando por la cara interna de los muslos. De espaldas a él, se puso la braguita a toda prisa sin ni siquiera limpiarse la leche.

- ¡Ooh! ¡uff!.. ¡ooh!- Jadeaba el desgraciado fatigado como un puerco.

Se tiró a reposar en una camilla, mientras su novia lo observaba con pena.

- Are you okay?.- Se interesó ella.

- ¡No!, ..quiero que vayas y le pidas disculpas a mi Madrina. Dile que viste mal, ..que fue tu culpa. No quiero que se sienta incomoda.

- Randy but I ...

- ¡Ya te dije!, ..discúlpate con ella o lárgate. No quiero que se sienta mal.

La pobre tuvo que tragarse su orgullo y asistir, ella sabía que se estaba degradando al acceder a tal cosa siendo ella la ofendida, pero amaba demasiado a su novio como para perderlo. Yo la verdad que no sabía que le miraban a ese pendejo, además de su vergón y su cuerpo atlético, un chulito de mierda.

El desgraciado se metió a darse una ducha mientras que ella, embadurnada de semen pensaba en que decirle a mi Madre, se estaba humillando pero era más grande su amor por él que no podía perderlo. Enseguida le da vuelta a la cabaña y entré por la puerta trasera, tomé las escaleras y me dirigí a nuestra recamara. Mamá estaba sentada sobre la cama muy pensativa y bastante nerviosa. Y no era para más, la habían sorprendido con las piernas bien abiertas alrededor de su Ahijado, ¡y quien lo había sido!, la novia de su Ahijado. Mi Mamy estaba devastada, no sabía qué hacer, tenía las manos sobre el rostro y se mostraba bastante asustada. Si la Canadiense abría la boca no solo se pondría en disputa su integridad, sino que Beatriz, ¿qué pensaría de ella. Era su mejor Amiga, su pareja de compras y de charlas en los cafés, además de haber presenciado en carne propia aquel ultraje con aquellos dos desgraciados ( el Tito y el Borre ). En cuanto me vio trató de componer su imagen, se limpió los ojos y me dio la espalda para observar por la ventana.

- D-donde andabas mi amor?

- F-fui a jugar con el rifle de Randy.- Fue lo único que se me ocurrió decir.

- Mete a bañar, ..aún estás húmedo.

- Si, Mamá.

Mientras me duchaba escuché que tocaron la puerta y la voz de la que me pareció ser Ashley. Salí de la ducha aun con la regadera abierta para no levantar sospechas. Pegué el oído a la puerta y traté de escuchar lo que venía a decirle:

- Quisierrua hablarr con usted, ..mi poder pasar.

- Ashley, mira yo..

- No disculpar, .. mi conozco a Randy ya. .. You are a very beautiful young woman, I do not blame. (Usted es una mujer muy hermosa y joven, no la culpo). Else, no ser primerra vez que hacer, ..mi tener la culpa by afford (por permitírselo).- Decía con su español atropellado.

- ¡No Ashley, perdóname a mí, ..nunca debía aceptar que eso sucediera!, es que.. es que, mira no sé qué me pasó, ..ese día simplemente no era yo.- Dijo tratándose de justificar.

- No problem, I understand, ..mi entender, usted perder a su husband y simplemente necesitar.. ¡Jijiji!.. eso.- Dijo Ashley riendo a carcajadas.- No problema, ser sex, ..had a good time and you're (pasamos un buen rato y ya está.)

Me quedé perplejo con la tonta explicación de Ashley, entre otras cosas porque no creía su respuesta a tal situación. ¡Había encontrado a mi Madre, a la Marina de su novio casi teniendo sexo con él frente a sus narices!!, y ella simplemente decía que solo era sexo que no había problema. Carau, no cabe duda que ese Jr. hijo de puta la tenía engatusada. Pero, de todas formas, Ashley tenía una mentalidad nada parecida a la de una jovencita normal. Por un momento, recordé como cuando la ves primera me la encontré en bragas en la cocina, era una chica muy desinhibida y pareciera que el sexo era algo muy peculiar en el contorno de su vida diaria. Quizás simplemente tuvo la desgracia de toparse con el Jr. en su camino, ese cabrón que no buscaba nada serio; quizás ella era así por culpa de ese mamón, quizás con sus abusos y maltratos la fue liberando de todo tipo de complejos hasta el punto de llegar al cambio de personalidad, y con ello de la frenética actividad sexual.

- Bueno, en realidad no ser primera vez que hacer, ..Once I caught him with two girls at once (una vez lo caché con dos chicas a la vez.)

- ¡Oh, Ashley, ¿y porque no lo dejas?

- Because what I love, ..and sometimes not until much. (Porque lo Amo, ..y en ocasiones no sé hasta cuánto.)

- Me siento muy apenada, de verdad ..jamás debí de haber permitido que Randy se me acercara.

- Randy ser así, ..ser dominador by nature. Igualito ser his Father.

- ¿A-a que te refieres?

- En una ocasión Father of Randy hinted me (el Padre de Randy se me insinuó), ..mi no supe que hacer.

- ¿Se lo comentaste?

- ¡Nou, never!, ..Randy querer muchou a his Father. Me dejarruia primero que aceptarlo.

- Le perdonas demasiado.

- What I love too. (Lo Amo demasiado.)

- Eso no es justificación.

- E-en una ocasión, ..sorry, .. nothing, forget (nada olvídelo), ..solo vine a decirle que no dirré nada, I would not meddle in their relationship. (ni me entrometeré en su relación.)

- No, no, cuéntame.- Insistió Mamá.

- Do you really want to know? (De verdad quiere saberlo?)

- Supongo que sí.- Insistió mi Madre, algo tímida.

- Two months ago I was invited to participate in a trio with Javier (Hace dos meses me invitó a participar en un trío junto a Javier ..)

- ¿Bromeas?- Saltó Mamá asombrada, coloreándose su blanco rostro.

- ¡It's no joke!. Decir ser mi regalo three years of dating.. decirte que Ralph está muy bien dotado ¡Ji ji ji!..

Mi Madre solo escuchaba anonadada, deseosa de saber más.

- I was Javier girlfriend before he met Randy (Yo fui novia de Javier antes de conocer a Randy..)- Confesó Ashley.

- Randy lo sabe?

- Así ser, ..at first I remembered all the time (al principio me lo recordaba a cada rato), pero después lo olvidar… then I did before him (después me lo hacía frente a él), los dos, We filmed doing it (nos filmaba haciéndolo).

- Ashley, qué cosas dices…- Dijo Mamá, muy impresionada, pero no por eso menos excitada…

- No ser my intention (mi intención) al principio, claro, ..perrou …after I found out I was not the first time they did (después me enteré que no era la primera vez que lo hacían). In the High School recorded doing it with the other girls (En la High School graban revolcones con las demás chicas).

- ¡Es increíble lo que lo dices!, ..¿l-lo hacen muy a menudo?- Quiso saber Mamá, con sus ojos azules resplandeciendo de morbosa curiosidad.

Ashley sonrió y le contestó:

- ¡Of course, i love it!, ..fascinates me fuck me while we recorded (me fascina que me coja mientras nos graban)- Narró Ashley, encantada.

- Vaya, no me imagino haciendo eso.- Comentó Mamá, cuyo corazón galopaba dentro de su exquisito pecho.

- You want to try it? (Quieres probarlo?), My decir a Randy, mi recorded para tu ver lo que se siente?.- Atacó Ashley, sonriente, escrutando muy bien la reacción mi Madre.

- ¡C-cómo! D-de ninguna manera Ashley. No, gracias.- Exclamó Mamá, aparentando una actitud pudorosa… su rubia socia no fue engañada por ese gesto.

- No pending (No tenga pendiente), ..mi no decir nada. Amo a Randy por encima de eso, ..I know that will never change and still accept it (sé que nunca va a cambiar y aun así lo acepto). Es más, mi insinuó hacer un truio between ourselves (entre nosotros), ..if desired (por si desea).

La verdad que la naturalidad de Ashley me tenía bien sorprendido; en ningún momento parecía ni ofendida, ni burlarse de mi Madre; creo que simplemente estaba acostumbrada a ese tipo de juegos con Randy y sus Amigos.

- ¡De ninguna manera!, ..es más, trataré de alejarme.

- ¡Nou, eso nou please!, ..¡I would! (me dejaría). ¡Pensarría que ser mi culpa!, ..I want to keep everything as usual (quiero que siga todo como hasta ahora).

- P-pero Ashley, ..¿que me estás proponiendo? ..

- Just continue as usual (Solo que sigan como hasta ahora), ..also be seen that they enjoy (además se ve que ustedes lo disfrutan).

- No sé qué decirte.

- Disfrutarr, ..Randy ser un gran amante.

- Ni que lo digas ¡Ji ji!..

- Bueno, serr todo lo que venir a decir.

Cuando se disponía a salir, mi Madre se disculpó.

- Ashley, ..so sorry.

- Nou problem.

La verdad que mi Madre se había salvado de otra, no solo porque su integridad como mujer estaría a salvo, si no que su relación con su Ahijado seguiría intacta, ella sabía perfectamente que eso no estaba bien, pero ese hijo de puta despertaba en ella sus más oscuras pasiones, y sabía que eso no terminaría ahí, que su Ahijado buscaría nuevamente la forma para doblegarla. Mi Madre lo que debía de hacer sería agarrar nuestras cosas y largarnos lejos de ese par de pervertidos, pero sabía que no lo iba a ser, ahora menos que Ashley ya no estaba de por medio. ¿Por qué no se aplicaba ahora todos los discursos sobre integridad de los que tanto hablaba?, era evidente, es fácil predicar virtudes cuando no se tiene posibilidad de quebrarlas, sin embargo, lo difícil es resistir la tentación cuando la sangre sube por nuestras cabezas y mi Madre acababa de demostrarlo, había dejado caer esa fachada de mujer recta y altiva de un trancazo. Por fin había encontrado lo que nunca obtuvo antes: pasión, lujuria, sexo desenfrenado, y cuando estas llamaron a su puerta cedió ante ellas sin oponer resistencia. El odio en mí afloraba junto a todo el rencor acumulado.

Cuando salí de la ducha mi Madre ya no estaba, tal parecía que había vuelto a salir, enseguida saqué mi auricular y con la antena traté de encontrar la recepción del dige de mi Madre, me asomé por la ventana y ahí estaba ella nuevamente en la piscina, como si nada hubiera pasado, recostada mientras leía una revista, que más bien parecía como si estuviera esperando a alguien. Se levantó deprisa y se acercó a la mesilla que había en el patio para servirse una bebida. Randy irrumpió en el patio fascinado de ver a su Madrina de vuelta y de aquella manera. Las braguitas que apenas le tapaban el prominente trasero ahora las traía incrustadas como si fuera tanga, con los cachetes de fuera apenas cubiertos a la mitad por un pareo, y al darse la vuelta se topó con la amplia sonrisa de su Ahijado en la boca sin dejar de fijarse en cómo sus tetas se vaiveneaban tras el sujetador, con la ranura que las separaba bien visible y su sensual lunar sobre su pecho derecho que tanto lo enloquecía.

- ¡Ay!, Randy me asustase.

- Te encuentras bien?

- Si, bien, ¿y tú?

- Me refiero a lo otro ..

- No te preocupes, ..estoy bien.- respondió Mamá más tranquila.

- No te preocupes por ella, ..hace lo que yo le diga.

- ¡No deberías tratarle así, ..ella te ama!

- ¡Va!, mejor, hablemos de otra ..¿te quedaste caliente?- Le dijo repagándosele descaradamente.

- ¿D-donde está ella? ..- Le esquivó mi Madre dando un paso hacia atrás.

- Se ha ido a la cama y yo vine a tirarme al sol. ¿Me sirves una copa?- Le dijo sin quitarle la vista de encima.

- Claro.

Mamá se volvió de nuevo y él aprovechó para acercarse y atizarle una sonora palmada en el trasero.

- ¡Ay!- Protestó tontamente.

- Qué guapa estás, Madrina, ..te veo y se me pone duro como el fierro.

Y con total descaro volvió a asestarle otra palmada en el trasero, pero esta vez su palma abarcó ambas nalgas. Mamá solo sonreía, le entregó un vaso y se alejó de él, como huyendo de los groseros tocamientos aunque moviéndose más sensual con sus cachetes adoloridos. El Jr. la observó con detenimiento, en cómo contoneaba aquel inmenso culo por efecto de las sandalias con tacones. Ella se tumbó boca arriba en una cama con el respaldo ligeramente elevado. Flexionó la pierna izquierda y quedó en una posición bastante sensual. El desgraciado la miró desde la barra. Sus pechos se movían levemente en cada movimiento. Se fijó en la braga del bikini, pero no se le transparentaba nada.

- Qué, cansada?- Exclamó dándole un sorbo su vaso.

Randy se caminó hacia donde estaba ella y se sentó en la pequeña mesita que había al lado, a la altura de su vientre. Con descaro, apoyó los codos en sus rodillas y la examinó bajo una mirada ardiente. Le pasó la yema del dedo índice muy suavemente por su vientre liso y delicado. Ella se removió.

- Randy no ..me haces cosquillas.

- Eres tan guapa, ..no debes preocuparte por Ashley.

Con la mano izquierda comenzó a alisarle el cabello con mucha suavidad y con la derecha comenzó acariciarle el vientre, esta vez deslizando todas sus yemas alrededor del pequeño ombligo.

- Me encanta, Madrina.

En eso se escuchó el celular del Jr. sonar que rápidamente contestó. Mamá al igual que yo estábamos intentando escuchar y comprender la conversación, pero no teníamos oportunidad, aunque si se sorprendió cuando su Ahijado le preguntó:

- Era Ralph, ..nos ha visto desde su cabaña, y me pregunta si puede venir.

Mi Madre se sorprendió al escucharlo, durante un instante un montón de ideas pasaron por su cabeza, la noche anterior, la situación, la llamada telefónica, había estado escuchando mientras la enculaban. Temió que pudiera haberla visto a través de la ventana, pensó en su integridad, en si la habría reconocido, en lo que le había contado Ashley, se puso nerviosa.

- C-claro, ..la alberca es de todos, ¿no?- Respondió nerviosa.

Randy sonrió.

- Si claro, no te preocupes, es amigo de confianza, ..si te preocupa si pudo llegar a verte ayer, no lo hizo. Lo vamos a pasar bien con él, ya verás…

- Bueno, entonces que venga.

El Jr. tomó su teléfono, y habló con él animándolo a que se acercara.

- Si hombre, ..pensé que estarías todavía empiernado con la putita de Mamá ¡Ja ja ja!..- Dijo, refiriéndose a la amiga de Beatriz, la cual seguramente había ligado ayer.

- ........................ .......

- ¡Ja, ja, ja!.. Vale, aquí te esperamos.

Cuando colgó, le dijo:

- No te preocupes, es un amigo especial, ..es un tipo muy cool y simpático, ya lo verás.

Mi Madre se sintió un poco incomoda de escuchar eso, pero de repente todo su nerviosismo se esfumo o mejor dicho, se disimuló. Ya no tenía ganas de preguntar nada, no estaba segura si el tipo la había reconocido atravesó del cristal, como le había dicho el Jr., no tardaría en llegar, y cualquier pregunta, cualquier comentario que hiciera frente a él, podría ponerla en evidencia cuando llegara.

Mamá se había sentado mientras tomaba su bebida, pero ella se sentía cada vez más nerviosa, y en silencio no dejaba de pensar en que podría ocurrir si el tipo llegara a reconocerla, conocía a su Ahijado y sabía que no perdería la oportunidad de tirarle indirectas, y que significaba eso de que era muy cool y simpático?, pensaba en las palabras de Ashley, de cómo se follaban a las chicas en la escuela, de cómo las graban mientras lo hacían. De repente, se dio cuenta además, que estaba en bikini, lo cual, la hizo sentirse aún peor, que debía hacer, ¿subir a cambiarse?. ¡Eso era lo que debía de hacer mi Mamá!, pensé muy enojado, alejarse de ese par de pervertidos, es más, marcharnos de aquí de inmediato. Pero no lo iba hacer era obvio, por una parte pensaba, ella estaba ahí primero, además ella también estaba de invitada, y podía estar como quisiera, aunque no tenía ninguna gana de que un tipejo como ese la viera semidesnuda, sobre todo en esos momentos, que se encontraba un tanto excitada por la manoseada anterior y las pláticas de Ashley. Con los pezones en punta como los traía, que iba a pensar de ella, quizás sí debería ir a caminarse. Cuando se levantó para hacerlo, su Ahijado le pregunta:

- ¿A dónde vas?, ..mi Amigo no tardará en llegar.

- ¿N-no te parece que debería ir a cambiarme?

- No entiendo, ..¿a qué te refieres?

- Que me da pena que tu amigo me vea así.

- ¡Ja, ja, ja!.. no te preocupes. Ralph está acostumbrado a ver mujeres, no se asustar de ver.

- Él no, pero yo sí, ..me voy a sentir algo incomoda.

- No vayas, ..eso es lo quiere él. Verte así en bikini.

- ¡Estás loco Randy, ..voy a cambiarme!

- Que no lo hagas, ..se dará cuenta de que te pone nerviosa. Así es Ralph, ..ignóralo. Además a mí me encanta que andes así, ..si por mi fuera te pediría que anduvieras desnuda.

Mi Madre se quedó helada cuando escucho eso, ese hijo de Puta ya quería manipularla y exponerla ante aquel tipejo. Me dieron ganas de bajar y calmarles los ánimos, de bajar y decirle que se cambiara, pero esta extraña sensación de saber que iba a ocurrir me tenía paralizado. Seguí escuchándolos y viéndolos desde la ventana, ahora sí que ya no tenía opción de cambiarse el bikini, sino quería hacer enojar a su Ahijado. ¿Porque rayos mi Madre no lo mandaba a la mierda?. Aun así, se extrañó con el tipo, y no pudo reprimir las preguntas:

- ¿De dónde es tu Amigo?

- Su Madre es latina y su Padre es residente de aquí, aunque con raíces creo que Senegalés, ya sabes por el color. Viven en Montreal y les va muy bien, ..él ya firmó con una importarte Universidad. ¡Es un gran jugador de Football!

- ¿Y suele observarte mientras te ligas a las tipas?

- ¡Ja, ja, ja!.. Es mi mejor Amigo, ..si te contara las cosas que hemos hecho ¡Uyy! te espantarías.

Mi Madre sintió que se le secaba la garganta, se le venían a la mente aquellas chiquillas siendo grabadas por este par de depravados. Tenía la sensación de que no debía haber permitido que invitara a su amigo, pero ya era tarde, y poco a poco estaba asimilando conceptos en su cabeza, conceptos en relación a la noche anterior, aunque no quería seguir asimilándolos, no deseaba pensar en eso, porque sabía adonde podían llegar sus conclusiones.

A lo lejos vio como un mastodonte de color se acercaba hacia ellos atravesando la alberca con pasos calmados. Era un chico de no menos de 20 años, moreno y muy alto, un tipo seguro de sí mismo y que imponía.

- Acércate Ralph, ..estaba hablando precisamente de ti.- Le invitó el Jr.


Mi Madre se sintió un tanto inquieta, aunque estaba un poco nerviosa algo llamó su intensión, no podía dejar de mirar al tipo ese, ayer apenas le habían presentado, además la noche y el par de copas que llevaba (y otras preocupaciones), no le había puesto demasiada atención. Cuando Randy le había dicho que tenía sangre Senegalés, no le tomó importancia, de hecho mi Madre era un tanto discriminadora, pero ahora no había pensado en encontrarse con esto. Aunque sabía que era otro desgraciado, no podía negar que era un chico muy atractivo, normalmente los africanos tiene unas facciones algo exageradas, pero por su cruza latina, toda la cara de Ralph era pura armonía, unos ojos grandes y oscuros, una nariz discreta y elegante, unos labios algo más grande de lo normal pero sensuales, (características que no habían pasado desapercibidas por aquella amiga de Beatriz). Además vestía muy bien, nada que ver con las prejuicios que ella tenía sobre la raza negra, llevaba unos pantalones tipo piratas, que se veían de buena calidad y una camisa de marca muy conocida, que debían haberle costado un dineral, de donde sacaría ese chico el dinero me pregunto.

- Espero que hayan sido cosas buenas ¡He he he!..- Y volvió a deslumbrar con su sonrisa blanca de dientes perfectos.

- ¿Ya los había presentado ayer verdad?, ..pero no importa. Madrina, le presento a Ralph.

Mi Madre, desde el borde de la camilla aprovechó esos segundos para tomar una toalla y taparse, hizo un ademán de saludo con la mano, y dijo:

- Hola que tal?

- Bien, y tú?, ..bailas muy bien. ¡Muy bien!, ..oie Randy te lo vuelvo a decir. ¡Tienes una Madrina preciosa!

- Gracias, ¡Ja ja!.. Todo el mundo que la ve por primera vez dice lo mismo, ..¿verdad Madrina?

- Muchas gracias, ..pero van a ser que me apene.

- No tienes por qué hacerlo preciosa. Ayer que te miré.. porque puedo hablarte de tú, no es así linda?- Le preguntó el igualado, otra característica de su fanfarronería.

- Si, si claro.

- Te digo, me sorprendió mucho tu belleza, ..pero ahora que te veo de día me doy cuenta que hay partes que nunca había visto.- Refiriéndose a sus erectos pezones que se figuraban bajo la tela.

Mi Madre se sonrojó al escuchar esto, sintió que su cara se ponía roja, roja como el más maduro de los tomates, y también sintió otra extraña sensación, sus pezones empezaron a endurecerse más, y la delgada tela del bikini no hacía ya nada por ocultarlos, así que para sentirse mejor, se dio la vuelta, y para disimular un poco, tomó su vaso para darle un tremendo trago y para dejar de sentir esas sensaciones extrañas, y sobre todo para que los dos depredadores no notaran lo que ella notaba sobre sí misma, eso sí, no dejo de exclamar:

- ¡Uff!, ¡Que sol chicos!, acomódense ..no piensan disfrutarlo?

Aunque inmediatamente, al escucharse a sí misma pensó que no hubiera hecho falta decirlo, ellos ya lo estaban disfrutado, pero sobre todo de sus pechos voluptuosos y exquisitos, de sus pezones en punta sin poder ocultarse bajo la tela, de sus piernas largas y bien definidas, de su abdomen casi perfecto para una mujer madura y madre de un hijo, de sus caderas anchas y exquisitas, de todo lo que ella no podía ocultar con su mísera toalla.

- Así es preciosa, ..yo si pienso disfrutarlo. ¿Randy?

- Adelante, ..pienso tomarme unas bebidas y después quizás nadar un poco. ¿Te sirvo algo, Ralph?

- Por favor, Amigo ..pero de ese vino tan especial que tu Padre tiene en el sótano. ¿Porque no sacas un poco?

- ¿En el sótano?, ¡Ja ja ja!.. cuantos recuerdos me trae eso. Enseguida regreso, ..¿Madrina quiere un trago de vino? ¡Ja ja!.. Le aseguro que esta vez sí atinaré a la copa.- Le dijo el malnacido acercándose a ella, recordando el día de ayer cuando de manera provechosa derramó intencionalmente sobre su vestido la bebida.

El Jr. se retiró al sótano mientras mi Madre y el tipo quedaban solos. El tal Ralph se levantó y tomó la crema protectora y unas de las toallas que había sobre la mesilla dobladas, inmediatamente mi Madre sintió una extraña curiosidad de donde y como se situaría, aunque inmediatamente de sentir eso se disgustó un poco consigo misma por tener tales pensamientos. Para evitarse esos pensamientos, descruzo los brazos, y apoyó la cabeza sobre la cama, mirando en la otra dirección, donde se encontraba una revista. Mejor evitar tentaciones, seguramente fue que pensó. Pero inmediatamente, vio entrar al chico en su campo de visión, y observó cómo empezaba a situar su toalla como a 4 mts frente a ella, como exhibiéndose, de manera que con sus movimientos ella pudiera verle mientras según leía la revista.

Mientras él iba extendiendo su toalla, una duda maligna se iba formando en la cabeza de mi Madre, y aunque le daba cierto bochorno pensarlo, se preguntaba a sí misma, si el chico se desnudaría completamente para tomar el sol. Cuando se volvió y se quitó la camiseta, mi Madre trago un poco de saliva involuntariamente. El chico estaba bien formado, tenía unos pectorales de nadador, unos abdominales marcados y unos brazos bastante bien formados. Inmediatamente tuvo que pensar en algún atleta de sus sueños, de los que solo miraba en la tele o en las revistas. Mi Madre era una mujer un tanto atraída por las personas atléticas, como ella adicta a los ejercicios, (aunque a mi Padre nunca pudo convencerlo), siempre estuvo preocupada por lo que comiéramos, por la salud, le gustaba mantenerse en forma y sobre todo sentirse joven.

El tipo, tomó la crema protectora, y sentado ya sobre la toalla, empezó a enfrenarse su pecho y sus brazos. Esto hizo que mi Madre y también yo nos sintiéramos un poco aliviados, por lo menos se había dejado el pantalón. Desde su posición privilegiada, le bastaba un pequeño movimiento de ojos, para comparar al chico con algún modelo de la revista que tenía en sus manos. La verdad que el tipo era un atleta, lo que era atractivo, debía medir arriba del 1.90, ahora entendía él por qué se lo peleaban las Universidades de este país, no tardaría mucho en aparecer en la NFL estaba seguro.

Ralph seguía protegiéndose con crema, y mi alborotada Madre seguía con sus sensaciones raras. Para des culpabilizarse un poco, empezó a pensar en otras cosas que atraparan su atención, en las bolsas de diseñador, en las gafas de moda y en los zapatos que eran su locura. Cuando el tipo terminó con la crema en su torso, levantó su trasero, y se sacó los pantalones, cosa que en mi Madre no pasó desapercibido, y antes de que le diera tiempo a hacer nada, cerró los ojos muerta de nervios, sintiendo como su corazón se disparaba de nuevo. Intento tranquilizarse, convencerse que no pasaba nada, que solo estaba tomando el sol con el amigo de su ahijado, pero todo eso no le servía de mucho, y seguía sobresaltada. Recordaba, que hacía ya mucho tiempo que no reaccionaba así, cerrando los ojos cuando algo le daba una sensación parecida al miedo, quizás cuando era una niña y veía cosas que no le gustaban, o cuando de adolescente iba al cine a ver películas de horror, pero intento persuadirse que lo que estaba sintiendo no tenía sentido, que ya era una mujer de 38 años, con un hijo, y que no tenía que asustarse de ver a un hombre semi-desnudo, que ya había vivido esa misma circunstancias muchas veces, y aunque ahora ella se sentía un poco rara, esa no era la manera de reaccionar.

Así que respiró profundamente contando hasta diez, como solía hacer cuando se ponía nerviosa y abrió los ojos. El chico continuaba frente a ella, pero ahora se encontraba sentado de forma longitudinal en dirección a ella, de manera que como se encontraba sentado, y un poco más abajo de ella, no había nada sospechoso a la vista. Mi Madre se sintió un poco aliviada por eso que continuó mirando al chico y a su revista que se encontraba un poco más arriba. Observó a un modelo de calzoncillos de la misma tez que la de él, la diferencia era muy poca, pero calculaba que el tal Ralph era mucho más alto que el modelo. Quizás por el maquillaje el modelo le llevaba ventaja, pero Ralph no estaba mal, tenía un cuerpazo, era joven, fuerte y guapo, y aún le faltaba algo por ver. ..

Mi Madre empezó a sentir una cierta curiosidad por verlo de cuerpo entero y aunque no le gustaba aceptar ese propósito, trataba de consolarse, pensando que no tenía nada de malo con echar una miradita, después de todo ya había perdido todo recato con su ahijado, y este.. con este no tenía ningún parentesco, además no era para tanto, ya había visto a toda clase de hombres, y aunque nunca se había detenido a fijarse en lo que colgaba entre sus piernas, ahora un jovencito de ébano a escasos 20 años se exponía a quien quisiera verlo. De hecho, se estaba preguntando a si misma porque ahora tenía esa curiosidad de mirar detenidamente el sexo de ese jovencito, era tan solo un chiquillo, podía ser su hijo en cuanto la edad, y aunque últimamente sus relaciones eran muy a menudo, sabia hasta qué punto el tamaño, la forma, las maneras de un pene podían contribuir más al placer.

Estando en estos pensamientos, Ralph se volvió un momento hacia atrás para acomodarse, y fugazmente, pudo ver su tremendo miembro que se dibujaba casi perfectamente bajo el bañador ajustado que traía. De nuevo, Mamá sintió una sensación de arrebato, de vergüenza por un lado porque en ese instante no quiso perderse detalle, pero por otro lado, por ver el tamaño del órgano viril del chico. Lo que había visto era algo grande, aunque no había tenido tiempo de apreciarlo bien, sacaba bastante ventaja a su querido ahijado, que a pesar de traerlo dentro de tan ajustada prenda imponía. Debía de ser, pensaba mi Madre, era de tez negra, alto y atlético, era claro que debía de tener buen instrumento.

El hecho de verlo solo por unos instantes hizo que su curiosidad aumentara, y al mismo tiempo, notara como sus pezones se endurecían más y se apretaban aún más con el contacto del bikini, y como esta mañana, eso coincidió con una aceleración de su pulso, aunque esta vez, no era su ahijado la que los provocara. ..

La situación era inconcebible para ella misma, y si antes le hubieran dicho que podría estar así, excitándose con un enorme negro amigo de su Randy los hubiera tachado de locos, y no solo por las oleadas de calor que sentía, si no que a mi Madre hasta donde yo le conocía siempre la raza de color le provocaba rechazo, creía que todos los tipos de tez negra eran ladrones o que siempre se estaban drogando. Pero esta vez era diferente, sin entender por qué estaba enardecida, en este lugar que se suponía que era para relajarse, para olvidarse de aquel viejo desgraciado, junto a su hijo que se suponía que se estaba duchando, intentando verle la verga a un chico, a ese tal Ralph, con los pezones duros como piedras, y deseando que ese negro se levantara para verle y disfrutar con los ojos de su paquete.

La verdad que mi Madre ya no tenía vergüenza, había perdido todo recato, se encontraba muy desasosegada, sintiéndose rara, muy rara, se revolvió un poco, y ese ligero movimiento de roce de sus pezones con la tela le agrado mucho. Entonces ocurrió lo que tanto deseaba. El tipo Ralph ese, se levantó y pudo ver su cuerpo y su sexo en su plenitud. Mi Madre aunque nerviosa se regocijo de ver aquel espectáculo, el negro tenía un cuerpazo, y su aparato, aun en situación de relajo superaba con mucho al de su querido ahijado, además, tenía un moreno integral, un color marrón oscuro muy bonito. Ralph avanzó hacia la alberca, con la intención de entrar en el agua, y pasó por delante de ella. Después de sonreírle con galanura claro está.

Mi Madre le siguió con la vista, hasta que pudo y una vez que pasó su vertical, le resultó un poco forzoso seguir mirando. Dudo un poco, aunque tenía ganas de verlo, pensó que volverse la delataría ante cualquiera que pudiera verla, y sobre todo ante sí misma. Se dijo que no debería hacerlo, para a la vez que se decía esto, una fuerza irreprimible le hizo darse la vuelta y volver a apoyarse ante sus codos, mirando hacia delante y no perderse ningún detalle del espectáculo que se le brindaba. Efectivamente, Ralph se encontraba en la orilla, decidiendo si meterse en el agua o no, de espaldas a ella, lo que le dio una nueva perspectiva de un cuerpo masculino que todavía no había tenido, el trasero.

El hijo de puta tenía un trasero respingón, bien formado, atlético, con unas curvas muy, muy ligeras entre el culo y la cintura, típicas de los hombres que hacen mucho ejercicio, y con un color tostado que para ella le era muy atractivo. Mi Madre estaba alucinando tanto con el trasero del negro, como con ella misma, nunca creyó que un culo de hombre le pudiera gustar tanto, le pudiera resultar tan atractivo, tan sexy. Tuvo que pensar en alguna de sus amigas, quizás en Beatriz la cual no hallaba que hacer con los problemas con su Marido, le hubiera gustado que hubiera estado allí con ella, para poder recrearse las dos juntas con ese tipo y ese trasero, y haber hablado las mil y una cosa que podrían haber hecho con ello. Con todos esos pensamientos, notaba como sus pezones ya se notaban exagerados sobre su sostén y se ponían más firmes aún si cabía, y empezaba a notar una insólita sensación en su entrepierna, parecida a la que sintió hace un rato, cuando de golpe la novia de su ahijado le había contado todo aquello.

No sé si era intencional pero estaba seguro que sí lo era, ese tipo, no se decidía a meterse, y paseaba de un lado a otro de la orilla, lo que le daba a Mamá la oportunidad de verlo de perfil, de un lado a otro, y la verdad es que estaba disfrutando tanto, como si se encontrara en cualquier espectáculo, y estuviera en primera fila, a un paso del escenario. Se sentía tan subyugada por el espectáculo, que en un acto reflejo, se dio la vuelta, situándose boca abajo, pero mirando hacia él. Con eso, consiguió acercarse un poco más, también ocultar sus pezones, que parecían querer salir disparados. Con lo que no contaba fue con la agradable sensación que sintió, cuando estos contactaron con la tela rugosa de la toalla que tenía debajo, impresión que le hizo emitir un leve suspiro, imperceptible para nadie más, pero escandaloso y vergonzante para sí misma.

Mi Madre estaba coqueteando con una situación delirante, estaba sola imaginando mil posiciones en las que el negro la pondría. En cuanto al otro, no se decidía aun por si meterse al agua o no, y la verdad ya me estaba hartando que estuviera así exhibiéndose frente a mi Madre, tal vez tratando de recrearse con el mismo juego que ella.

- Mónica, ¿no te importa si te dejo sola por unos minutos mientras nado, verdad?- Le preguntó para llamar su mirada pues la atención ya la había llamado desde hace buen rato.

Y mi Madre como según ella estaba absorta en sus pensamientos dijo:

- Ehh, no no por mi haz lo que quieras. - Dijo algo aturdida.

Dicho y hecho el fanfarrón sabía cómo nadar y como lucirse, se hecho un clavado tipo a los Michael Phelps ¡¡Madre mía!! enseguida llegó hasta la otra orilla, que pedazo de atleta era este sujeto, mayor que el estúpido del Randy y desde luego llamó más la atención de mi Madre, que al principio le daba vergüenza mirarle, pero ahora que se encontraba entretenido chapoteando todo el agua podía verle con ese pretexto y más calma. Así en movimiento, pudo darse cuenta que se afeitaba o depilaba dado el escaso vello alrededor de su miembro, puesto a que su bañador era bastante pequeño y no alcanza a tapar toda la zona de su pelvis. Pero nuevamente decidió cerrar los ojos y quedarse así boca abajo. No podía saber los pensamientos de mi Madre pero si me los imaginaba, era obvio que no podía evitar pensar en el tamaño de aquel pene juvenil. “¿por qué lo tenía de ese tamaño un tipo de su edad?” Seguro se preguntaba a sí misma. Mientras estaba boca abajo seguro que no paraba de imaginarse como sería ese miembro totalmente erecto.


Mamá llevaba ya un par de minutos en esa posición fantaseando acerca del cuerpo de su acompañante, pero lo que jamás entenderé fue que llevando las manos a su espalda empezó a desatarse la parte superior del bikini, me imaginó que para que no le dejase marca el sol en la espalda, pero lo que no podía entender él porque de ahora, cuando estaba sola rodeada a esos estúpidos de mierda que solo querían llevársela a la cama. Y aunque tumbada boca abajo como estaba con la braga del bikini enterrada entre sus glúteos, era como mostrarse prácticamente desnuda, aunque sus pechos y su pubis descansaran frente a la toalla en la cama sin mostrarse por el momento. ¡Maldición la verdad que no lograba entender a mi Madre!. De vez en cuando miraba a Ralph, aunque enseguida volvía cerrar los ojos por vergüenza a que la sorprendiera observándolo.

Al principio, Ralph pareció olvidarse de ella enfrascado en lucir todo su potencial de atleta en la natación, daba vueltas y vueltas sobre el agua luciendo orgulloso su miembro cada vez que giraba y sus potentes brazos al momento de las grandes brazadas. Pero en una de las últimas veces lo sorprendí observando hacía donde estaba mi Madre, y aunque seguía nadando, supuse que su miraba estaba en dirección a la gran curvatura que hacía el desnudo trasero de mi Mamy al estar boca abajo, que por lo enterrada que llevaba la tela entre sus glúteos prácticamente parecía no cubrirla en nada. ¡Joder, eso era lo quería Mamá al optar por darse la vuelta y fingir el bronceado, quería que ese niñato de mierda le observara el trasero, su mejor carta de recomendación!! En cierto modo la entendía, era mujer muy bella y con un cuerpo de diosa frente a otro que también se mostraba con un escultural cuerpo, así son las mujeres cuando tienen algo que presumir, ¡Pero maldición no eso no impedía que me pusiera furioso! ¿cómo era posible que Mamá se expusiera así solo para presumir que era una mujer deseable para cualquier hombre! Pero recordé que ya había tenido un encuentro cercano con ese tipejo la noche anterior mientras bailaban, había notado una sensación extraña entre ambos, como cuando notas que existe feeling con un tipo al que acabas de conocer.

¡Maldición empecé a sudar frío!, ya presentía que algo iba a pasar, y aunque sabía que Randy no tardaría en aparecer, (cosa que esta vez estaba deseando que lo hiciera), me tranquilicé, afortunadamente aun la distancia entre ambos era mucha y aunque sabía que ese maldito mulato estaba esperando su oportunidad para meterse en las piernas de mi Mamy seguro que Randy lo evitaría, o eso pensaba, esos pensamientos al menos empezaban a calmarme. Además mi Madre no sería tan loca como para permitirse echarse una fiesta con ambos, ¿o sí? No, simplemente solo era eso, quería que su cuerpo fuera el centro de atención de sus miradas, por lo que decidí quedarme observando y comprobar que nada pasaba.

Como les decía Mamá se encontraba tumbada hacia abajo luciendo su par de prominentes cachetes rosados al sol, al igual que antes de momentos cerraba los ojos, en cierto modo por la vergüenza, no quería que ese chiquillo musculoso cruzara sus miradas con las de ella. Pero enseguida advirtió que al poco tiempo salía de la alberca y era él quien ahora no quitaba la vista de su cuerpo. Pero aun así ella no perdió detalle de su salida del agua, era como si le hubiera parecido la cosa más bella, era como un adonis saliendo del mar, en su plenitud de belleza, sin ningún tapujo. El pulso de mi Madre volvió acelerarse un poco, sobrecogida por la visión, sintió como sus pezones querían taladrar la toalla, como para hacer dos hoyos en esta. También advirtió divertida, como el agua debía estar efectivamente fría, porque había hecho mella en el tamaño de su paquete, que aun así, empequeñecido, le pareció grande y soberbio. El mulato se percató de que lo estaba mirando, y le dirigió una encantadora sonrisa, cuando subía hacia su toalla.

Mamá casi se paralizó en seguida, y aunque se sintió muy, pero muy ruborizada, le respondió con otra sonrisa pero muy nerviosa, sintiendo que sus pezones iban a reventar. Ella sonrió y bajó la vista algo ruborizada, sobre todo porque la había cachado con la vista en esa zona. Pero Ralph no se quedó atrás cuando la observó más de cerca, el muy cabrón movía ligeramente su musculoso trasero, símbolo inequívoco de que debía de estar acomodándose el miembro como podía contra su apretado bañador. Cosa que a mi Madre no le pasó desapercibida, creo que se sintió orgullosa por haber provocado la erección en ese muchacho. Mis pensamientos comenzaron a divagar imaginando que Antonio me poseía de nuevo en la cocina como ya imaginara en ocasiones anteriores. Como estaba tumbada boca arriba no quería que mi tanguita me dejase marcas de sol en la piel, por lo que decidí desatarme las tiras laterales de la braguita del bikini, aunque la tela seguía cubriendo mi pubis. Permanecí así durante un rato, mi acompañante no podía disimular su erección aunque tratase de ocultarlo.

- Que calorcito está haciendo hoy y que congelada está el agua.- dijo de repente.

- Si, la verdad es que se está muy bien aquí, hace un soleado muy agradable.- respondió Mamá volteando para verle.

- Pero tú no has tenido valor de  meterte ¿eh?.- le dijo, pero no sé si para picarle.

- Es que está el agua helada.- le respondió mientras se sentaba en la toalla volviéndose amarrar los tirantes teniendo cuidado de no enseñar nada.

- Anda, no es para tanto.- dijo con un tono irónico mientras la miraba mientras se secaba.

- Claro, por eso te saliste tan pronto… - bromeo Mamá.

- Ahora que venga Randy le diré que aumente la temperatura.- agregó con el pretexto de acercarse a ella.

No sé si eran mis ojos pero empezó a notar como a mi Madre le agradaba comprobar que ese niñato seguía empalmado observándola. Pero de pronto ¡Aay!, una ráfaga de viento hizo que en un descuido los finos tirantes de su sostén volaran y mostrara su torso desnudo. Ella enseguida se tapó y acto seguido miró hacia Ralph tratando de comprobar si se había percatado de su descuido y había podido observar sus grandes senos. Su sonrisa respondió a su pregunta, el muy descarado no había perdido ningún detalle de ellos, es más, la horrible cosa que amenazaba dentro de su bañador creció más significativamente. Mamá creyó morirse de vergüenza en ese momento, su juego había ido demasiado lejos, cómo había sido capaz de arriesgarse hasta el punto de que ese desgraciado que era igual de calenturiento que su Randy le hubiera visto completamente los senos a tan sólo un par de metros. El muy cabrón continuó sonriendo, se le notaba molesto tratando de acomodar su miembro en su ajustado traje, debido seguramente a la erección que tenía desde hace ya rato. Mamá se acaloraba, no sabía si por la vergüenza o por otra cosa.

- A-así que eres futbolista?.- preguntó mi Madre tratando de cortar con ese momento tan bochornoso.

- Bueno, en realidad soy un Wide receiver, un receptor, no futbolista. Es completamente diferente.

- ¡Oh! perdón, no sé nada deportes.

- Pues no se nota, ..tienes un cuerpo muy bello.- eso lo dijo volteando a ver sus senos.

- Bueno, solo hago ejercicios para mantenerme bien, tú sabes.

- Pues lo debes de hacer muy bien, estás bellísima.

- Muchas gracias, ..¿me dijo Randy que eres de aquí?

- Mi Padre es Seleganes y mi Madre latina, ..pero llevo tantos años aquí que el español ya casi lo olvido.- Contestó él con ese acento característico.

- Y... ¿estás casado, o tienes pareja?- volvió a preguntar Mamá con curiosidad.

- ¿Te parece que sea casado?

- Uno nunca sabe, ..ahora los chicos se casan muy jóvenes.

- No, no soy hombre para una sola mujer. No sabría serle fiel... aunque la quisiera mucho.

- Ya. Entiendo- respondió ella, seguramente imaginando en las fiestecitas que solían hacer entre ellos.

- Aún hay mucho que vivir, ¿no?

- ¿Y a que te dedicas?, ..aparte de estudiar con Randy, claro.- Se interesó ella.

- ¿Se te hace poco estudiar y jugar Americano?

- ¿Y en tus ratos libres.

- Mis ratos libres los dedico a conquistar mujeres hermosas como tú.

¡Puta madre!, hay estaba de nuevo otro fanfarrón haciendo uso de sus mejores artimañas para conquistar. El tipo era un lanzado. No se detenía a pesar de la diferencia de edad que había entre ellos, y de que ella era la Madrina de su amigo, aunque después me puse a pensar que el tipo ya sabía la clase de relación que había entre ellos y pensaba que mi Madre era una asalta cunas o alguna Milf de las cuales se pudiera conquistar con facilidad.

- Vamos, vamos ..no te puedo dejar solo con mi Madrina porque enseguida pretendes conquistarla.- les gritó Randy el cual ya regresaba con la botella.- Perdonen la tardanza, tuve que hacer una parada repentina al inodoro ¡Ja ja ja!..

- Oie Amigo, ..la piscina ya se tornó muy helada. ¿Porque no le subes la temperatura?

- Ese es el pretexto que pones para dejarlos solos, ..está bien, está bien, quieren que los deje solo. Enseguida regreso.

- Enserio, ..tu Madrina quiere echarse un chapuzón pero el clima ya se tornó un tanto nubloso. ¡He he!.. No es así guapa?

- Yo? ..- respondió Mamá entre risas, era obvio que ese descarado quería animarla a la fuerza.

- ¡Ja ja ja!.. Solo bromeo, enseguida lo enciendo. Madrina no le dé alas a ese hombre.

Ellos solo rieron y se inició así una amistad. Mi Madre reía divertida. No recuerdo haberla visto tan jocosa. Me di cuenta de que estaba disfrutando la compañía de ese par de desgraciado. Estaba claro que había congeniando muy bien con el tipo.

- Tienes una risa preciosa.- Le dijo en voz baja.

- ¡Nooooo.., anda ya!- dijo mi Madre casi ruborizada.

La verdad es que yo la veía como una colegiala. Estaba sorprendido. Mi Madre nunca se había portado así con personas que acababa de conocer.

- ¿Qué?, ¿tu Marido no te ha dicho nunca que tienes una risa lindísima?- Dijo con algo de ironía.

- Mi Marido, no ..bueno, no desde hace mucho. Soy viuda.- ella dejó de reír ante la insistencia.

- No lo entiendo. Con una mujer como tú puede estar tan sola y no es para estar todo el día teniendo detalles de enamorado.- Dijo él en voz alta mientras se acomodaba para tumbarse en una de las camas frente a mi Madre.

Yo, desde mi ubicación estaba enojadísimo, ¿que no se daba cuenta mi Madre que ese tipo la estaba cortejando? La verdad que mi Madre ya no tenía vergüenza, apenas hace un par de horas había estado agarrándole la verga a su ahijado frente a mí, y ahora, la muy tonta estaba cayendo redondita tras las ventajosas palabras de ese engreído, y no sólo eso, si no que se recostó de costado para estar platicando de frente a él. Con el bikini que por su posición resaltaban aún más sus lindos atributos. La aureola rosada de uno de sus pezones, duros y erizados se distinguía perfectamente por un lado de la prenda de baño. Yo me puse enardecido, quería interferir. Mi Madre estaba radiante y feliz platicando con ese mulato, ahora no solo tenía que cuidarla de su ahijado si no que ahora también este infeliz.

- Bueno, Mónica, dime ..¿a qué te dedicas? Trabajas en algo.- ahora el confianzudo la llamaba por su nombre.

- No. No trabajo, quiero decir fuera de casa, claro.- dijo ella.

- Claro, entiendo, tienes un hijo verdad?. Pero eres muy joven, no?- de pronto la situación había cambiado, ya no la trataba como la madrina de Randy, sino como una simple amiga.

- Ni te creas ya tengo mi edad, ..ahora tengo treinta y ocho.

- ¡Mm!, Y el pequeño pelirrojo, se ve que ya es todo un hombrecito, ..me he dado cuenta que no se separa de ti.- el hijo de puta me había estado vigilando.

- Si, mi hijo y yo tenemos buena relación, ..es mis ojos. No sé qué haría sin él, ..me moriría si algo le pasara.

- Me imagino, ..¿y tu Marido, hace cuanto que murió?- le volvía a insistir.

- 18 Meses y cinco días ya, ..aún siento que está de viaje y que volverá. Lo extraño mucho, ..si no fuera por Pedrito que me acompaña, ya no sé qué hubiera sido de mí.

- No digas eso, eres una mujer bellísima y joven. ¿Sabes?, Randy me ha hablado mucho de ti. Verdaderamente eres una mujer muy interesante.- le dijo de improviso.

Aquello la ruborizó un poco, no sabía cuántas cosas le había comentado Randy, pero continuaron charlando. Durante un rato la charla con mi Madre sobre temas personales ocuparon el tiempo, hasta que empecé a notar que la conversación entre ella y ese galán de pacotilla era acompañada por risas de ambos. Miles de imágenes comenzaron a bailar por mi pequeña cabecita rojiza cada vez con más fuerza, la conversación que mantenían ellos dos, contándose ambos anécdotas de la juventud, y constatando el creciente atrevimiento del Ralph ese acercándose a mi Mamy, a la que tomaba de los brazos, cada vez que entre risas, terminaban de contarse alguna de sus historias. La sangre se me empezó a encender de nuevo, convencido de que ese sujeto intentaba encandilar a mi Madre, incluso con demasiada osadía, y que ella, aparentemente le seguía el juego. Randy apareció nuevamente, cosa que agradecí por segunda vez, ese mulato me daba más miedo todavía, era un pervertido, un costal de oscuras intenciones, poco a poco empezaba a dormir a mi Madre con sus palabras de halagos y dulces, cosa que me hizo enfurecer y decidirme a bajar para aparentar tontear frente a ellos.

- ¡Hey! ¿Mucha charla no?, ..el agua ya está perfecta para el que quiera.  .. Qué tan bien atendida, Madrina?- preguntó Randy.

Los dos canallas esperaron ansiosos la respuesta de Mamá.

- Magníficamente bien atendida…- contestó risueña y algo avergonzada.

- Pero, cuántos centímetros bien atendida, Madrina? ¡Ja ja ja!..- le insistió en doble sentido, cosa que no se si mi Madre comprendió el significado de su pregunta.

Ellos rieron por el atrevimiento de Randy, pero en el ambiente se esperaba una respuesta. Yo estaba nervioso, expectante a lo que diría mi Mamá. Pues soy consciente que ya los dos planeaban algo, eso de que Ralph viniera solo a pasarse unos días no me daba buena espina.

- Veintitantos centímetros muy bien atendida.- soltó mi Madre colorada y risueña. Era obvio que se refería al tamaño del miembro de su ahijado.

Los desgraciados gritaban entusiasmados y lanzaban bromas subidas de tono a mi Madre. Sin embargo, noté que Mamá ya no aparentaba ser la madura Madrina de Randy si no que se comportaba como una de esas chiquillas las cuales habían sido engatusadas por ese par.

- Y el vino?, ..tengo muchas ganas de degustar esa rica botella que tiene escondido tu Padre ¡He he!..

- Vamos, acérquense vamos a tomar una copa.

- No chicos, creo que yo tomé bastante ayer, ..mejor tomen ustedes. Por lo pronto yo me voy a dar una mojadita ¡Ji ji ji!..- dijo ella dejando de lado la toalla para dirigirse a la piscina, eso sí con su sensual estilo para caminar.

Sin decir más palabra se encaminó a los escalones para meterse, por lo que la toalla, la única prenda que la cubría de las miradas indiscretas de ese par se quedó encima de la cama sobre la que estaba tomando el sol. Los desgraciados se quedaron echando la baba mientras mi Madre se dirigía con pasitos cortos y sensuales a la alberca y no era para más, si ver en todo su esplendor ese tremendo par de cachetes hambrientos devorando sin problema la braga del bikini dejaba a todos paralizados, y es que mi Mamy sabía que la observaban, sabía que los cuatros ojos juveniles estaban centrados en su par de nalgas y eso hacía que las movía con cadencia y soltura. Los cachetes de mi Madre se observaban tan apetecibles que cualquiera quedaría igual que este par de babosos en esos momentos. Randy se había quedado con la botella en la mano mientras el mulato con la copa en la suya esperaba que le sirviera, pero sus intentos de servirse había quedado suspendidos al ver ese tremendo trasero hacer buches mientras caminaba.

El agua estaba más agradable por lo que Mamá no hiso molestia al meterse. Yo creo que le resultaba agradable nadar ante las devoradoras miradas que le lanzaban esos dos. Mamá se sentía una adolecente siendo acosada por ese par, yo diría que ahora le encantaba, si antes repudiaba la mirada obscena de los hombres cuando se la cruzaban por la calle, ahora parecía lo contrario, ruborizándose como una chiquilla cuando recibe sus primeros silbatos de los hombres. Estuvo nadando un buen rato, luciendo sus piernas y su gran trasero mientras se sumergía en tontos intentos para llegar al fondo. Mientras tanto yo ya había bajado y me dirigía con ellos para acompañarle, o más bien para no dejar sola a mi Madre. Pero las palabras de Randy y el Mulato me impidieron que pudiera llegar con ellos.

- ¡No chinges Randy!, ..que buena está esa puta. ¡Me la tienes que prestar hermano!

- Tu sabes que lo mío es tuyo Amigo.- le respondió el muy cabrón dándose aires de fanfarrón.

- ¿Enserio?, ..me dejarías echarle un buen palo a tu Madrina? ..

- Bueno si le dices al Coach que...

- ¡Ni se diga más hermano!, ..tú jalas conmigo para todos lados. ¡Y por ese culo soy capaz de llevarte al superbowl! ¡He he he!..

- Órale va, ..pero no me la vayas a rengar a la pobrecita. Mira que te cargas pequeño pedazo que ya ni la chingas, ..no pudiste ser más discreto.

- Oh bueno, ..yo no soy rubio ni tengo los ojos azules como tú. Yo tengo otras armas mi hermano ¡He he he!..- Dijo apuntando a su bañador ajustado.

- Cabrón, si ya he visto como dejas a las pinches viejas con eso, ..las pobres no pueden ni caminar. ¡Ja ja ja!..

- Ese culo aguanta esto y más ¡He he he!..

- La verdad que si, ..se la he metido bien duro y ni se queja. La verdad que mi Madrina esta rebuena y tiene un aguante que ni las putas hermano, ni las putas ¡Ja ja ja!..- volvía a repetir mientras se carcajeaban.

- Ni que los digas Ray, ..ve nomás ese par de cachetes rosados. Te las imaginas atravesados por mi tolete negro.

- Ya estás delirando moreno, ..mejor vayamos acompañar a mi Madrina ¡Ja ja ja!..

¡Hijos de la gran puta!, como se atrevían a hablar así de mi Madre, como si ella fuera una puta de las que llevaban a su departamento. Acordaron ir a nadar con ella, ellos juntos. Mamá durante todos estos momentos se percató de que su ahijado y su amigo se la comían con la mirada, lo que lamentablemente estaba reviviendo lo que ella pensó se había calmado definitivamente en su cabeza y entrepierna. Cuando ellos llegaron, mi Madre nadaba de manera sensual de un lado a otro. Por mi parte salí y sirviéndome un buen vaso de jugo, me acerqué al jardín para ver qué era lo que tramaban esos dos desgraciados, aunque no tenía ni ganas de estar viendo a mi Mamy jugando como una adolecente alrededor de esas hienas. Me senté en otra camilla que se encontraban más cerca de la piscina y desde ahí jugaba con mi celular haciéndome el distraído. Enseguida me llamaron para que me integraran al juego, pero decliné la invitación, dado que ya me había duchado, que solo me sentaría a jugar con mi cel.

Pero cuando escucharon de mí declinar su invitación, Randy reorganizó enseguida el juego. Los muy cabrones jugarían al gato encerrado, (ya se imaginaran quien iba a ser la gata). El balón sería lanzado entre ellos mientras mi Madre nadaría de lado a otro para intentar atraparlo, cosa que al momento de hacerlo habría la oportunidad para rosarle el cuerpo y otras cosas. El juego se inició de inmediato y casi siempre el objetivo de Randy era mi Madre, haciendo que retenía en demasía el balón para que ella intentara abrazarle, todo muy discretamente para que yo no me diera cuenta, y cuando se la tenía que quitar sus manos en un 100% de las veces iban a parar al bello cuerpo de mi Mamy. Luego de unos pocos minutos, Mamá que no daba más, se retiró de en medio, luego reorganizaron las posiciones, aunque nuevamente mi Madre sería manoseada cada vez que el muy vivo de su ahijado y el moreno hacían que la correteaban para manosearla. Y dado que los dos hijos de puta, sin decir una palabra se habían coludido para gozar de ella en forma coordinada. Una vez cada uno iba en busca de su presa, (se hubiera notado demasiado que los dos estuvieran sobre ella todo el juego).

Por mi parte yo me hacía el desinteresado con mi celular, y la muy descarada de mi Madre solo se dedicó a reír estúpidamente mientras las manos intrusas se turnaban para tocarla. En un momento luego de varios minutos, aquí la cosa se puso más interesante, dado que entre los tres la separación no más de tres metros, y cuando el que estaba al medio iba por el que tenía el balón, este se la lanzaba al tercero, pero aquí la cosa tenía una regla no declarada, cada vez que Randy o Ralph, le tiraban el balón a mi Madre, este no iba sus manos, sino que un poco lejos de su alcance, por lo que el que quería tener el balón tenía tiempo suficiente de llegar donde ella, y cuando estuviera recién tomándolo este se le lanzaba para manosearla a lo descarado mientras que ella con suplicas estúpidas reía y trataba de superarlo.

Yo ya me encontraba encabronando por la manera tan tonta en la que se comportaba ella, sabía perfectamente que ese juego estúpido simplemente era un pretexto para manosearle, y cuando estuve a punto de decirle que se saliera, me da cuenta de que el negro ya había tomado confianza y que era el más osado, ya que sus enormes manos no se acercaban a Mamá con un simple roce como lo hacían al principio, sino que ya directa y firmemente iba a tomar una porción no menor de su trasero o pecho, fue en uno de esos descarados agarrones que la parte de abajo del bikini de Mamá se bajó más de los normal, dejando al descubierto buena parte donde su vientre cambia de nombre. Ralph casi no podía contener la respiración agitada, provocado por el esfuerzo físico y sumado la tremenda excitación que tenía al sentir y ver tan bello espectáculo. Mamá muy consciente de lo que estaba pasando no hizo nada por corregir la postura de la braga y siguió con el juego como si nada, cuando nuevamente el mulato debía ir a quitarle el balón a su amigo se acercó y le dijo:

- Arrójala más lejos ¡He he!..- a la vez que le guiñaba el ojo. 

Randy que estaba más que atento a la situación, fue más que obediente y la arrojó a unos 5 metros a la derecha de mi Madre, el mulato sacando sus últimas reservas de fuerzas se dirigió casi volando hacia el balón. Mamá reaccionó y también fue en su busca. Casi llegaron juntos a este, pero el negro no iba precisamente al balón, sino que una de sus manos fue directo abrazarla por la cintura y la otra donde sus nalgas estaban descubiertas, tratando de entrar más abajo. Mi Madre por su parte se aferró al balón como una chiquilla, dándole la espalda al tipo para proteger con su cuerpo la bola y se quedó inmóvil. Fueron tal vez unos 20 o 30 segundos que la mano que estaba aferrada a todo el trasero desnudo de Mamá aprovechó cada milésima de segundo para recorrerla y disfrutar a su gusto.

Luego ella, más roja que un tomate arrojó con todas sus fuerzas el balón a Randy, pero la mano del negro no se movía, cosa que mi descarada Madre tampoco hacía por evitar, comenzó a volver a su posición normal en el juego, por lo que los dedos y palma del mulato debieron retirarse más que rápido. Ahora dado el avance por el aprovechado Ralph, el bikini de mi Madre ahora por detrás también se había bajado un poco y verla así era para quedarse completamente congelado y extasiado. El enorme mulato descansando un poco y caminando prácticamente fue a quitarle el balón a su amigo, y este volvió a lanzarlo donde estaba mi Madre, el tipo nuevamente tomó fuerzas y se abalanzó sobre ella, que ya tenía el balón pero que esperaba que se acercará más para lanzarlo.

Ralph parecía ya no tener más fuerzas para seguir jugando, así que esta sería su última jugada, levantó su mano izquierda como bloqueando el lanzamiento de mi Madre y preparando la derecha para su ataque final. Cuando mi Mamy lanzó el balón, él se fue sobre ella, y su mano derecha como un misil teledirigido a su objetivo, que era la entrepierna de mi Madre, pero no sobre la tela del bikini, sino que ingresar por donde esté terminada y llegar lo más adentro posible.

Por su parte, mi Madre sabía que venía un nuevo embate, y la muy descarada esperaba ese nuevo enfrentamiento. La mano estaba logrando su objetivo y ella no lo impedía, su cuerpo a esa altura lo deseaba. Así que dejándose caer hacia atrás, abrió sus piernas para que el muy vivo aprovechara al máximo su jugada. Sus largos dedos, con un frenesí total estaban dándole un gran placer a ella y mientras se hundían en el agua ambos, la otra mano fue directamente a la parte posterior a buscar también su recompensa. La situación no podía seguir más así con ese descaro, por lo que Mamá tomando unos segundos de total resguardo se reincorporó de nuevo y el tipo como todo un caballero retiró sus manos. Ella para relajar un poco el ambiente de partida se arregló la parte de la braga del bikini y propuso un receso para que Ralph tomara un aliento, recordaran que ya se había echado como 10 vueltas en la piscina antes que esto.

El tipo bastante agotado salió de la piscina gimiendo, estaba terriblemente agotado, pero no por eso dejaba de estar excitado, cuando iba saliendo por los escalones, su tremenda cosa o macana estaba en su total erección, apenas se contenía bajo el traje de baño. ¡Madre mía! Que pedazo de verga tenía ese desgraciado, no podía dejar de pensar en todas aquellas cosas que se habían dicho de él. ¡El hijo de puta estaba bien dotado!, tenía la verga acorde a su enorme cuerpo, este desgraciado no le pedía nada al cuerpo de Lebron James, un jugador de baloncesto estadounidense que actualmente pertenece a la plantilla de los Cleveland Cavaliers que impone con su físico. Mi Madre lo siguió con la mirada hasta verlo derrumbarse sobre una cama, ella y Randy no hicieron comentario alguno, pero sus miradas contenían más palabras con las cuales describir lo sucedido.

- ¿Qué mirabas? ..

- Nada.

Randy le pellizcó cariñosamente en el costado.

- Nada pillina?, ..le estabas viendo la verga a mi amigo.- dijo en voz apenas audible para mí, pero al ver que yo no sospechaba, siguió con el mismo tono.

- ¡No, como crees!, ..que cosas dices Randy.

- ¿Tiene buen cuerpo, no?

- No está mal tu Amigo, ..ya podías decirle que te preste un trozo ¡Ji ji ji!..- le soltó ella sonriendo.

-  ¡Ja ja ja!.. Muy graciosa, ..te gusta?

- Gustarme?, pues no está mal, ..pero es.. es demasiado grande. Ésa cómo te la meta, te llega hasta el estómago ¡Ji ji ji!..- le respondió dejándome helado, con una reacción que antes no le conocía.

- Te excita mirarlo?

- Eres tú el que me excitas.

- Te gustaría hacerle una mamada?- le susurró al oído, hablándole muy bajo.

- No quiero calentarme, no seas malo.- dijo ya más seria.

Para incitarla, el hijo de Puta acercó su mano derecha y se la fue metiendo lentamente dentro del bikini bajo el agua, abarcando su entrepierna con la palma abierta para acariciárselo suavemente. Mi Madre suspiró mordiéndose el labio, como para contener el placer, con los ojos posados en mí que estaba a escasos metros. Randy, pegado a ella, emocionado por la oportunidad que se le presentaba, le meneó el chocho metiéndole un dedo, notando cómo se contraía del interior.

- Si no estuvieras aquí dentro estarías ya húmeda. ¿Estás cachonda?

- S-sí.- suspiró meneando la cadera al sentir la agitación del dedo dentro de ella.

- Sabes qué me dijo hace un momento?- le preguntó acariciándola más adentro.

- .. ¡Ah! ¿Q-qué?

- Dijo que te quería joder, ..que desde que te vio se ha matado a pajas.

- Qué cabrón.- susurró ella, apretándose la mano de su Ahijado contra su vientre.

- Por qué no le hechas un polvo?, ..te animarías?

Aquello fue como un rayo que le explotó en la cabeza. Como podía decirle eso, como se atrevía a hacerle aquella propuesta. Se habían vuelto loco, o estaban tramando algo, no, no podría aguantarlo, sería demasiado.

- C-como crees ..¡Aah!

- Vamos Madrina, no seas tonta, ..aprovecha la situación. Tienes dos vergas para ti sola, ..además Ralph lo hace muy bien.

Mi Madre aún se resistía, no sabía que decir, claro que lo estaba deseando, pero no sabía cómo podía reaccionar ella misma.

- N-no sé. Es una locura.

- Lo vas a pasar en grande, ..dicen que siempre las rompe.- aumentando el meneo debajo del agua.

- Me da miedo, ..es tu amigo. Qué pensaría de mí.

- Pero tú estarías dispuesta?.- le preguntó.

- Bueno, no sé, ..si él quisiera a mí no me importaría…- ¡TOMALA!!!, Mi Madre se había descarado.

Mi Madre poco a poco estaba entrando en el juego de su ahijado, de ese pérfido y ladino Randy. Un díscolo niño bien, educado en los colegios más caros y que con el paso del tiempo se había ido tornando en un mal chico, sin escrúpulos. Un pervertido muy inteligente al que gustaba de jugar con la excitación de los demás. No era la primera vez que engatusaban y abusaban de una pobre incauta al completo. El procedimiento era siempre el mismo. Elegían una hembra, la estudiaban durante días y después la engatusaban entre sus redes, bien con artimañas o bien con engaños aunque esta última, era su Madrina.

- Anímale putita, ..no te vas a arrepentir. Y si quieres, hasta yo podría acompañarlos.- le invitó el hijo de puta.

- Sí, hombre ..estás loco.- sonrió ella.

La conversación subía de tono entre los dos. Mi Madre ya se notaba bastante excitada y cruzaba miradas con su ahijado y conmigo de testigo, que estaba pendiente al leve vaivén de esa mano bajo el agua y los gestos disimulados de mi Madre por no aparentar su llegada al orgasmo. Randy había soñado muchas veces con joderse a mi Madre junto a su amigo y ahora lo estaba trabajando. No paraba de decirle cosas, como domándola para cuando llegara el momento. Vieron que el negro seguía tumbado sobre una cama con una toalla en el rostro y su tremendo bulto forzando la tela.

- Mírasela, me excita cuando lo miras.

Mi Madre observó al negro y cerró los ojos. Si hubiera estado fuera del agua seguramente vería gran cantidad de flujo vaginal que hubiera empapado la mano de su ahijado. En ese momento cesaron los meneos en el chocho y Randy retiró la mano del bikini para salir del agua. Mamá se irguió del todo, se hizo una coleta y trató de ajustarse sus prendas. Al llegar a la orilla se percató de que la observaría salir del agua completamente mojada y con el bikini mal acomodado, pero ya que, ya la habían manoseado que más daba que se deleitaran con su cuerpo. Corrió a la toalla mientras sus grandes pechos saltaban de un lado a otro, ver a mi Madre comportarse con una adolecente para todos era espectacular, pero para mí era un piquete en el hígado. La muy descarada se secó el cuerpo delante de él. Que el muy cabrón no perdía detalle de sus movimientos, sobre todo cuando se agachaba para secarse las piernas y le ofrecía el espectáculo de sus pechos o su prominente trasero según se giraba de frente o espaldas. Yo por el contrario no dejaba de mirar el tremendo bulto de ese negro, que sin ningún tipo de disimulo mostraba sin pudor, sus miradas se cruzaban por segundos, él sabía abiertamente que ahora a Mamá le estaba gustando exhibirse para él. Que quería que la mirase sin pudor. Que esperaba en cualquier momento un comentario suyo acerca de su cuerpo.

¡Maldito Randy hijo de puta!, había lanzado el anzuelo y estaba a punto de que Madre corriera atraparlo. Por otra parte, el Jr. también salió del agua mostrando su gran carpa debajo del bañador, mi Madre se despidió con una sonrisa y se dirigió a la cabaña casi corriendo, mientras que yo ya tremendamente enojado por la suplencia de mi Mamy y la audacia de ese par de degenerados, me levanté para perderme en el bosque por otro rato, no tenía ganas de estar aún lado de esos dos ni cerca de mi Madre, estaba muy enojado. Pero cuando estuve a punto de cruzar la esquina de la cabaña las palabras de Jr. con el mulato me detuvieron en seco:

- Y cómo se lo ha tomado?- preguntó el mulato asombrado.

- Nada, se ha reído.

- Crees que se ha excitado?

- Creo que sí. Ahora mismo se acaba de venir mirándote la verga, ..y me ha reconocido que le has excitado.

- .. ¡Ummh!, quiero podérmela. ..Le has dicho que los vi anoche?

- No, eso no. Pero ya te digo, no se lo ha tomado a mal, ..es más, ahora mismo debe de estar en la regadera dedeándose mientras imagina que la montas ¡Ja ja!..

- Te gustaría ver cómo me jodo a tu Madrina?

- Sí, mucho. Aunque admito que tendría algo de celos, ..pero joder, quiero ser Coreback mi amigo.

- ¡Dalo por hecho mi hermano!, ¡Ha ha ha!..

Sin más me dirigí hacía el bosque, después de todo era un único lugar donde podía estar tranquilo. Me quedé sentado sobre unas rocas cavilando todo lo ocurrido. Mi Madre no salía de una para venir a toparse con otra, aunque esta vez era por partida doble, el hijo de Puta de su Ahijado ya no se conformaba solo con encularla sino que ahora se la estaba pasando a ese negro, además que ese desgraciado se veía más mañoso, además con el fierrón que se cargaba seguramente que mi Madre ahora si no tendría como curarse. Ya la viera robándose los hielos para irse a curar la chocha o el culo a nuestra habitación, no me imaginaba el pretexto que fuera a poner con Beatriz. Pensando y pensando cuando me da cuenta ya me había desaparecido por un par de horas, el hambre y el frio ya empezaban a mermarme así que tuve que regresar de nuevo.

.....

En torno a las seis de la tarde regresé a las Cabañas, ya se encontraban sentados a la mesa, todos ya estaba un tanto preocupados por mi larga ausencia. Mi Madre no me dijo nada, estaba seria, se encargaba de ir poniendo la mesa, de ir de un lado a otro. Enseguida me percaté de como al mulato se le iban los ojos. El trasero de mi Madre botaba al moverse con los altos tacones que calzaba y cuando se inclinaba la ajustada tela de sus pantalones finos tendía a metérsele por la cola. El muy cabrón no perdía detalle ni lo podía evitar. A veces ella se colocaba de pie a su lado para servirle la comida y él se fijaba en el elástico de sus pantaletas que sobresalía de la tela, con los hoyitos que a Mamá siempre se le hacen arriba de los glúteos cuando se inclinaba. Sus pechos descomunales también sufrían ligeros vaivenes, en ocasiones cuando se sentaba, cuando rozaba la superficie de la mesa o las aplastaba contra el canto, con los puntales pezones señalados sobre la tela del jersey que los tapaba.

La comida fue estupenda, (aunado a las miradas de esos dos sobre mi Madre todo ese tiempo), cordero y algo de vino tinto de la cosecha del Sr. Montes de Oca. Mi Madre y Beatriz bellísimas como siempre, no me cabe duda de que había algo de pique entre ellas. Una por ser mujer de mundo, elegante, carísimos vestidos y segura de sí misma, y la otra mi Madre, la belleza evidente, la mujer perfecta, muy esbelta y airosa, muy alta que la superaba bastante en altura, con piernas muy largas, con un trasero ancho y de nalgas bien paradas, pechos grandes, blancos y desafiantes, facciones muy delicadas, sobre todo en los labios y la nariz. Como recordaran tiene una larga melena dorada muy ondulada. Su rostro imponía ese carácter firme. Le gustaba maquillarse con tonos claros y dejarse las uñas no muy largas, casi siempre pintadas de colores tenues. Usaba como su rival ropa cara y elegante, para ser unas mujeres maduritas, no estaba para nada mal competir entre ambas para llamar la atención. Podríamos decir que eran dos formas de ver la vida, y ambas pugnaban por llevarse todas las miradas.

Tras el postre vinieron unas copas cargaditas y una marejada de licores. Yo empezaba a enfadarme de tan aburrida charla, y el negro y el Jr. no dejaban de sacar conversaciones picantes, estaban realmente cachondos y las insinuaciones a mi Madre a pesar de encontrase Beatriz y Ashley subían de tono cada vez más. Cuando terminaron de comer, Beatriz les dijo que ella se ocupaba de quitar la mesa y que después iba a echarse un rato a la siesta, se había desvelado en la fiesta y hablando con su Marido hasta tarde que no había tenido tiempo de descansar. Todos se fueron al salón mientras el salido del mulato deambulaba por el patio hablando por teléfono, sin dejar de mirar a mi Madre.

.....

La tarde se fue llevando la luz hasta llegar la oscuridad de la noche, yo me encontraba en la recamara descansando de todo, ..de mi Madre, de esos infelices, de lo que se había convertido nuestras vidas desde aquella tarde con Fernando, cosa que no quería ni mencionar para que no apareciera. En eso estaba cuando un fuerte apagón nos dejó a todos en penumbras, enseguida escuché a todos hablar en el salón, yo estaba solo en la recamara por lo que la oscuridad me dio algo de nervios. Para saber que sucedía traté de bajar a tientas a donde estaban ellos, no me acordaba de la ubicación de las cosas por lo que despacio traté de caminar entre lo oscuro.

Si la memoria no me fallaba a la izquierda, casi donde estaba la habitación comenzaba la escalera en forma de L, cuando iba bajando logré ver unas linternas que ya habían logrado conseguir el Jr. y su amigo. Mi Madre trataba de buscar unas velas en la cocina y Ashley no decía nada sentada en la sala.

- No te asustes mi amor, ..quédate sentado ahí con Ashley mientras coloco estas velas.- me decía al encontrarme.

Cuando lograron colocar velas por toda la cabaña, Randy propuso encender la chimenea para calentarnos, los apagones eran muy frecuentes en la zona y más aquí en el bosque, por lo que era seguro que la electricidad llegara hasta la madrugada. Enseguida tomó una caja de cartón de donde sacaría más tarde dos trozos de madera y una página de una revista para encenderla. La chimenea rápidamente dio un ambiente de calidez que nos hacía sentirnos ahora si en el bosque alejados de todo.

- Me lleva, ..y ahora que haremos sin tecnología ..- preguntaba el Jr.

- Que nunca has visto en las películas de Terror?, ..los actores siempre juegan cartas y toman alcohol antes de ser asesinados ¡He he he..- dijo el negro dirigiéndose a las féminas.

- ¡No digas eso que nos da miedo!- Respondían ellas.

Ninguno sabía en qué ocupar el resto de la noche. Deambulaban por la sala estorbándose unos a otros e intercambiando miradas. Harto de la situación, Randy nos reunió a todos en la sala de estar, que era la habitación más amplia de la cabaña, y nos dijo que debíamos pensar en alguna actividad para no aburrirnos, porque la electricidad no iba a llegar hasta la madrugada o pero aun hasta el día siguiente (cosa que todos sabíamos de ante mano). Iniciaron sus propias opiniones. Se habló de contar cuentos de terror, pero obviamente Mamá y Ashley se opusieron. Propusieron jugar juegos de mesa pero a todos nos parecían aburridos, ahí fue cuando el mulato hizo un comentario que me empezó a dar meya de lo que ocurriría esta noche.

- Tenemos cartas y varias botellas de vino ¡Ja ja ja!..

- Veré si Beatriz ya se ha levantado.- dijo Mamá dirigiéndose a las escaleras.

- Déjela descansar Madrina, ..la pobre no paró durante todo el día y la noche.

- Si, será mejor lo que dices.

- Cuando estábamos en una situación similar bastaba con un mazo de cartas y algunas bebidas para tener una buena velada.- sugirió de nuevo el mulato.

- Yo no sé jugar al póker.- dijo mi Madre.

- Es muy fácil, especialmente si es el estilo Texas.- respondió captando nuestra atención.

- Nosotros siempre lo jugamos, no es así Ralph.- acotó el Jr.- nos matamos de la risa, se enojaban con nosotros porque ganamos casi siempre.- Acá mi amigo tiene suerte con las apuestas.- le halaba el Jr., como si el negro fuera su ídolo, eso me causó gracia ya que Randy siempre ha querido ser único.

- Ray, que va a pensar tu Madrina, ..que soy un tahúr en los juegos de azar y juegos de apuestas en general.

- Yo quiero aprender a jugar.- dijo Mamá con una sonrisa que entusiasmó a todos.

- Creo que tengo un juego de cartas en mi cuarto.- diciendo esto Randy se puso de pie y fue hasta su cuarto.

Nos acomodamos en el salón frente a la cálida chimenea, el frio ya empezaba a recordarnos que estábamos en Canadá y que aquí el frio pega con fuerza. Por otro lado el mulato no dejaba de provocarle risas a mi Madre y a la Canadiense, mientras charlaban y reían, el mismo propuso jugar a eso, y tras elegir como única diversión el juego de cartas, Randy subió a buscar ese majo de barajas. Mientras, escuchaba que el moreno les estaba relatando a Mamá y a Ashley todo lo de su ex, que porque la había dejado y que ya se veía capaz de conocer a otras chicas, de experimentar y de aprovechar lo que se le fuera presentando. Me di cuenta de que el tipo era igualito a Randy, el desgraciado no dejaba de fanfarronear sobre lo bien que jugaba y sobre la fama que se gastaba con las mujeres. El tipo ya empezaba a enfadarme y hacerme desesperar más cuando veía que mi Madre y la Canadiense no separaban los ojos de todo lo que les decía, en eso apareció el Jr. diciendo:

- Pues no he encontrado cartas, ..pero lo que he encontrado… ¡es esto!.- y sacó de detrás una botella de whisky casi entera, lo que su amigo celebró.

- Chicos, ustedes solo piensan en emborracharse.- dijo mi Madre.

- Qué, no va a celebrar la graduación de su Ahijado, Madrina?

- Que eso no fue lo hicimos ayer? ¡Ji ji!..

- Si, pero ayer anduvimos muy ocupados, ..ahora solo estamos nosotros 4. ¡Ah! y por supuesto Pedrito.- me incluyó el desgraciado viéndome que me encontraba aislado sentado en una silla sin decir nada.

- Eso solo es pretexto para emborracharnos ¡Ji ji ji!.. ¿O no Ashley?

- ¡Yeah!, mi pensar lo mismo.- agregó la rubia.

- Vamos preciosas, será divertido, ..es más, Randy prepárale una copa a tu Madrina antes de que se arrepienta.

Ella me miró, pero enseguida le miró a él, miró los hielos y las botellas, aquella mirada ya la había visto antes, esa mirada de culpabilidad y como pidiendo permiso, la misma mirada que me hecho cuando aquella noche nos acompañó a mí y a mis amiguitos. Y encogiéndose de hombros hizo lo propio. Sabía que lo que deparaba ahora sería un tormento y que todos mis intentos por salvarla se irían a la mierda. Mamá volvía a comportarse como una jovencita, no paraba de reírse y de sonrojarse, mientras veía cómo ese negro desgraciado aprovechaba cualquier momento para rosarla, a lo que ella no hacía nada, y todos la trataban como si fuera una más del grupo, como si se tratara de otra veinteañera más. Casi como si fuera un ligue más de Ralph, por lo que estaba viendo. Eso me hacía ponerme más nervioso, pero por fortuna, mi Madre se estaba conteniendo con la bebida, aunque sus roces y su tonteo con el mulato eran cada vez más evidentes.

- Vamos, vamos ..además no tenemos otra cosa que hacer. Y no pienso irme a la cama solo, ..digo tan pronto ¡Ha ha!..-  agregó el negro.

- ¡Ji ji ji!.. Bueno que proponen? ..

Lo que más me sorprendía era que los allí presentes no parecían sorprendidos para nada. Allí tenían a un amigo suyo sobando y tonteando con mí Madre la cual les doblaba la edad a todos, y lo veían como lo más normal del mundo. Mi Madre, a pesar de no estar bebiendo al ritmo de ellos, se notaba que poco a poco le estaba subiendo, porque cada vez se la veía más desinhibida con Ralph, y en general con los demás. Este pareció darse cuenta de que no estaba bebiendo demasiado, y propuso que jugaran a un juego más aventado.

- Para alegrarnos más y aprovechando que la Sra. de la casa está dormida, ..propongo jugar algún juego de beber.

- ¡Ay no, ..puro beber! Ustedes lo único que quieren es emborracharnos chicos ¡Ji ji ji!..

- Eso va a depender de que tanta suerte traigas, Mamacita.- dijo el negro haciendo espacio en medio del salón.

Después de debatir varias opciones y enojarme más para mis adentros al ver como esos hijos de puta estaban elaborando algo dentro de sus mentes pervertidas, se decantaron por el juego de la botella, que tuvieron que explicar a Mamá porque según ella no lo conocían.

- Ok preciosa, ..primero, nos sentamos en rueda, luego por turnos uno toma la botella haciéndola girar en el medio. Aquel que la botella apunte por el cuello sufre un castigo que imponga aquel que la botella le apunte por la base.

- Entendido, ..¿y cuáles serían los castigos?.- preguntó Mama.

- Podrá hacerte una pregunta picante o un reto. La que tú elijas.

- ¡Mm!, ya me lo imaginaba, ..haber, y si no quiero hacer ninguna de las dos? ¡Ji ji ji!..- Mi Madre ya se mostraba como una chiquilla, estaba jugando algo muy peligroso con esos dos desgraciados.

- Te podrás librar muy fácil, Mamacita, ..si te toca, el castigo será el vaso de whisky, ..la que tú elijas.

- ¡Ah! ya sé por dónde van, ..¿quieren emborracharnos para después sacarnos las ropitas? ¡Ji ji ji!.. No nací ayer jovencito.

- ¿Acaso tienes algo que ocultar, Mamacita?- le preguntó el maldito negro haciéndome más enojar cada vez que le decía Mamacita.

- No, no, bueno pues, ..pero en cuanto me empiece a poner mareada me retiro.- Al oírla decir, sabía yo de una vez y por todas que finalmente todo estaba ya decidido y haciéndola ceder esos desgraciados habían conseguido salirse con la suya.

- No, no, no, de eso nada Mamita, ..una vez sentada ya no se levanta nadie hasta que se acabe esa botella.

- ... Sí, pero es que no sé.- insistió mi Madre apartando la vista de mí.

- Qué no sabes Mamacita? ..- le cuestionó Ralph al tiempo en que Randy notando que ella estaba dudosa con la idea de jugar, se incorporó de su asiento y se acercó a Mamá para servirle un trago y decirle.

- A ver Madrina, ..tómese esta copita primero para que se ambiente y mientras piensa que nos dice.- el burlón tono a la alocución del moreno, Randy se la llenó y se la llevó a su boca para que de un solo trago acabara con el licor.

A lo que mi Madre frunciendo el rostro por lo fuerte del trago, y sintiéndose ya atrapada terminó por interponer: 

- Bueno, es que aparte de todo, ustedes no saben, ..no estoy bien vestida para jugar algo así..- y el moreno luego de intercambiar especulativas miradas con el Jr., y siendo quizás un poco más caballeroso de lo que esperaba ya de él para esos momentos, le ofreció:

- ¡Pero si te ves fabulosa con ese pantalón!, ..imagino que el resto ha de ser igual de bonito. ¿Por qué no?, ..si quieres jugamos un poco y acordamos desde el principio que se debe de quitar y que no. Así en cuanto te sientas incomoda ya damos por terminado el juego. O si lo quieres para que no te sientas presionada escoges chupitos o preguntas picantes.

Para aquellos que se preguntaban cómo iba vestida mi Mamy para esta noche pues.. Se había puesto unos pantaloncillos ajustadísimos en color beige, que junto a los zapatos de tacón que llevaba le marcaban el tremendo trasero por el que cualquier hombre perdería la cabeza. Además, debido a su figura, vista de frente podía uno imaginarse lo sabroso que debía de tener su entrepierna aprisionada bajo aquellos pantalones. Con su casi uno ochenta de altura y su talle esbelto, portaba un jersey blanco de cuello alto, sin mangas, que dejaba al descubierto sus sensuales hombros, y que hacían destacar sus prácticamente perfectos y apetecibles pechos que se antojaba como diciendo "cómanme". Además esta noche, Mamá se había pintado un poquito para la ocasión, unos intensos labios rojos destacaban sobre sus delgadas facciones de la cara bajo sus preciosos ojos azulados que siempre habían sido la debilidad de mi Padre. Su larga melena de pelo liso y rubio, bailaba graciosamente rozando sus hombros desnudos, en un perfecto acompañamiento con sus pechos y sus caderas al andar.

- ¿Qué clase de preguntas? ..- volvió a preguntar.

- Preguntas sencillas Mamacita, ..como si tiene un lunar más sexy en su cuerpecito que ese que tiene en los pechos.- le dijo el atrevido sin quitar su mirada del lugar donde debía estar el lunar que hacía tan sensual los dos pechos hermosos divididos por ese canal exquisito que se le hacía a mi Madre con los escotes.

- ¡Uyy!, ¿y esas son preguntas sencillas? ¡Ji ji ji!.. Y tu como sabes?

- Bueno pues, te vi esta tarde en bikini, que no recuerdas? .. Pero no te preocupes, te tomas un traguito y ya, Mamacita.

- Para que se aprovechen de nosotras ya tomadas, ..no, no, no, morenito. No somos tan tontas.

- Quizás ustedes terminen más sobrias que nosotros, ..uno nunca sabe, porque se las dan de víctimas.

- ¡Ji ji ji!.. Si como no, ..pero si me siento mareada me hago a un lado, ya les dije.- según aclaró mi Madre.

En ese momento me levanté para ocupar uno de los dos sofás que había en el salón más cerca de ellos. Tomé un cojín para el frio y como un espectador en anonimato me quedé a unos tres metros de donde ellos me encontraban muy serio viendo como mi Madre parecía una chiquilla en la fiesta de unos universitarios. En principio y dado que ellos ya se habían tirado sobre el tapete para ser la rueda, la idea era sentarme en la oscuridad para que mi Madre y esos tipos se olvidaran de mí. Pero según lo hice, fue Mamá la que aprovechando que yo era único que estaba sentado, me ordenó que fuera arriba para traerle una franela a ella con que cubrirse las piernas.

- Mi amor, ..tráeme una cobija de la recamara, o estos terminaran desnudando a tu Madre.- me dijo un tanto sonrojada por el trago de licor que se había metido.

Enojado, más bien encabronado por la estúpida postura juvenil de mi Madre me levanté del sofá para hacer su encargo, los dejé en el salón mientras que yo subía a nuestra habitación a oscuras cuidándome de no darme un buen chingazo. La verdad que mi Madre no era buena para tomar licor, enseguida se le subía y conociendo a ese par de desgraciados seguro que ya tenían algo planeado. Si lo recordaran no hace mucho mi Madre había participado en un juego similar y no le había ido nada bien. Si mis calenturientos compañeritos de mi escuela se habían aprovechado de su embriaguez aquella vez, no me quería ni imaginar que harían estos infelices mucho más grandes, cuando ella llevara un par de castigos cumplidos. Por lo que a pesar de la oscuridad y del miedo que me producía esta cabaña subí lo más rápido que pude para no perderme de nada.


En silencio y bastante nervioso subí los escalones hasta llegar al otro nivel, que para serles sinceros me daba cierto miedo estar a oscuras acá arriba, me recordaba una de aquellas películas americanas donde unos adolescentes eran masacrados por un tipo enorme y con un tremendo machete en una cabaña como esta. Me dirigía a nuestra habitación a tientas por la penumbra, cuando unos extraños ruidos y sollozos susurros casi hacen que me diera un infarto. Se escuchaba como si se quejaran, como si alguien estuviera moribundo. Cuando recordé que las únicas personas que estábamos en el segundo piso éramos Beatriz y yo, rápidamente analicé que estaría hablando por teléfono con su Esposo, pero caí en cuenta que no había luz por lo que usar el teléfono era así imposible, además que se encontraba dormida desde hace mucho tiempo antes, por lo que ser ella era imposible. Por lo que aguantándome el miedo me fui dirigiendo hasta lograr investigar de dónde venían esos jadeos.

Despacio y en silencio me fui por el pasillo siguiendo los susurros hasta toparme con la recamara principal, la recamara donde estaba Beatriz dormida. Enseguida se me vino a mi pequeña mente pervertida que quizás estaría masturbándose, la curiosidad me llegó de nuevo y mi excitación y las ansias de ver a Beatriz dándose con el dedo me pegó en la cabeza. Me acerqué a la puerta y puse mi oído en esta, los sollozos jadeos provenían de ahí, y eran claro que eran de la Sra. Montes de Oca. Empujé la puerta milímetro a milímetro tratando de que no hiciera ruido para poder ver, afortunadamente para mí la puerta estaba entreabierta, igualmente iluminada por la luz de la luna que atravesaba el ventanal. Despacio, sin hacer ruido fui a asomarme, abruptamente abrí mis ojos y me llevé la grata sorpresa de ver a la Sra. Montes de Oca tumbada de costado en el centro de la cama, con una pierna estirada y otra flexionada hacia delante, mirando hacia la pared del ventanal.

Tenía un camisón negro de tirantes de seda, subido hasta la mitad de la espalda, y unas bragas casi trasparentes de color mismo, por lo que su pequeño trasero quedaba casi expuesto a los pequeños ojos de Pedrito. Perplejo me quedé en el marco de la puerta, a sólo 3 metros y medio de la cama. Sin poder evitarlo me pasé la mano por encima de mi pequeño paquete al verla en tal postura y con esas bragas, era como si estuviera desnuda de la cintura para abajo. Por la postura en la que se hallaba dándome la espalda no sabía que era lo que hacía, tal parecía que seguía dormida y estaba soñando. Con el pretexto de ver que era lo que sucedía me animé acercarme. Si despertaba tenía el pretexto de ir a su auxilio. Me acerqué por su espalda para observarla mejor, tenía un culito blanco de nalgas duritas y abombadas, una piel muy pulida sólo salpicada de algunos granitos de la piel por el frio al estar descubierta, con una raja pequeña donde se le distinguía con claridad las rayitas el ano, un orificio de un tono rosado con los esfínteres muy señalados.

Al tener una pierna flexionada hacia delante, se apreciaban los pequeños pelillos del chocho en la entrepierna, unos pelillos que se extendían hasta el inicio de la raja. Maldición, qué culito, qué sorpresa encontrarla de esta manera, qué buena estaba la hija de puta. Por muy amiga que fuera de mi Madre estaba muy buena. Era una mujer muy atractiva a pesar de tener el cuerpo algo pequeño. Tenía una media melena de cabellos entrelazados, de tono negro, con puntas onduladas descansando sobre el tono oscuro del camisón. Parecía que dormida profundamente, pero su corazón latía rápidamente, respiraba muy agitada, el diminuto camisón con el que dormía se repagaba totalmente a su cuerpo debido al sudor que lo recorría. Me acerqué más para verla y para comprobar lo que era obvio, todo estaba siendo un sueño, quizás una pesadilla.

Lo extraño era que gemía y se quejaba, tenía una de sus manos entre las piernas y al parecer se las frotaba, ¡Maldición estaba teniendo un sueño erótico!, sentía el calor que generaba su cuerpo, estaba muy sudorosa y fruncía el entrecejo, de repente dijo algo que me dejó helado:

- No ... por favor, para ya ... así, asii ... ¡Aah!, .. Borre ..

¡TOMALA!!! No necesitaba ser psicólogo o vidente para saber qué era lo que estaba soñando la Sra. Montes de Oca. Tal parecía que aquel cerdo la había marcado por el resto de su vida. La verdad que me sentía tremendamente culpable, yo había ocasionado todo aquello, le había permitido aquel desgraciado conserje ir a mi casa y violar a mi Madre. Ahora tenía a Beatriz traumatizada soñando con aquel degenerado panzón haciéndole no sé qué cosas en el sueño. En su mente aun creía sentir los estoques de su enorme verga en la vagina, aquel horrible sometimiento, el estreno de su culito virgen la habían marcado para siempre y la hacían regresar a mi casa para recrear las escenas que aún mantenía con recelo en el escondite más recóndito de su cerebro. Afortunadamente a mi Madre no le habían quedado secuelas, bueno eso digo yo, jamás la he escuchado quejarse de toda la bola de malnacidos que se han aprovechado de su hermoso cuerpo.

Pero ahora volvamos a Beatriz y un pequeño apunte de lo que era ella en su vida personal. Esposa del Gobernador Montes de Oca, un político corrupto, mujeriego empedernido, apostador, inescrupuloso, mentiroso y con cuanto vicio pueda cargar un ser humano, era unos 15 años mayor que ella. Para él, Beatriz era una simple esposa con quien mostrarse en sociedad a la que ponía los cuernos con cuanta vieja se le pusiera a tiro. Ya después comprendí que Beatriz aceptaba eso. ¿Cómo no iba a aceptarlo?. A cambio de su pasividad vivía como una reina en una mansión que era casi un palacio, manejaba GMC Acadia del año y gastaba a manos llenas. Comprender esta situación me hizo pensar que tal vez Beatriz tuviera momentos débiles: por más dinero que se tenga una mujer necesitaba del cariño de un Esposo y de una buena verga que apague su fuego, y eso seguramente su Esposo no le proporcionaba. Además por una cuestión de imagen social, no podría conseguirlo sin escándalo fuera de su matrimonio. Llenar ese vacío en la vida de Beatriz hubiera sido lo lógico y lo ideal para colmar estos sueños.

La verdad no sé qué me pasó, sin poder evitarlo me bajé la delantera de mi slip y me agarré la verga sacudiéndomela despacio, tratando de enderezármela, concentrado en el culo de la Madre de aquel infeliz, ¿y por qué no?, ese hijo de puta se aprovechaba de mi Madre con descaro, ..sería devolverle el favor no? Me la empezó a machacar a ritmo lento, tratando de examinar cada detalle de su entrepierna o lo que alcanzase a mirar. Su pequeño ano y los diminutos pelos del chocho que sobresalían de su entrepierna, ahora se me venían a la mente todas aquellas escenas del Tito y el Borre, enculandola sin piedad hasta doblegarla. Qué suerte haber subido en estos momentos y que durmiera con estas bragas, que tuviera el camisón corrido y que mi Madre me hubiera mandado por la cobija. Llevaba mucho tiempo excitado, desde esta mañana que aquel cerdo había estado manoseando a mi Madre. Ya tenía la verga muy tiesa y aceleré los meneos, sin apartar los ojos del culito de la Madre de aquel desgraciado.

Me doblé hacia delante para aspirar su aroma, que rico olía, por la traspiración manaba ese aroma a hembra cuando se siente deseosa. Con mucho cuidado casi pego la nariz en su entrepierna, las bragas eran muy delicadas casi trasparentes, lo que me permitía verle gran parte de su vagina. Dediqué unos segundos a examinarla, ya con la verga muy sensible. Se le veía la rajita y al tener las piernas separadas y la mano dentro la tenía ligeramente abierta, donde se apreciaba la jugosidad rojiza del interior, con el clítoris, con un bello negro bien recortado formando un perfecto triángulo. Qué cosita más rica. Sentí estímulos eléctricos por todo mi pequeño cuerpo, azotado por una necesidad imperiosa de violarla allí mismo. Pero de pronto, Beatriz empezó a jadear más fuerte y sus dos manos ahora se encontraban apretando su entrepierna, al parecer estaba masturbándose dormida, apretaba sus piernas atrapando sus manos fuertemente.

- Mhmm..- empezó a gemir débilmente mientras su mano izquierda sustituía a la derecha en su rajita acariciándola.

La ayudé tirando lentamente de su camisón más hacía arriba, dejando al aire su vientre y lo que hacía entre sus piernas, por momentos se detenía, a la vez que me dejaba observar un cierto brillo al comenzar a lubricarse. Beatriz era una de esas mujeres que pasaban todo el día en los Spa reservados llenándose toda completa de cualquier crema relajante y vitalizadora que saliera en el mercado o estuviera de moda para quitarle lo años, era una mujer que siempre iba impecable y mantenía un cuerpo casi perfecto. Como les decía llevaba un muy cuidado triángulo de vello púbico de tamaño medio que la hacía más mujer. Bastó con oírla gemir unas veces más, ver como empezaba a mover sus caderas acompasando sus movimientos a su mano y como su preciosa cara de finas facciones se fruncía para que mi pene se pusiera como un hierro. Alejé mi nariz un poco para centrarme bien con cómo se lo hacía ella y en frotar mi pene. Y es que se lo hacía genial, suspiraba, daba pequeños gemiditos cuando pasaba al clítoris, se arqueaba flexionando las piernas y disparando su vientre hacia arriba y se hundía en el colchón cuando se dejaba caer para abandonarse al placer.

- ¡Oooh!.. Mhm.. mmm..- no dejaba de frotar su entrepierna, la zona de su clítoris, lo alternaba todo para al final comenzar a respirar como si la faltara el aire, a mover la cabeza a un lado y otro.

Viendo que podía levantarse y encontrarme ahí parado, me hice hacía atrás mientras con la mano derecha me frotaba el pene rápido o despacio saboreando el momento a la vez que no dejaba de ver sus pechos, su vientre y su cara. Repentinamente su respiración agitada comenzó a unirse espasmos en los muslos y el vientre al tiempo que sabiamente movía el dedo en su clítoris o lo paraba, lo estaba disfrutando sin duda.

- ¡Ahhhh!.. ¡Uhmm!... aaaahhhh..- pero de pronto lentamente se tranquilizaba, su respiración y su corazón se normalizaron. Ahora dormía profundamente, estaba seguro que hasta dibujó una sonrisa. Cuando observé algo extraño entre sus piernas, me quedé helado al descubrir que su vagina había segregado líquidos, por lo visto había tenido un fuerte un orgasmo.

Enseguida me aseguré de que dormía plácidamente y me volví a curvar para olérselo, llegando a rozar con mi nariz la finísima tela de sus panties. Por si acaso se despertaba, le confesaría que la escuché quejarse y había venido para ver qué pasaba. Me corrí colocando la nariz sobre sus bragas y aspirando todo su aroma, era un aroma exquisito que solo las hembras maduras y ardientes como ella o Mamá emanan. Tuve la precaución de correrme en mi mano para no dejar caer nada. Después, fatigado pero satisfecho, salí de ahí igual que como había entrado, la verdad que me sentía un poco pervertido haciendo esto, pero por otro lado... era la Mamá de aquel hijo de puta del Randy con la que me la había jalado, una por las tantas que ese infeliz se había aprovechado de mi Madre, solo esperaba que ni ella y los demás no se hubieran dado cuenta de mi retraso. Afortunadamente nadie vino a buscarme, enseguida volví a recordar que mi Madre seguía allá abajo con esos dos desgraciados que buscaban cualquier excusa para desnudarla. Algo exhausto fui a lavarme las manos y tomar la cobija para llevársela a mi Mamy, era claro que por ningún motivo iba a dejarla sola con esos buitres pervertidos, aunque tenía una cierta curiosidad de observar hasta donde llegarían, y hasta qué punto mi Madre les permitiría con ese ventajoso juego. ...

.....

Bajé las escaleras pero solo los primeros peldaños, me quedé ahí observando desde arriba y en la penumbra solo para llegar a ver el momento en que ese par de desgraciados dieran el primer paso. Enseguida me pude dar cuenta que mientras yo estaba “entretenido” con la Sra. Montes de Oca, mi Madre ya se había bebido un par de vasos, y que el alcohol ya había empezado a trabajar sobre su sistema circulatorio, y que el rubor de sus mejillas claramente la delataba. Como les había mencionado Mamá no era buena ingiriendo alcohol, rápidamente se le subía, eso incrementaba más mi nerviosísimo y la ansiedad de esos desgraciados, que reían cada vez que Ashley o mi Madre perdían en el giro de la botella para consumir más alcohol. Las conversaciones eran variadas y se iban sucediendo naturalmente, cada vez con más risas y más relajadas debido al alcohol abundante, pues ya iban a la mitad de la botella. Pronto empecé a poner más atención, pues, el acercamiento entre mi Madre y ese mulato aprovechado se hacía más estrecho y los pensamientos no dichos en voz alto iban expresándose cada vez con menos pudor.

- ¡Ni modo Mamacita perdió!, ..ya es hora de que nos page con una de sus prendas.- celebraba Ralph, cuando la botella terminó apuntando hacia mi Madre.

- Eso quisieras Morenito, pero no, ..no estoy lo suficiente briaga para convencerme ¡Ji ji ji!..

- Bueno si no quieres perder una de sus bonitas prendas, ¿quizás una pregunta un tanto picante para poner emocionante el juego, no?

- ¡Ji ji ji!.. Para que me hagas unas de tus preguntas tan reveladoras, ¡Ji ji!.. No, no, no jovencito, no soy tan moderna.

- Pues si no quiere Madrina, ..aquí está la botella para que cumpla su castigo.- le presionaba Randy sacudiéndole la botella, animándola a seguir bebiendo.

El Jr. se miraba un tanto desesperado por la tibia reacción de mi Madre por querer competir, era claro que ella no tenía pensado en quitarse absolutamente nada frente a ellos, y tal parecía que a su queridísimo ahijado eso no le estaba pareciendo. Así pues que de inmediato mientras mi Madre asimilaba la posición en la que aquel castigo la había colocado, ella pidió que le pasaran el vaso, a lo que su ahijado accedió parándose de la mesita para ir a servirle mientras mi embriagada Madre sopesaba las posibilidades que tenía ante ella. La tensión era mucha y tal como habría sido de esperarse que no disminuyó en lo más mínimo, aun con el trago que le dio a su vaso enseguida de que se lo dieron, pero en cambio sí aumento para mí cuando tras pensárselo un poco más ya con la ardiente bebida corriéndole por la garganta, supongo yo que tras sopesar las posibilidades aparentemente algo la hizo inclinarse a ponderar la circunstancia de que si seguía bebiendo un par de tragos más sería un milagro si se mantendría vestida viendo la actitud enfadada y desesperada de su ahijado que quería verla sin ropa.

Enseguida mi Madre un tanto sofocada por la ardiente bebida tomó la botella y la giró a la primera, que fue pasando dando vueltas ante la mirada expectante de todos a su alrededor y de la mía que me mantenía en la oscuridad y en silencio observando a quien ahora le tocaría pagar castigo. Esta vez fue Ashley la que se vio obligada a pagar el castigo, la hermosa Canadiense que había permanecido en silencio y fuera de mi ángulo de visión y de mis pensamientos, ahora tendría que pagar alguno de los castigos que sin duda tendrían algo de ventaja para esos desgraciados, que conociendo al Jr. no se quejaría ni diría nada aunque su hermosa noviecita tuviese que quedar desnuda ante ellos.

Ashley que un tanto embriagada al igual que mi Madre observó cómo su novio se mostraba sin reacción, como si no le importara, sin preocuparse que su amigo le tocara aplicarle el castigo ya que se encontraba frente a ella.

- Haber preciosa, ..¿qué vas a elegir?, ¿pregunta o reto?- le preguntaba el mulato.

- Mi ya tomar muchou, ..my escoger reto, ..pero no te pases Ralph- le anticipó.

- Algo muy sencillo, linda ..mi primera orden... algo picante... es subir a tu habitación y traer aquí a la mesa las braguitas más sexys que guardes en tu cajón.- le dijo mirándola.

- Just that? (Solo eso?) ..- preguntó con sarcástica sonrisa.

- Así? … no, no, no.. mejor... te reto a quitarte las braguitas que traes puestas aquí frente a nosotros y las pongas aquí en la mesa.- y su sonrisa se tornó tan oscura como lo estaba la escalera de donde los observaba en silencio.

- Nou, nou, ..tu decir que traer de mi cajón.

- Ni modo preciosa, ..queremos ver tus braguitas.

- Anda sweet heart, ..ya te ordenaron, no pierdas más tiempo.- le impuso su novio.

- Nou, my tomar el truago.

- ¡Oh! vamos sweet heart, ..así este juego no llegara a emocionarme.- le reclamaba su novio.

- Bueno ya que no lo deseas hacer, ..aquí tienes el trago linda.- le dijo el moreno sirviéndole el trago.

- Llénaselo a la mitad y que se lo acabe.

El vaso a la mitad de wisky era casi imposible que Ashley lo bebiera sin devolver, la muchacha con solo mirar el vaso casi se reúsa, pero la mirada del Jr. hacía ella hizo que se animara hacerlo. Tomó el vaso levantándolo empezando a darle pequeños traguitos deformándole el rostro en gestos, era claro que no estaba acostumbrada a beber de esa manera, y mi Madre a su lado le animaba a hacerlo:

- Venga, Ashley… tu puedes, no dejes que estos dos te vayan a desnudar ¡Ji ji ji!..

- Anda cariño que no tenemos toda la noche.- decía más impaciente el Jr.

- ¡Ok!, ok, Just do it. ..A ver, a la de trues: one… two…. two… three, four…- decía la Canadiense.

- ¡Venga, chingado!- le forzaba el Jr. ya molesto.

- … ¡three!

Y levantó el vaso, pero enseguida el olor del wisky hacía casi imposible siquiera probarlo, bajó el vaso nuevamente y observó a los ojos de su novio la desesperación, y volvió a subirlo otra vez. 

- I'm sorry, I'm sorry, ..I can not.- se disculpó nerviosa.

- Anda linda queremos seguir jugando.- decía Ralph.

- One more time. Again. now .. One… Two… and… ¡Three!- e hizo lo mismo, poner los labios sobre la orilla del vaso pero sin animarse a beberlo de nuevo.

- ¡Tómatelo carajo!- le exigió a su novia.

- I can not, ..mi no poder ..pago prenda.- dijo enfurruñada sentándose en el suelo y quitándose las zapatillas y los calcetines, dejándolos mudos a los demás.

- ¡Ashley! ..- exclamó mi Madre sorprendida, e incrédula al ver lo que estaba a punto de hacer la bella jovencita.

- This applies? (Esto vale?)..- preguntó mirándolos a todos, que ese acto de Ashley hizo encender aún más a su novio que solo le lanzó una mirada.

- No, no, no, para nada linda, ..queremos ver tus lindos calzoncitos sobre la mesa ¡He he he!..

Ella sonrió tímidamente y observó a su novio el abusivo y arrogante que no decía ni hacía nada para tratar de evitarlo. Después volteo y vio a Ralph que permanecía ansioso sonriente con sus dientes blancos perfectos, esperando el tan ansiado momento que la novia de su amigo se despojara de sus intimas prendas. Por otro lado, mi Madre permanecía expectante de la decisión tomada de la juvenil Canadiense, quizás pensaba que podría ser ella la siguiente o tal vez pensaba en las cosas que seguro ya tenían ideadas esos dos con ella para divertirse. Lo que más escalofríos me daba era que mi Madre ya mostraba sus mejillas sonrojadas y calientes, también mostraba un semblante sonriente, señas equivocas de que el alcohol ya le había subido a la cabeza. La rubia Canadiense se puso de pie y se mordió el labio inferior, era claro que también estaba algo ebria, y la excitación de sacarse las bragas frente a todos y más frente a ese mulato que la desvestía con la mirada la empezaba a poner caliente. Decidida se subió la minifalda hasta las caderas... Perdón, no les había descrito a Ashley como iba vestida esa noche.

Llevaba el cabello suelto por primera vez, portaba un vestido color morado que marcaba perfectamente las ondulaciones de sus exquisitas caderas y pechos, insinuaba también la perfecta forma de sus glúteos, la pechera del vestido se anudaba por la parte trasera del cuello, revelando a la perfección sus pequeños pechos adornados por las puntas de sus pequeños pezones a través de la fina tela. La falda era cortita dejaba ver sus muslos hasta muy arriba y el sugestivo partido de su trasero. Tacones altos como toda señorita sensual, sin duda su apariencia excitaba.

Ahora que volviendo al relato, la sensual Canadiense se fue deslizando hacia arriba la falda por sus blancas y tersas piernas hasta que aparecieron ante todos y ante mi anonimato asombro unas sensuales braguitas blancas de encajes que se amoldaba con exquisita perfección a su blanca y tersa piel, recorriendo la orografía de la entrepierna con precisa y sensual exactitud, acentuando el pubis desnudo de vello, la vulva divida y el aterciopelado inicio de los muslos. La verdad que pensé que jamás había visto cosa más bonita en el mundo. Y así lo digo, Ashley era una mujercita muy sensual digna de cualquier portada de lencería.

- ¡Vaya!, ..jamás he visto cosa más… más preciosa, linda.- soltó el inoportuno comentario el Mulato embelesado.

La joven Canadiense, complacida con el asombro pintando en la cara del mulato, se mordió la punta de la lengua y se rio tontamente. En cierto modo la encantaba que ese tipo tan parecido se quedara embobado mirando sus braguitas. Ashley se mordió el labio inferior con saña mientras tomaba el elástico de sus diminutas pantaletas y empezaba a deslizarlas hacia abajo cumpliendo con el castigo. Enseguida mi pequeño amigo empezó a enderezarse debajo de mis calzoncillos pidiendo guerra nuevamente, estaban tan embelesados en el juego y por el alcohol que no se daban cuenta de que yo no había regresado, hasta mi Madre se había olvidado de su encargo conmigo, miraba estupefacta como la novia de su Ahijado estaba por despojarse frente a todos de sus intimas pantaletas.

- Tarara ..rararaaá- empezó a tararear el mulato simulando un striptease.

- ¡Pelos ... pelos!- maravillado de lo que veía, empezó a cantar el imprudente Jr. sin importarle en lo más mínimo que la que se desnudaba y despojaba de sus sensuales pantaletas fuera su novia.

La sensual Canadiense se fue bajando sus delicadas pantaletas con sensual erotismo que parecía que se detenía el tiempo a la vez que yo miraba como esas sensuales pantaletas en forma de rollito iban bajándose lentamente por sus hermosas piernas, desafortunadamente al tiempo que se bajaba las pantaletas iba bajándose la falda, por lo que ver su chochito al aire y libre de pelo fue imposible. Aun así me quedé excitadísimo, al mismo tiempo Ralph, al verla murmuró algo semejante a -¡Vaya, Mujer! -..de veras que no me imaginaba que usaras unas pantaletas tan hermosas.

- Come on, Ralph, ..it seems that you've never seen a girl panties (parece que nunca le has visto las pantaletas a una chica).- le increpó la ardiente rubia.

- Si mi Reina, ..¡pero no tan chiquitos ni trasparentes!! ¡He he he!.. ¡Bárbara!... Estas bárbara mujer... Si tu novio no estuviera ya te hubiera tumbado sobre la mesa ¡He he he!..

- ¡Oh honey!, me encantan que seas tan cachonda.- le animaba el Jr.

Le celebró el Jr. cuando alcanzó a divisar como su novia se despojaba del transparente material y finísimo encaje de las panties, al tiempo en que ella sin saber que contestar o decirle, que por temor a perder el equilibrio ya que sus bragas sin querer fueron a enredársele con uno de sus tacones, terminó por ruborizarse al no poder zafar el elástico de las pantaletas con el puntiagudo tacón y para colmo su vestido se corrió hacia arriba permitiéndole al mañoso mulato que se encontraba a su lado y sentado sobre el tapete, tuviera la perfecta visión no solo de su trasero si no que hasta un poco más. No le quedó más a Ashley que soltar las bragas y pisarlas para tratar de bajarse la falda ya que la persistente mirada de la que no pudo escapar ni cuando hubo terminando de cubrirse. El mulato emitió un silbido al contemplar la divina visión que se había presentado frente a sus ojos para ser admirado ese par de glúteos blancos anunciándose bajo la ajustada falda y enseguida levantando la vista ligeramente hacia arriba para encontrar y sonreírle a esos dos fantásticos ojos verdes que sobresalían de su lindo rostro.

- ¡Pero si mira no más que maravilla de piernas tienes Mamita!... Siempre lo he dicho desde que llegaste a la Highschool... ¿Tú sí que estas bien buena cosita!... ¡Ve nada más que muslos Randy! ... Te envidio mi hermano, realmente te envidio.- exclamó el exaltado multado al ver las sensuales piernas que tenía de frente.

- No ser para tanto, yaa.- decía la sensual señorita totalmente ruborizada.

- ¡Cómo no mi vida!, si ve nada más, ..tú Randy deberías de echarle una buena mirada a este primor de mujer que tienes. Miren que nalguitas se carga esta dulzura. Dan ganas de soltarle un buen palmazo desde acá abajo ¡He he!..- totalmente dueño de la situación se dirigió a su amigo al mismo tiempo en que tomaba del suelo y desenredaba de los tacones de Ashley sus delicadas pantaletas.

La ruborizada Canadiense no le quedó de otra más que levantar una de sus zapatillas para que el aprovechado mulato se quedara con sus intimas prendas colgando de su enorme mano, a la vez que con total descaro y sin importarle que fuera la novia de su mejor amigo, llevarse la delicada prenda a la nariz para inhalar el intimo aroma que había quedado penetrado en la sensual prenda, a la vez que se acomodaba el incómodo tremendo bulto que su pene había formado dentro de sus pantaloncillos. Pero cuando este a su vez después de admirar el trasero prácticamente expuesto de la novia de su amigo e inhalar el íntimo aroma que desprendía la prenda, le pasó con total descaro los calzones a su amigo para que con el mismo descaro que le caracterizaba hacer lo mismo. Repentinamente mi Madre pareció recuperar algo de la voluntad y pudores que aparentemente habían quedado dormidos en la ruborizada jovencita y alegando que aquello no había sido parte del castigo demandó que eso era algo indebido.

- ¡Oigan no!, ..una cosa era que se quitara las panties frente a todos y otra que las anduvieran olfateando como pervertidos, como si fuera encueratriz de algún bar de esos de mala reputación.- reclamó mi Madre mientras le arrebata las bragas de la nariz a su ahijadito.

- ¡Ándale!, ..ahora si no salió respondona la yegua. Tú no te preocupes Mamacita, ..que yo me encargo de que tú también te quedes sin ellos ¡He he he!..

Entre risas recibió el mordaz comentario mi Mamy tapándose la boca con la mano en gesto de fingidamente exagerada sorpresa ante la inesperada propuesta del mulato, fue ella misma la que se preparó un trago de la ardiente bebida para así tranquilizar el penoso momento que estaba pasando sin saber que decir ni cómo reaccionar.

- ¡Hasta crees morenito que voy a dejar que me andes olfateando las bragas como si fueras un canino amaestrado de esos que buscan drogas ¡Ji ji ji!..- decía mi Madre un tanto ya pasada de copas a la vez que colocaba el vaso totalmente vacío sobre la pequeña mesa.

- De una vez les decimos que los retos a partir de ahora suben de tono, ¿he?- sentencioso el Jr.

De cualquier forma, cuando mi Madre trató de alcanzarle con la intención de regresar las íntimas prendas a su dueña, fue Ralph el que apresurándose a ganárselo las levantó antes de que ella pudiera tomarlas, para después indicarle que no podía ya usarlas de nuevo explicándole:

- No, no, no Mamacita, ..estas preciosas pantaletas se queda sobre la mesa.- negándose a devolvérselas para que se las pusiera, empleando un tono de voz por demás categórico al dirigirse hacia ella y sin darle lugar a que le debatiera de ninguna manera. Además le aclaró mientras volvía a sentarse:- De acuerdo con lo del castigo, ..pero de que perdiste la prenda ya la perdiste, lindura.

Situación ante la cual la sensual Canadiense entendiendo que cualquier alegato que ella pudiera oponer en contra de tal decisión, tras quedar parada delante de todos con la mano extendida en el aire y con sus partes íntimas prácticamente desnudas aun dentro de la inicua tela de su vestido, optó por rápidamente ponerse de rodillas de enfrente al mulato y tratar de tomar de uno de los sillones para así refugiar su cuerpo detrás del acolchonado cobijo que un cojín le brindó. En cuanto pudo se colocó el cojín sobre las piernas lo más posible para poner punto final al tremendo espectáculo que les había regalado durante los pasados instantes. Lo que me tenía un poco desconcertado e intentar poner las cosas claras y en perspectiva, bien pudiera decirse de una simple manera que en ese momento cuando Ashley en lugar de alegarle cualquier cosa a Ralph o pedirle que le devolviera las pantaletas, decidió sentarse y en vez de que el Jr. dijera algo o tratara de enfrentarse a su amigo para exigirle terminara aquel juego que ya había llegado demasiado lejos con ella y pedirle que le regresara la prenda a su novia, para calmarse un poco mientras intentaba cubrirse lo mejor que podía con el cojín que había tomado de escudo, simplemente le entregó la botella a su novia para que en esta ocasión fuera ella la que lo girara para seguir el juego, sin objetarle más nada a su aprovechado amigo.

La partida continuó con la siguiente ronda que por fin perdió el mulato al tiempo en que la botella dejaba de girar. Para lo que las desinhibidas y un tanto embriagas féminas decididas a vengar el íntimo artículo despojado de su indumentaria. Luego de platicarlo en secreto entre ellas, que por unos momentos me parecieron unas chiquillas picaras y atrevidas tratando de hacer algo indebido en lugar de que mi Madre tratara de poner su ejemplo como la mujer madura y respetable Madrina que debía mostrar ante su amigo y novia de este. Quedaba claro que como dijo su abusivo ahijado en la vez anterior, el juego tenía que subir de tono, por lo que mi Madre un tanto riéndose de la mala suerte del mulato era claro que pretendían vengarse, por lo que burlándose de Ralph le increpó:

- ¿Nervioso, morenito? ¡Ji ji ji!..- con gusto de hallarlo en aprietos mi Madre le preguntó disfrutando lo que de seguro se vendría enseguida.

- ...We clarify Ralph. This time whatever that anyone would have to remove quite, ¡here!, before all (Te aclaro Ralph. Esta vez lo que sea que cualquiera se quite se lo tiene que quitar, ¡aquí!, delante de todos) ¡Jiji!..- le aclaró también Ashley divertida del predicamento que con su indiscreción parecía estar anunciándole al Mulato.

Corriendo en seguida al menos la cortesía hacia su Ahijado de pedir su opinión. Mi Madre se dirigió a él:

- Digo, aquí esas son las reglas de la casa, a menos que a Randy le parezca indebido... él propuso las reglas.- volteando a ver a su Ahijado.

- Y que les hace pensar que voy a tener que quitarme algo?.- les cuestionó el mulato sonriente.

- No, no, no Morenito, ..dijeron que las cosas se pondrían picantes ¡Ji ji ji!..- volvió a responder mi Madre que me parecía como una chiquilla tratando de desnudar a ese tipo.

Con eso ambos hombres intercambiaron miradas y sonrisas malévolas, antes de que Randy fuese a pararse frente a él para ofrecerle su mano y ayudarlo a pararse mientras que en la oscuridad de la escalera los observaba desde arriba y como un mudo espectador que teme ser descubierto interfiriendo o echado fuera por mirón, asombrado miré como de manera casi automática o por simple reflejo el enorme mulato tomó tanto la de Randy como la Ashley para ayudarse a levantarse como le había sido pedido.

- Ustedes no se preocupen linduras, yo pago esto y lo que sigue..- antes de llevar sus morenos y largos dedos hacia sus pantaloncillos y disponerse a bajar.

- ¡No Ralph!... ¡Por favor no!... Creo que no nos referiríamos a tus pantal..- se escuchó la alterada voz de mi Madre intentando decirle al mulato que se detuviera, pero ya estaba hecho, la cintura de sus pantalones había rebasado las rodillas del enorme moreno.

Aunque la larga tela de la camisa bajaba hacia los musculosos muslos del moreno, un tremendo bulto dibujado al centro entre las aletillas con que se abotonaba la camisa, rodeado entre esas columnas musculosas de ébano surgió nuevamente ante mí el intimidantemente abultado, voluminoso y tremendo paquete del amenazante arpón masculino que amén de ser tan negro y desarrollado como su dueño, seguro que guardaba algo terriblemente grande debajo de esos calzoncillos Calvin Klein que se le lograba leer en el elástico de la prenda. Yo logré contener el nerviosismo e incomodidad que me producía al ver el camino que estaba tomando el dichoso juego, también pude distinguir que mi Madre, la flamante Sra. Tapia para no ruborizarse tuvo que dominar su intención de quedarse mirando la prolongación de carne que se dibujaba entre las piernas del negro.

- ...¡ Oh my good, nou Ralph!

- ¡Oh por dios lo hizo!, - exclamaba mi Madre junto a Ashley el atrevimiento.

Después de alzar para desembrazarse de los pantalones, con aire conspicuo y jactancioso de su presencia, lo que Ralph hizo luego de no haber dejado terminar a mi Madre lo que iba a decir, fue voltear a verlas para ver si alguna de ellas tenía algo que quisieran objetar, pero confundidas por su inopinada actitud tanto como su acto de exhibicionismo, un incómodo silencio imperó en la sala durante algunos instantes, hasta que por fin usando la camisa para cubrirse volvió a sentarse en su puesto sobre el tapete.

- ¡Ja ja ja!.. Cálmate tú, si esto no es show de solo para mujeres. Anda ya guárdate esa cosa antes de que le piques un ojo alguien ¡Ja ja ja!..- fue el comentario jocoso con el que Randy celebraba que su amigo fuera tan decidido.

- ...No fuiste tú el que dijo que las cosas se tenían que poner picantes, ..así que no te metas. Además mí me toca quitarle algo a tu Madrinita.- lanzándole una mirada de más retadora a mí todavía estupefacta Madre que no hallaba que decir.

- Bueno, si así van a ser las cosas, y para que estemos iguales, ..¡también ahí van mis pantalones!

Y diciendo y haciendo, antes de que mi Madre o su novia pudieran decirle cualquier cosa, quitado de la pena se levantó y de un tirón dejó expuesto ante todos su masculinidad debajo de los cancillos, que aunque no era tan impresionante como la del negro, en nada tenía que hacerlo sentirse avergonzado de portar el arma que presentaba, como todos sabemos y mi Madre muchas veces lo ha comprobado el hijo de puta estaba también muy bien dotado. Y tal como lo había hecho con el negro, noté a Mamá desviando la vista hacia él para intentar verlo discretamente sin que la sorprendiéramos viendo. Aunque con todo el rubor que apareció en sus mejillas mientras lo veía, la delataba notoriamente cuando finalmente haciendo de lado aquellas posturas del par de exhibicionistas, desvió la mirada hacia Ashley para preguntarle:

- Creen que nos pueden intimidar con bajarse los pantalones, ¡Ji ji ji!.. Toma la botella morenito.- se escuchó por demás retadora la voz de mi Madre que desinhibida por el alcohol no se daba cuenta ni sospechaba que justo eso era lo que querían ese par de pillos.

Y justo eso fue lo que pasó, y las cosas al menos supongo yo que no salieron como ellas esperaban, pues cuando por segunda vez en el juego la botella fue girando hasta quedar el cuello de la botella justo a la mitad de ambas. Los dos se rieron regocijados de su buena fortuna.

- ¡Ora si Mamacita.. ya valió!.. a quitarse ese pantaloncito tan rico y esas pantaletitas tan chiquitas que seguramente te habrás puesto ¡He he he!..- soltó el inapropiado comentario el socarrón del moreno, celebrando por otro lado la buena suerte de ellos.

- ¡Oigan no!, ¡eso es trampa!.. la botella no está apuntando a nadie... ¡Ashley, diles algo!.. ¡Este muchacho me quiere encuerar delante de mi ahijado!..- la verdad que la actitud aniñada de mi Madre me tenía seriamente desconcertado.

No obstante lo cual, disponiéndose a cumplir su condena, al momento en que mi Madre se agachaba para tomar la botella y servirse su trago, Randy le dijo que esperara un segundo y tras consultarlo con el de color le ofreció:

- El trago ya no es justo, Madrina... ¡No vale!... Va a terminar dormida.

- ¡¿Qué, qué?!...  ¡No Randy, no!... ¿Cómo crees?... ¡Ay si, que lindo!, ¿no?... Ya me viera yo quitándome las pantaletas aquí frente a ustedes, ..están locos, sírveme otro vaso. ¿O qué, tú también quieres verme en calzones?.- Se lamentó ella.

- No Madrina.. Entienda. Nadie está diciendo eso... Sólo le digo que si quiere seguir jugando más vale que no tome tanto, ..además ya cada uno cumplió un castigo, es lo justo, ¿no?- le aclaró el Jr. en tono sereno antes de tomar de su trago y dirigirse ahora hacia su Amigo: -... La botella quedó en medio de ambas, ..¿qué hacemos? ..

- Quizás un castigo a ambas, ¿no?- dijo dibujando una oscura sonrisa.

- Bueno sí, creo que me parece justo Ralph..- le contestó mirando a mi Madre maqueavelando algo en su pervertida mente cochambrosa.

- Bueno, sí. De acuerdo, ..pero sólo con la condición de que no voy a quitarme nada.- aclaró mi Madre decidida.

- Vamos Madrina, ni que no la hubiéramos visto ya en traje de baño.- entre risotadas comentó el Jr.

- ...Si tú, como si de seguro fuera lo mismo baboso.- le increpó mi Mamy al mentecato.

- Está bien Madrina, no importa, ..solo digo que el trago ya no es válido y tendrá que hacer algo subido de tono.

- ..¡Ah no!, ¿así que chiste tiene esto?... Aclaramos que los castigos serian atrevidos, ..mínimo el pantalón.- reclamó entonces divertido el Moreno.

- ¡Mínimo!, ¡no me ayudes morenito!.. ves que ni mi Ahijado me ayuda y tú todavía pones condiciones.- entre risitas nerviosas mi Madre le reclamó ahora al atrevido muchacho. Pero ya era muy tarde.

- Bueno, sí. Si no quiere quitarse una prenda, tendrán que hacer algo atrevido.. No Ralph?..- ofreció el Jr. para regocijo de su otro comparsa.

- Híjole, que malos de veras... Haber pues, ¿qué tenemos que hacer?- pensé que por fin había llegado a su límite mi Madre, pero cuando aceptó comprendí que quizás el alcohol ya le había comenzado a cobrar definitivamente la factura.

De un solo golpe la muy tonta de mi Madre había aceptado comprometerse para otro castigo que seguro que ya habían planeado esos dos desgraciados, los cuales se cuchicheaban en la oreja riendo, al tiempo en que mi Madre alegaba con Ashley sobre el futuro castigo:

- ¿Que no te das cuenta que estos lo único que quieren es vernos desnudas?

Aún recuerdo, como casi sin poder respirar al escuchar el malicioso castigo con el que aquellos dos desgraciados adolecentes trataban de imponer a mi desconocida y embriagada Madre, así como hacerle notar aquel caso error de haberse permitido seguir con ese estúpido y ventajoso juego. Aun cuando para ese momento yo había comenzado a temer que bien pudieran no conformarse sólo con eso.

- Bueno preciosas, ..siendo que la botella cayó entre ambas. .. ¡Tienen que besarse entre ustedes!

- ¡Ah!, eso es todo?- respondió mi Madre un tanto melosa siguiendo con su estúpido papel de adolecente.

Enseguida las dos riéndose y ante la mirada incrédula de esos dos aprovechados y la mía que seguía sin hacer ruido en la oscuridad de escalera, se echaron hacia delante hasta darse un piquito como fraternal como si ya hubiera una larga amistad entre ambas, como si las dos fueran dos colegialas las cuales juegan en una pijamada cuando los Padres han salido por la noche.

- ¡Pero así no tiene gracia!, ..tiene que ser con lengua.- soltó el por demás comentario el mulato, en cual exigía mucho más.

- ¡Ah, no!, ..eso sí que no. ¿Cómo creen que le voy a meter la lengua a tu novia en la boca?- se escandalizó Mamá.

- Ella no tiene ningún problema, ..¿verdad sweetheart?- le preguntó en tono jocoso a su novia.

- But, Randy ..how do you want to do that?. (Pero, Randy ¿cómo quieren que hagamos eso?)

- Bueno, si no quieres Mamacita, ..váyase bajando las braguitas. ¡Queremos ver de qué color usa sus pantaletitas!, ¡He he he!.. Y tu Ashley fuera el vestidito, aquí te presto mi camisa ¡He he he!..- dijo el mulato imaginándose seguramente a las dos en tal situación.

- ¡Y una mierda, yo no me quito nada!- le contestó mi Madre haciendo gala de una mala leche que no correspondía en nada con su estatus de mujer y Madre.

- Entonces el beso, ..pero que sea jugoso y de al menos 30 segundos ¡He he he!..- se saboreaba el mulato.

- ¡No!, olvídenlo.- se negó Mamá rotundamente.

- ¡Ashley fuera el vestido.- le impuso el Jr.

- It is she who does not want to do, .. (Es ella la que no quiere hacer, ).- se defendió la jovencita dando a entender que si estaba de acuerdo con el primer castigo.

- Esperen todos, ..antes de continuar, vamos a dejar claras las reglas para que luego no haya malentendidos como este.- les solicitó el mulato.

- Que les parece esto, ..mejor me levanto y los dejo solos, así ustedes hagan y desnúdense como quieran ¡Ji ji ji!..- le interrumpió mi Madre.

- ¡No, no, espere Madrina!, ..no se trata de eso. Mejor a ver qué les parece esto. Seguimos con las bases que hemos puesto antes, pero, a partir de ahora, si el castigo requiere la colaboración de ambos y una persona no quiere hacerlo, se propone otra prueba y ya está. ¿Les parece bien?- todos estuvieron de acuerdo y dejaron, de esa manera las reglas concretadas hasta que finalizara ese absurdo juego.

- ¡Bueno pues, a besarse Mamacitas!- les soltó a bocajarro el moreno a mi Madre, dejándola un poco desconcertada.

En un principio, todos creíamos que se negaría a hacerlo, pero de momento mi Madre se lo estaba pensando.

- Mi no tengo ningún proublema.- dijo la joven Canadiense para terminar de convencerla.

Y finalmente, contra toda previsión, la flamante y hasta ahora heterogenia Sra. Tapia fue de rodillas hasta la novia de su ahijado. Ante nuestro total estupor, mi Madre con determinación desconocida, sujetó el rostro de Ashley con las dos manos, una en cada mejilla, y la atrajo hacia sí hasta juntar sus bocas. Esto lo recuerdo como en cámara lenta: la punta de la lengua de mi Madre asomaba entre sus labios entreabiertos cuando se unieron a los de la jovencita. Los besaron y succionaron el inferior como si fuera con pasión, para ver luego como el músculo húmedo, resuelto y decidido, con un brillo acuoso, entraba en la cavidad bucal de la bella canadiense.

Todos estamos incrédulos, estupefactos ante tal visión. Los brazos de Ashley, caían muertos ambos costados, ya que toda su voluntad la tenía mi Madre en el interior de su boca. Pronto me da cuenta de que las mejillas de mi Madre no eran las únicas que se encontraban ardiendo, las de Ashley también estaban sonrojadas y cada vez tomaban más color al tener la lengua de la Madrina de su novio moviéndose dentro. Los ojos de Mamá se encontraban cerrados concentrándose totalmente en aquel tibio y húmedo beso, al igual que la adolecente, aunque casi imperceptiblemente, los de la joven rubia, que subió una mano hasta el trasero de mi Madre sin que esta protestara ni se quejara. A mí me pareció que el beso estaba durando demasiado como para haber sido algo impuesto. Lo que me ponía a reflexionar que, si no le estuviera agradando a mi Madre ya se hubiera apartado mucho antes y el beso hubiera terminado en unos breves segundos, nada más, pero tenía pinta de que a las dos les gustaba, y el dibujo de los pezones dentro del vestido de mi Madre ahora mucho más patente, me lo confirmaba.

¡Se separaron por fin!.. y mi Madre volvió a sentarse en su sitio como en trance. Un silencio sepulcral les rodeaba. Ashley seguía con la boca entre-abierta alucinando por lo que acababa de hacer la Madrina de su novio y solo se cortó ese ambiente al escuchar los aplausos de las grandes manos del mulato celebrando el tan sensual momento. La voz del Jr. acabó con el enmudecimiento general:

- ¡Despierta sweet heart!, ..gira la botella.

A partir de ese momento una especie de pudor se apoderó de todos ellos. Creo que desde el principio, sabía de antemano que las órdenes picantes de índole erótico o provocativo, tarde o temprano se producirían con la excusa de la desinhibición que les había dado por el alcohol que llevaban ya en la sangre, y más mi Madre la cual ya no borraba esa estúpida sonrisa adolecente de su sonrojado rostro. Pero después de ese perfectamente maquilado mandato por parte de ellos, estaba yo más expectante y temeroso de que nuevamente fuera a perder ella, sabía que ni con ese revelador beso esos dos desgraciados se quedarían contentos, ahora estaba más expectante del juego y del rumbo que estaba tomando todo aquello. Y no me equivoqué ya que la siguiente volvió a perder mi Madre ante su Ahijado, eso no llevaba nada bueno. ...

- ¡Vas Mamacita!, ..fuera esos pantaloncitos tan ricos ¡He he he!..- celebró el negro ansioso por querer de cualquiera de las formas desnudar a mi Madre.

- ¡Tú lo que quieres es verme los calzones!, ..pues aquí están míralos no tienen nada de raros.- le respondió una embriagada Sra. Tapia enseñándole el elástico de unas diminutas bragas.

- Así no Mamacita, ..las queremos ver sobre la mesa, ¡He he he!..- agregó.

- Estarás demente si piensas que me voy a parar frente a ustedes a sacarme los calzones ¡Ji ji ji!..

- Bueno, te presionaremos Mamita.

- ¡Deja de decirme Mamacita!, ..pues mira este. Respétame que no soy de las chiquillas con las que puedas ligar, además soy mayor que tú, morenito ¡Ji ji ji!..

- No te enojes conmigo lindura, ..anda ya Randy, ordénale a tu Madrina que se tumbe los calzoncitos ¡He he he!..- volvía a insistir el negro.

- ¡Y dale con mis calzones!- contestó mi Madre causando la risa de todos.

- Ok va, ..como veo que se están llevando también, .. Madrina la reto a... ¡Tener que besar a mi amigo!!

Mi Madre y yo nos quedamos paralizados, al igual que el mulato respectivamente que se encontraba tan contento al suponer que su amigo le pediría las bragas pero jamás se imaginó que se le ocurriera tal cosa. Yo me quedé de piedra, como se le ocurría al Jr. proponer eso, aunque conociéndolo a ese desgraciado era de suponerse. Mi Madre se quedó callada por un momento, más bien todos quedamos expectantes. Miró incrédula a su ahijado que mostraba una burlona y fría mirada retadora. Mamá ya se había descarado besando a Ashley pero esto se estaba saliendo de sus manos. Miró a su Ahijado y con la misma mirada retadora que me hizo sentir una fría corriente por todo mi esqueleto respondió:

- ¿Qué tan profundamente debemos besarnos?- preguntó ella con candidez, tomando un sorbo más de licor decidida a hacerlo.

Para esos desgraciados acostumbrados en conseguir siempre lo que querían y distinguir las diferentes maneras de ir venciendo la resistencia de una mujer, las señales eran ya inequívocas y sabían que muy pronto tendrían a la madurita dónde siempre habían querido, para hacer con ella lo que quisieran. Por lo que tras verla beber un poco más todavía del alcohol y notando cierto estupor que parecía estar provocando este en la cabeza de mi flamante Madre, finalmente antes de tomar de su propia bebida el Jr. le contestó:

- Bueno Madrina, pues usted verá, ..no creo que después de besar a mi novia se vaya a mosquear besando a mi amigo, ¿no? .. Lo correcto sería que fuera un beso muy intenso y apasionado; el castigo así lo exige ¡Ja ja ja!..

¡Hijo de puta!, maldije para mi adentros. Mi Madre entonces, tomando un trago más de aquel fuerte licor para así darse valor y sentirse confiada en sí misma de que podría hacer lo que le había decretado su abusivo ahijado, trató de mentalizar la situación en la que se encontraba, apartando cualquier sensación, así como la escena que estaba a punto de realizar junto con aquel joven. Y después de dar un fuerte respiro, colocó primero el vaso sobre la mesa de centro de la sala, para después tomar posición cerca del mulato y recomponerse los pechos dentro del Jersey, al tiempo que volteando a ver a su ahijado de forma por demás retadora, contuvo un poco la agitación que sentía ante ese momento y terminó por decir:

- Bueno, está bien, ..pero sólo le pido al señor, que soy yo la que lo tengo que besar, por lo que tu morenito no hagas nada, ¿entendido? ..

Para que entonces el tal Ralph satisfecho con el éxito que juntos y hasta el momento estaban teniendo con aquella confiada madura, colocó también su vaso sobre la mesita y sin mayor ceremonia, colocándose frente a ella para así facilitarle las cosas a mi embriagada Madre, inclinándose hacia delante se colocó cerca de su cuerpo para que ella comenzara a besarlo. Y humedeciéndose un poco sus gruesos labios con la lengua, mientras la dejaba sentir su respiración exhalando prolongadamente, para variar la temperatura, le preguntó:

- ¿Estás segura de que estás lista para lo que viene mamacita?

- No me asustas jovencito.

A lo que ella cada vez más desinhibida por los efectos de la bebida y lo que fuera que tuviera para hacerle perder la cordura, simplemente se acercó más al enorme moreno como retándolo, al tiempo que se preparaba para lo que pudiera seguir, humedeciendo sus labios un poco, apenas un par de décimas de segundo antes de que la lengua del moreno se adelantara atacar su boca.

- ¡Humghhh! .. ¡Sluuck! ..¡gluck!

Se escuchó por unos momentos en los que únicamente los casi húmedos sonidos de sus bocas era lo único que se escuchaba en la sala. Hasta que de pronto, aparentemente imposibilitada para poder impedirlo o decirle nada siquiera al aprovechado adolecente, mi Madre sintió la enorme manota de este, descender de sus hombros para encontrar con ella sus fabulosas caderas y comenzar a englobarlas dentro de la misma y juguetear con ellas como si se tratara de uno de sus ligues de las fiestas de su escuela. En tanto que con su otra mano, que inicialmente se encontrara posada sobre la parte expuesta de sus hombros cuando él iniciara su sorpresivo ataque, había comenzado a descender por su brazo, desplazando a su paso para exponer ante todos nosotros el tenso cordón de su brasier y mostrarnos el inicio de sus trasparentes copas. Cuando de pronto, Mamá volviendo por un momento a sus sentidos, se dio cuenta de lo que estaba ya a punto de ocurrir y volviéndose a subir el cordón hacía su hombro lo apartó con la mano para alejarlo de ella.

- L-lo siento ..no puedo, no.- tartamudeó ella cuando él reacciono sorprendido ante la ya inesperada negativa.

- ¡Eso no se vale Madrina!, ..tiene que ser por lo menos de 20 segundos.- pedía el desesperado Jr.

- Creo que e-esto es ya demasiado y demasiado para mí.- dijo mi Madre un tanto desconcertada.

- Tranquila, Mamacita ..lo estabas haciendo muy bien.- le dijo en tono complaciente.

Pero el muy vivo del Moreno aprovechando el momento de desconcierto de mí un tanto alcoholizada Madre, acariciando con sus oscuras manos toda la superficie de sus blancos brazos, para después intentar atraerla hacia sí ante mi atónica mirada. Mientras que por su parte, mi asombrada y sumamente confundida Mamy, no atinaba a decidir qué hacer en respuesta, simplemente fue apartar los labios para dejarlo invadir con su lengua de nuevo la intimidad de su boca.

El Jr. simplemente sonreía al ver como su amigo se aprovechaba de su turbada Madrina que por alguna extraña razón parecía que de pronto estaba siendo afectada de sus facultades de sensatez y habitual razonamiento. Mi Madre se estaba dejando besuquear por ese desgraciado aprovechado, cuando sin aún haberse acostumbrado a la extraña sensación de estar permitiendo a que el joven moreno amigo de su ahijado la tocara y pudiera besarla, sintió de pronto que este, en vez de atraerla hacia él, ahora la tenía presionada contra el sillón aceptando que él continuara besándola frenéticamente durante varios segundos, durante los cuales ella no hizo más nada ya por impedirlo, hasta que en un momento dado, llegó a olvidarse de que ya habían pasado los segundos de plazo que le había decretado su queridísimo ahijado y comenzó a disfrutar de la invasora humedad de esa lengua y de aquellas intensas caricias que el muy cabrón le prodigaba.

Hasta que sin más, mi Mamy comenzó a responderle con besos, sin importar que este fuera simplemente un chiquillo calenturiento que la estaba tratando como una simple calentura de un antro o de un baile de graduación.

- ¡Bien, muy bien Madrina!

Le dijo su ventajoso Ahijado que excitado miraba tal escena suspendiendo el beso, cosa que el moreno casi sin apartarse de ella, para luego dirigirse hacia la acalorada oreja de mi Mamy y murmurarle:

- Veo que te estás soltando un poco más y eso es bueno Mamacita, ..pero no voy a descansar hasta llévame tus braguitas ¡He he he!..

- ¡Tu solo piensas en eso! ¡Ji ji ji!..

Pensé que Mamá una vez cumplido el castigo se separaría de Ralph, pero no fue así, miró a Ralph y se sentó muy cerca de él. El otro abrió muchísimo los ojos al ver a semejante mujerón sentarse tan cerca. Mamá lo hizo con gran delicadeza, como suele hacerlo todo. Y Ralph, a diferencia de su amigo era más aventado, rápidamente le puso la mano en la cadera. Mi Mamy no le dijo nada, es más, parecía que le agradaba pero cuando este lo hizo directamente sobre el trasero, Mamá reaccionó jugueteándole un bofetón, pero éste no llegaba, el muy cabrón la estaba contemplando impúdicamente de arriba a abajo. Mi Mamy parecía una chiquilla jugando a los manotazos con ese negro, me daba un coraje. Mientras el Jr. platicaba no sé qué cosas con su novia el aprovechado moreno se le acercó a la oreja y le dijo a mi Madre:

- Oye, creo que con el meneo se te ha salido un pezón.

¡Y era cierto!, por los manotazos y el buen morreo que se había aventado con ese tipo, el trasparente brasier que mi Madre portaba bajo su ropa, había sacado uno de sus sonrosados pezones dibujándosele perfecto sobre el Jersey.

- .. ¡Ups!, si es cierto ¡Ji ji ji!..- dijo en tono juvenil.

Pero increíblemente no hizo ademán de esconderlo, muy al contrario solo lo miró a ver qué cara ponía. Yo no podía mover ni un gesto, incluso empecé a pensar que me orinaría encima. Mi Madre se empezaba a descarar con ese negro y empezar a tontear con él, tal y como estaba haciendo el Jr. con su enamorada.

- Pues cúbretelo Mamacita, que se te va a resfriar ¡He he he!..

Y el muy cabrón, con la mano que le quedaba libre tomó el borde que se dibujaba del sostén y lo subió, tratando de rozar con sus morenos dedos la blanda piel de sus senos. Ella miró atenta con cara de ensimismada, ¡Y no movió ni un puto dedo!, el alcohol ya estaba haciendo su efecto y empecé a temer enormemente su descontrol. Era una situación delicadísima y yo no podía decir ni "pio", a todos los efectos yo no era más que una sombra. Pensé en bajar y cubrirla con la cobija para así aléjala un poco de ese negro pero mi propio cerebro no quería dar las órdenes para que mis músculos se movieran y esa es una sensación que me dio mucho miedo, muchísimo. Un escalofrío me recorrió la espalda, tenía que intentar salvarla de ese patán, moverme, liberarla de esos dos desgraciados, pero no había forma. Además empecé a darme cuenta de que el Jr., el maldito Randy estaba usando drogas para no emborracharse, mientras mi Madre tonteaba con el moreno, su ahijadito se ponía varias rayas con su novia de lo que suponía yo que era cocaína.

Mientras observaba al Jr. y a su novia sacando de una bolsita ese extraño polvo, escuchaba a Mamá conversar animadamente con el moreno. Mi Mamy parecía una tonta jugueteando con él, sus ojos inconscientemente se desviaron a sus piernas.

- ¡Muchacho! Me estás mirando las piernas como un pequeño pervertido.- dijo Mamá con risita borracha, dando sorbos a su vaso.

- Entonces no me limitaré a mirar.- le anunció risueño mientras su mano empezaba acariciar el muslo carnoso de mi Madre.

Ella lo observó y noté sorpresa en su rostro, pero entonces retiró su mano y le sonrió.

- Sabes, tus muslos son muy suaves. Me gustan, mucho. Te conservas muy bien, ..¿qué es lo que haces para tenerlos tan suaves?- le decía el mulato insistiendo con su mano.

Pero Mamá pareció olvidarse de ese atrevimiento y se centró durante ese rato a sus estúpidos halagos. Ya llevan un buen rato bebiendo y estaban tan juntos que podían sentir su aroma o su aliento. Ella estaba cada vez más afectada por la bebida, las manos del moreno se posaban en su rodilla y acariciaban con mayor frecuencia sus muslos, ¡cada vez más arriba! Yo les observaba en silencio, tratando de escuchar la conversación que tenían casi al oído. El tipo la abrazaba mientras ella muy risueña y coqueta con mayor frecuencia tonteaba con él, su cabeza casi sobre su hombro o su mano en su pierna. Aquello me dio una primera señal de que las cosas iban por mal rumbo. Mi Madre parecía una chiquilla cortejada por ese enorme moreno, jugueteaba como una tonta mientras su queridísimo ahijado se servía unas rayas con su novia, la verdad que no sabía que Randy consumiera ese tipo de drogas, él siempre fue amante del deporte, un atleta que practicaba el ejercicio al 100%, ahora sin importarle que mi Madre pudiera verle compartía con Ashley el blanquecino polvo.

- ¡Bueno ya!, ..¿qué tanto hacen jovencitos? ¡Ji ji ji!.. Voy a girar la botella y a vengarme de lo que me han hecho.- decía mi Madre ya sonriendo mientras tomaba la botella nuevamente para girarla.

- Gírala bien, Mamacita, ..quiero quedarme con esos calzoncitos ¡He he he!..- volvía a insistir el moreno pero ahora sujetándola por la cercanía de la cintura.

- ¡Y dale con mis calzones!, ..creo que tienes problemas Jovencito ¡Ji ji ji!..

Mi Madre desinhibida por el alcohol volvía a girar la botella sin darse cuenta de que ese dichoso juego ya se había salido de sus manos, tanto era su júbilo por ese estúpido juego que hasta se había olvidado de mí y de su encargo; la botella giraba mientras yo observaba como ese aprovechado negro ya no la soltaba de la cintura, lo que más temía era que nuevamente ella fuera a perder el control y las cosas que ahora si la obligarían hacer con ese ventajoso juego. Era obvio que las cosas no pararían ahí con esos besos, las cosas se estaban poniendo cada vez más picantes y mi nerviosismo iba en aumento. ..


Llegábamos a la segunda hora del desafortunado y ventajoso juego, yo ya me estaba congelando en la oscuridad de la escalera pero por ningún motivo iba a salir de ahí ni a moverme, quería observar hasta qué punto les iba a permitir mi Mamy a esos desgraciados. Los dos se encontraban en bóxer y Ashley sin ropa interior. La única que no había permitido sacarse alguna prenda era mi Mamy, aunque de momento, ya que cada vez la miraba más frágil y desinhibida que me decía que no terminaría el juego con todas sus ropas. Yo parecía un mueble en la oscuridad echando continuas miradas silenciosas a los pezones de la Canadiense y a sus sensuales bragas que se apreciaba sin ningún recato sobre la mesa de junto, la verdad que no lo estaba pasando tan mal, quitando a mi Madre que cada vez estaba más juguetona con el negro, me estaba dando un banquete con la novia del Jr., como les decía llevaba un provocativo vestido morado que remarcaba todas sus curvas, además, en ese mismo momento, había recogido sus piernas hasta su pecho sin darse cuenta de que, entre sus pies, me daba una divina visión de su jugosa cosita por tener los muslos juntos. La verdad que me volvía a poner a cien. Entre ella y yo había como 10 metros y un abismo de distancia, porque sabía que nunca iba a poder disfrutar de cualquier manera con lo que esas piernas probablemente inconscientes protegía de mis impertinentes miradas ardientes. Cuando de pronto y de nuevo a ella fue a quien le tocó la siguiente orden:

- Como ya no llevas tus braguitas, bonita ..y por cómo se te dibujan los pesoncitos me imagino que no llevas sostén, ¿qué te parece este castigo? .. Vas a tener que besarnos a los dos con los ojos vendados, ..bueno, si tu novio no tiene ningún inconveniente, preciosa ¡He he he!..- le implantó Ralph.

- No sé, no sé ..bueno está bien, pero no te acostumbres, que eso son cuernos ¡Ja ja ja!..- le respondió el Jr. a carcajadas.

- Luego tendrás que adivinar de quien han sido los besos. No te importa, ¿verdad, cariño?- le preguntó a Ashley la cual no decía ni pio.

- My suponer que no ver nada.- contestó la Canadiense mientras le ataban una bufanda por detrás de su cabeza a modo de venda.

- Tendremos que ser nosotros, quienes acerquemos nuestra boca a la tuya linda. ¡Eh, eh, eh!.. las manos a la espalda, que si no nos puedes descubrir por el pelo.- el negro rodeó el cuello de Ashley con los brazos dispuesta a ello, pero enseguida fue el Jr. el que le pidió el turno. 

Estaba claro que el Jr. pedía que el primer beso fuera el de él, por lo que no me pareció raro que fuera prolongado y apasionado. Lo que me puso nervioso y me dejó consternado, fue ver que Ralph también la besara con mucho énfasis y mucha lengua, en cuanto llegó su turno y el Jr. le brindó su lugar se acercó a ella poniendo sus enormes manos en su estrecha cintura, lo que ya me produjo mucho morbo y un desconcierto, era claro que el mulato ni se cortaba aun cuando lo estaba haciendo con la novia de su mejor amigo, a la vez Randy ni se inmutaba y como si ni le importara le daba el lugar a su amigo. Creo que lo primero que entró en contacto con los labios de la Canadiense no fueron los del moreno, que observé brillantes y alargados, sino su lengua, que no tardó en franquear a la de ella, como hiciera con sus dientes, le penetró la boca trayendo consigo el sabor del extinto paladar de la novia de su amigo. Un ansia contenida se desató cuando las dos lenguas, afanadas en lubricar sus gargantas con saliva, se enroscaron sin dejar de forcejear y batallar por recorrer y restregarse por toda la boca ajena, en una contienda húmeda y lasciva que por suerte, fue interrumpida por las características del juego. Entonces si el corazón del mulato pudo volver a controlar la cantidad de sangre que recibía a causa de la tremenda excitación que le invadía. No sé qué era lo que estaba sintiendo el Jr. en esos momentos, pero su querido amigo ya había traspasado una frontera con su novia, algo que jamás pensé que le sucedería al Jr. al ser un tipo caracterizado por tener lo que siempre quería y orgulloso. Me congratulaba el saber que un otro tipo al fin pudiera ganarle en algo.

- ¡Mmh!, very easy! ( muy fácil!),- dijo ella después de haberse despojado de la bufanda.- the first has been my sweetheart, obviously (el primero ha sido mi novio, evidentemente). Then... then your Ralph (después… pues tu Ralph)

- Oye, oye ..¿por qué crees que el mío ha sido el segundo? ¡He he he!..

- I-I do not know… (no, no lo sé)- intentaba justificarse.

- Será que fue el mejor? ¡He he he!..

- Claro que no baboso, ..mejor deja que ella lo explique.- advirtió el Jr.

- Es claro que my conocer como besar Randy, ..your in changes, say... (tú en cambio, digamos…) youre more animal like a madman, but gentle, not if I understand (tú eres más animal, como un loco, pero tierno, no sé si me entienden)

- ¡Pues no!, ..el segundo he sido yo, así que lo de animal me lo estás diciendo a mi.- reaccionó ni más el Jr., era claro que eso le había molestado y había dejado bien claro que no le había gustado la manera en la que la había besado.

- ¡Oh no honney!, ..It has been a big kiss (ha sido un gran beso).- le dijo, con una disculpa implícita, guiñándole un ojo, cosa que tampoco le gustó a su querido noviecito, el Jr. estaba furioso, pero no lo daba a demostrar frente a su amigo.

- Ok, ok ya ¿puedes girar de una puta vez la botella?

Ashley tomó la botella girándola, un silencio se hizo de momento, era claro que el Jr. estaba molesto, molesto por las palabras de su novia y frustrado porque aún no había participado en el juego. Todos observaban la botella mientras esta poco a poco iba perdiendo fuerza, yo también observaba impaciente, nervioso para que esa botella no terminara contra mi Madre.

- ¡Ay!, honey.- fue todo lo que dijo Ashley al ver que la botella había terminado con su novio y ella sería su verdugo.

- No se vale ser displicente por ser tu novio, eh, ¡He he he!..

El Jr. no decía nada, solo la miró y, cuando ella le miró, se mordió el labio inferior y sus ojos brillaron. También miró a mi Madre por un momento, contemplando extrañamente desde su posición todo su cuerpo. Lo entendía, con semejante panorama; mi Mamy estaba sobre el tapete recargada a los pies del sillón y muy cerca del moreno, tenía las piernas un tanto flexionadas intrigada por lo que fuera a ordenarle a su novio. En eso, Ashley vio la oportunidad de reivindicarse con su querido novio por el pasado mandato, sonrió observando a mi Madre, le pidió a Ralph que se acercara y le cuchicheó algo sin que nadie se enterara. Tanto secretito me estaba poniendo nervioso, pero era peor saber que mi Mamy tendría que participar en la prueba, que pareció que eso fuera lo que le planteaban.

- ¡You have to go through the body of your godmother with tongue! (Tienes que recorrer el cuerpo de tu Madrina con la lengua.)

- ¿Cómo?.- preguntó mi Madre incrédula porque me parecía que no había entendido bien lo que acababan de decir.

- ¡Ja ja ja!.. Es broma?.- respondió el Jr. aun incrédulo.

- No my heart, look, ..you have to start at the neck of your Godmother. (tienes que empezar por el cuello de tu Madrina)

- Espera espera, ese no es un castigo.- insistía Mamá pero sin ser escuchada.

- You will spend between her breasts and continue down to the waist ..(Pasarás entre sus pechos y seguirás bajando hasta la cintura), then go to the leg and continue licking up the foot, which is the goal. You  must do.. (para después pasar a la pierna y seguir lamiendo hasta el pie, que será la meta. Debes hacerlo..) knees, hands behind his back.. (de rodillas y con las manos a la espalda). If you sopport one hand, you lose and you will receive another punishment.. (Si apoyas una mano, perderás y recibirás otro castigo). If you separate the tongue a millimeter, you also lose.. (Si separas la lengua un milímetro, también perderás).

- Realmente fácil ¡Ja ja ja!.. ¡Haber Madrinita, póngase en el suelo!

- ¡Oigan pero!..- trataba de justificarse Mamá como si antes su ahijado no la hubiera recorrido ya.

- Nada mi amor, ..anda Mamita, coopera para la causa ¡He he he!..- le presionaba el ventajoso moreno empujándola para que se acomodara.

El Jr. se arrodilló justo sobre la cabeza de mi Mamy y puso la lengua en su mentón, todos observaban en silencio, su novia observaba embelesada. El desgraciado Randy celebraba por dentro, era lo que quería el infeliz desde el principio, aprovecharse de mi Mamy frente a todos. Empezó a descender tipo zigzag por su largo cuello. El desgraciado hacía malabares ante su rígida posición, con las manos a la espalda, el cuerpo inclinado hacia delante y con un punto de apoyo tan frágil como era su lengua, además sumándole a eso andar de rodillas le era muy difícil y muy incómodo. Pero el infeliz la pensó muy bien, así que pasó una de sus piernas por encima de su cabeza y tuve que reconocer que no era tan tonto, así era menos complicado para él porque tenía las rodillas separadas como punto de apoyo, además de repasarle el tremendo bulto por la cara a mi Mamy.

- Lo siento gugo gagiguiga ¡Ja ja ja!..- pronunció como pudo el infeliz al llegar a la tremenda curvatura que era dibujaba por sus voluptuosos pechos. Traducido significaba “Lo siento mucho Madrinita”

El desgraciado fingiendo estar agotado reposó la cabeza sobre uno de los senos de mi Mamy, en los que se mecía al compás de la respiración de ella, sin importarle que el corazón de su novia casi se le saliera del pecho. La verdad que era el sueño de cualquiera estar reposando sobre esas dos masas de carne como lo hacía el Jr., y Ralph también lo creía, ya que estaba embelesado casi babeando y en repetidas ocasiones le vi acomodarse el bulto que ya explotaba apretujado bajo sus boxers. Los pechos de mi Mamy eran duros, imponentes, capaces de levantar al Jr. en cada exhalación, pero en este momento no era tiempo para alabarlos. Lo que sí que estaba duro era una punta cerca de la oreja del Jr., sus pezones rígidos competían con los bultos exaltados que tenían ya ese par de desgraciados.

Mi Madre se había quedado en silencio y respiraba cada vez más rápido, observaba a su ahijado como despacio volvía con su camino descendente, restregando toda su cara entre sus pechos altivos y dejando un reguero de saliva tibia en su camino. Yo también estaba anonadado por lo que estaba sucediendo, no era tanto el morbo de que ese desgraciado la recorriera con la lengua ( ya le había visto hacerle cosas mucho peores ), pero me tenía consternado que Ashley se lo hubiera permitido, y que mi Madre se prestara frente al moreno y la Canadiense como una desconocida y juvenil chiquilla. Cuando el Jr. cruzó el desfiladero de sus pechos, donde la piel de mi Mamy era más suave y lisa, el bulto del Jr. ya estaba en la frente de Mamá, el desgraciado en boxers le repasaba la verga por la frente, cosa que nadie se daba cuenta.

La travesía para el Jr. se hizo más placentera cuando mi Madre, dejándome impactado, no se le ocurrió otra cosa que restregarse todo el bulto que descaradamente su ahijadito se lo repegaba a la cara. A medida que el Jr. bajaba por su esternón buscando su piel entre el pantalón y el Jersey, ella se repasaba los güevos por toda la cara sin importarle que la estuvieran viendo, por suerte aquellos dos espectadores estaban más concentrados en como la lengua del Jr. surcaba el bello abdomen de una desconocida Mónica.

- ¡Oh my good! .. Im getting horny (Me estoy poniendo cachonda).- decía Ashley acompañado por una risita, tras ver como la lengua de su noviete ese estaba a punto de llegar al elástico fino de su vestido y a su pelvis.

El frio comenzaban a resentirse por mi pequeño cuerpo, la respiración se me hacía cada vez más escandalosa en mis oídos, la lengua se me secaba al paso que la del Jr. pasaba por la fibra sintética del pantalón fino que portaba mi Mamy. Mi corazón inyectaba sangre a marchas forzadas cuando el desgraciado llegaba al bombacho que hacía su chochito en tan ajustada tela. El desgraciado decidió reposar justo allí, notando el calor habitual de la entrepierna y del exquisito olor de la intimidad de su Madrina. Cuando en eso, tropecé en qué se había detenido, ¡El desgraciado había colocado la lengua en la hendidura que hacía el ajustadísimo pantalón entre los labios vaginales!! El muy cabrón sonrió para sus adentros e hizo presión sobre la hendidura con fuerza, el infeliz puso rígido su músculo húmedo e intentó hundirla con el fin de estimularla, que mi Mamy lo sintiera y encenderla más si podía.

El infeliz olvidándose de su novia y su amigo estaban allí viendo estupefactos, abrió la boca todo lo que pudo abarcando su bombacha en su totalidad para encubrir el recorrido que su lengua hacía a lo largo de lo que creía era su raja, ascendiendo y descendiendo por la misma. Randy se volvió loco cuando su paladar logró detectar el sabor que se filtraba moderadamente a través de las delicadas telas. De pronto, se escuchó un resoplido y observé con horror como mi Mamy le daba un pequeño mordisquito en el tronco que destacaba dentro de sus boxers y quedaba a centímetros de su boca. No sé cómo mi Mamy se atrevió a tal cosa delante de ellos, pero temiendo que los demás, sobre todo Ashley se diera cuenta de que pretendía que la demora en el sexo de su Madrina fuera una comida de chocho a todas luces, la que yo ya veía por todas partes, por fin decidió seguir continuando bajando por las ingles, claro con cierto regusto salado, hasta su pie, donde estaba la meta a la que su nariz llegó antes que la lengua.

Mi Madre se quedó derrumbada en el suelo con los ojos cerrados, las mejillas coloradas y una buena mancha en su pantalón sobre la zona del pubis, que fue motivo de pequeñas risas y mofas por parte del moreno, aunque los otros dos también llevaban lo suyo era claro que ya las cosas estaban muy calientes y faltaba más por arder. El Jr. estiró un brazo para alcanzar su vaso, la cual fue un bálsamo para su lengua de trapo.

- Nice sweet heart, ..Uff, ¡That burning!, ¿eh?, With that we're even ¡Ji ji ji.. (con esto estamos a mano).- comentó Ashley pero sin estar segura de encender o encarrilar a su novio con su sensual Madrina.

- Ni te cuento, ¡Ja ja ja!.. mira como estoy.- le respondió su novio, levantando su camisa para enseñar el boxers y mostrar su hinchada verga que también mostraba una pequeña mancha.

Sin levantarme del suelo mi Madre observó como la botella volvía a girar de la mano de su ahijado, pero cuando en un momento se distrajo el muy cabrón la detuvo y la colocó de modo que apuntara a mi Madre en complicidad con su amigo, los dos desgraciados la querían desnudar a güevo (a la fuerza) como se dice acá en México. Ashley había logrado observarlo, pero igual no dijo nada, estaba en complicidad ya con ellos, quizás por el miedo a contradecir a su novio, por eso certificó que efectivamente el castigo sería para mi Madre.

- ¡Ahora si Señora linda!, ya no hay más ..quiero sus calzoncitos sobre la mesa ¡He he he!..- enfatizó el mulato.

- ¡Y dale con mis pantaletas!, ..está bien... te voy a dar gusto ..- de pronto ella misma me dejó helado al admitirle a ese desgraciado lujurioso que se encontraba dispuesta a hacerlo y lo haría.

Mi Madre, mosqueada y disconforme, le pidió la ayuda este para levantarse. Y supongo que debido a la cantidad de alcohol ingerido, fue que aun cuando yo todavía no había decidido a bajar y oponerme a que ella continuara con la idea de cumplir aquella parte del pago que ahora le requerían, con la más profunda sorpresa que me hubiera llevado nunca antes acerca de ella, espero comprenderán mi completo asombro cuando mi Madre decidida la observé incorporarse sin saber exactamente del todo lo que sucedería.   

- Me las vas a pagar, muchachito. ¡Ji ji ji!..- le amenazó un poco molesta, pero sin tomárselo muy en serio, con buen rollo, porque ella quiso jugar, nadie la había obligado.

- Con sensualidad, por favor Mamacita ¡He he he!..- le contestó adoptando en la voz un tono burlesco para picarla más.

Mi Mamy se situó en el centro del círculo que formaban y como respuesta a su ironía, les dio la espalda para que no perdieran detalle de esa sensualidad que le había sugerido. Atento como un jugador de ajedrez, se me secaba la garganta a medida que el pantalón beige de mi Madre comenzaba a descubrir las finas tiras laterales que apretaban sus anchas caderas. Las braguitas, color en blanco como las dos finas gomas que rodeaban sus caderas, tapaban la parte alta de su trasero y poco a poco se iban estrechando mientras cruzaban sus prominentes glúteos. Y cuando iban dejando gran parte de ellas a la vista, y antes de que el ajustado pantalón bajara y terminara de exponer un poco más abajo donde se formaba la pequeña curvatura de su pubis y su raja que era el delirio de esos dos por observar. Yo tenía la lengua ya de cartón, ya me imaginaba ver que mi Madre terminaba de bajarse el pantalón y exponer frente a esos dos desgraciados la visible grieta que partía en dos su trasero, afortunadamente se detuvo y pidiéndole ayuda a Ashley les dijo:

- ¡Y qué creyeron!, está ya les enseñó todas las nalgas ¡Ji ji ji!.. No tienes tanta suerte muchachitos, ..Ashley, pásame esa sábana.

- Hey hey, eso no se vale, ..dijimos que todo sería frente a todos.

- No es cierto, no dijimos nada de eso, ..además tú pediste las bragas, ¿no?. Pues eso vas a tener, pero de ver nada jovencito ¡Ji ji ji!..

- Ok, pero que sea frente a la chimenea, ..así no podrá hacer trampa, Madrina ¡Ja ja ja!..- habló el Jr. forzándola a que con ello la luz de la fogata dibujara su silueta a travez de la sábana.

- ¡Ashley ayúdame por favor!, ..evita que estos dos me vean mis cositas ¡Ji ji ji!..- y volvía a hablar como una chiquilla.

Una vez que Ashley le ayudó a sostener la sábana a modo de proyector, mi Mamy detrás de ella empezó a buscar el broche de su fino pantalón para zafárselo. Yo me hallaba literalmente boquiabierto y de una manera absolutamente pasmado cuando sin más queja por parte de ella, observé a mi Madre deslizarse el pantalón hacía abajo, la verdad que no podía creer la forma en la que se estaba comportando ella. Mi Madre, la flamante Sra. de Tapia, viuda del millonario Rodolfo Tapia jugando con dos jovencitos calenturientos a las prendas; pero en ese momento en que tras ese breve instante de reflexión que para mí no duró lo suficiente, vi caer hacia el tapete de la sala, incluso hasta respiración me falló. Estaba seguro de que aun cuando ella había traspasado la invisible frontera entre una respetable mujer madura y un par de lujuriosos impertinentes, lejos allá de permitir que la besuquearan y de estarse dejando abrazar por ese enorme mulato aprovechado, de pronto verla allí delante de ellos agacharse para recoger su pantalón, (aunque agradecí el hecho de que hubiera colocado la sábana), la perfecta figura de su silueta fue lo suficientemente clara como para que esos dos desgraciados se deleitaran al observar toda la extensión de sus piernas, de sus bien torneados y firmes muslos cuando quedaron expuestos, bien dibujados casi en su totalidad y plenitud, además de sus pantaletas apenas visibles a los ojos de ese par de desgraciados.

- Si llego a saber esto, me hubiera puesto un conjunto menos sexy y no estas bragas tan chiquitas ¡Ji ji ji!..- aclaró mi Madre dando entender que las prendas que usaba en estos momentos no eran las apropiadas como para entregarlas sobre la mesa.

- ¡Pelos ... pelos, pelos!- el imprudente mulato hizo el burlón comentario como si se estuviera refiriendo a una bailarina erótica y no a la flamante Madrina de su amigo.

- ¡Vaya Madrina!, ..de veras que usted es una mujer bellísima, ya quisieran otras chiquillas tener todo lo que usted tiene ¡Ja ja ja!..- añadió Randy mientras aplaudía al ver por completo la silueta en forma de violín de mi Mamy atravesó de la sábana.

- ¡Pero si mira no más que maravilla de caderas tienes Mamacita!, ..ya quisiera yo tener una Madrina como tú, Mamacita. ¿Tú sí que estas bien buena cosita!.. ¡Ve nada más que muslos Randy!- volvió a exclamar el exaltado mulato.

La verdad que ya estaba furioso con esos dos descarados que ya no fingían ni traban de ocultar las ganas ardientes de placer sexual para con mi Mamy, pero más con ella por comportarse de esa manera por demás tonta y juvenil, ¿Que no le bastaba con follar con su ahijado?, ahora sí que estaba irreconocible. Tuve que soportar los soases comentarios hacia su persona que ahora ya alterados y por demás alcoholizados los dos desgraciados entonaban con la mirada perdida en ese pequeño agujerito de luz que se formaba entre la bombacha de su chochito y sus muslos.

- ¡Ay,  yaaa!. ¡Yaaa, que pena!... Ya cállense o si no me pongo de nuevo el pantalón y no juego.- por fin escuché a mi Madre quejarse con un poco de vergüenza, antes de ver como la silueta se daba la vuelta y empezaba a sujetar los finos hilos de la cadera de sus minúsculas pantaletas.

- ¡Ashley honey!, ..baja la sábana ¡Ja ja ja!..

Dirigiéndose a su novia en tono bajo mientras que mi Madre volteándose hacia la chimenea, permanecía sin darse cuenta de las intenciones maliciosas de su ahijado, que sin enterarse de que la sábana había sido bajada por su traidora compañera de juego, el cuerpo de mi Mamy estaba siendo expuesto a esos dos desgraciados. Mamá se hallaba solo en esas minúsculas bragas color carne que unidas a los míseros cordones que anudaban su cadera un pequeño triangulito adornado con un moñito era lo único que se lograba distinguir de la íntima prenda que mi Mamy portaba, ya que el otro cordoncito que bajaba se perdía sin problemas entre esas dos blancas montañas de carne.

- ¡AAAhh!, ¡Mira no más eso Randy! ... ¡No inventes!... ¡Qué pedazo de cola!...- estalló el mulato en el comentario, que incapaz de contenerse ante tal espectáculo que ahora sus ojos veían, el tremendo bulto que ocultaban sus calzoncillos empezó a palpitar con más fuerza.

- ¡Vaya Madrina!, ..no le conocía ese tipo de conjuntos ¡Ja ja!..- comentó entusiasmado su ahijado en cuanto sus ojos observaron el amplio trasero de mi Madre empinado hacia delante mientras levantaba su pantalón, y se percataron de las minúsculas pantaletas que usaba.

- ¡Oh Por dios, sube la sábana! ..- exclamó mi Madre al notar que la túnica que improvisadamente la cubría había sido ventajosamente quitada para el deleite de esos dos descarados.

- ¡He he he!.. ¡Me encanta que las mujeres de su edad usen ese tipo de calzoncitos!, ..¿a ti no Ray? ¡He he he!..- comentó el moreno saboreando la inesperada visión que tenía de esa sensual madura en aquellos pequeños panties que había comprado quizás de un catálogo de lencería apenas unos cuantos días atrás.

- ¡Ji ji ji!.. ¡Ya déjenme de estar observando depravados!, ..tal perece que nunca han visto a una mujer en lencería.- comentó mi desinhibida Madre haciendo poco o nada por tapar su indecoroso momento frente a esos desgraciados, que al contrario se quedó para allí mientras los ojos de esos dos subían por sus piernas y se detenían en la bombacha de su entrepierna.

- Si Mamacita, ..¡pero no tan chiquitos ni trasparentes! ¡He he he!..- fue en ese momento que me di cuenta de que la parte delantera de las bragas era de muselina, por lo que la hendidura de su chochita bajo su pelvis se lograba distinguir con la poca lumicidad de la chimenea.

- ¿Y qué?, mi Maridito me los regaló antes de morir.. ¿por qué?, ¿les gustan?... ¡¿Qué tanto miran?!, ¡par de pervertidos! ¡Ji ji ji!..- con incredulidad y mucho más desconcierto le escuché contestarles al sentirse rodeada de sus miradas.

Mientras que yo, solo en la oscuridad de la escalera, alterado y con el corazón bombeándome a mil por hora, no hallaba como asimilar el incómodo momento y la respuesta estúpida y lastimera hacía la imagen de mi Padre que había dado mi descarada Madre mientras seguía parada ahí, enseñando en aquella postura retadora y con esas panties que supuestamente la cubrían y que le había regalado mi difunto Padre para que sólo él disfrutara la oportunidad de vérselos puestos. Que sin tratar de arrebatarle la sabana a su traicionera compañera se postraba con descaro frente a esos dos chiquillos desgraciados.

- ¡Pero si mira nada más que cosita tan divina tienes ahí en medio de esas piernitas!, ..desde aquí se te ve bien rico el bollito con esos calzoncitos tan bonitos que te compró tu Esposo para que nos los mostraras ¡He he he!..- continuaba la sucesión de insolentes y descarados comentarios por parte de Ralph que estaba extasiado con esos suculentos muslos y esas rotundas caderas.

- No te dije yo que tenía una Madrina preciosa.- celebraba su Ahijado feliz porque al fin había logrado lo que toda la noche había buscado.

- ¡Y te quedaste corto mi hermano! ¡He he he!.. Me encantan esas braguitas que lleva. .. Oie Ashley, ella se lo afeita entero y tú que tal, también eres rubia natural? ¡He he he!..- los obscenos comentarios que el grotesco sujeto le hacía a mi descabellada Madre por las trasparencias de sus pantaletas ahora iban a reventar en contra de la tez de su vello.

- ¡Ouh! Ser un cerdo sabes Ralph, ¡Jijiji!.. Ser cosa que no te interesa ¡Jiji!..

- ¡He he he!.. Solo era curiosidad preciosa, ..además Randy y yo hicimos una puesta, ..¿verdad mi hermano? Cuál de las dos es más rubia.- Ralph sabía muy bien que presionando el orgullo del Jr. obtendría lo que él quería, por lo que su tocado compañero no tuvo más que responder.

- Enséñaselo ..

- ¡¿What?! ..

- ¡Que se lo enseñes!, ..no va a ser la primera vez, fuiste su novia.- le ordenó el Jr. ya bastante molesto.

La bella Canadiense observó a su molesto novio y no respondió. Ahora yo recordaba que hoy en la piscina ella le había comentado a mi Madre de las sesiones de sexo que tenía con el Jr. mientras Ralph los grababa, esos dos desgraciados eran unas fichitas, quien sabe a cuantas jovencitas de su escuela habían engatusado con sus pervertidos juegos. Ashley hizo ademán de negarse, pero no fue así. Se postró parándose frente a él.

- Only I shave bikini line, ..maybe thet and a little more (Solo me afeito la línea del bikini, ..bueno eso y un poquito más).- respondió roja como un tomate.

Ante mi estupefacta e incrédula mirada observé con asombro como la hermosa novia del Jr. se colocada frente al descarado mulato y tomaba la vastilla de su ajustado vestido para levantarlo, esos segundos en los que observé como la tela iba subiendo y mostrando más centímetros de su blanca piel se me hicieron eternos, ya me imaginaba ver el hermoso chochito de la Canadiense. Y antes de que la tela de su vestido llegara a su entrepierna, el pudor le ganó y rápidamente se tapó la ingle con una mano. Mi Madre se quedó atónica, jamás se imaginó que Ashley se atreviera a tal. A Ralph se le salían los ojos. Ashley retiró un poco la mano para enseñar su ingle afeitada, pero la siguió retirando hasta que apareció una pequeña franja de pelo dorado, ensortijados y brillantes. Que ni corto ni perezoso, su novio se acercó y dirigió sus dedos hacia ese lugar, no tardó en juguetear con el pelo ensortijado que asomaba.

Ashley también se encontraba muy tomada, parecía disfrutar, nunca imaginé que podría presenciar tremendo espectáculo. Mi Madre solamente en bragas frente a todos mientras la preciosa Ashley solo con la mano se tapaba el coño ( como dicen mis amigos españoles ). Yo desde la escalera les veía, estaban tan tomados que ni se acordaban de que andaba por ahí, sonreír mi buena suerte, que si no fuera porque el espectáculo lo estaba aderezando mí Madre ya me hubiera sacado mi pija y me la estuviera sacudiendo disfrutando de la novia del Jr.

- ¿Apoco no es preciosa?- dijo Randy orgulloso, que aprovechando la postura, se agachó un poco, le retiró la mano a un lado y hundió su nariz entre el pelo, aspirando, oliendo profundamente.

- ¡Oh!, hueles tan bien, ..¿quieres oler?- se dirigió a su oscuro amigo.

- Haber déjame disfrutar, ..acércate un poco preciosa ¡He he he!..

Ashley ya había perdido todo pudor, además la noté que quería darle un pequeño escarmiento a su noviecito por ser tan desconsiderado. Ese hijo de puta la trataba como una cosa, la hacía de menos. Que ante la mirada de incredulidad del Jr. se acercó a él, que en seguida estiró los brazos para recibirla colocándoselas en las caderas y atrayéndola hacía sí. Sin perder tiempo le metió toda su cabeza entre las piernas suspirando el íntimo aroma de su vagina.

- ¡Mmh! ..perfumadito, ..tal y como me lo imaginaba.

- ¿Y qué más cosas te habías imaginado, Ralph?- sorprendió la Canadiense retándolo.

- Tus pechos, me los he imaginado más de 100 veces.

- ¡Ábretelos!, ..te quiere ver las tetas.- respondió el Jr. entre poniéndose entre ellos.

Ahora molesto por la actitud de su novia con su amigo, el Jr. procedió a bajarle los tirantes del vestido a simples jalones. El tipo era un desgraciado, porque en lugar de abalanzarse a protegerla, de decirle a su aprovechado amigo que dejara de devorarla con los ojos ( cosa que yo hubiera hecho si tuviera a ese bombón ), seguía con esa faceta de chulo, como si no le importara su novia. Con increíble violencia fue soltando los cordones de su vestido y cuando ya estuvo todo suelto lo bajó descubriendo paulatinamente los pechos de su chica. Allí se la había dejado frente a él, totalmente disponibles como para chuparlos, morderlos, manosearlos … el negro simplemente sonreía.

- ¿Qué tal, te gustan?- se las expuso.

- Me encantan, así era como los recordaba, ¡He he he!.. Ni más ni menos.- reía el mulato.

- Anda, quédate en tetas.

- ¡You mad!. You cant see us someone (Estas loco, ..no, puede vernos alguien)

- Por aquí no hay nadie más que nosotros, ..mi Madre está durmiendo.

- B-but Randy.

De reojo comprueba como su noviete tuerce el gesto, contrariado. Esta misma tarde la había forzado a ir a disculparse con mi Madre como si ella hubiera sido la culpable, cuando habían sido ellos quienes con su lujuria desenfrenada habían traicionado su confianza y habían perdido el total descaro y decoro para estarse manoseando frente a ella. Disimulando una sonrisilla, se pone a abrir los brazos para enseñar los pechos y nota como la mirada de Ralph se clava nuevamente en sus pequeños pezones. Ella misma se nota caliente. El exponerse desnuda frente a su exnovio le está dando un ligero placer y produciéndole cosquillitas que antes no sentía. Sus pezones están recogidos sobre sí mismos, erizados y rugosos, parecen dos pequeños borradores de un lápiz, y ella nota su mirada recorriéndola de nuevo, por sus tetas desnudas, tiesas y altivas, bajando luego por su vientre, regodeándose en la suave curvita que forma al llegar a las ingles, y en la rajita dorada que tanto le gusta que le acaricien. Luego, como un animal en celo, clava los ojos en su pubis, que parece abultado por la excitación y se expone completamente bajo el vestido. La rayita de su vello entra un poco entre sus labios hinchados y marca la forma de la raja, señalando su coñito jugoso y húmedo. Advierte satisfecha que el paquete del mulato está comenzando alzarse bajo sus calzoncillos y para provocarlo aún más sube los brazos y se arregla la cola de caballo que recoge su pelo rubio.

- Algo más imaginaste?.- le preguntó el Jr. molesto.

- Si claro, pero con tu Madrina ¡He he he!.. ¡Ve nomás que cosas tan ricas!, ..desde que se lo vi esta tarde, no he dejado de pensar en él.

En esa breve disputa de celos por la hermosa Canadiense, había olvidado por entero a mi Mamy que seguía ahí, medio desnuda al frente de todos, haciendo poco por cubrir su pudor y su descaro. La cual ni se había movido ni tratado de cubrirse en lo más mínimo, a pesar de la bola de piropos y estupideces que habían dicho sobre su persona. ¿Pero quién podía culpar a aquellos chiquillos por la artera andanada de cosas que suponía y decían al ver a mi Madre de aquella manera? Aunque pensándolo bien, creo que yo mismo hubiera hecho o dicho comentarios similares si justo al frente de mí hubiera tenido la tentadora presencia de un mujerón como lo era mi Mamy ante tal espectáculo que estaba dándole a su ahijado e invitados. Como les decía, ahí se encontraba mi Madre, semidesnuda, vestida ya únicamente con su blusa, tacones y aquellas tentadoras pantaletitas que salvo por las minúsculas tiritas elásticas que ciñéndosele su breve cintura poco hacían por ocultar algo de lo que consideraba los más exquisito de su cuerpo, sus prominentes glúteos, y que por enfrente, interrumpida únicamente por el pequeño triangulito de tela casi transparente que, tal como aquel tipo moreno decía, entre las formidables formas de sus exquisitos muslos se divisaba claramente la rajita de su rosada hendidura.

- ¡Ji ji ji!.. Grosero, ..apúrate Ashley, ayúdame a taparme para darle a este lo que tanto ayora ¡Ji ji ji!..- mi Madre seguía con esa actitud de niña pija, cosa que hacía que me hirviera la sangre.

- Pero para que te quieres tapar Mamacita?, ..si tan rica que te ves ahí paradita en medio de la sala con esos calzoncitos tan chiquitos y trasparentes ¡He he he!..- y volvía la andanada de estupideces sobre la semidesnuda imagen de mi embriagada Madre.

- Eso quisieras morenito ¡Ji ji ji!.. Pero no estoy tan tomada.

El corazón se me empezó a desacelerar cuando por fin Ashley se decidió ayudarla, tapándola con la manta a modo de cortina, dejado a ese para de calenturientos con los bultos casi mojados. Así que de nuevo, de espaldas a ellos se encontraba mi Madre, cuando me percaté del tremendo espectáculo que sus tremendas nalgas estaban ofreciendo, apenas cubiertas por aquella casi transparente tela de sus pantaletas, que poco a más bien nada hacían por cubrirla y no pretendían ser nada más que una última, aunque meramente simbólica línea de defensa para tapar su pudor, que sin duda alguna pronto también sería vencida por ella misma para hacer cumplir una tonta y ventajosa apuesta para regocijo de su abusivo ahijado y ese mañoso mulato para no decir negro.

Y una vez que la silueta de mi Madre hacía descender esos delicados cordones que se ceñían a sus voluptuosas caderas en forma de pera, se tuvo que inclinar hacía delante para así despojarse de ellas, ofreciéndoles así la vista aún más impúdica de sus glúteos atravesó de la manta, cuya redondez comentaron rápidamente antes de verla llevar sus manos al elástico de sus pantaletas y comenzar a bajárselas para descubrir finalmente toda la superficie de sus nalgas. 

- ¡Me encantan las maduritas como tú que usan esas pantaletitas tan sexys!, ..¿a poco no se ve tan rica tu Madrina con esos calzoncitos tan chiquitos?, son todo un descaro y se le ven todas las nalgotas ¡He he he!..- seguía la andanada de vulgaridades y comentarios soases en contra de la expuesta silueta de mi Mamy atravesó de la manta, cosa que tampoco pasó desapercibida por el Jr.

- No te dije que mi Madrina era la más bella de todas ¡Ja ja ja!.. Y lo que te faltó por ver. ¡Ja ja ja!..

Terminó de decir su ahijado al tiempo que mi Mamy escuchando aquellas andanadas de palabras que en algún momento atrás quizás hasta hubieran sido por demás ofensivas para una Señora de su clase y de su estatus social, pero que ahora quizás por el alcohol o el ritmo que llevaba la noche no hacían más que provocarle risas o quizás encenderla y provocarle sensaciones encontradas por sentirse deseada por ese par de chiquillos. Continuaba deslizándolas por sus muslos, pasando por sus pantorrillas hasta hacerlas llegar a sus tobillos, dónde las dejó caer sobre la alfombra suponiendo que enseguida iría a juntarlas. Aunque en vez de ello, las mismas se enredaron en uno de los broches de sus zapatillas, ocasionándole que por más que las jalara al intentar librarse de ellas, simplemente provocó deformarlas, no le quedó de otra que levantar uno de sus pies para tratar de zafarse de las mismas.

La sala volvió a tornarse en silencio una vez que mi Madre se había despojado de sus tan ansiadas prendas, pero lo que más asombro me dio y la piel se me puso como de gallina fue cuando mi Madre una vez desnuda se puso de pie justo donde el brillo de la fogata le pegaba de frente, con lo que las perfectas curvas maduras de mi Madre se dibujaban perfectamente atraves de la cortina. De entre medio de sus exquisitos muslos se dibujaba el bollito dividido en dos como vulgarmente se había referido de ella el grosero moreno, con gran sensualidad y con el leve tambaleo que ya alcohol le estaba produciendo, cuando trató de caminar hacia su pantalón que aún seguía en el suelo y al no haberse librado aún del impedimento de sus intimas prendas, no le dejaron más opción que intentar pisar con la suela de sus zapatillas las pantaletas.

Una vez solucionado el dichoso problema las sujetó con su mano izquierda hasta ponerse de pie, para que así observándola atraves de la improvisada cortina cuando por fin en una de sus manos colgara su trasparente pantaleta, enseguida se volvió a colocar su pantalón y quitando la manta que la obstruía insípidamente de las atentas miradas de aquel par de aprovechados, mi Madre apareció nuevamente frente a ellos con ese pantalón beige que si antes le acentuaba de manera perfecta su figura con la delgada tela, ahora que ya no llevaba sus bragas el delgado pantalón no solo dibuja cada una de sus exuberantes curvas, si no que el triangulito que delineaba su pelvis no solo resaltaba de en medio de sus piernas si no que la pequeña hendidura que era la puerta a su intimidad se enmarcaba perfectamente a travez de tela.

No lo podía creer, ¿que mi Mamy no se daba cuenta de ello?, o qué, ya estaba lo suficiente tomada como para no darse cuenta del tremendo espectáculo que estaba dando, y no solo eso, si no que para a completar el cuadro se giró 180° para tratar de buscar uno de sus pendientes, el cual se le había caído cuando había forcejeado por liberarse de las pantaletas. Por lo que al girar su perfecto trasero ahora simplemente libre de cualquier tirita de prenda que pudiera cubrirlo, ahora quedara expuesto sin más al tragarse de manera irremediable parte de la tela que se le incrustaba en la nalgas, haciendo que la tela práctimente se arrugara entre medio de sus cachetes para deleite de su ahijado y ese moreno que no paraba de expresarse de esa manera por demás irrespetuosa.

- ¡Woow!!, a eso es lo que llamo un verdadero par de nalgas, ..ve como se le retaca toda la tela ¡He he he!..- comentó.

Mi Madre simplemente se quedó allí con las pantaletas sujetas en una de sus manos mientras que le obsequiaba aquel par de carnes de su trasero para que las contemplaran, incluso levantándolo un poco más para que lo gozaran otro poco.

- ¡Bueno ya!, ..vamos a seguir jugando o me van a seguir mirando con esa cara de pervertidos que llevan ¡Ji ji ji!..- respondió fingiendo molestia mi Mamy a la andanada de palabras obscenas y miradas que recorrían por completo las curvaturas de su trasero.

- ¡Es que con esas tremendas cosas que te cargas Mamacita, quien podría mirar para otro lado! ¡He he he!..

- No se enoje Madrina pero tiene razón ¡Ja ja ja!..- se agregaba su entusiasmado ahijado a las vulgaridades del mulato.

- Anden ya, ¡Ji ji ji!.. no sean así, que si no me voy a dormir que ya es un poco tarde.

- No, no, no Madrina, ..además aún queda botella. Tenga, tómese este trago y vuélvase a sentar que además a usted le toca girar la botella.

- Tengan, para que no digan que la Señora Tapia no paga sus apuestas ¡Ji ji ji!..

Dijo mi indecorosa Madre con la misma actitud adolecente esa que me sacaba tanto de quicio a la vez que girando su íntima prenda por uno de sus cordones en uno de sus dedos la colocaba sobre la mesa como trofeo perdido mientras que el mulato sin perder tiempo y casi arrebatándosela de la mano la sujeto en alto para extenderlas como si fuera de una bandera o símbolo de conquista se tratara, para que así como perro de rastreo o detector de drogas, llevárselas a la cara para absorber con cada uno de sus poros ese exquisito aroma que provenía de la intimidad de mi Mamy, para dejárselas allí sobre la cara como si se tratara de una mascarilla y querer absorber cualquier resquicio de lo que emanaba esas intimas prendas.

- ¡Uhhm!, ..exquisito, ¿quieres oler a tu Madrina Ray? ¡He he he!..

- ¡Trae acá pervertido!, ¡Ji ji ji!.. Mira a estos.- trató de arrebatárselas, que lo único que lograba era verse por demás ridícula tratando de recuperar sus pantaletas.

- No, no para nada Mamita, ..ya las perdiste, aquí se quedan sobre la mesa.- pero en lugar de colocarlas donde dijo, el mañoso moreno buscando el hueco por donde entraban las piernas se las colocó en el cuello como si de una perfumada mascada se tratara.

- No, no hagas eso.- seguía tratando de recuperas ella, pero sin lograr nada ya que el grosero moreno se esquivaba de las manos de la dueña.

- Me traerá suerte mi vida ¡He he he!.. Gira la botella.

Mi Madre al saber que poco o nada impediría para recuperar sus bragas simplemente se arrodilló junto a ellos y tomándose el trago que le había servido su ahijado siguió como si nada hubiera pasado, es más se mostró más divertida por el rumbo que había tomado el juego con el único afán de vengarse de lo sucedido, por lo que ahora ella por haber pagado el pasado castigo sujetó la botella para girarla mientras observaba con ojos de fingido rencor como el descarado negro llevaba por sobre su cuello sus delicados calzones.

- El siguiente castigo tiene que ser muy picante, ¿he?- sentenció el Jr., antes de que la botella parara de girar.

- ¿Mas picante que lo acabo de hacer y lo que hizo tu novia?, ..¡Mm! que querrás, que me encuere y salga corriendo por todo el bosque ¡Ji ji ji!..- respondió mi sonrojada Madre, pero sin tratar de evitar todo aquello ni plantarse como la perfecta y correcta Señora que era.

- No es mala idea, no Ralph? ¡Ja ja ja!..

- ¡Nooo!!!- respondieron en unisonoro las dos al tiempo que veían como la botella iba perdiendo inercia.

La verdad que a mí ya me estaban comiendo los nervios, cada vez observaba a mi Madre más entonada por la bebida y lo que me ponía más incómodo todavía era ese enorme mulato con sus miradas cada vez más insinuantes hacía ella, y por lo que veía, ya mi Madre junto con todos ellos se habían olvidado del pobre Pedrito, de mi breve ausencia y de su encargo, todos estaban tan excitados en ese ventajoso juego que se habían olvidado de que en cualquier momento pudiera aparecer. El cuadro que había en la sala era por demás grotesco, mi Madre junto con Ashley sin bragas por debajo de sus ropas, el Jr. y su oscuro amigote en calzones, y para rematar el susodicho moreno cargaba las pantaletas de mi Madre colgadas de su cuello como si de una mascada o intento de ser corbata se tratara, no sabía en que terminaría todo esto, sentía como si estuviera pegado al segundo escalón de donde estaba sentado, quería levantarme y acercarme a ellos para que parara todo eso, pero esta sensación de vacío, de intriga, de morbo por saber en cuál sería el siguiente castigo que como había demandado el Jr. tendría que ser más picante.

- ¡Ouh! nou ..- se escuchó el lamento cuando la botella dejó de girar hacía la novia de Randy.

- So sorry, sweet heart, ..a pagar. ¿Y acertamos que sería algo muy picante, no?

- ¡Algo candente Ray!, ..tú sabes cómo nos divertimos en el depa ¡He he he!..- celebraba el moreno mencionando algunas de sus privadas fiestecitas.

Por lo que había escuchado poco de las fiestas del Jr. era que derrochaban de lo lindo, hasta altas horas de la noche, donde el alcohol y la música no paraban hasta el amanecer, el desgraciado se festejaba como Rockstar, con mujeres de su escuela desnudas por todos lados, según lo que había escuchado era que en una de esas fiestecitas había conocido a Ashley la cual le soportaba todas sus parrandas y los jueguitos con sus compañeras.

- ¿Te acuerdas lo que apostamos en el Superbowl el año pasado? ..

- ¡Yes!, ..¡OH NOU! ¡Nou, Randy!

- ¡Ja ja ja!.. Sí que sí. Lo harás aquí y ahora delante de todos.- le impuso.

- ¡He he he!.. A eso me refería cuando dijimos que jugaríamos a la botella ¡He he!..- celebraba el mulato.

- ¿Qué?, ¿a qué se refieren?, ..¿es algo malo?- preguntaba Mamá igual de confundida que yo.

- Lo que pasa es que ...- y le dijo no sé qué cosas Ralph a mi Madre en el oído, cosa que mi Madre solo abrió la boca en señal de impresión.

- Bueno, manos a la obra.- dijo Randy levantándose y abriéndose el cinturón.

- ¿Voy por papel higiénico para que se corra?, ..queremos ver la eyaculación para comprobar que has cumplido.- dijo Ralph incorporándose y dirigiéndose al baño.

- No hace falta, ..tendrá que enseñárnoslo antes de tragárselo, ¿verdad sweetheart?- le sentenció el Jr. a su novia que no se oponía a lo estaba siendo obligada a hacer.

- D-de verdad lo vas hacer, Ashley?- preguntó Mamá incrédula, pero ella sabía que su ahijado era capaz de eso y más, por lo que hoy le había platicado Ashley esta mañana.

- Claro que lo va a hacer Madrina, ..un castigo es un castigo. No es así honey?

Con una novia tan hermosa, qué envidia me daba ese hijo de Puta, pero también me daba coraje de la manera en que la trataba. Sin más y ante la vista de todos, se bajó el bóxer en cuanto ella se arrodilló a sus pies. No es que yo le tuviera mucha envidia o fuera muy extremista, pero es que también la tenía enorme, aunque la verdad es que ya se lo había visto en múltiples ocasiones, y creo que desde que se desprendió de su pantalón, desde entonces ya la tenía erguida el muy cabrón, al igual que su amigo el negro que no paraba de echarle miraditas a mi Madre en su entrepierna, la cual al no llevar las bragas se le notaba en demasía la hendidura de su chochito atraves de su fino pantalón.

- Come on, sweetheart, ..¡suck my fucking dick!!

- ¡Randy!.- Exclamó Mamá, que mentalmente le pedía que por favor parara todo eso.

Las cosas ya se estaban saliendo de su cauce. Me quedé quieto en los escalones durante varios minutos más, todos estaban expectantes, rogaba que Mamá recobrara la cordura e intentara salirse de ese juego, pero nadie decía nada sólo podía escuchar el ruido producido por los insectos y animales del bosque. Intenté alejar mi mente de todo aquello que empezaba a imaginar cuando de pronto vi que Ashley se arrodillada ante la henchida verga de su novio. En ese momento de nuevo los pensamientos me cruzaron por la cabeza, ¿Y si Mamá era la siguiente?, ¿si después tendría que chupar alguna de las vergas presentes? Duelo de miradas y sonrisas cómplices por parte de los varones en cuanto la blanca y delicada mano de la Canadiense cerró el puño alrededor de ese falo. Mi Madre trataba de guardar algo de pudor volteando para otro lado, pero era obvio que la situación la estaba sobrepasando de excitación, pues sus mejillas lo mostraban y aunque tratara de evitarlo, en repetidas ocasiones le echaba su vistazo, al tiempo que Ashley masturbaba a su chico realizando giros sensuales de su muñeca en la ida y venida de su mano. La verga del Jr. estaba tan rígida que parecía que le dolía, como era su costumbre no tenía ni un solo pelo cerca de ella y presentaba venas marcadas saturadas de sangre; una gota de líquido pre-seminal escurría por su falo, era señal de que la excitación era grande. La jovencita rubia retiró el prepucio hacía atrás del todo, mostrando por completo el glande que como si fuera un gran manjar o una especie de paleta de vainilla provocó que esta y la un tanto inquieta de mi Mamy se chuparan los labios en señal de antojo.

Como les comentaba, yo me encontraba en completo silencio, por un lado me sentía contento por haberme ido y presenciar todo esto a la espalda de todos, pero lo que me tenía muy incómodo y quizás con algo de miedo, era que tal vez el siguiente castigo lo tuviera que realizar mi Mamy, ¿qué cosas le obligarían hacer?, que conociendo a ese par de desgraciados era seguro que tenían algo perverso planeado. Deje de pensar en todo aquello cuando Ashley abrió los labios y con la lengua fuera de su boca como resbaladilla, comenzó a introducirse el rabo de su novio lentamente casi hasta la base. Mi Madre estaba impactada, pero no sabía cómo actuar, el alcohol no le ayudaba a pensar con normalidad, se encontraba roja como un tomate y hasta sudando mientras que observaba a la jovencita rubia con la verga de su ahijado hasta donde podía.

Randy la observaba con una cálida sonrisa. ¿A caso no le daba algún tipo de remordimiento de exponer a su novia ante la atenta mirada de mulato? Pero su sonrisa se borró al instante y un alivio de satisfacción se dibujó en su rostro cuando ella subió la lengua hasta tocar la punta de su glande, para mi sorpresa ella ni se inmutaba, parecía estar ya acostumbrada a mostrarse de esa manera. Me pregunté a cuantas jovencitas engatusarían y forzarían hacer lo mismo, supe la respuesta en segundos, el cabrón del mulato sonreía y estimulaba a su amigo para que la atragantara. Ashley no se cortaba, quizás para que no la obligaran a iniciar todo otra vez. Hacía girar la lengua alrededor de esa colorada cabeza intentando hacerlo lo mejor que podía. Metió el glande en su boca apretando fuerte los labios y siguió jugando con su lengüita. Se mantuvo así durante unos segundos hasta que escuchó la voz del moreno.

- Mi amor, ..ponle un poco más de ganas.- le animaba.

La verdad que Ashley no lo hacía nada mal, que me digan a mí que ya me daban ganas de sacármela y empezar a pajearme aquí en la escalera mientras la observaba. Se la mamaba con una lentitud pasmódica, mientras jugaba masajeando sus güevos con sus finos dedos, haciendo un movimiento como de masaje alrededor de ellos. Yo estaba absorto en la mamada, en cómo el brillo acuoso de los labios de la Canadiense contagiaban de los mismos reflejos el pene que los separaba; me parecía escuchar el ruido como el de una babosa al arrastrarse. “¡Cucks!, ¡Chocks! ¡Shurp!”

Para que de nuevo, otra vez casi hasta la base la mandíbula de Ashley comenzara a oscilar levemente, supongo que por alguna actividad de su lengua para satisfacerle, hasta que volvió a sacarla mojada. Los ojos azules de mi Madre contemplaban a solo un par de metros los gestos de su ahijado, las muecas y las exhalaciones que expulsaba mientras le mamaban, transformadas algunas veces en sonoros jadeos. De pronto, la mirada del Jr. se clavó en la de mi Madre, la sostuvo adentrándose en su iris y me pareció que sonreía, algo difícil de lograr con su verga deformando los cachetes de su novia. Yo, que me encontraba lejos de ellos, me di cuenta de que el desgraciado había colado entre sus dorados cabellos algunos de sus dedos, probablemente para mejor agarre, cosa que no le equivoqué ya que enseguida y viendo a los ojos a mi Madre empezó a joderle la boca a Ashley con total brutalidad.

- ... ¡Mmgggg!… ¡Nngggoo!- trataba de sacarse la verga de la boca.

Pero el hijo de puta le tenía fuertemente sujeta con las manos, de forma que su verga entraba y salía de la atormentada Canadiense. Sus movimientos de cadera y la postura con la cabeza en diagonal con la verga hacían que le estuviera prácticamente jodiendo la boca bien profunda, mientras el muy cabrón no dejaba de ver a mi Madre mientras aceleraba los brutales estoques.

-... ¡Uff!, un poco más sweet heart, ..¡Oh, ah!, seguro que puedes aguantar más que eso… ¡Uff! Vamos a ver si puedes comerla toda.- y le dio un buen golpe de cadera clavándotela hasta el fondo, hasta los mismitos güevos.

- ... ¡Gggggghhhh!!!- la pobre hizo una arcada no demasiado grande al notar la verga hasta su garganta a la vez que trataba de escupir su propia saliva y con sus manos le empujaba con fuerza para lograrse liberar del tremendo abuso.

- ¡He he he!.. ¡Eso es todo Ray!- celebraba el mulato mientras se sobaba el terrible falo que guardaba en sus calzoncillos.

- ¡Vamos honey, más fuerte maldición, ..abre bien los pinches labios! Como no te estés quieta te voy a dar unos buenos azotes en las tetas.

“¡SPLAASH!!”- Y un golpe con un azote en una de sus pechos con fuerza, para después sujetarle con fuerza el pezón pellizcándolo entre dos dedos.

- .. ¡Augggg!!, ¡baggta, suegggttaaa!!

- ¡Quita las putas manos maldición, ..déjate joderte la puta boca!!

Una vez más temió recibir otro fuerte azote que la obligara a tragárselo entero, e hizo un enorme esfuerzo para engullir esa gran tranca hasta el fondo. Su saliva le ayudaba con la tarea, no era cosa fácil, la comisura de sus labios se estiraba mucho y le producía cierto dolor. Cuando llegaba hasta la base la pelvis de Jr. retrocedía hasta la punta para volver a taladrar. Me sorprendía que pudiera contenerla dentro a pesar del esfuerzo. Fueron tremendos estocazos contra su garganta y el mulato comenzó a animarlos diciéndoles cosas:

- ¡Eso así, ..vamos Ray, más rápido!. Demuestra todo lo que te enseñado ¡He he!..- ese último comentario me dejó pensando.

Quizás era por eso que Randy se comportaba de esa manera, Randy siempre quiso ser como ese negro imbécil, de alguna forma le idolatraba. Era el típico niño rico que para encajar con los demás  deseaba ser igual o mejor que este. Los vítores del mulato lo estimularon más y comenzó a dar estocazos más rápidos y profundos. Pero lo increíble de todo fue cuando observé a Mamá. Tenía las piernas algo separadas y casi sin darse cuenta llevó una mano a su entrepierna y comenzó a estimularse sin dejar de observar como la jovencita rubia le mamaba. Rogaba que nadie se diera cuenta de que se estaba tocando, afortunadamente Ralph estaba ocupado en las mamadas de la Canadiense que en ver a mi Madre. La situación la desinhibió que empezó hacer pequeños círculos en su chochita por encima del pantalón que llevaba sin bragas. Joder que situación, mi Madre se estaba masturbando mientras observaba a su ahijado recibir esa mamada.

La pobre Canadiense empezó a mamar tan rápido como podía, dando fuertes sorbos a las babas que le corrían. Cuando llegaba a la punta el Jr. de los cabellos la volvía a retacar haciendo que los rubios mechones saltaran para todos lados, creí que la iba a desnucar en cualquier momento. Observaba el glande chocando contra el fondo de su garganta. De pronto y casi por miedo a que eso la hiciera vomitar, volteó la cara y el pene salió de su boca. La pobre estaba roja del esfuerzo y grandes babas con fuertes bocanadas de aire era lo único que lograba enfrascar.

- ... Argh, .. How long.. is.. it going? ¡Aahh! (Cuánto tiempo va?).- pero no obtuvo respuesta inmediata, el Jr. la forzó a seguir chupando.

- Uy, nadie dijo nada de cronómetro ¡He he he!..- dijo el desgraciado mulato entre una socarrona carcajada.

- ¡Eso no es justo!.- por fin se quejó mi Madre.- la tendrán ahí todo la noche?, ..y después que va a pasar, follarnos?.- no daba crédito a sus propias palabras.

- ¡He he he!.. Creo que te estas adelantando Mamacita, ..pero si sería lo más justo.- dijo el mulato mientras volvía a regresar la mirada a donde estaba la Canadiense trabajando.

Miré al mulato y éste los observaba con una extraña sonrisa en el rostro y con su enorme poronga en la mano (aun dentro de su calzoncillo). “¡SPLASHH!!” Otro azote igual de fuerte en la otra teta de la Ashley hizo que inmediatamente quitara las manos y las colocara sobre sus muslos. A partir de entonces y de ese momento, el hijo de puta sacudiendo la pobre cabeza de su novia se dio una de las mejores mamadas de su vida, ahí frente a todos, frente a su Madrina y ese ventajoso moreno que reía y se excitaba de la humillación de la novia de su amigo. El desgraciado Jr. sacudía con fervor la rubia cabeza de su novia, le dio unos cuantos estoques violentos para terminar sambutiéndosela hasta los güevos y empezar a correrse. Debo de reconocer que fue una de las más violentas mamadas que había visto mi vida ( y miren que he visto demasiadas). La pobre Canadiense tenía los ojos rojos en lágrimas, además de su boca colgaba grandes chorretones de babas y esperma.

- ¡No te limpies!, no te limpies.- le pidió el Jr. sentándose en el suelo e intentando recuperar el aliento.

- Creo que ya tomaste tu último trago Ashley ¡He he he!..

- Gogh guigas ... gonguegias.- de improviso Ashley atinó a decir con picardía con la boca llena de semen, que creo que quiso decir que no dijera tonterías.  

- ¡Excelent!, honey ..ahora quiero que se los muestres a todos.

Lo siguiente que pasó fue repugnante, Ashley con la boca abierta mostraba con descaro toda la corrida de su novio, que acompañándolo con un fuerte trago de la botella siguió el mismo camino hacía el estómago, para que después mostrarles con tal descaro que ya no había ni rastros de fluido en su boca, ante los aplausos excesivos del moreno y el rostro de sorpresa de mi Madre que aún ni con el alcohol ingerido no entendía de como se pudo haber atrevido a tanto. Mi Madre, que definitivamente daba ya señas de haberse pasado de la raya con los tragos que le habían servido, pero cuando después de verla acercarse de nuevo al moreno se atrevió a decirle que si sus corridas eran de sabor chocolate, además de hacerle señas con las manos acerca del tamaño que verdaderamente tendría el enorme paquete que se formaba bajo sus calzoncillos. La verdad que yo por poco y me caigo de los escalones al escuchar tal cosa, mi Madre ya se estaba saliendo de sus cabales. Por lo que ya no pretendía seguir observando y hacer mi reaparición con el encargo de mi Madre.

- ¡He, he he!.. ¿Qué cosa te pasa Mamacita?... ¿Qué tienes contra las corridas de los de color?

- ¡Ji ji ji!.. Nada, sólo te digo lo que muchas mujeres dicen ..o creen que si ustedes los de color en lugar de esperma lanzan chocolate ¡Ji ji ji!.. y si lo que se pone allí es un calcetín o de verdad es el paquete que tienen.

Mi Madre ya se estaba saliendo de toda proporción, se comportaba como una veinteañera tratando de vengarse de la andanada de acosos y piropos sufridos por parte de Ralph con anterioridad. Aunque él solo se reía, sabía que estaba pasada de copas o tal vez francamente borracha pero aquella clase de comentarios lo inquietaron sobre manera y en todos sentidos… La indiscreción de mi Madre acerca del color de su esperma, el hecho en sí mismo de saber que la Madrina de su amigo con otras comentaban al respecto del tamaño del pene de su raza y ahora trastornada de los sentidos se atreviera a decírselo a él, era preocupante y ya desmedido por parte de mi Mamy…

- …¿Tú que crees Randy?, ¿Será como se le ve?, .. o ¿usará algo para que se le vea tan grande?...  Míralo…- le dijo sin poder contenerse ni una sola palabra al tiempo en que se dirigía a su Ahijado y sus ojos vidriosos e intoxicados se posaron sobre aquel bulto que se le veía bajo el calzoncillo al negro.

- ¡Ja ja ja!.. No lo sé Madrina… Por qué me pregunta a mí esas cosas?!

- ¡Ji ji ji!. porque ayer que bailé con él no lo sentí tan grande ¡Ji ji ji!..- respondió Mamá entre risas, cuando de inmediato poniéndose de pie el negro le incitara a su amigo para que colocara algo de música en su celular.

- ¡Ya rugiste! .. Ray, pon algo candente para bailar pegadito, ..ahora va a sentir tu Madrinita.

Y precisamente por ahí entró el siguiente ataque que ya me espera. Las dos manazas se plantaron de la cintura de mi Madre ante las risas del Jr. y su novia que miraban desde abajo tirados en el suelo. Mamá giró un poco asustada cuando sintió semejante tirón por detrás agarrándola sin tapujos.

- ¡No se deje Madrina, ..enséñele que usted también sabe moverse! ¡Ja ja ja!..

- Tú sigue Mamita, ¡por ellos ni te cortes!.- Le susurró al oído sonriendo moviéndose por inercia.

Intoxicada por la bebida y excitada por el pasado momento, obedeció nerviosa, no sin antes dedicarle de perfil su mejor sonrisa. Agarrada por esas enormes manos comenzó a mover las caderas, los hombros, los brazos y sus piernas. Mientras el Jr. y su novia que estaba tirados en el suelo resollando y riendo la miraban con bastante complicidad. No iba a ser la primera vez que miraba como se aprovechaban de mi Madre mientras bailaban, sobre todo mientras estaba tomada, así como las veces en que por seguirles el juego se metía en situaciones que luego terminaba por arrepentirse. Por las razones que fueran, Mamá ya debería comportarse como la buena señora y Madre que era y no estarle siguiendo el juego a esos estúpidos desgraciados. Pero yo pienso que el morbo más bien producido por el aspecto galante y fornido que tenía ese sujeto, demasiado valorados aparentemente por todos y que eran cara e imagen principal de su personalidad y lugares en donde se parara. A eso se unía la fama y el carácter chulesco y prepotente que llevaban ellos, algo que ponía a muchas mujeres de cualquier edad y más parecía que a las maduritas les atraía.

Ya sabía yo, desde antes de la llegada de este sujeto que no me iba a caer para nada bien, y como no, si el desgraciado llegó quedándose con toda la atención de las féminas, no faltaron en esas charlas las menciones especiales y rumores que se expandían sobre su persona sobre lo que fue capaz de hacer con diversidad de chicas de cualquiera de las edades, o las hazañas con cierto número de ellas en una sola noche. Yo, a pesar de no tener para nada confianza con él, tenía que reconocer y aunque me apretaras las pelotas que el tipo era un don juan, un conquistador nato, un macho alfa, ese macho que en calzoncillos estaba haciendo que mi Madre se dejase llevar en esos primeros segundos de bailoteo, que ella no se cortaba en absoluto, tanto moviéndose como restándole importancia al hecho de que solo hubiera sido para que sintiera su bulto embarrándoselo por la cola. Mamá se observaba tan pequeñita a su lado, casi la podía abarcar enteramente de su delgada cintura con sus manos, e incluso yendo más allá. Ella muy pícaramente giró el cuello a la derecha para decirle algo, movimiento que él inmediatamente comprendió colocando su cabeza sobre su hombro acercando su oído a los labios.

- ¡Maldición, si es grande!.- respondió sumida en sus ya incitados pensamientos y con cierto nerviosismo.

Joder no sé qué le pasaba a Mamá en realidad, que no se daba cuenta que lo que esos hijo de puta quería era solamente aprovechar su debilidad y el momento que les ofrecía una mujer de su posición y jerarquía, creyéndose los reyes supremos de algo o ser otro más de sus grandes trofeos de conquistas. (Con los años, comprendí que eso era lo máximo que un joven podría lograr y hacer sentir orgulloso frente a todos los amigos o a quien se lo platicase), pero maldición era mi Madre la que se estaba dejando engatusar y dejándose llevar sin ningún tipo de razonamiento. Y ellos conocían este extremo de sobra, aprovechando su imagen sobre ciertas féminas.

- Pues a ver, acérquese un poquito más, así… - empezó con sus manos atraerla más hacía él como si la estuviera batiendo lentamente, haciendo que el trasero de mi Mamy se restregara hacia atrás oscilado sobre su terrible bulto, que si este estuviera de fuera ya le hubiera atravesado el delgado pantalón. Mamá le seguía de perfil, con su mirada perdida en su hombro derecho, hasta que levantó los ojos y le dedicó una mirada felina.

- ¡Mhm!, Así dices, ¿no?.- le preguntó aprovechando que se mantenía muy pegado a ella, algo encorvado y con sus rodillas flexionadas por la diferencia de estatura.

- Eso así, ..vas sintiendo como crece más y que no muerde.- dijo separándose un poco de ella, pero no su abultado paquete.

Me dio la sensación de que lo hizo para ver el sensual movimiento de trasero en círculos que hacía mi Mamy sobre su pija y como esta se le acomodaba en plena raja separándole los cachetes entre la tela. Tuve la impresión de que ya las cosas no se detendrían, ya que al contrario que como el día de ayer, la otra ocasión en la que habían bailado él no se había arriesgado a tanto y se movía con cierto respeto. Esto ya no me estaba gustando en lo más mínimo, Mamá le estaba permitiendo todo a ese desgraciado sin llegar a estar totalmente borracha, es más, por sus ojos reflejaba lo mucho que estaba disfrutando de la situación, y quería más. Tenía la absurda idea de que solo era para darle celos o envidia al Jr. si Ralph se aprovechaba. Era como si de cierto modo quisiera darle un escarmiento.

- Es que..- al ver que ella decía algo volvió a echarse hacia delante dejando su cabeza prácticamente colgada de su hombro derecho, lado hacia el que Mamá le miraba teniéndolo a él detrás con sus manos sujetándola con fuerza. Casi dándose un beso.

- Dime Mamita..- dijo en un tono más íntimo moviéndose lentamente a pesar de que la música incitaba a otros movimientos más rápidos.

- Es que no pensé que existieran tan grandes, ..se siente tan rico.- le soltó la terrible declaración haciendo que este se pavoneara tanto.

Sin decirle nada más la agarró de la cadera abarcando todo lo que pudo con sus dos oscuras nanos y comenzó a moverla en círculos, pero esta vez ya sin tapujos y con descaro, levantándola casi con la pelvis al momento que se movía pegada contra ella. Mamá ya tenía toda la magnitud de esa enorme cosa entre sus piernas, que como muñequita de trapo la movía de un lado a otro haciendo fuerza sobre su cadera, y en un momento dado le dio la vuelta colocándola frente a él.

- Ya no tienes dudas de cómo no las manejamos los negros, no?.- le preguntó para asegurarse que volviera a repetírselo.

Mamá asintió como niña tímida con la cabeza mirándole fijamente, con los brazos caídos mientras únicamente movía la cintura sujetada por las grandes manos del negro, deseando que la melodía no acabara nunca para seguir sintiendo esa cosa larga y dura entre sus piernas. ¡Puta madre ese desgraciado la está follando prácticamente mientras bailaban! Como si de una muñeca inerte se tratara, la agarró bajando sus manos y sujetándola del trasero por la parte baja llevándola de un sitio a otro.

Y no es que la melodía tuviera mucho para bailar, más bien únicamente la bailaba a ella, (prácticamente lo hubieran hecho hasta sin música). El aprovechado mulato la pegó contra él, pasó una de sus piernas por en medio de las de mi Madre y con su brazo sobre el final de su espalda y su mano en la cintura comenzó a bajar delante de ella moviendo su pecho con mucho ritmo. Pectorales a los que Mamá se aferró para no caerse, ya que este iba introduciendo cada vez más su pierna entre las de ella hasta quedar a la altura de sus pechos, que no desaprovecho el momento para meterse entre ellos y aspirar el dulce aroma del perfume característico de ella. Después empezar a subir sin separar su rostro de su pecho y volverle a susurrar:

- Eres lo más rico que me ha tocado. Ven siéntelo un poco más, ..súbete en mi.- le propuso sin perder detalle de sus ojos en la oscuridad del momento.

Increíblemente e intoxicada por su fervor, Mamá elevó las piernas y se agarró por primera vez a su cuello, con ambos brazos estirados, uniendo las manos en su nuca, y dejándose caer lentamente hacia atrás. Ralph se encontraba ligeramente flexionado, por lo que a ella no le costó mucho trabajo. Mamá estaba irreconocible, comenzó a  mover la cadera de izquierda a derecha, tallándose sobre aquella protuberancia de un lado a otro, de una manera excesivamente sensual, mirándolo fijamente a los ojos sin importarle que los demás vieran el papelón de mujer fácil y alocada que estaba produciendo. Mi Madre parecía una jovencita excitada tras los manoseos de un baile, comenzó restregarse a su ancho muslo y el siguió el movimiento aun sujetándola con su brazo por la parte final de la espalda dejando su mano en su cintura por la parte derecha, impidiendo con ello que ella cayera hacia atrás. El tipo de baile ya parecía más bien una sensual lambada por el movimiento de sus ardientes cuerpos. La cabellera rubia de Mamá trapeaba el suelo donde estaban flexionados, pero de nuevo comenzó el movimiento de cintura, pero esta vez subiendo haciendo leve fuerza sobre su cuello para ayudar a colocarse de pie delante de él sin dejar de bailar.

- Eso es todo lo que puedes bajar?.- le instó y ella le sonrió.

Como les digo mi Madre ya estaba fuera de sus cabales y el mulato encantado al comprobar que ella le estaba siguiendo el juego. En el fondo eso era lo de menos, ya que Mamá estaba totalmente inmersa en su jueguito de colegiala mientras él disfrutaba de la visión de su cuerpo y los roces y empellones que él mismo propiciaba sin apenas hacer el esfuerzo.

- Sostenme bien.- le dijo aun estando sujeta a su cuello, acercándose a su oído.

- ¡Eso es Madrina, no deje que Ralph la azore.- por fin volvía a hablar Randy que seguía enfrascado en la droga.

- ¡Pero a ver si cambias la música por algo que me motive más! ¡Ji ji ji!..- ella empezó a reírse.

En ese momento, Mamá dejó de ser la muñeca de trapo para convertirse en una activa retadora, esta vez acompañada de ritmos juveniles y sensuales que nunca pensé que ella supiera hacerlos. Aprovechó el ritmo de la canción y el nuevo ambiente que les rodeaba para repetir la operación, pero esta vez, ya entrada en su juego con bastante picardía y malicia casi involuntaria. Repitió lo mismo que la vez anterior, pero al contrario que antes, empezó a dejarse caer agarrada con los brazos a su enorme cuello, rosando mejilla con mejilla, con la pierna derecha del mulato entre la ingle, que no hacían más que flexionarse lentamente mientras ella bajaba, moviendo la cadera de izquierda a derecha al ritmo de sus hombros. ¡Maldición nunca había visto a Mamá bailar de ese modo!, estaba totalmente sacada. Parecía que volvía a revivir su etapa en la adolescencia, aunque dudo mucho que de adolecente bailara de esa manera tan burda.

Repegaba su entrepierna al muslo del mulato de una manera vulgar, algo que no había hecho con tanto énfasis la vez anterior, y se dejaba caer lentamente. En ese momento vi como Ralph dejaba de mirarla a los ojos y posaba su vista descaradamente sobre su entrepierna, que al estar totalmente pegada a él y los grotescos roses y movimientos, provocó que el fino pantalón no solo se le retacara más en la entrepierna si no que se le dividiera, para casi mostrar su vagina perfectamente dibujada pegada totalmente a su muslo desnudo, estaba seguro que el muy desgraciado podía sentir el tremendo calor que emanaba de esa zona. Pero era claro que Ralph no se iba a quedar corto, y echándose un poco hacia delante tal y como estaba para facilitarle que ella descendiera, comenzó a subirla y bajarla sin hacer demasiado esfuerzo, provocando un delicioso roce entre su muslo y la entrepierna de mi Madre del que no perdía detalle. Yo estaba tremendamente emputado, con unas ansias de regresar a mi habitación y encerrarme, olvidarme por un momento de esa loca desconocida que bailaba con ese negro. En esos pensamientos estaba y entre el vaivén de los movimientos obscenos de mi Madre cuando la volvió a subir con dulzura. Su rostro estaba desencajado, afortunadamente al subir volvió a su realidad. Realidad en la que su chochito había quedado tocado. Casi seguro que le palpitaba.

- Bueno Mamita, esto me encanta, ..pero tú sabes que no soy de palo y ya no puedo estar bailando así por mucho que me apetezca. Tú sabes, ahora que si tú y yo.. - le dijo cambiando el tono de su voz.

Me dio la impresión de que la estaba invitando hacía otro lado y mi Mamá a como se encontraba de acalorada, no dudaba que aceptara. Afortunadamente Randy detuvo la música y así ella despertó del mismo sueño en el que se había visto sumergida a su lado. O sobre su pierna.

- ¡Joder Madrina!, no pensé que pudiera bailar de ese ritmo. Tendremos que salir a una discoteca algún día. ¡Ja ja ja!..

- No pasa nada, muchachos ¡Ji ji ji!..- dijo volviendo al mundo real después del tremendísimo calentón que se habían dado.- Ahora que si lo otro, ¡ufff! ..ya no tengo nada que decir de los negros ¡Ji ji ji!..- estuvo a punto de decirle otra palabra referida a su tremendo bulto que se había refregado a su entrepierna con descaro.

- ¡Puta madre Ray, tu Madrina es lo máximo! .. Ahora necesito un trago, ..luego que si lo deseas podemos ir a mi cabaña a tomárnoslo tranquilo. Tú que dices Ray, le dejas ir a tu Madrina conmigo?.- Su rostro denotaba cierto grado de excitación.

- ¡Por mí no se detengan, ..mi Madrina ya está grande, ya sabe lo que hace! ¡Ja ja ja!..

- Tu que dices Mamacita te animas.- le dijo separándose de ella sintiendo como sus manos abandonaban su cuerpo con delicadeza.

Ya no aguanté más, si mi Madre seguía así terminaría en las grandes manotas de ese negro o mucho peor, toda borracha en la fiesta privada de esos dos, . Así que me decidí por fin a salir y a entregar mi encargo, cosa que hubiera hecho desde hace mucho tiempo si no hubiera sido por mi maldita perversión que me carcome por dentro.

- .. Mamy, ¿estás allá abajo?.- de repente todos se quedaron helados al escuchar la voz del hijo de esa exuberante rubia que ya había perdido total decoro.

- .. ¡¿Qué pasó chiquito!?... ¡ten cuidado no te vayas a caer!- sobresaltada me indicó mi Madre al tiempo en que separando su cuerpo y alejándose del moreno, lo dejó caer al sillón y pelando los ojos, con la simple mirada me hizo comprender de que mi Madre ya no le quedaba mucho tiempo sobria.

En eso la luz se hizo y se iluminó toda sala junto con la casa y los alrededores dándome en completo panorama de la fiestecita que habían organizado; las bragas de Ashley aún estaban sobre la mesa, el Jr. y su amigo aún seguían en calzoncillos con sus penes empalmados. Mi Madre aunque tratando de cubrirse con un cojín, no se daba cuenta de que la prenda más íntima de su vestimenta aún colgaba del cuello del oscuro invitado. Me acerqué a ella mostrando ingenuidad y le da la manta, cosa que enseguida la uso para cubrirse y agradecerme, sin siquiera preguntar por el largo retraso de su encargo, cosa que afortunadamente me salvé ya que no sabía cómo explicarle tanta ausencia. El Jr. me hecho una mirada de desprecio por haberles arruinado el desenlace del juego.

La velada se había sobrepasado por de más de mis expectativas, mi Madre ya se encontraba muy subida de copas, que de cuando en cuando las miradas de Ralph y de ella se cruzaban y se sonreían sutilmente. Creo que solo yo me daba cuenta, porque presentía algo. Tomaron un par de copas más, y cuando mi Madre soltó su copa vacía para ponerla en la mesa, la tomé y me la llevé a la cocina para que no siguiera bebiendo, era obvio que si seguía así seguro que la llevaría cargando hasta la recamara, o mucho peor, terminaría en otra. El Jr. y Ralph ya estaban entonados y no permitirían que la electricidad les cortara la velada, por lo que estos decidieron seguirla afuera preparando una fogata. Mientras la encendían, Ashley y mi Madre terminaban de recoger la sala. Yo estaba con ellas, observando a mi Madre que trataba de aparentar sobriedad, pero era obvio que su mente y su trastabillo a la hora de caminar la delataba. Cuando terminaron, Ashley propuso salir tras ellos y acompañarlos. Mamá dijo que enseguida iba, así que mientras Ashley nos dejaba solos, Mamá se dirigió a la cocina para buscar un poco de agua y bajar su mareo, momento que aproveché para encararla y hacerle entender que esto ya era demasiado.

- Mamá, creo que me lo quieres ocultar, pero a mí no me engañas, ya estás un poco tomada.- le dije cuando entré a la cocina.

- Mi amor, ya deberías estar dormido.

- Respóndeme lo que te digo.- le pedí una explicación bastante molesto.

- Fueron un par de copitas mi amor, ..además tenía tiempo que no me divertía tanto. ¡Ji ji ji!..

- Si Mamá lo entiendo, ..pero ese hombre lleva toda la noche mirándote raro y tú le correspondes.

- ¡Ji ji ji!.. ¡Mi niño está celoso!, ..está cuidando de su Mamy.- y se me lanzó a besos.

- ¡Mamá por favor!, ..no me gusta que me beses. Hueles mucho alcohol.

- ¡Ji ji ji!.. No te preocupes mi vida, ..tu Mamy sabe cuidarse sola. (Aja) Reconozco que me ha causado buena impresión. Es chistoso y muy atractivo. Pero creo que su actitud es propia de los extranjeros, que por lo general se muestran muy amables y atentos. No nos conocemos de nada ¿por qué piensas eso?

- Pues porque te veo que ríes mucho con él y...

- No seas tontito mi vida, ..lo que te pasa es que te estás poniendo algo celoso. Como sea eso lo has heredado de tu Padre, ..no te preocupes mi amor, ..tú ve a dormir, tu Mamy irá más tarde.

- ¡Pero Mamá vas a seguir tomando!

- No mi amor, ..mira, acepto que ya me siento un poco mareada, por lo que no me quiero acostar aún, ..solo quiero que me pase el mareo y estaré contigo mi vida. Ve a dormir cariño ya es muy tarde.

- ¡No Mamá no me iré a dormir hasta que tú lo hagas!- le respondí decidido, ya me imaginaba a mi Madre siendo manoseada por ese negro.

- Como quieras, ..pero si te veo cabeceando y muerto de frio te llevo a dormir y sin escusas jovencito.

La noche se presentaba fresca. Aparecía un cielo estrellado y una luna llena. Esos dos desgraciados ya habían encendido la fogata y habían acercado un sillón y un par de sillas alrededor. Como en la sala anteriormente, Ashley se encontraba muy sería, tomaba unas copas sentada en una silla, mientras que mi Madre muy contenta y sentada en el sillón en medio de ellos participaba en las conversaciones, cruzando miraditas de complicidad con el moreno. Se había puesto la manta que le había traído para cubrirse del frio a modo de vestido corto, aunque no le importaba subir los pies encima del sillón y mostrar su tremendo trasero por debajo. Mamá ya era consciente de que los tenía cachondos. Llevaba ya dos copas y no paraba de reírse a carcajadas. Ashley y yo sólo observábamos sin apenas intervenir. Mamá se notaba emocionada, había conseguido incitar tanto a uno como a otro y tal tensión ya se detectaba en sus miradas. A las dos de la madrugada aún continuaban bebiendo. Mi Madre cada vez estaba más tontona y con la voz más achispada. Yo no quería avivar la llama de la lujuria y no pretendía que terminara emborrachándose, así es que me levanté y le dije a mí Mamy:

- Mamá estoy muerto, ..¿te vienes, conmigo?- le dije con la esperanza de que me siguiera.

- ¿Ya?, te dije mi amor que ya era muy tarde, ..ya deberías estar dormido.

Enseguida intervino el Jr.

- Quédate tú, Madrina, ..deja que se vaya Pedrito.

Pero afortunadamente para mí, Mamá terminó por levantarse uniéndose conmigo.

- Que no chicos, que me tengo que ir. En fin, creo que ya tuve suficiente por hoy. ¡Hip!, .. Ha sido una noche estupenda, ..además, no quiero que me pase lo de ayer ¡Ji ji ji!..- Randy le sonrió.

- Anda Mamacita, quédate con nosotros, ..aún quedan unos tragos, que tu hijito se vaya a dormir. Vamos a seguir platicando.- la animó Ralph.

- No, de verdad, no quiero beber más, ..además ya es un poco tarde.- se disculpaba mi Madre, pero era claro que si no fuera por mi insistencia ella le hubiera seguido.

- ¿No vas a darnos un besito de buenas noches?- le encajó Ralph desde su asiento.

Desee acercarme y destrozarle la cara hasta dejársela irreconocible, pero seguía sin poder sentir nada de nada. Él cogió de la mano a Mamá, la ayudó a levantarse, Mamá estaba ya un poco mareada. 

- Como son.- tonteó ella.

Yo, bastante enojado ya había tomado rumbo a la cabaña, iba retrocediendo, presenciando cómo mi Madre tonteaba con aquellos babosos con ganas de devorarla. Primero se acercó al Ralph. Era un mastodonte alto y con unos grandes brazos. Le besó en las mejillas con un “buenas noche” y pasó al lado de su Ahijadito. Le estampó dos besitos en las mejillas y al ir hacia mí se ganó un cachetito en el trasero, por encima del pantalón al haberse despojado de la manta. Yo casi me regreso y les grito de cosas, pero al ver la sonrisa tonta de mi Madre me dieron ganas de decírselas a ella.

- Hasta mañana, guapísima.- le gritó Ralph, sin dejar de observarle el trasero perfectamente dibujado dentro de ese pantalón tan delgado.

Antes de entrar a la cabaña, el Jr. le miró a los ojos, una mirada que derrochó lascivia. Una mirada que le pedía que regresara, no sé si mi Mamá lo observó así, solo sabía que en esta ocasión ya llevaba a mi Madre sana y de regreso conmigo.

- ¿Tú también deberías de irte a dormir sweet heart?, ..mañana tienes que ayudar a mi Madre.- le escuché que le decía el Jr. a su novia.

- But, it's still early (Pero aún es temprano).- pedía la Canadiense.

- ¡No importa!, ..mañana tienes que ayudar a Mamá.

Yo estaba tan enojado, una porque mi Madre se había comportado como una tonta durante toda la noche y otra, por ese hijo de puta que trataba a Ashley con la punta del pie, dado que ella era una jovencita hermosa y muy linda de carácter, ya quisiera yo tener una novia tan hermosa como ella. Pero en fin, esa es otra historia y ya estaba muy cansado, esta vez ahora si había logrado salvo guardar a mi Madre de aquel arrogante fanfarrón y su estúpido capricho con mi Madre. Como les decía, me encontraba muy molesto, pues sabía que si no hubiera insistido en llevarme a mi Madre seguro que ellos pasarían toda la noche juntos, follando como perros y yo, pues me tendría aguantar la rabia y el coraje pensando o viendo lo que harían toda la velada. Mi Madre era consciente de ello y cuando nos fuimos a nuestra habitación dejó la puerta entre abierta, cosa que me pareció un tanto extraño. ...

Me desnudé y tan solo con los calzoncillos me metí a la cama, mi Madre se metió al baño para cambiarse mientras que yo pensando en todo lo que había visto esta noche y los días desde que habíamos llegamos. Ya no podía estar tranquilo por ningún lado, no solo ahora tendría que cuidarme del fanfarrón, sino que también de su estúpido amigo que era mucho más lanzado, se la pasaba lanzándole miraditas a mi Madre como todo un chulo y mi estúpida Madre que solo se reía. Con mis ojos entre cerrados por el cansancio observaba por la ranura de la puerta del baño como ella se cambiaba.

Miraba en silencio al espejo, cuyos pensamientos libraban una batalla emocional. Los deseos que había sentido por ese joven de color la habían dejado dudando, sabía muy por dentro de su ser que no podía luchar contra su naturaleza ardiente, se había descarado como una jovencita toda la noche, es más si yo no hubiera llegado no sabría lo que pasaría. Finalmente, Mamá despertó de sus pensamientos y comenzó a quitarse la ropa mirando al espejo. Primero se desprendió del Jersey. un conjunto de lana fina que se ajustaba firmemente a su cuerpo y marcaba sus magníficos pechos. Se lo quitó. El sostén era blanco, de encaje, muy trasparente que le traslucía las areolas de los pezones.

Mamá desprendió el broche frontal y lo deslizó por sus brazos. Sus tetas quedaron al aire, sus pezones tiesos como puntas de flecha, sensibles. Todo aquello había sido demasiado. Estoy seguro que todavía podía sentir el picorcillo en su entrepierna y se dio cuenta de que en toda la zona de su entrepierna estaba húmeda. Desabrochó sus pantalones, bajó la cremallera y los dejó caer hasta los tobillos, agachándose inmediatamente a recogerlos. ¡Joder, donde habían quedado sus bragas!, aquellas piezas a juego con el sostén, que por detrás desaparecía entre sus nalgas y daba la sensación de que iba desnuda. Aunque entre dormido me sorprendía admirando su desnudo trasero hasta que un olor extraño, pero a la vez familiar me hizo despertar un poco. Entonces me dio cuenta de que lo que estaba oliendo era la excitación de mi Mamy. Aquel olor procedía de su entrepierna. Era un olor fuerte a sexo, embriagador, que hablaba de una vagina muy mojada de flujo. Maldición estaba totalmente cachonda, me dije, mientras contemplaba cómo ella se limpiaba un poco con una toalla húmeda y volvía a colocarse otro conjunto similar al que había perdido. Quise seguir observando pero este maldito sueño me perdía, entre abría los ojos y observaba sus pulgares por el elástico del tanga acomodándoselo. Volteó hacia donde yo estaba comprobando que tenía los ojos dormidos. No se atrevió a mirar más, pero fue suficiente para darse cuenta de que yo ya no la molestaría. .. De pronto me dormí.

Sin darme cuenta me quedé dormido, no sé cuánto tiempo pasó desde que me acosté pero cuando volví a abrir los ojos me di cuenta de que la luz del baño aún seguía encendida; pensé que algo le había pasado a mi Madre y me dirigí sigilosamente hasta la puerta. Lo de sigilosamente no era por otra cosa que no molestar más de lo debido, pues si ella aún estaba dentro no quería encontrármela desnuda. Cuando me asomé vi que no estaba mi Madre dentro, un extraño escalofrío me recorrió por todo el cuerpo y termino por despertarme. ¿Dónde se había metido mi Madre?..


El pasillo se había quedado en una extraña penumbra, volteé para la recamara del Jr. y estaba cerrada, recordé que Ashley se había venido a dormir al igual que nosotros, solo se escuchaban afuera las risotadas de aquellos dos en la fogata, seguro que aún seguían bebiendo alcohol y fanfarroneando de sus pasadas conquistas. Seguí buscando a mi Madre, pensé que estaría en la cocina quizás buscando un vaso de agua o alguna otra cosa para sacarse la embriaguez pero tampoco estaba, cuando se me ocurrió de repente echar una mirada a la fogata donde estaban esos dos desgraciados. Cual sería mi sorpresa al ver sentada a mi Madre entre medio de esos dos, en el largo sofá que había jalado para disfrutar de la velada sonriendo como una tonta colegiala al estar siendo acosada por dos gañanes. ¡No lo podía creer!, mi Madre me había velado el suelo para regresar y seguir con ellos, ¡Maldición, cuando pensé que mi Madre se había dado cuenta de su error por dejarse llevar, ahora nuevamente estaba entre medio de ellos mientras platicaba con una amplia sonrisa y dando evidencias de su embriaguez.

Sin pensarlo dos veces salí por la puerta posterior de la cabaña para tratar de acercarme a ellos sin que me vieran. ( Bien podía ir con ellos para incomodarlos y tratar de ir por mi Madre, pero era seguro que lo único que lograría era hacer enfurecer a mi Madre y ganarme una reprenda para mandarme a dormir enseguida ) Le di vuelta a la cabaña entre la penumbra de la noche y entre los arboles del jardín me fui escabullendo hasta llegar a una zona donde podía escucharlos. Mi Madre se encontraba en bata.

- Que barbaros chicos, ..¿que ustedes no se piensan dormir?

- Aquí nadie se acuesta todavía, Madrina ..usted es nuestra invitada, no va a dejarnos solos, ¿no?- le decía el Jr.

Había un sofá largo para 4 personas, con una mesa rectangular de madera en medio, bajita, donde estaban las botellas y una bandeja con porciones de botanas. Randy estaba sentado el sofá y Mamá aun lado. Ralph se ocupaba de servir más copas. Eran cerca de las tres de la mañana y todo esto me estaba poniendo muy nervioso.

- Qué bien se está aquí, con el calor que ha hecho todo el día contrario con el ajetreo de la ciudad. Qué ganas tenía de distraerme.- decía Mamá para entablar la plática.

Ralph solo le lanzaba miradas con profundidad, miradas penetrantes. Mi Madre se prestaba con simpatía al cortejo, sintiéndose joven, sintiéndose halagada por ser el centro de atención de aquellos dos jovencitos, de que un chico tan atractivo como Ralph se fijara en una mujer tan madura como ella. Yo la observaba de lejos, su estúpida sonrisa no la borraba de su rostro, temía que mi Mamy fuese a perder la cabeza por el alcohol y por las continuas miradas de esos dos sobre su cuerpo, cosa que mi Madre lo único que hacía era cerrarse más la bata para tratar de evadirlos.

Se tiraron conversando durante mucho rato, mi Madre se divertía con ellos, se reía con sus tonterías y batallitas. Se tomaron unos tragos más, Mamá al principio no quería, ella no solía tomar tanto, pero ellos la convencieron para que le diera un par de tragos. Compartía los tragos con Ralph y su ahijado. Los tragos la colocó más de lo que estaba, le provocaba una risa tonta y frenéticas sensaciones que la estimulaban. Era como si quisiese dar la sensación de ser una señora con ideales obsoletos, quería aparentar ante ellos una personalidad progresista, no una estrecha anticuada. Enseguida pasó algo que no me lo esperaba; Ralph sacó de una mochila una bolsita de lo que suponía era mariguana y unas papelinas. El desgraciado comenzó a liar un cigarrillo. Mi Madre también se sorprendió pero no dijo nada para no parecer anticuada.

- Esto nos ayudará a conciliar el sueño ¡He he he!..- dijo sonriendo maliciosamente.

Ralph terminó de liar el cigarrillo, lo encendió y tras dar una profunda calada se los ofreció. Se lo ofreció primero a Randy quien enseguida se lo arrebató para fumar. Luego el Jr. volteando hasta donde estaba su Madrina extendió la mano derecha, y la elevó hacia la cara de ella.

- Ande, pruébela Madrina ..verá que a gusto se siente.- le insistió.

- ¡No chicos como creen!, ..yo no, a mí esas cosas no me gustan.

- Vamos Madrina, ..aquí nadie se acuesta hasta que salga el sol, y para eso tiene que aguantar. Tómala, es poco.

- No cómo crees Randy, ..ya me viera yo fumando esas cosas, no.

- No pasa nada, ..anda fúmale un poco.- el Jr. se tornaba insistente.

Mi Madre un tanto sorprendida por la situación y ante la atenta mirada de su ahijado que ya se mostraba algo molesto, accedió sorprendiéndome a darle alguna que otra calada dejándome estupefacto. Enseguida se hizo evidente que se encontraba algo mareada, no lo podía creer, ahora tendría a una Madre adicta, ¿hasta dónde llegaría esa actitud extraña de mi Madre?

- Bueno, pero sólo por esta vez, ..y ni una palabra de esto a nadie, ¿eh?

Mi Madre sujetó el cigarrillo con sus finos dedos y lo acercó a su boca. Le dio una corta calada cosa que enseguida la hizo toser, sacando parte del humo por la nariz y deformando el rostro.

- ¡Uy, qué fuerte!- exclamó tosiendo.

- Pero si no has fumado nada, ..inténtalo de nuevo.

Mamá sonrió temblorosamente, pero volvió acercarse el cigarrillo a la boca para volver a hacerlo, le dio varias caladas hasta atrapar todo el humo. Luego se irguió y exhaló parte de este quedándole buena dosis en la sangre. Enseguida miró al Jr. sonriéndole. El hijo de puta le apretujó las mejillas sacudiéndole la cara.

- Qué guapa eres, así me gusta cabrona.- un tanto llevado la droga.

- ¡Ay! qué cosas dices Randy, ..lo dices porque soy tu Madrina.

- ¿A poco no Ralph?- insistió el Jr.

- Lástima que es tu Madrina, ..si no ya la estuviera ligando ¡He he he!..

- ¡Escuchaste a este!, ¡Ji ji ji!.. Que le pasa.

- Ocurre que has ido a parar con el tipo más putero de todo el país ¡Ja ja ja!..- dijo de nuevo el Jr.

- No será para tanto.- trató de rebatir mi Madre.

- ¡Que no! ..¿a cuantas te habrás tirado, Ralph?.- le preguntó el Jr.

- No sé, no importa.- respondió el mulato indiferente.

Mi Madre solo permanecía callada viendo como esos dos contaban batallitas de adolescentes.

- Vamos, vamos, ..¿cuántas son muchas? ¿cien, doscientas?- preguntaba el Jr.

A mí me llamó la atención las cifras que dijo.

- No tantas, no tantas.- ahora Ralph trataba de parecer un buen chico debido a lo que comentaba el Jr.

Randy volvió a llenar los vasos esta vez le sirvió un vaso a mi Madre, sin importarle que ella quisiera o no tomar.

- A ver, déjame pensar, ¿cuántas semanas tiene el año?, ..a una o dos por semana .. ¡Mhmm! serán unas ochenta al año, por los últimos 3 años en lo que nos hemos juntado, ..en total unas doscientas cincuenta ¿no?. Lo que te decía yo, más de doscientas mujeres que se ha cepillado a que este, hay donde le ves.- explicaba el Jr. con cierta envidia.

- ¿Y tú qué? Lo tuyo sí que tiene delito que estas pedido con Ashley y aun así, ..no sabes más que agarrarte todos lo que puedes. Como te pille tu novia te vas a enterar.- le debatía Ralph.

Yo tenía la sensación de que esa conversación ya la habían repetido ellos en otra ocasión y que les encantaba hablar de sus aventurillas, como presumiendo frente a otros, aunque ahora fuera ante mi Madre.

- Eso es lo que no logro entenderlo.- les interrumpió Mamá.

- ¿El qué, Madrina?- preguntó el Jr. que la miraba como quien interrumpe una conversación trascendental.

- Pues eso, que estés con novia y te acuestes con otras. ¿Y si tu novia te hiciese lo mismo?, ¿te gustaría?- le preguntó tratando de hacerle ver la realidad.

- Eso no es posible.- respondió serio Randy.

- Ashley es muy guapa, ..¿qué necesidad tienes?- le preguntó a su Ahijado.

- Mire Madrina, uno como hombre tiene más necesidades, ..además ella tiene más que suficiente conmigo y nunca lo haría porque jamás se lo perdonaría. ¿Entiende?, ¿Y usted qué?, ¿cómo sabe que mi Padrino nunca fue de Putas?- le preguntó ahora tratando de desorientarla.

- Porque Rodolfo era muy diferente, ..se la pasaba trabajando y además me respetaba, ..cosa que he visto que ya se ha perdido entre los jóvenes.- respondió muy seria.

- Yo no pondría la mano en el fuego, Mamacita.- dijo esta vez Ralph.

- Si Madrina, ..no sabes cuánto cabrón anda suelto por ahí, que engaña a sus mujeres con putas. Mi Padrino tan importante y con tanto dinero, ¿a poco no cree que algún día no se le antojó?- dijo provocándola.

- Quizás, pero lo dudo, ..además nunca me enteré de algo raro.

- Si tiene tanto dinero tuvo la manera de no dejar pruebas, ..decir que tiene una junta y... una suite privada y.. jacusi muy rico. Las putas de lujo es su especialidad, no dejar pruebas, para eso pagas tanto dinero ¿no?

- No lo creo.- dijo Mamá tajante.

- Mi Padrino siempre tenía juntas, Madrina, ..además, el que prueba a una puta no puede parar, y repite y repite, así hasta las doscientas veces, ¡Ja, ja, ja!..- se rieron de nuevo los dos.

Ambos continuaron con su estúpida conversación y Mamá permaneció ahora algo más callada. Seguramente retumbaban en su cabeza las palabras del Jr., doscientas chicas, cosa que le parecía una barbaridad, pero viendo las cuentas de su ahijado y la famita que tenía el mulato no parecía ir muy desencaminado. No sé cuánto tiempo pasó, pero cuando me da cuenta ya Mamá se había terminado su vaso, cosa que al notarlo esta vez fue Randy el que rellenó el vaso con whisky, y aprovechando que se había levantado se disculpó para ir al baño, dejando a mi Madre sola con el mulato por primera vez. Ella un tanto llena de dudas y algo desinhibida por los efectos del whisky se atrevió a preguntarle a este: 

- ¿Es cierto lo que cuenta Randy?- le preguntó.

- ¿El qué?- le devolvió la pregunta Ralph.

- ¿De verdad te has acostado con todas esas mujeres?- le soltó de golpe.

- ¿Qué quieres saber, preciosa?- le preguntó el mulato en tono más amable.

- No sé, ¿por qué lo haces?, por ejemplo.- continuó la conversación.

- ¿Tu nunca has tenido ninguna fantasía?- le preguntó de nuevo en vez de responder directamente.

- No, no sé qué decirte.- tartamudeó Mamá.

- ¿Nunca te has imaginado que estas con dos tipos a la vez?, ..por ejemplo.- prosiguió interrogándola.

- B-bueno, no sé, ..s-supongo que sí, fantasías de ese tipo tenemos todos y todas ¿no?- Mamá no quería darle detalles de lo que realmente se había convertido estos últimos años.

- ¿Y qué es lo que te atrae de estar con dos hombres a la vez?, Mamacita.- continuó preguntando Ralph como queriendo llegar a una conclusión, poniendo cada vez en aprietos a mi desinhibida Madre.

- Pues no sé, ¡Ji ji ji!.. Supongo que notar varias manos acariciando todo mi cuerpo. Quizás hasta hacer comparaciones ¡Ji ji ji!.. de los dos cuerpos, ..bueno ya sabes todo ese tipo de cosas.- mi Madre mostraba un poco de vergüenza al continuar hablando del tema pese a que el alcohol le animaba a hacerlo.

Con terror comenzaba a observar como la conversación comenzaba a excitarla, y mi Madre trataba de que no se lo notara. Solo esperaba que no comenzara a contarle que su principal problema era cuando se sentía sometida, utilizada por cualquiera de esos hombres con aspecto de machos, de machos alfa, grandes, corpulentos, sudorosos, con barriga prominente, pelo en el pecho, chulos, desaliñados, con una verga gorda, dura que la hiciera gritar y chillar como una perra, como la trataba el Portero. Muy lejos ya de las caricias y mimos de un hombre normal que la quisiera. Estaba seguro que por dentro mi Mamá pensaba en lo mucho que le gustaba por detrás, nada de suave ni despacito, solo placer, fantaseaba con alguien que le diera fuertes azotes en las nalgas y la utilizara buscando su propio placer.

Como decirle al mejor amigo de su ahijado que fantaseaba con que la humillaran, que se lo hicieran en sitios como un taller mecánico todo sucio, en una obra en construcción lleno de sudorosos albañiles, en un sucio camión. Sus pensamientos se detuvieron recordando las veces que había tenido aquellos momentos, pensando en aquel sucio troquero que se la había cogido en aquellos cochinos baños.

- Mira Mamacita, te puedo contar que he estado con dos mujeres a la vez, ..y no una, sino varias veces. Es fantástico, te recomiendo que si puedes hagas lo mismo. No sabes lo que te pierdes hasta que lo experimentas por ti misma.- el hijo de Puta debió de notar la cara de curiosidad de mi Madre y se animó a darle alguno que otro detalle.

Tuve que reconocer que este desgraciado era muy audaz para engatusar a las mujeres, mi Madre se estaba excitando al escucharle. Así que como quien no quiere la cosa, de pronto observé como ella de forma fortuita dejaba ver sus piernas abriendo su bata para cruzarlas. Ralph se dio cuenta de su descuido y no dejaba de mirarle las piernas ni aun estando hablando. El desgraciado ya estaba dominando y controlando la situación, mientras tanto seguía hablando:

- Sabes lo que me encanta, ..disfrazar a las chicas, ya sean de colegialas o de enfermeras. ¿Nunca lo has hecho?, ..¿sabes lo que te quedaría muy bien?, de Maestra, ..con lentes grandes, una minifalda muy corta y un tremendo escote ¡Mhm!- mientras le decía esas barbaridades, que bajo ningún concepto Mamá consentiría en otra situación que le dijeran, ella continuaba jugando estúpidamente mostrándole más las piernas.

- ¡Ji ji ji!.. ¿de Maestra, yo, eso crees?, ..seguro que no salías a recreo ¡Ji ji ji!..

- Tú también lo podrías hacer, ..seguro que a ti te encienden los Policías, o quizás los bomberos con una manguera larga, eh preciosa, ¡He he he!..- se reía el mulato sin parar de mirarle las piernas y esta vez llevando una mano a su bragueta, se notaba que le incomodaba algo del bulto provocado entre sus piernas.

- ¿Bomberos?, ¡Ji ji ji!.. no, quizás con un tenista, o un chico que haga natación.- se atrevió a decirle mi Madre mientras dejaba que su bata se subiera un poco más todavía.

- Sabes lo que realmente me pone, muñeca.- dijo mirando descaradamente sus piernas.

- Si no me lo dices, no ¡Ji ji!..- dijo algo más mimosa.

- Los interraciales ... ¡Buuff!!, no sabes cómo me ponen las blanquitas. De pensar que una tipa blanca y linda pueda llevar en su vientre un hijo negro, ..me calienta como un loco.- le soltó el pervertido.

Yo me sorprendí de sobremanera y creo que Mamá igual. Repasé mentalmente en todas aquellas ocasiones en la que mi Madre había sido forzada a hacer un Interracial, y creo que ella pensaba lo mismo, aunque creo que ni estando tan ebria se abriría a contárselo. Su rostro de sorpresa lo animó a continuar dándome detalles de sus perversiones:

- No te niego que me he revolcado con muchas, quizás es por eso que juego football, ..estar rodeado todo el día de todas esas preciosas porristas blancas con sus trajecitos y falditas tan cortitas ¡Mhm! como me excitan. No te imaginas como me ponen vestidas con pompones y brincando como chiquillas.- dijo totalmente distante a la realidad.

- ¿Dices que te has acostado con muchas?- preguntó intrigada mi Madre.

- Son mi mayor deleite, ..siempre se ha dicho que las porristas se acuestan con los jugadores y el coach, ..y cuando el río suena es porque agua lleva, ¿no es así preciosa? Apuesto que te verías grandiosa vestida de porrista.- pronunció el mulato seguro de sí mismo.

- ¿Yo? ¡Ji ji ji!.. estás loco, una mujer de mi edad.

Mi Madre no pudo evitar reírse por las locuras que estaba diciendo el drogado sujeto, aunque cada vez la observaba más descarada mostrándole las piernas

- Sii, tú ¿te imaginas con una faldita y con los pompones en cada mano?, te mirarías preciosa. Además tienes un cuerpo de encanto y unas tremendas piernas conque brincar ¡He he he!..- le explicaba el pervertido chamaco.

- ¡Ji ji!.. lo único que creo es que tienes mucha imaginación jovencito ¡Ji ji ji!..

- No que va, lo digo enserio, con todo respeto para la Madrina de mi amigo, ..quien se podría imaginar que eres viuda y tienes un hijo. Te conservas muy bien, ..dime mi amor, que es lo que haces para mantenerte esa forma.

- Me cuido, me cuido, ..tengo una vida saludable. Pero eso no te lo tengo que contar, tú también te conservas muy bien.- respondía Mamá sonrojada por los piropos.

- Admiro a las mujer maduras que se cuidan como Beatriz y tú lo hacen. No niego que me ve revolcado con algunas ¡He he he!..

- Dime ¿y todas te las has?... no sé cómo decirlo... ¿no tienes miedo a las enfermedades?- dijo Mamá con curiosidad.

- En algunas ocasiones si me cuido, ..pero cuando te agarran las ganas preciosa, te agarran ¡He he he!..

- Que barbaros muchachos, ..deberías de cuidarse.

- Cuando voy de putas, si claro.

Mamá sintió curiosidad por el tema.

- ¿De putas?, ..¿hablas de ir a pagar por sexo?

- Pero de putas bien, no de esas de callejones.

- ¿Cuánto puede cobrar una mujer como yo si fuera una puta?- le preguntó mi Madre muy animada y desinhibida por el coctel de sustancias que había ingerido.

- ¡Una preciosidad como tú!, ¡Mhm! ... en la ciudad llegan a pedir unos 3 mil por un servicio completo.- se sentía todo un orgulloso experto.

- ¡Caray, tanto!, ..eso es mucho dinero. ¿Tu gastas tanto dinero?- exclamó algo sorprendida mi Mamy.

- Por una preciosura como tú, eso y más ¡He he he!..

- ¿Eso pagarían por mí?

- Eso y más, ..ya te lo dige, te conservas muy bien, además tienes un lindo rostro y unas piernas preciosas. Ahora que si te lo quieres plantear cuenta conmigo como primer cliente, ¡He he he!..- dijo el infeliz medio riéndose, medio en broma.

- Ya te gustaría, ¡Ji, ji!..- le dijo Mamá siguiendo el juego y riéndose ambos.

- Claro que para eso primero tendría que cerciorarme de la mercancía, ..uno no sabe qué tan aguadas pudieran estar.

- ¡Oie!, yo no estoy aguada.

- Digo que en algunas ocasiones se ven bien, pero cuando se toca se da cuenta uno de las cosas.

- Yo no estoy floja, ..toca.- le respondió retándolo.

- ¿Me vas a dejar tocarte las piernas?- y enseguida se reincorporó del sillón como un resorte.

Mamá asintió con la cabeza mientras sentía los brazos del muchacho rodearla.

- ¿Segura, preciosa?- preguntó el negro, mientras su mano acarició un par de segundos su rodilla.

- Si… no importa.- balbuceó mi Madre desinhibida por el alcohol y la excitación.

El mulato entonces recorrió con toda la palma de su mano ese blanco y terso muslo de mi Madre, la cual se estremeció con el simple contacto, su mirada estaba clavada en el tipo, como si lo deseara, como si el tipo realmente la tuviera enamorada. Ralph, al observar sus ojos supo de inmediato que la tenía, mi Madre había abierto la boca para exhalar al aliento mientras sentía la mano de ese jovencito subir por sus piernas. De pronto ocurrió lo que tanto temía y el motivo por el cual me tuve que levantar, Ralph se fue acercando hasta su rostro para besarla: recé para que a Mamá le llegara un poco de conciencia, pero estaba perdida, todas esas sensaciones sumadas de toda la noche; el haberse desnudado, el haberle regalado sus bragas, el haber visto a su Ahijado recibir una felación de su Novia, el alcohol, las miradas del negro durante toda la noche, el baile, la mariguana probada, etc, etc, ..todo aquello se le acumuló a mi Mamy en su cabeza y explotó por dentro de su vientre cegándola por completo de lo que estaba a punto de hacer.

Ralph, todo un casanova le besó en la comisura del labio lentamente, disfrutando del momento. Su enorme mano recorría ya la espalda de mi Mamy mientras sus bocas se encontraban una y otra vez hasta transformarse en un beso donde sus lenguas se encontraban brevemente. Mi Madre totalmente sacada de sus cabales con los brazos juntos sobre el pecho, acariciaba suavemente los pectorales del negro, hasta que el muchacho la recostó al sofá. Ahí, le comenzó a besar y lamer el cuello, bajando hasta llegar a los senos que besó tiernamente antes de empezar a lamer la carne tierna y abundante de mi Mamy.

- ¡Que tetas!- dijo el tipo con voz entrecortada tratando de comerse esos preciosos pechos que poseía la Madrina de su amigo.

- ¡Ahh!- dijo muy excitada la voluptuosa Madre.

- Para nada que estas aguada, ..¡estás muy buena mujer! Me encantas desde que te vi por primera vez.- le declaró.

- ¿Si? .. ¡Aah! ... Te gusto ¿ah? ¿Qué te gusta?- dijo Mamá entrecortada, mientras llevaba la cabeza del muchacho contra sus tetas mientras sentía que una mano buscaba hacerse paso por su bata.

- Pues todo Mamacita, ..cada rincón de ti.- dijo mientras buscaba nuevamente la boca de mi Madre.

Con una mano acariciaba el seno de ella y con la otra ya le hurgaba con su manota dentro de la bata.

- Cuando te vi me dejaste impactado… una buenas nachas que sigue en esas piernas hermosas… y estas ricas tetas… y esa cara preciosa, con esos ojos claritos que quieren más… ¿verdad?...

Mamá se dejaba manosear por el veinteañero. No podía evitar cerrar los ojos cuando aquellos dedos alcanzaban su intimidad o cuando sus senos eran acariciados o besados. Pero el afortunadamente el sostén estorbaba las caricias del muchacho, el negro trató de desabrocharlo para poder dejar completamente a la vista las firmes y encarnadas tetas, que conociéndola como yo lo sé, seguro que sus pezones estaban erguidos y muy duros. El veinteañero estaba fascinado con la anatomía de esa señora, se sumergió en aquellos pechos, chupando los contornos que alcanzaba como un enloquecido, haciendo que mi Madre gimiera y pidiera más. Mamá sintió que las manos del muchacho intentaban sacar la pequeña prenda que guardaba su entrepierna pero de inmediato lo detuvo cerrando las piernas.

- .. No Ralph ¡Aah! ... R-Randy no tardará en regresar.- dijo reincorporándose un poco.

- Déjate ser, Mamacita ..mira como estas de mojadita.

El tipo la volvió a recostar en el sofá, abrió sus piernas y de inmediato se bajó con sus besos y lengua desde sus senos por el vientre hasta su sexo, que esperaba palpitante.

- ¡Ahh! ... ¡No R-Ralph!.- bufó Mamá cuando el muchacho comenzó a besar su entrepierna por encima de sus bragas. Se notaba que el tipo tenía cierta experiencia y rápidamente logró que Mamá se desistiera.

- Déjate ser Mamacita, ..¡Mhm! ..huele delicioso.- exclamó el hijo de puta pegando su oscura nariz sobre el pachoncito que hacía el chocho de mi Madre bajo la tela.

- Si… si me gusta, .. ¡Aah! ..p-pero ahora no ...R-Randy no tardará en llegar mucho…¡Aah! .. Ralph no.- respondió entrecorta y en jadeos mi curvilínea y erotizada Madre mientras le acariciaba el cabello a su nuevo amante.

Ralph subió besando el cuerpo de la bella Madre que había conquistado esta noche, llegó hasta su boca y le besó con pasión mientras una mano pellizcaba un pezón por dejado del sostén. La miró a los ojos y observó su excitación:

- ¿Quieres que te dé un regalo?.- preguntó el negro mientras avanzaba hacia un extremo del sofá.

- ¡Aah! .. ¿r-regalo?- dijo Mamá, ya imaginando el tipo de regalo que tenía el negro para ella.

¡El desgraciado sinvergüenza empezaba a desabrocharse el cinturón para abrirse el pantalón! Mamá se incorporó enseguida, este hijo de puta quería ensartarla ahí mismo. Mamá aunque excitada y extremadamente curiosa por saber cómo era el pene del muchacho, por fin mostró algo de pudor y de conciencia.

- ¡No, no Ralph ..por favor no! .. ¡Aquí no!.

- Ándale Mamacita, ..mira como la tengo.

El desgraciado le mostró su tremendo paquete, bulto que ya mi Madre había estado observando desde que se habían tumbado los pantalones, el desgraciado negro mostraba tremendo paquete, cosa que a mi Madre la ponía dudosa.

- Oye, si no es indiscreción, ¿cuánto te mide?, porque tiene que ser grandísima por lo que he tocado.

- ¡He he he!.. Pues sinceramente no lo sé, hace un año y algo era algo más de veinticuatro centímetros, pero sé que me ha crecido, ..si quieres puedes comprobarlo tú misma.

- ¡No, por favor!, ..Randy ya no tarda en regresar.- Pero se mordía los labios con evidente deseo.

- Y que tiene eso, ..además al fin y al cabo ya me la has tocado, ¿no?

- N-no, bueno si, eso no es cierto… ya te la he tocado pero por encima del pant…- no terminaba de decir cuando allí medio sentados se abrió los calzoncillos sacándola por completo y mostrándosela en toda su extensión, erguida, palpitante, dura, cimbreante…

¡Puta madre, Mamá quedó en silenció y con la boca abierta! Me di cuenta de su deseo al verla, entre otras cosas por como trago saliva y como se mordió el labio inferior, sin mencionar los ojos de plato que se le pusieron… hasta para mí fue de lo más obvio…

- ¡Dios mío!!, nunca vi cosa igual.

- Si quieres tocarla.. adelante, no te cortes, no solo no me importa, sino que en cierto modo te lo debo ..sin ti no estaría así como ahora. ..

- N-no Ralph tapate eso, Randy puede regresar.- dijo mirando fijamente su cosa mientras la oscura mano del mulato ya estaba agarrando firmemente el tronco.

- No te cortes, crees que eso me importa.- dijo alucinando con la conversación que estaba manteniendo con ella.

- Por favor Ralph, en otro momento, ..por favor.

- Bueno, tú te lo pierdes, ..pero no vuelvas a mencionar eso de los calcetines y de los de color.

- ¡Dios mío no!.

Afortunadamente en eso regresó el Jr., cosa que inmediatamente mi Madre se reincorporó y recompuso su bata cerrándola por completo; el mañoso negro no le quedó de otra que seguir soportándose el pene apretujado entre sus pantalones mientras observaba con desconcierto y algo de frustración por la llegada de su amigo.

- De que tanto hablan, ..veo que se han llevado también ¡Ja ja ja!..

- ¿A-adonde fuiste?- le preguntó mi Madre.

- Fui a tirar la miada, y a echar un cigarrillo, ..hay una luna preciosa. ¿P-pero porque estás tan nerviosa, Madrina?, ..¿interrumpí algo ¡Ja ja ja!..

- No que va, ..le enseñaba a tu Madrina que los negros no somos un mito. Verdad preciosa?

- Ya estás de presumido. ¿Y por qué se detienen?, ..síganle, ya saben que no me pongo celoso.- los ojos del Jr. se notaban un tanto adormitados y algo rojos, seguro que ya se había fumado otro cigarrillo de mariguana.

- Tu Madrina se acaba de asustar, ..la comprendo, causa la misma impresión en todas cuando lo ven por primera vez. ¡He he he!..

- Voy, voy, voy ..guárdate eso, antes de que le dé frío o la confunda con una de esas serpientes de las que rondan por qué ¡Ja ja ja!..

La noche estaba tranquila, solo las risas y habladurías de aquellos dos desgraciados se escuchaban por el bosque, ronda a ronda el alcohol ingerido seguía haciendo efecto y las insinuaciones a mi dulce Madre que aguantaba solo sonriendo. Era el mulato el primero en soltarse:

- Maldición Mamita, con lo buena que estás no sé cómo no tienes a alguien.

- A lo mejor no le interesa, tú qué sabes Ralph, ..tal vez ahora prefiera vivir la vida loca ¡Ja ja ja!..

- Así que te quieres convertir en una de esas golfillas, eh? ¡He he he!..

- Puede ser.- solo sonreía Mamá.

- Mira, si me dieras una oportunidad te iba a dejar con la boca abierta y bien llena ¡He he he!..- Mamá solo se reía ante el estúpido comentario que había salido de ese grosero tipejo, pero ella tenía la culpa por comportarse de aquella manera. Entonces intervino Jr., que se enfrascaba en sus pensamientos por la droga viendo la fogata.

- Mi Madrina anda buscando un tipo con carácter, ..con tremendos guevotes, que la domine y que la tenga bien servida todas las noches no es así Madrina? ¡Ja ja ja!..

- ¡Pues ese soy yo! ¡He he he!.. Ya no busque más preciosa, lo has encontrado ¡He he he!..

- Ah sí? Y supongo que tú sabes cómo domar a una mujer como yo.

- Estaré algo joven, pero para darte unos buenos es no lo dudes preciosa, ..tanto que no podrás ni caminar.

- Sí, claro, de boca todos son muy valientes, pero luego nada.- ¡Joder mi Madre se estaba enfrascando!

- No me calientes, Mamacita que no me controlo y ya sabes que armas tengo ¡He he he!.. Pon otra ronda Ray, anda.- Mamá, se reía ante los comentarios del mulato, al que no creía capaz de intentar otra cosa. Pero continuó todo aquello.

- Mira hermosa, tú y yo somos amigos, ¿no?

- Bueno, tanto como amigos, no lo sé, ..te acabo de conocer no recuerdas jovencito.

- Que sí, que sí, somos amigos, ..dame una oportunidad. Ya sé que te da un poco de corte porque está tu Ahijado, ..pero en cuando sientas esto que tengo aquí abajo se te va a olvidar todo.

- Claro, claro, Ralph, ..siempre tratando de impresionar, ..no le haga caso Madrina así son todos los negros.- volvía a interrumpir Randy cosa que ahora le agradecía.

- Lo que pasa es que como soy un puto negro te doy asco.

- No, no me importa tu color, yo diría que eres guapo. No hace falta presumir tanto tu cosa para ligar con una chica.

- Uyyy eso dolió Ralph, ..mi Madrina ya te lo vio y no la impresionas ¡Ja ja ja!..- agregó Randy.

- Lo que pasa es que no me la observó bien.

Diciendo esto el negro se levantó del sillón y comenzó a bajarse el pantalón, a pesar de que a duras penas se mantenía en pie. Haciendo esfuerzos para no caerse se desabrochó el pantalón mientras Mamá observaba con curiosidad, en realidad no creía que fuera a ser capaz de sacárselo frente a su amigo. Pero Ralph, acostumbrado a las fiestecillas que organizaban esos dos y herido en su orgullo se despojó del pantalón y tirando de su calzoncillo dejó al aire su inmenso falo, tremendo tolete oscuro que volvió a dejar a mi Mamy boquiabierta. La primera vez no la había observado en su totalidad al estar sentado, pero en esta ocasión las proporciones de aquella verga eran descomunales y contrastaba más por la luz de la fogata. Ralph se la agarró con su mano abarcando apenas un tercio de aquel monstruoso miembro y se dirigió a ella que había palidecido.

- ¿Qué me dices ahora, Mamacita?, ..te impresiona?

- Tápate, por dios Ralph, ..joder siempre haces lo mismo.- le decía el Jr. sonriendo.

- ¡Oh por dios, Randy, dile algo a tu amigo! ¡Ji ji ji!..

- Por favor, Ralph, no me hagas echarte.

- Ven aquí Mamacita, que te voy a hacer gozar. ¡He he he!..

- ¡Randy!.- Mamá pidió ayuda como una chiquilla a su ahijado, que sonriendo se volvió a vestir mientras el Jr. tampoco podía evitar las carcajadas.

- Mira que cara se le ha quedado a tu Madrina, Ray.

- Si Madrina se le ha antojado?, ..oye Ralph, ella me dijo que te le antojaste en la piscina.

- ¡No, Randy por dios, ..que cosas dices!

- Y que importa Mamacita. Bueno, yo ya te he enseñado mi pistola. Ahora te toca a ti enseñarme esas tetas tan ricas que tienes.

- Ni lo sueñen jovencitos.

- Vamos, ¿cuánto quieres por enseñarnos las tetas a mí y a tu Ahijado?

- 100 dólares.- dijo Mamá decidida sabiendo que eso echaría para atrás a los desgraciados.

- ¡He he he!.. por 100 dólares me tendrías que dar una mamada, Mamita.

- ¿Ah sí? ¿Eso crees que es lo que vale una mamada conmigo? ¿Lo mismo que cobra cualquier puta barata en un callejón?

- Bueno no, tú estás muy buena y con clase, por ti pagaría mucho más.- Mamá estaba jugando con aquel pobre desgraciado pero tratando de sacarle algo de información.

- A ver, dime cuánto.

- Oíste Ray, ..tu Madrina quiere que le pongas precio.- agregó.

- No sé, eso depende de lo que hagas.

- Ay, qué pena chicos. Tengo que ir al baño.- dijo levantándose, como si quisiera rebajar la tensión sexual que allí se respiraba.

- ¿Vas a mear?- le preguntó Randy.

- ... Sí.- respondió un poco sacada por el término que había empleado.

- ¿Por qué no lo haces ahí? ..mira que como subas y te quedes, subimos a buscarte.- le dijo mostrando el pequeño jardín que estaba cerca a la alberca.

- ¡No, cómo crees!, ..ahí me da no sé qué, por la oscuridad y los animales.

- Ralph y yo te acompañamos, ..no queremos que pases miedo, ¡Ja ja ja!.. ¿verdad, Ralph?

- Claro preciosa, ..nosotros somos tus guardaespaldas, estamos aquí para protegerte ¡He he!.. Anda, vamos.- la animó tendiéndole la mano.

- ¡Uy! Qué galantes, ..pero me da pena, como creen, no.

- Anda, anda, ..solo hazlo rápido.

La acompañaron hasta la zona ajardinada que rodeaba la piscina. Afortunadamente y gracias a la brillante luna llena, la noche aparecía bastante clara por lo que podía ver todo lo que hacían. Mi Madre se sentía algo mareada, pero también desinhibida y mimada por los dos jóvenes, aunque el ambiente resultaba muy voluptuoso y eso la cohibía. Pero el efecto del cigarrillo y la bebida la empujaban hacia un carácter distendido. Se detuvieron detrás de unos setos. Mamá se adelantó a ellos unos pasos y se giró hasta tenerlos de frente. La muy cerda iba a mear frente a ellos.

- Pero como creen, ..¡dense la vuelta, ¿no?!

- Anda Madrina, mea de una puta vez.- le soltó su impaciente Ahijado.

- Pero así no puedo, ..me da vergüenza.

- Lindura, no es la primera vez que vemos a una chica mear, ..anda preciosa, no te apenes.- las reacciones el Jr. cambian por los claros síntomas de la droga.

- Para ustedes todo es tan fácil chicos, ..bueno pues, voy.

Y así, con gestos pudorosos, observé impactado como mi galante Madre se curvó ligeramente hacia ellos, se abrió la bata por detrás para evitar que la vieran y se bajó las bragas hasta las rodillas, luego se inclinó ante ellos. No lo podía creer si no lo estuviera viendo, comenzó a salirle el pis por entre las piernas. ¿Pero qué diantres le pasaba a mi Madre?, ya había perdido completamente la decencia. Una mujer elegante y altiva como lo era ella meando frente a dos tipos, mi Madre siempre fue muy reservada para hacer sus necesidades, es más, le daba bastante pena decir que iba a los servicios, ahora estaba meando frente a su ahijado como un perro, a un par de metros de donde ellos la observaban. Los pervertidos la observaban embelesados, podían ver el lateral de las grandes nalgas y las bragas blancas enrolladas en sus rodillas.

- Oye, no salgas ahora, que yo también voy!.- dijo Ralph acercándose a su lado.

El desgraciado se bajó la cremallera, se metió su mano derecha en la bragueta, y se la sacó ante el asombro de mi Madre. Ella no pudo evitar voltear y vérsela sin disimulo. No quiso evitarlo, más bien. Ni el hecho de mirarla, ni el de morderse el labio inferior involuntariamente. Se le pasaron por la cabeza varias cosas, sobre todo tras verse ahí agachada en su postura y un veinteañero con su herramienta fuera dejando caer su chorro de orines a pocos centímetros de ella. Mamá ni se movía, apartó la vista sin poder olvidar lo que había visto, que por cierto, aun no podía entender como un chiquillo pudiera tener eso tan grande y esperó a que descargara. Terminó y se la guardó, algo que supe porque escuché la cremallera. Una vez que también Mamá terminó de orinar, se puso de pie a la vez que se subía las bragas, luego se reacomodó la bata y se dirigió a ellos.

- Bueno, ¿me invitan a otra copa antes de que me vaya a dormir o no?- les preguntó por romper el hielo, por evadir ese arrebato pudoroso que sentía al mear delante de aquellos.

- ¡He he he!.. ¡Así se habla Mamita!, ..yo te invito a lo que quieras.- le habló Ralph empleando su tono seductor.

Mi pesadilla empezaba a comenzar, ya los tipos estaban perdiendo el respeto, además de que ya se encontraban muy tomados. Lo digo porque al pasar mi Madre entre ellos en dirección a la fogata, el hijo de puta del Randy no aguantó más y le atizó una buena palmada en una nalga, por encima de la bata. ¡SPLASH!!

- ¡Auch!! No seas grosero, Randy.- respingó Mamá ante tal contacto y llevándose las manos al trasero.

- ¿Has visto, Ralph, lo bien que se conserva mi Madrina?- le apretujó las mejillas como si fuera su conquista.- ¡Es que tienes un culo que quita el sueño, cabrona! ¡Ja ja ja!..- le soltó sin ningún tipo de respeto, ni importarle que su amigo se diera cuenta de la relación que había entre ellos.

- ¡Ay, Randy, déjame!- protestó Mamá apartándole el brazo.

- Ande, Madrina, vamos a tomarnos la botella.

Volvieron a la fogata. Esta vez Randy se sentó al lado de mi Madre, (a su derecha), mientras que Ralph se encargaba de llenar nuevamente los vasos. El muy cabrón del Jr. le pasó el brazo por los hombros y la acurrucó contra él. Mamá, esforzándose en aparentar naturalidad frente su amigo, se echó sobre su costado, apoyando la cabeza en su hombro. El negro les entregó los vasos y todos le dieron un sorbo después de un brindis.

- Por lo guapa que es tu Madrina, Ray.- brindó.

- Cómo son los dos.- dijo ella comportándose como una tonta.

Hablaron unos instantes, estupideces llevados por el alcohol, cosas que hacían reír a mi Madre. Ralph continuaba de pie ante ellos, fumando otro cigarrillo de mariguana. Se pasaban la colilla de uno a otro. Randy mantenía a mi Madre acurrucada contra él y ella se dejaba, como si se sintiera a gusto estar entre los brazos de su ahijado. Terminaron los vasos y Ralph volvió a servirles otro más. Después se abrió la camisa y exhibió sus musculosos pectorales de ébano y su vientre plano. Mamá le miró con admiración, cosa que a Randy no le pasó desapercibido:

- Está bueno mi Amigo, verdad?.- le preguntó.

- Sí, como le dije, es muy guapo, ..tendrás a todas enloquecidas.- le dijo mirándolo a los ojos.

- Y a ti no te pongo enloquecida?- le volvió a desafiar el mulato.

- Yo ya soy un poco mayor, muchachito. ¡Ji ji ji!..

- Vamos Madrina, ..o me va a negar que se no se le antojo en la piscina.- le soltó el cabrón del Jr.

- Que sí, está bueno.- afirmó Mamá enrojecida.

- Te gustaría probarlo?

- ¡Qué tonto eres, Randy!, ..no claro que no, es tu amigo.

- Mira qué cuerpo tiene, mira qué abdominales, ..tócale, ya verás que músculos.- el mulato continuaba de pie ante ellos, sólo con los pantalones de lino, y Randy la obligó a erguirse retirando la mano de sus hombros.

Mamá alzó el brazo izquierdo y deslizó su mano por el vientre y las abdominales del negro. Tenía la piel dura, pero suave y depilada, parecía modelo de calzoncillos el desgraciado.

- ¿A qué llevas tiempo sin tocar a un chico tan bueno?

- No, digo sí, mucho ¡Ji ji!..- dijo Mamá retirando la mano.

- Quieres verle el trasero?.- insistió el Jr.

- ¡Ay no!, ..como crees, ¿cómo va a enseñarme las pompis?- preguntó Mamá con una sonrisa pudorosa.

- Enséñale el culo, Ralph, ..a todas les gusta vérselo. Verás cómo te gusta.

Y el sinvergüenza negro se giró dándoles la espalda y lentamente se bajó los pantalones de lino junto con el bóxer hasta descubrir su culo musculoso, de nalgas robustas, duras y depiladas. Mamá tenía ese trasero negro a escasos centímetros de su cara. Al tener las piernas arqueadas, estaba seguro que hasta podía verle los güevos entre los muslos, unos aguacates redondos y duros, sin rastro de vello y mus oscuros.

- ¿Te gusta el trasero de mi Amigo?- insistía el Jr.

Mamá miró a su ahijado y le sonrió, las cosas se estaban saliendo de control.

- ... Sí, claro que me gusta, es un trasero perfecto, muy bonito.- respondió muerta de vergüenza.

- ¡Tócaselo!- le pidió el desgraciado.

- ¡No cómo crees! ¡Ji ji ji!..

- Vamos, tócaselo no se va a enojar..- volvió a insistir, pero ahora de forma anárquica.

El mañoso mulato les miraba por encima del hombro, sonriendo. Mamá lentamente alzó de nuevo su mano derecha y le acarició una de sus nalgas, notando la tersura de la piel y la dureza de las mismas. Pero retiró la mano enseguida dándole una palmadita cariñosa.

- Tienes un buen trasero, Ralph. ¡Ji ji ji!..

- Por qué no le das un beso, Madrina?

- ¡QUÉ!!, no como crees, ..¿cómo le voy a dar un beso Randy?- preguntó soltando unas carcajadas.

- Que no le besabas el trasero a tu Marido?- le preguntó el mulato.

- ¡Noo!- respondió Mamá arqueando las cejas, abandonando la sonrisa.

- Dale un beso, anda, ..vas a tener pocas oportunidades de tener un culo como el de mi amigo.- le animó el Jr.

- Están locos, ¡Ji ji!.. No sé qué hagan con sus amiguitas chicos pero yo no. Además ya es muy tarde y me siento muy mareada, ..será mejor que me vaya.

- Siéntese Madrina, ..le contaré a Ralph lo bien que me recibió en su casa la última vez.

Mamá se quedó seria, petrificada, era claro que ese hijo de puta la estaba chantajeando con contarle lo de lo lindo que se la pasó el desgraciado la última vez que fue a nuestra casa. Yo sabía que Ralph estaba enterado de todo lo que pasaba entre Madrina y ahijado, pero mi Madre no, por eso, para evitar que el infeliz ese soltara la boca de más y era claro que lo haría, mi Mamá acercó la cara a una nalga del negro y le estampó un besito tierno, como cuando me despide para irme a dormir en la frente.

- Otro.- le exigió el desgraciado.

Esta vez mi Madre le asestó una serie de besitos pequeños, dos o tres en cada nalga.

- Te gusta?

- Ya se lo he dicho, ..tiene un trasero muy mono.

- Con esos besitos jamás volveré a lavarme las nalgas ¡He he!..

- Sí, pesado, ..anda, tápate ya ¡Ji ji ji!..- Mamá le dio otra palmadita en la nalga.

Ralph se subió sólo el bóxer, hijo de Puta mostraba un bulto tremendo, si por el fuera la tendría todo el tiempo de fuera.

- ¿Te importa si me quedo en calzoncillos, linda? Tengo calor.- dijo a pesar de la noche.

- No pasa nada, has lo que tú quieras.

El desgraciado se quitó el pantalón junto con los zapatos y se quedó sólo con el bóxer negro, un bóxer ajustado donde se definían los contornos de su tremenda verga tumbada a un lado. Randy volteó la cara hacia él para decirle:

- Ahora tengo celos de que a él le hayas besado el culo.

- ¿También quieres un besito? ¡Ji ji ji!.. Qué envidioso.

El muy cabrón se puso de pie desabrochándose el cinturón. Se abrió la camisa, mostrando su abdomen también de lavadero, bronceado y sin ningún vello. Se quedó descalzo y se quitó los pantalones nuevamente, luciéndose, compitiendo siempre con su amigo el negro, quedándose únicamente con un calzoncillo blanco de elástico, con su bulto considerable en la parte delantera. Mamá trató de calibrar la situación a pesar de que estaba muy mareada por el cigarrillo y todo el alcohol ingerido. Estaba ante dos chicos jóvenes en calzoncillos, besándoles el trasero, prestándose a sus jueguecitos estúpidos. La situación se estaba saliendo de sus manos. Su ahijado se colocó frente ella y se giró dándole la espalda. Mi Mamy juguetona le bajó el calzón un poco, descubriendo su nalga blanca y carnosas, también ejercitada por ser un atleta. La tontona de mi Madre acercó la cara y como lo había hecho con el negro le dio unos besitos a una nalga, y luego pasó a la otra para darle otros dos besos.

- Bueno ya está, ..no se enojen chicos. ¡Ji ji ji!..

- Para agradarte nosotros también debiéramos hacer lo mismo, ¿no Ray?

- No, no chicos, ..mejor les traigo más botanas, enseguida regreso.

- Sí, adelante.- le permitió el negro.

- Si vas a tu habitación ni lo intentes, ..voy por ti, Madrina.- le amenazó, tal parece que hijo de puta la quería a la fuerza.

- Vuelvo enseguida.

Los dos amigos se sentaron juntos en el sofá, reclinados frente a la mesita, en calzoncillos, observando cómo mi Madre se dirigía a la cocina con ese singular etilo para caminar, mostrando bajo la bata la rotunda curvatura de su trasero. Randy se rascaba bajo los güevos y el negro se daba pasadas con la palma, acomodándose el bulto, los dos desgraciados ya la observaban como presa.

- Está rica, ¿verdad?- le preguntó el Jr.

- ¡Puta madre deliciosa hermano!, ..me tiene como un pinche burro todo la noche. ¿Viste el culón que tiene la cabrona?

- ¡Esta bien rica mi Madrina!, además es bien caliente, ..te apuesto que antes de que te vayas te la habrás follado.

- ¡Dios te oiga hermano!, ..dios te oiga.

- Créeme, lo hará, ..yo sé cómo presionarla. Mañana iremos por mi Padre, ..te quedarás solo con ella.

- Maldición pero yo la quiero ahora, ..mira como me tiene la cabrona desde el pinche baile.

- Si ya lo sé, ..pero aun no la he presionado demasiado. Tenme paciencia la obligare a buscarte, pero mañana.

- Oie, oie, ..ella no es una mocosa que se va a dejar engatusar tan fácil.

- No te preocupes, presiónala, ..¿viste la cara que puso cuando le dije que te contaría lo que pasó en su casa?

- ¡Eres un pinche cabrón Ray!, ..pero por ese culo soy capaz hasta de violarla, ¡He he he!..

- Presiónala, dile que sabes todo lo nuestro.

- ¿Tú crees?, ¿tú crees que con eso afloje?, ..¿se dejará?

- No hombre, claro que no se dejará, ..mi Madrina es caliente pero no es una puta. Yo la presionaré también, ..te la mandaré servidita a la cabaña. Es más, para que me creas la voy a forzar para que te enseñe las tetas ahora que venga.

- ¡Puta madre si ya se las agarre!, ..las tiene duritas la muy cabrona a pesar de ser Madre.

- Ahora que venga vas a ver, ..te digo que ella hace lo que yo diga.

- ¡Eres un pinche cabrón hermano, no sé qué tramas pero me encanta la idea!, ..tú llévamela a la cabaña y yo me encargo de todo. ¡Arghh! Ya se me paró más la verga pensando que me tronaré ese culón.

- Te equivocas.

- ¿Por qué?

- Porque yo ya se lo troné, ¡Ja ja ja!.. tendrás que conformarte con limarlo ¡Ja ja ja!..

- ¡He he he!.. Créeme mi hermano que lo haré, ¡He he he!.. Lo haré . ..

En eso llegó mi Madre, y tras acomodar una charola en la mesa, ella se sentó en el otro sofá. De nuevo, Ralph propuso un brindis por lo guapa que era y Randy se preparó otro cigarrillo. Ofreciéndole otras caladas. Mi Madre estaba muy a tono, irreconocible, temerosa de la nociva morbosidad que allí se respiraba.

- ¿Por qué no te sientas con nosotros, Madrina?

- Porque me dan miedo ¡Ji ji ji!.. Ya están muy pasados.

- Anda, ven, siéntate aquí con nosotros.

Nuevamente le abrieron un hueco y ella se sentó entre los dos jovencitos, los hijos de puta estaban con ganas de jugar, dos jovencitos en calzoncillos, dos jovencitos que sabían cómo incitarla, que sabían arrastrarla hacia ese estado de lujuria que ella quería evitar y que tanto miedo me daba. Mamá se sentó erguida, tratando de taparse las piernas con la bata. Ellos continuaban reclinados como chulos.

- Te hemos enseñado el trasero y tú Madrina a nosotros no nos has enseñado nada, ..con lo buenota que estás.- le dijo el Jr. pasándole una mano por encima de las rodillas.

- ¡Ji ji ji!.. Porque ustedes así lo quisieron, ..yo no lo he pedido nada, y no pienso enseñarles nada ¡Ji ji ji!..

- Enséñanos algo anda, ..de perdida esas tetas que tienes.- le pidió su aprovechado ahijado, aun acariciándole las rodillas.

- ¿De perdida?, ..grosero, además ya les enseñé. ¿Que no fue suficiente con sacarme las pantaletas frente a ustedes?

- Enséñaselas, Madrina, no seas tontona, ..deja que mi Amigo te vea las tetas.

- Que no..- Protestó mi Mamy.

El Jr. al ver la negativa de mi Madre se irguió tras ella. Mi Madre se hallaba erguida, sentada en el borde, ligeramente ladeada hacia Ralph. Sintió las manos de su ahijado por los hombros deslizándole la abertura de la bata hacia el brazo, susurrándole al oído no sé qué tantas cosas.

- Deja que te vea las tetas, le gustan mucho tus tetas.

- ¡No Randy que haces!, ..me da vergüenza.

- Tú tranquila, chingado.

El desgraciado logró correrle los tirantes hacia los codos, descubriendo las grandes tetas de mi Madre cubiertas por el sostén, un sostén de muselina casi trasparente, con aureolas que se trasparentaban perfectamente y con pezones erguidos. Ralph y ella se miraban. El desgraciado Randy le metió las manos bajo los brazos y se las acarició suavemente con las palmas.

- ¡Mira qué tetas tiene mi Madrina!, ..están ricas. Mira qué blanditas. ¿Quieres probarlas, Ralph?- las hizo botar sujetándolas por la base con las palmas.

El negro se irguió y le pasó la mano por encima de una teta, tactando la suavidad y la dureza de la misma, comprobando que efectivamente eran grandes y esponjosas. Palpó la carne dura que sobresalía del sujetador y volvió a recrearse con la dureza de los pezones por debajo de la prenda. Aunque ansiaba liberarlos, se tomó su tiempo el desgraciado, yendo y viniendo con sus manotas negras contra el contacto de la suavidad y la blancura de la piel de mi Mamy, notando con entusiasmo como ella se estremeció a tal contacto, reaccionando a la caricia. Hasta que Mamá consideró que era demasiado, cerrándose la bata sonrojada; el negro estaba extasiado, con su bulto amenazante entre sus calzoncillos.

- Preciosos, jamás he visto ni sentidos unos iguales.

- Ya chicos ya, ..van hacer que me sonroje.

- Estás bien buena cabrona.- le dijo el Jr. agarrándole una pierna y dándole palmaditas.

Randy sirvió dos vasos, una para Mamá y otra para él. Ralph recogió su ropa colocándosela bajo el brazo. Vio que Randy y mi Madre brindaban y le daban un buen trago a la copa.

- Bueno yo los dejo, .. ya es muy tarde y quiero tener fuerzas para mañana ¡He he!.. Además, seguro que les apetece charlar un rato.

- Creo que yo también me voy chicos, ..ya he hecho muchas locuras. Otra cosa chicos, ..ni una palabra de esto a Beatriz. No sé lo que pensaría si se enterara de todo lo que hicimos. ¡Ji ji ji!..

- Tú tranquila, guapa, ..no hiciste nada malo.

El desgraciado se inclinó y le dio dos besos en las mejillas, después se dirigió a su cabaña y los dejó a solas, habiendo un extraño silencio entre mi Madre y su ahijado. Los dos permanecían reclinados, dando pequeños sorbos a la copa, gozando de la fresca brisa de la noche y del espléndido silencio.

- ¿Te lo has pasado bien?- le preguntó.

- Sí, pero no sé, ..creo que no debí de beber tanto. El juego, los cigarrillos, no sé, creo que ya debería de estar dormida. Me siento mal, de verdad. Me he divertido con ustedes, pero, no me gusta hacerle esto a tu Madre, no se lo merece. No puedo beber, está claro, y esos cigarrillos, ..te juro que si no se hubiera ido Ralph no sé qué hubiera hecho.

- Te puso caliente?

- Es un chico muy mono, no puedo negarlo, ..pero de eso a desearlo, no sé.

- Él te desea tanto, ..me lo dijo.

- Que cosas dices Randy, ..y como te atreviste a dejar que me tocara.

- No hace falta que me digas nada, que ya se lo que me vas a decir.

- ¡Debemos de parar esto Randy, ..ya no podemos seguir así!

Por fin Mamá volvía a recuperar la cordura y por fin yo volvía a respirar tranquilo. No eran muchas las ocasiones en las que Mamá saliera airosa de tal situación y más con ese cabrón que aunque ella le doblase la edad la tratara como una conquista.

- Es una tontería Randy, ..no debería comportarme así yo ..

- No te preocupes, ..le dije que mañana irías a buscarlo a su cabaña.

- ¡Randy no como crees!, ..como le dijiste eso ..

- Mañana vamos a ir al aeropuerto por mi Padre, ..te quedarás solo con él, yo me encargo.

- ¡No Randy, no lo voy hacer!, ..l-lo que dices es una tontería. ¡Yo no soy una puta!. C-como te atreves a pedirme eso.

- Vi cómo te agarraba mientras bailaban, como te tenía, ..ahora me vas a decir que no le tienes ganas.- empezó a reírse.

- Ha sido solo un baile, ..no tiene por qué pensar así.

- No, que va, ..por cierto, cuando me fui a mear, ¿hubo magreo?

- Entre yo y él?, ..no qué va, si es un poco aventado, pero se detenerlo…- le decía mientras pensando en aquellos roces íntimos y que no le hubiese importado que se le hubiera ido la mano más abajo.

- De eso ya me he dado cuenta.

- Nos viste?.- preguntó curiosa por si él había observado que por poco la hace suya en plena fogata.

- No que va, pero él nunca desaprovecha esas situaciones. Si te contara de todas las amigas de Mamá que se ha echado al plato. uuuhh. ..

- Y tú quieres que sea otra más.

- Tú que crees?.- preguntó con sarcasmo.

- No lo voy hacer Randy, estás loco, ..mira este.

- Me encantas cuando te niegas, ..aunque en el fondo sé que lo deseas, ..porque por mucho que lo niegues putita te has refregado todo el conejito sobre su verga toda la noche, y que por mucho que lo niegues se te nota. No me crees, ¡Ja!.. deja y te meto la mano entre las bragas para comprobarlo. Si están secas no diré nada, ..pero si están toda empapada harás lo que yo te diga, está claro?… - Randy tenía toda la razón del mundo, y Mamá pensó gratamente sobre ello.

Mamá no tenía ni como objetar ni debatir, se había estado comportando de manera dócil toda la noche, dejándose atraer por él y dándole cariñosos manotazos. Luego había bailado de una manera tan sugerente, de manera tan sensual, moviendo el cuerpo como una loca. Dejándose manosear con descaro en cuanto este se fue, besándose como otra más de sus conquistas, dejándose que estos le sacaran las tetas para manosearle. Pero otra cosa era cierto, tanto Randy como su amigo se habían esforzado en que no parara de beber y no parara de fumar. La embriaguez se reflejaba en su mirada. Randy la agarró por la barbilla obligándola a mirarle:

- No sabes que decir verdad?, ..te conozco Madrina, ahora mismo estás más caliente que perra.

Y se inclinó morreándola unos instantes. Mamá le correspondió con la lengua y tras el breve morreo se miraron intensamente, con seriedad y lujuria, como si auguraran que iban a enrollarse. Entonces Randy le metió la mano bajo el pelo, sujetándola por la nuca y también obligándola a mirarle.

- ¡No es así putona!, ..si no lo estuvieras no hubieras regresado cuando tu hijo te lo estaba pidiendo, verdad?

Iba a decir algo, pero bruscamente Randy le acercó la cabeza para besarla con la misma intensidad que lo había hecho Ralph anteriormente. Mientras la besaba, le deslizaba las yemas de sus dedos por la espalda, a modo de caricias, y ella se dejaba manejar completamente dócil. Era claro que su entrepierna ardía de placer a sabiendas de que estaba adentrándose de nueva cuenta en un terreno delicado. Dejaron de besarse, aunque su ahijado mantuvo la mano en su nuca.

- Ven, acércate, putona…

Mamá se bajó al suelo y se acercó a él. Randy la abrazó plantando las manos encima de su trasero, por encima de la bata, ante mi mirada atónica que se limitaba a observar los magreos que recibía mi Mamita. La besuqueó por el cuello. Notó sus tetas aplastadas contra él.

-  Notas lo cachondo que me has puesto? .. Tócame y verás…

Mamá le plantó su mano derecha encima del bulto y advirtió la dureza, el tamaño de su verga bajo el boxers, un tamaño no tan gigantesco en comparación con la de su amigo pero no por eso ser pequeño. Acarició aquella dureza con suavidad.

- La tienes dura.- le dijo ella sonriendo.

- Tú me la has puesto dura. ¿Qué has hecho con él mientras me fui, pillina?

- Solo nos besamos.- respondió sumisa.

- Puto marica. Una putita como tú necesita follar, ¿verdad?.- Mamá sonrió, pero él le atizó una leve bofetada en la mejilla.

- ¿Verdad?

- Sí.- contestó sin dejar de manosearle la zona de la bragueta.

- ¿Te gustaría que lo hiciéramos aquí?.- le susurró al oído.- Seguro que mi verga te gusta más que la de ese mariquita.

Mamá sacudió una sonrisa.

- Pero aquí no mi amor… alguien nos puede ver desde las cabañas.

- Venga, no seas cabrona, te va a gustar…

Se miraron a los ojos profundamente y sus caras se fueron acercando hasta fundirse en un beso apasionado. Nuevamente mi corazón volvía quebrarse, mi Madre con su ahijado morreándose y manoseándose, él a ella por encima de los flecos de la bata y ella a él acariciándole su tórax atlético. Fue un beso largo e impulsivo. Una mujer madura y un chico joven, guapo de dieciocho años que podía ser su hijo. Pero Afortunadamente mi Madre se apartó:

- ¡Aquí no Randy, ..vayamos a otro sitio para más a gusto!

- Me pones cachondo. Me gusta besarte. Ven conmigo.

- A dónde? ..

Randy le tendió la mano y la ayudó a levantarse. Le pasó un brazo por la cintura y la encaminó entre el bosque. Mamá ya estaba completamente entregada, estaba algo ebria, drogada y solo asintió sensualmente, sentía que su cuerpo ardía, sintiéndose llena de energía, energía que quería desfogar a toda costa. Apoyándose en su ahijado se dirigieron hasta un camino hacía el bosque, como dos enamorados cuando buscan privacidad.

- Randy a donde me llevas, no es peligroso?, ..puede haber animales.

Randy sin entender solo sonreía, su verga estaba que le incomodaba en el pantalón, quería sacársela ya de una vez y metérsela en las intimidades de su Madrina. Se acercaron hasta un tronco grueso. Randy se apoyó de espaldas al tronco y comenzaron nuevamente agasajarse, abrazados, manoseándose por todos lados. Yo les veía de espaldas, su cuerpo robusto y bronceado, en contraste con el cuerpo delgado y liso de mi Madre. Las manos ansiosas del Jr. se metían por dentro de la bata de mi Madre y le sobaba las nalgas como enloquecido. Se besaban con mucha pasión, con los labios pegados, combatiendo con las lenguas como si fueran enamorados. Increíblemente mi Madre le tenía la mano izquierda metida por dentro del pantalón, acariciándole también su culo atlético, y con la mano derecha le sobaba el paquete a forma de caricia.  

- Maldita perra, como me calientas. ..- y seguía con el voraz ataque sobre el sensible cuello, Mamá sentía delicioso cuando le brindaban lamidas o mordidas en aquel lugar.

- Ahh! y tú a mi amor ahhh ..

Las manos del Jr. comenzaron a subir su bata y a palpar aquellas deliciosas nalgas que tanto lo enloquecían, lo había estado ansiado desde tanto y al fin estaban solos para disfrutarse. Mamá sentía esas manos deslizarse por toda la superficie de sus nalgas erizándola completamente y más los chupetones en su cuello la ponían cada vez más caliente. 

- Cabrona que rica estas, te quiero joder aquí, en medio del bosque, comerte estas nalgotas tan sabrosas que tienes…- Mamá quien por causas del alcohol  y la marihuana estaba sumergida en un mundo en donde solo el placer y la lujuria daban nacimiento al sexo desenfrenado. Sonreía excitada ante el pedido del aprovechado muchacho.

- ¡Ayy siiii!!! comételas mi amor, siiiii .. me encanta como me las agarras.

Randy quien sujetaba de las nalgas a mi Madre pudo ver como ella se inclinaba y dejaba caer los tirantes de la bata, quedando ante su vista aquellas maravillosas chichotas, las cuales ya les había enseñado. Los pezones estaban bien erguidos esperando ser succionados, lo que sin perder tiempo el Jr. acercó hasta sus labios para darles unos pequeños mordiscos. Mamá sujetaba de la nuca al Jr. como queriendo que se las tragara completas, prácticamente lo ahogaba haciendo que este le apretara con fuerza por las nalgas clavándole las uñas en su desesperación.

- ¡Aaahh! Randy siii .. ¡Ay mi amor como me calientas ahhh!! Siii papito rico, tómalas, amásalas son tuyas. Aaahh!!

Randy sin hacer mucho tenia caliente a mi Madre o mejor dicho aquel desgraciado mulato habían encendido una llama en ella que poco a poco se convertía en este incendio. Randy dejo de mamar aquellos henchidos pechos para besarla, apretándose contra ella comenzó a comerle los labios a una desaforada mujer que hacía lo mismo. El intercambio de saliva era apasionado, era algo que la jamás le había visto hacer con él y ahora era su cuerpo el que dominaba su ser. Yo podía ver las tetas de mi Madre aplastadas contra los pectorales del Jr. no entendía como mi Madre se entregaba a pesar de que era su ahijado, el hijo de su mejor amiga. Mi Madre esta irreconocible, si al principio mostraba algo de pudo, ahora era ella la que empezó a besarle el cuello. Randy sudaba como un cerdo, con hileras resbalándole por todo el cuerpo. Mi Madre fue deslizando sus labios hasta lamerle las tetillas del pecho, pasando de una a otra.

- Aah siii, .. uuuuhhhh que ricooo ahhh!!

La excitación dominaba sus impulsos y la hechizaba. Mi Madre estaba convertida en aquella mujer, estaba comportarse como una auténtica cerda enloquecida. Tras babear sus pectorales, ella misma se fue bajando por su tórax buscando su bulto, pasando la lengua por encima del obligo hasta llegar a sus calzoncillos. Randy jadeaba electrizado con la boca abierta y los ojos entornados.

- ¡Ooh! Aaahh! Eso es, ..así me gusta, cerda… ¡Uhmm! .. busca lo que tanto te gusta ¡Ooh! ..

Una vez agachada sobre la yerba del bosque, le dio unas mordidas al paquete, por encima de la tela del boxers, produciéndole un pequeño dolor rodeado de placer. El Jr. bajó los brazos plantando ambas manos sobre los cabellos, pasándole su descarado bulto por toda la cara empapándola de su aroma a macho, y Mamá sonreía como una chiquilla sacada, gustosa por sentir sobre sus mejillas la hombría de su ahijado.

- ¡Ooh! .. Oh .. Cabrona, qué buena eres… Uo… Uoooo…¡Chúpame los güevos!, vuélvelos a llenar para llenarte de ellos.

Y así, gustosa por agradarle a su ahijado le bajó los calzoncillos hasta las rodillas de un fuerte jalón, y ladeó la cabeza para mordisquearle los güevos con los labios, tirándole de ellos, aplastándolos con los labios, pasándole la lengua por ambos, entrelazando las caricias en uno para pasar al otro, succionando de uno en uno en su boca, provocándole al Jr. pequeños espasmos y que no eran por el frio. Después le bajó la verga con la mano derecha, colocándola horizontalmente hacia su cara, para empezar a lamerle el capullo con la lengua de fuera, mirándole sumisamente. ..


El Jr. se estremece de placer recargándose al tronco del árbol, su Madrina esta irreconocible esta noche; Mamá lo mira desde abajo y observa como cerraba los ojos, extasiado, le recorre la punta con la lengua suavemente, dando un breve masaje de arriba abajo. Randy gime de gusto cuando mi Mamy tiernamente le da un besó en la punta, en el puro hoyito de la uretra, le da unas cuantas lamidas y le recorre el glande tomándose el tiempo, con la lengua abrazó cálidamente el miembro, paladeando su grosor; levantó aún más la verga, hasta pegarla con su abdomen, para exponer su conducto urinario, también le lamió y chupeteo hasta llegar nuevamente hacía esos güevos, que volvió a succionar de uno en uno.

- ¡Así perra!, trágatelos de uno en uno ¡Ooh! .. que rico lo haces, como los succionas cabrona, cuanto has aprendido.

“¡Plof!” Se escuchaba cuando mi Madre se los sacaba para seguir lamiendo y besando ese pene; el Jr. ya no aguanta más, la agarra de la cabeza desesperado, enredaba los dedos en sus dorados cabellos y le presiona la cabeza de tal forma que introducía más su verga en la boca de su Madrina. Mi Madre como último recurso coloca una mano en la base del pene para controlar la penetración, ¡prácticamente se está cogiendo por la boca! El Jr. aplicaba más velocidad y aceleraba, se convertía en un mete y saca esplendoroso, casi violento, desfigurando el rostro de mi Madre, y cuando ella quitó la mano de la base de la verga para zafarse, error, él la introduce hasta su garganta, presionando fuertemente hacía su pelvis, ¡Este hijo de puta se la quería sacar por la nuca!.

- .. ¡Glogh! ..¡urgh! ..¡Uikkcc!!!

Afortunadamente solo fue unos segundos, se retiró un poco para no provocarle nauseas, no por el miembro, sino porque había llegado hasta lo más profundo de su garganta, provocándole terribles lagrimeos; pero ni así mi Madre deja de complacerlo, la vuelve a besar, chupa y lame repetidamente. El Jr. se encuentra enloquecido, ni su novia ni sus tantas conquistas se la habían chupado como mi Madre lo estaba haciendo ahora. El desgraciado ya no aguanta las ganas, ya quiere penetrada ahí mismo, pero mi Madre esta fascinada en complacerlo, sus ansias las aplica en una ligera mordidita en la cabecita del miembro, su ahijado grita estrepitosamente, gimiendo de placer, haciéndolo gozar como loco. Mamá le estaba haciendo una de mejores mamadas del mundo, aplicando todo su experiencia de estos últimos años; continúo besándole el pene, acariciándolo, mordisqueándolo, y de repente por la necesidad de respirar, tratando de no dejar de mamarlo, brevemente lo sacó de su boca para tomar aíre, y sin querer le echó un poco de aliento, no se la soplo, simplemente sintió la respiración cálida de sus labios en el pene y casi hace que se venga, con un gran grito logra componerse, como si lo estuvieran lastimando. La tomó de la cabeza y le dijo:

- ¡Cabrona, que rico me la mamas!, ..¡Uff! ..quien lo dijera, si mi Madre te viera.

- .. ¡Aah! .. Pero no se lo diremos papito, ¡Aah! .. como me gusta tu cosa. ¡Uhm!

Tras darle unos chupetes en la punta, el Jr. le apartó la cara sacudiéndosela con lentitud, esparciendo por el tronco los rastros de saliva, sosteniendo esa mirada agresiva hacia sus ojos. Mamá se metía la mano izquierda por dentro de su bata para rozarse la vagina, el chocho que ya estaba humedecido de excitación. Su descontrolada lujuria la arrastraba a hacer todo aquello. De repente, el Jr. se dio la vuelta enseñándole el culo.

- ¡Chúpame el culo!, ..¡Ooh! Me calentó lo que hiciste con Ralph.- le suplicó.

- ¡Qué?!

- Anda hazlo, ..suplícalo, puerca.

- Por favor, quiero chuparte el culo.- dijo mi Madre enloquecida.

- ¡Sí, puerca, ..le vas a chupar el puto culo a tu ahijado! ¡Ooh!

Cuando Randy se giraba hacia el tronco y se curvaba ligeramente con sus güevos colorados colgándole entre las piernas, Mamá ya se había metido la mano izquierda en las bragas para masturbarse. Utilizó la derecha para abrirle las nalgas de un lado, e increíblemente hundió la cara para lamerle adentro. Yo estaba estupefacto, incrédulo, observaba a mi Mamy asentir continuamente con la cara hundida en el culo de su ahijado, lamiéndole mientras se frotaba el chocho. No le veía ni los labios ni la nariz, pero era claro que lo estaba lamiendo como una descosida. La verdad que no la entendía, disfrutaba humillándose, disfrutaba siendo su puta. Se sacó la mano de las bragas y le abrió bien el culo con las dos manos. Sacó la lengua y trató de metérsela en el ano, escarbando con la punta. El hijo de puta trataba de relajar el orificio para que le lamiera por dentro, acezando como un perro mientras se la pelaba por el frente. Tras dejarse lamer unos instantes, dio media vuelta y la sujetó del brazo para levantarla.

- Ven, levántate, ..deja que te la sambuta.

- Si mi amor, Ah!, .. hazlo, ya no soporto más esta calentura. ¡Cógete a tu perra!, ..tómala como a ti te gusta. Aaahh!! ...

- ¡Si perra, ¡Oh!, .. sentirás todo cuando te clave mi verga. Te voy a montar riquísimo…

La colocó contra el tronco del árbol, colocándole el culo en posición. Mi Madre se abrazó al tronco, ligeramente inclinada para mantener el trasero en pompa. El hijo de puta le levantó la bata hasta la cintura y le bajó las bragas de un tirón, dejándoselas en las rodillas estiradas al máximo. A mi Madre le corrían hileras de fluidos por los muslos. Sin decir más la tomó de las caderas obligándola a doblar su cuerpo hacia adelante con sus manos fuertemente abrazadas al tronco. Mi Madre quedó despatarrada a merced de sus sucias intenciones. Y agarrándola de la cintura, se la clavó en el chocho de un terrible empujón. “¡Uhmmm” .. Mi Madre frunció el entrecejo y empezó a jadear como una perra, la embistió secamente tres o cuatro veces, hasta frenar con el culo contraído, llegándole a rincones insospechados. Mamá tenía los ojos cerrados y exhalaba con la boca abierta “¡PLOFF!! ¡PLAFF!!, ¡PLOFF!!” Esos horribles sonidos de chaqueteos llegaban hacía mis oídos y me taladraban el inconsciente. Su ahijado empezó un rápido movimiento de meter y saca, sus caderas golpeaban duro contra las nalgas de mi Madre, y a medida que aumentaba el ritmo de sus embestidas el calor de sus palabras se hacía más notorio.

- ¡Ooh! ¡Aah! Te gusta puerca?, ¡Uff!! .. ¿te gusta cómo te clava tu ahijado?

- ¡Aah! .. Siiii, si papito rico, dame… dame más fuerte, ¡Ouch! .. como me gusta Aaahh!! ..

- M-mañana ... vas a ir ..¡Uf! a la cabaña de ... ¡Ooh! de Ralph .. él te va a esperar para darte más duro. ¿O quieres más duro?- le preguntó mientras la sujetaba de los cabellos para levantarle el rostro.

- Aaahh!! Siii, más, más duro papi, ¡Mhm! .. más duro asiii… ¡Quiero que me quites lo puta!

- ¿Vas a ir?, ..¡Uff! .. vas a ir con mi amigo.

- ¡Aah!, ah, ..no quieres que sea solo tuya ¡Aah!

- Serás mía, ¡Ooh!, ..pero me pone que cojas con mi amigo como una puta.- le decía mientras mordía sus labios y aumentaba el ritmo de los estocazos.

Sus manos se aprisionaron de sus pechos por dentro de la bata, mientas la arremetía… sus güevos se estrellaban en el trasero de mi Mamy y el choque producía sonidos como si chasqueara por dentro. La clavaba con salvajismo, mi Madre desfiguraba el rostro, el desgraciado entraba y salía sin compasión, cogiéndola sin miedo. A momentos sus embestidas eran crueles, sin embargo el cuerpo de mi Madre se acomodaba a sus embates… le dio la vuelta, y mi Madre lo rodeo con las piernas, abrazándose de él para ser embestida, le cabalgaba con furia, las piernas del Jr. eran fuertes y no perdía el ritmo, ni tampoco perdía el placer de ver a su Madrina con su rostro desencajado en un rictus de placer.

- Assii mi amor, que rico, ..¡Uhm!, nunca pares. ..

Mi Madre se encontraba perdida, su extraña hembra se imponía, despertando a esa amazona hambrienta por guerrear… Sus tetas se tallaban a los pectorales de su ahijado mientras subía y bajaba al ritmo que él le daba, y a momentos abría la boca dejando que la besara, para luego ofrecerle la lengua antes de volver a cabalgar. La imagen podía ser perturbadora para unos, ( más para mí ), o excitante para otros, una hembra de 48 años cabalgando arriba de un chiquillo de veinteañero en pleno bosque, iluminados únicamente por la brillante luna llena que cobijaba la noche. Su Ahijado la sujetaba de las nalgas dirigiendo el compás subiéndola y bajándola según su ritmo; deslizó una mano a su raja introduciendo su dedo medio en el esfínter, Mamá enloquecida y a punto de explotar de nuevo dejaba que cojan salvajemente. Mi Madre también ayudaba con lo que podía, se sujetaba del cuello de su ahijado para facilitarle el esfuerzo, acelerando el movimiento de su pelvis disfrutando de deliciosas contracciones que invadían su vagina. Notando que se corría, estremeciéndose y apretándose a su cuello con ganas de asfixiarlo, alargando de manera gloriosa las pulsaciones y regalándose de la mejor de sus corridas.

- Aaah!! Si papito rico no pare.. Aaahh!!, no pares mi amor, ¡Uhmm!! . ..

Mi Madre jadeaba emocionada, sintiendo aun como la pelvis de su ahijado golpeaba contra su sexo. Randy bombeó un par de veces y se frenó en seco con claros rasgos de sufrimiento en su rostro. Tras mantenerse parado unos segundos dio un golpe de caderas hacia delante que empujó a mi Madre de espaldas hacia el pino, haciendo que apoyara sus manos sobre el rugoso tronco para no rasparse. El desgraciado continuó follándosela unas pocas veces y resoplando se pegó a ella con un último empujón. Se estaba viniendo dentro de ella. Entonces entendí la causa de su urgencia, su grado de excitación era tal, que no podía aguantar mucho tiempo más sin venirse. Unas cuantas arremetidas más y el potente gemido del Jr. y la quietud de su cuerpo me indicaron que todo había terminado. Mi Madre se quedó abrazada a él con las piernas abrazando su espalda, y su cabeza acomodada en sus hombros. Yo la verdad ya no quería saber más, mi Madre estaba perdida, por más que la quería salvar o tratar de abrirle los ojos e impedírselo ella siempre terminaba doblegándose, sacando esa extraña mujer que jamás entendería. Regresé a mi habitación con otro vacío en mi estómago y desilusionado, ese hijo de puta la tenía dominada, hiciera lo que hiciera mi Madre siempre terminaría dominada, ya fuera por Fernando o por el portero, y ahora por su ahijado.

Regresé sin hacer ruido mientras ellos permanecían resoplando, en eso un ruido de pasos y el crujir de las hojas de los arboles me sacó de mis pensamientos, una oscura y enorme sombra me decía que no había sido el único que había estado observado, un escalofrío me recorrió el cuerpo, primero porque recordé una de aquellas imágenes de Jasón (Viernes 13) en medio del bosque, y otra porque pude haber sido tomado en infraganti observando cómo se follaban a mi Madre. Observé que la sombra se perdía entre los matorrales y antes de que algo pasara, regresé a nuestra cabaña tratando de llegar lo más rápido posible antes de que regresara mi Madre.

La puerta de nuestro dormitorio se abrió a los 15 minutos de que yo llegara y apareció mi Madre. Venia sin bragas y con la bata abierta. Tenía la melena revuelta y húmeda, además de que estaba sudada, el sudor le hervía en su piel blanquecina. Sus dos tetas se columpiaban hacia los lados con las zancadas un tanto torpes. Yo la observaba perfectamente ya que se encontraba iluminada la habitación con la luna, pero ella no lograba verme ya que me daba la sombra. Se le observaba todo el chocho ya que seguramente había perdido las bragas entre los matorrales. Solo esperaba que al siguiente día las fuera encontrar, el vello rubio le sobresalía con la luz de luna. Mi corazón empezó a bombear muy rápido. Pasó delante de mí y se dirigió al baño, entonces la vi por detrás, cómo le botaba el culo de nalgas prominentes, tenías los glúteos con zonas rojas y ligeros raspones, y una película de fluidos y esperma escurriéndole por los muslos. Enseguida se metió al baño y escuché la regadera, ya pasaban de las 4 de la mañana y yo, yo tenía mucho sueño. ..


Continuara brevemente.............ATTE Pedrito Tapia

MI MADRE Mónica.......... Capitulo (50)
“Oscura obsesión.’’

PD.... No se olviden de valorar el relato y escribir su recado para motivarme a contarles más... les mando un cordial saludo....
pedritapia08@hotmail.com.

81 comentarios:

  1. Bueno mis amigos lo prometido es deuda, espero haber llenado sus expectativas. Quiero agradecer que siempre están pendientes de mis publicaciones, eso me motiva a seguir con esto. No se olviden de dejar su comentario y opinión de que fue lo que les pareció esto. Un fuerte abrazo mis amigos y hasta la próxima entrega que será quien sabe cuando. Un saludo y un beso de mi Mamy.. ¡Gracias!!!

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    1. como siempre te fajas con tus relatos, haber si monica se atreve a visitar al moreno

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    2. Randy terminara por convencerla amigo, no te preocupes. ..gracias.

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  2. Muy largo mucho tiempo de espera y poco sexo.

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    1. Tienes razón mi amigo, poco sexo, más sin embargo más situaciones morbosas. Un poco de variedad al relato no te parece. En la próxima entrega habrá mucho sexo. Gracias.

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    2. Me gusto mucho .Me gustaría ke el negro le folle el culo y le aga otra vez ke pruebe la coca. .... .. pero esta muy bien todo.tienes mucho talento

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  3. La escena de Monica hablando con el hijo mientras pajeaba al ahijado me deslecho, te felicto Pedrito

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  4. hubiera estado de pelos que la escena de la botella hubiera estado presente Pedrito y que la madre en plena borrachera le importase un pedo que el niño mirase y no se cortase, y al final paa no incomodar a su medre fingiera irse y ahi el negro aprovechara para follarla

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    1. Coincido con esto

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    2. me pone de solo pensar en esa ide mmm

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    3. Menuda idea. Solo que para hacer eso tendría que darle un giro inesperado a la historia, un giro que nos aproximaria al final de esta historia. Mónica se irá descarando poco a poco, se que ustedes tiene muchas ideas morbosas, geniales, pero si nos vamos al grano de pronto solo evitaremos descubrir los cambios que Pedrito ira viendo de su Madre, lo que nos quitaría muchas situaciones geniales que aun guardo para ustedes. Muchas gracias por escribir y me encanta que se habran estos debates.

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  5. Estupendo relato, si no sabes como continuar el relato te recomiendo los rwlatos de "Mi amigo negro, el macho de mi madre" en todorelatos, autor CasanovaMIX

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    1. Pues eso intentaremos mi amigo fan de Casanova. Eres su fan o en realidad eres el autor? Si es asi bienvenido, escríbeme a mi correo para intercambiar ideas. Si eres un fan tambien bienvenido, espero igual tenerte como fan. A tu pregunta, creo que ya he leído alguno, sino los leeré enseguida, gracias por tu recomendación mi amigo.

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  6. excelente, como siempre te fajas

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  7. Excelente como siempre Pedrito, te felicito.
    Este fue uno de tus relatos mas morbosos, pero estimado y admirado amigo, he de decirte que soy de los que creen que hubiera sido pajerisimo que Mónica del pedo no le importara que Pedrito estuviera presente en los juegos de la botella.
    Me encanta que la madre cada día esté mucho más lanzada y desinhibida, que pajee a su macho delante del hijo.
    Otra cosa que me imaginaba que iba a pasar y lamentablemente no fue, es que aprovechando la excitación y el ensueños de Betríz, Pedrito se la penetrase para cobrarse con la misma moneda los avatares del ahijado con su madrina, ojo x ojo, madre x madre jajaja
    Te mando un fuerte abrazo, genio.

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    1. Muchas gracias mi estimado vikingo. Pedrito aun está un poco chico para hacer tal cosa no? Pero no están muy lejos tus ideas, en las proximas entradas verás otra cara de Pedrito que no conocian. Muchas gracias victor por dar tu opinion y un saludo.

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  8. Pedrito espero que en el siguiente capítulo tenga una orgia dl ahijado, su amigo el padre de randy y monica estaría de lujo saludos.

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    1. Eso si va a estar un poco difícil mi estimado, ..que haríamos con Pedrito (Hablando como pensaría su Madre) Beatriz, Ashley. Y si incluimos a todos no se donde vaya esto a parar. La historia se trata de las situaciones en las que Pedrito ve a su Madre caer por motivos de chantajes y sus repentinas perdidas de cordura. Hacer una orgía como la que dices, sería una situación difícil de acomodar. Además el Sr Montes de Oca aun no aparece en la historia y por otro lado ya me quiero regresar (Hablando como Pedrito a su regreso a casa) Un saludo y gracias por dar tu opinion.

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  9. Siii siiii pedrito, ya regresen a casa, regresen a su colonia para que la zorra de tu madre monica regrese con su verdaero macho y tu futuro padre, la zorra de tu mami monica debe de quedar preñada de ese maldito negro vergudo, o por lo menos el debe d tener llaves de tu casa para poder entrar y salir de tu casa para follarse a la ramera de monica

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    1. Ya veremos que pasa mi estimado. Por lo pronto abría que darle un escarmiento a ese par de desgraciados de Randy y Ralph.. Un saludo.

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  10. El cubano o Ralph tienen que ser pareja de Monica, machos bien grandotes y vergudos que generen placer visual a Pedrito al ver como dejan renga a su madre y que esta abandone al niño para montarse en verga

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    1. El Cubano volverá, Ralph quizás no. Habrá muchas situaciones por adelante donde Mónica se topará con esos machos como dices, por lo pronto primero habría que ver si Mónica acepta ir a la cabaña del Mulato, donde quien sabe que cosas le esperen. Gracias por comentar mi amigo.

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  11. gran relato Pedrito te felicito, esta lleno de morbo, me hizo delirar, ojalá los próximos sean así, estoy deseosa de saber las cosas que el negro Ralph le hara a Monica

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    1. Muchas gracias Gimena, me encanta que te haya gustado y te haya hecho delirar. Pues como ya comentas haber que sucede si Mónica se decide ir a la cabaña de Ralph.. O que intentara Pedrito para evitar que tal cosa suceda. Lo único que te garantizo es que habrá muchísimo sexo y descripciones que espero también te hagan delirar. Un saludo y gracias por tomarte el tiempo para escribir.

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  12. Pense que esos dos se la iban a encular a la madre junto a la novia del ahijado en el sillón ante el hijo, no se dio pero fue un estupendo relato muy sacado

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    1. Bueno si Pedrito no se hubiera dignado en aparecer quien sabe.. por lo pronto tiene otro problema, estar al pendiente de que Mónica no acepte ir a la cabaña del negro, donde no puedo ni imaginarme que le pasará. Gracias por tu comentario mi estimado.

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  13. híjole que esta padrisimo

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  14. como se llama la mujer de la foto

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    1. jajajajajajajajaja

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    2. Se llama Julia Ann, es una pornstar muy famosa en la categoria de Milfs. Ella me encanta por que asemeja un poco como yo me inspiro en ver a Mónica. Aunque por delante no le falta nada, por detrás creo que carece un poco de retaguardia je je... Puedes buscar en google muchisimas fotos o en cualquier servidor de videos algo de ella, es muy conocida. Lleva años en el porno y al parecer cada ves lo hace mejor. Un saludo.

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  15. Respuestas
    1. Muchas gracias, ..pero simplemente soy un lector más, que asi como ustedes trataba de buscar una historia que me llevara al morbo y a la imaginación. Desafortunadamente ya los buenos escritores no lo hacen más o ya se estan acabando.. y como siempre pasa ya hay muchos relatos que simplemente no inspiran a nada (para no llamarles mierdas) Espero seguir llevandoles un poco de excitación y morbo a sus vidas y lo principal una historia de categoria. Un saludo.

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  16. Seria bueno q pedrito tnga una oportunidad con su mama, seria genial Y morboso..

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    1. Siento decepcionarte mi amigo pero esta historia no es filial. Si en ocasiones Pedrito siente que le crece el bulto, es porque esta inmerso en el rotundo cambio que le ha dado la vida incluyendo a su Madre, y eso le ha afectado mucho. Pedrito quiere mucho a su Madre (amor maternal) y simplemente intenta ayudarle. Su instinto al igual que uno al ver una pareja follando es normal, pero sus traumas con tantas cosas le han llegado a convertirlo en un voyeur-filial, gusto por ver a su Madre o a sus tías. Simplemente eso..

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  17. te felicito pedrito tu relato estuvo genial un poco de sexo pero estuvo chido quisiera q tu madre monica para el próximo relato quedara embarazada del negro y tu le preguntaras y tu le preguntarás por q le esta creciendo la panza y saber q te diría tu ramera madre Mónica pedrito te felicito eres genial espero pronto tu próximo relato no te tardes q yo diario estoy al pendiente de tus relatos pedrito

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    1. Muchísimas gracias mi amigo. Si efectivamente el relato tuvo poco sexo, pero al igual muchas situaciones morbosas. A tu pregunta del embarazo, pues haber que pasa, Mónica toma pastillas anticonceptivas, muchísimas más que cuando estaba casada jaja.. ya saben porque. Esa es una situación que le llevo dando vueltas a la cabeza. Quizás más adelante pondré algo del embarazo de Mónica, quizás con un macho más posesivo que después incluya, por lo pronto Mónica esta lejos de la maternidad y Pedrito podrá estar tranquilo. Un saludo.

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  18. Todos queremos que la puta de monica villanueva quede preñada de este maldito viejo negro, que le de la enculada de su vida y para terminar la deje bien preñada, seria super bueno eso en el capitulo 50, algo inolvidable tiene que pasarle a monica en ese relato, otra buena idea tambien podria ser que regrese su chulo Memo y sea el quien la preñe y la deje sola a cargo de esa criatura, serua una buena lección para monica para que aprenda a no darle y abrirle las nalgas a cualquiera, toda la resposabilidad de esa criatura quedaria unicamente en monica y quien pagaria las consecuencias seria tu pedrito, tendrías que cuidar a tu hermanito mientras tu mamita se revuelva con don mario sobre la cama de tus papas, despues de la decepcion de haber perdido a su chulo

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    1. Todo lo que comentas puede ser mi estimado, haber que sucede ahora que Pedrito y Mónica regresen a casa. Nuevos personajes, situaciones nuevas, más machos para Mónica y sobre todo más disgustos para nuestro estimado Pedrito. Un saludo mi estimado y gracias por opinar.

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    2. Gracias por contestar a mi comentario pedrito, soy el mismo del comentario de arriba, el dia que llegue a quedar embarazada la putona de Mónica pienso que su nuevo macho debe de ser alguien como memo, ya que el si era aceptado por pedrito, y se verian bien ante la sociedad, pero tambien pienso que seria muy exitante que monica quedara panzona de don mario, que tuviera un hijo negro como el, pero es como dices, debe de ser alguien que supere a los demas, un buen macho para monica, mejor y mas dominador que don mario o memo, que la haga delirar de placer, que la folle tan rico que tu misma madre tenga que andarle rogando para que la haga suya, pero todo es cuestion de esperar, yo estare ancioso de que llegue ese dia y espero que sea pronto, se que se te ocurriran muy buenas ideas, saludos Pedrito

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  19. bueno antes q nada gracias pedrito por este episodio tan excitante pero quisiera q en este capitulo el negro dejara a tu madre la ramera de minica quedara preñda y aver que te iba decir por salio preñada seria algo fabuloso y exitante pedrito espero este proximo relato no tardes mucho en publicarlo pedrito suerte y cuida a tu madre la ramera Mónica

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    1. Muchas gracias mi amigo. Por lo que comentas del embarazo, quizás más adelante podremos escribir algo sobre el embarazo de Mónica, quizás con otro personaje más dominante, uno que la enamore a tal grado de que ella misma decida darle un hijo. Un tipo macho y dominante que no solo quiera poseerla si no hacerla su mujer, casi casi su esclava. Y sobre lo que comentas del tiempo en publicaciones, pues como ya podrás ver, mis relatos son extremadamente largos, si tu algún día has intentado escribir un par de párrafos de tu sola imaginación, te darás cuenta que lleva un poco de tiempo. Todo depende mi amigo, del tiempo que tenga y el grado de inspiración en la que ande. Para mi esto solo es un pasatiempo, tengo mi vida, mi familia y mis amigos.. después está este pasatiempo. Muchas gracias por tomarte el tiempo para escribir este recado, un saludo.

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  20. Mi pija exploto a chorrros con la japa que le hizo la puta de la madre a su machito, lastima que el grone no se la pistoleo y pienso que seria lindo que la mamita quede panzona por putona

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    1. De eso se trata esto mi estimado, de imaginarnos y excitar.. ahora habrá que ver que le espera a Mónica si se decide ir a la cabaña del negro. Una saludo y gracias por comentar.

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  21. bueno pedrito gracias por este grandioso episodio q fue fabuloso excitante como quisiera q el cubano dejara preñada a monica tu madre por putona seria ese capitulo exitoso espero tu proximo relato pedrito no tardes mucho bay cuidate genio esperare el próximo relato

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    1. Gracias a ti por estar al tanto y comentar. Lo del embarazo aun no lo he decido, y creo que Ralph tampoco quisiera engendrar ahora que su carrera como atleta va en asenso. El es un pica flor, un dominante, un conquistador de hembras, que no le importa nada más que follar y jugar americano. Por lo pronto el viente de Mónica seguirá vacío, pero no descarto que llegue otro macho y se lo llene. Un saludo.

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  22. Que le den por culo hasta que cague leche

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    1. Ya veremos que sucede en el capitulo siguiente mi amigo, por lo pronto eso intento plasmar, ..que como me caracteriza en todos los relatos, Mónica tendrá que usar los cubitos de hielo para desinflamar ja ja.. Gracias por escribir y estar al tanto. Un saludo.

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  23. hola pedrito fue fascinante este capitulo si un poco de sexo pero tuvo mucho morbo seria espectacular q cuando tu madre valla ala cabaña de ralph el negro para cojercela la encontraras cojiendo con el negro a ver q te diria seria este capitulo tan emocionante pedrito eres buen escritor t felicito todos tus relatos estan super chidos pero tambien seria q la puta de monica tu madre quedara preñada del viejo memo el portero seria grandioso ese episodio esperamos el proximo relato no tardes diario estoy revisando tu blog estoy pendiente en tus relatos pedrito cuidate carnal

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  24. hola pedrito eres un genio un buen compositor de tus relatos de todos relatos q le ido los tuyos son magnifico te felicitó eres grandioso esperaré tu próximo relato seria q encontraras a tu madre cojiendo con el negro de ralph en la cabaña para ver q te iba decir seria exito q por fin encontraras a tu madre monica la q seda de muy decente y ver q su hijo la encontro cojiendo con el negro de ralph bueno pedrito sale bay gracias por este capitulo espero el siguiente capitulo

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  25. Hola a todos, como ya han dicho varios antes y cuya opinion comparto totalmente el portero deberia dejar a Monica en cinta, quien mejor que él para eso, por desgracia creo que eso no ocurrira, me extraña que Pedrito nos de falsas esperanzas. Ojalá yo esté equivocado, un saludo a los pro embarazo del portero.

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    1. Si pedrito, por favor, si no me equivoco creo que la mayoria queremos que el portero deje preñada a monica, pero bueno, tu eres el quien decide, siempre traes buenas ideas y mucho morbo, pero creo que todo aumentaria si monica saliera preñada de don mario

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  26. El portero ya tiene sentencia de muerte, nunca en esta serie un personaje duro tanto.

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    1. Acaso eres tu el autor del blog puto maricon?

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    2. Si soy el autor, por?

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  27. q tal pedrito como estas carnal te felicito por este ultimo relato estuvo chido ppco sexo pero lo q mas prendio es que enfrente de ti tu madre chaqueteandosela a su ahijado ora me gustaría y estaría chido q la encontraras cojiendo con el negro ralph y al final quedara preñada por ese viego asqueroso del meno para q se le quitara lo zorra crerme pedrito te daria un 10 seria RL relato mas chido de todos bueno cuidate carnal esperemos próximo capitulo

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    1. Aprende a escribir bien analfabeto

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  28. Me parece excelente la saga que has escrito, he leido todos los relatos hasta ahorita, espero sigas así, me causa mucho morbo leer las historias

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  29. Bueno chicos y chicas, muchas gracias por sus comentarios y aportaciones. Con la novedad de que voy a un 65% del relato 50. Espero terminarlo pronto para llevarles a ustedes la nueva entrega. Espero no desilusionarlos. Un saludo y gracias por seguir leyendo.

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  30. tu historia ha perdido mucho,mucho morbo.

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    1. deja de decir estupideces, si no te gusta vete a ver micky mouse y dejanos de una puta vez en paz, todos los capitulos jodiendo con lo mismo.

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  31. hola pedrito te felicito todos tus relatos están chidos espero q este sea buen capitulo seria grandioso seria bueno q la sorprendieras de una vez a tu madre cojiendo con ese negro de ralph para ver q cara iba poner tu madre al verte ahi parado frente de ella y que le dijeras te quedas con ese negro d ralph o me voy solo a casa seria fascinante para q se le quitara lo putona de una vez a tu madre Mónica pedrito espero tu próximo relato

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    1. Ya veremos que va a pasar mi amigo. Pero para que queremos que se le quiera quitar lo putona a Mónica mi estimado, si eso es lo que nos gusta y lo que queremos no? ..que así sea y así siga. Un saludo y gracias por dar tu comentario.

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  32. Cuando subes el 50 pedrito? Ya queremos que ese negro le reviente todo el culo a la puta de monica, que se lo despedace y no se pueda sentar bien en un mes, la puta de tu madre tambien esta anciosa por ir a visitar a ese negro a su cabaña pero no sabe la que le espera, como diria tu futuro padrastro y padre de tu futuro hermanito tambien don mario flores: ese culito de be quedar bien trona'o

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  33. que tal pedrito de una vez pedrito en cara a tu madre ya ponle un alto con sus fantasías no permitas q el negro ralph se coja a tu madre me gustaría saber q cara i va poner q tu la encontraras cojiendo con ese negro de ralph comparto las mismas ideas del amigo si seria bueno de una vez q pasaría si la encontraras cojiendo con ese negro de ralph mi pregunta seria q te iba decir después q ella te viera ai parado frente de ella cojiendo seria bueno pedrito para q de una vez la puta de Mónica tu madre y sepa q su hijo ya sabe de clase d madre q tiene pedrito espero esta proxima entrega

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    1. A tu medre se va a follar el negro.
      Si Pedrito confronta a su madre se acaba el relato IDIOTA.

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    2. Pues si, prácticamente así es como dice mi estimado Ramiro, estaríamos llevando casi la serie a su final. Aunque claro que podemos poner partes en las que Mónica prácticamente quede en situaciones muy comprometidas. Como que Pedrito la encuentre subiéndose las bragas, o con cierto manchón de lefa en la cara. Quizás porque no desnuda en el pasillo. Ahí si tendría que dar una buena explicación a su hijo. Un saludo y gracias por dejar tu mensaje.

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    3. Uyyyyyyyyyy con este comentario me hiciste saltar la leche Pedrito.
      Escribe esa idea que esta padrisiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiima.

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  34. sabes pedrito es cierto ponle un alto a tu madre para q ya no siga burlando la memoria de tu queridisimo padre y de ti pedrito como dicen los amigos de una vez de lo contrario se van estar burlando de ti ese viejo del portero memo y el tal ralph ese negro cuando este cojiendo no te escondas pontele de frente como dice el amigo para q así puedas salvar a tu madre de esas garras de esos pinches perros q nada mas se la quieren cojer tus relatos están padrisimos y tu madre esta bonita y bien buena para eso hijos de perra no les queda pedrito te a consejo q de una vez la enfrentes mirándole alos ojos hasta de valor para salvar a tu madre. de las garras de ese viejo portero de memo no dejes q te a menace con tu madre al contrario dile a tu madre quieres ese viejo yo me voy de la casa con mis abuelos no me busques me das verguenza de lo q estas haciendo con la memoria de mi padre y mía tu deciedes te quedas o lo mandas ate lo volar y veras si tu madre te quiere de verdad o quiere a sus amantes te lo aconsejo de verdad pedrito salva a tu madre la putona de monica y si es ta bonita y bien buena pero tu decides pedrito te felicito todo tus relatos estan chido eres fantastico lo reconoszo eres el numero uno pedrito sigue así veras q te vas aser el mejor compositor de los mejores relatos q nos das saludos cuidate y no dejes de llevarnos esos morbosos relatos a nuestra. mente pedrito saludamela a tu madre la putona de monica espero pronto tu correspondencia no tardes estoy pendiente de tus relatos pedrito cuidate

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    1. Publicas un comentario el 5 de mayo y te respondes TU MISMO el 6 de mayo, eres patetico.
      Vete a peregrinar al Congo y no nos molestes,si no te gusta esto no leas, pero no nos llenes las pelotas con tus pinches comentarios.
      Ocupate de tu madre que usa un matafuegos de 5 kilos como consolador.

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    2. Este bato si que esta pendejo, lo morboso de la vida de pedrito es lo que hace su madre, revolcarse con viejos feos pero vergudos, eso es lo que hace tan excitantes los relatos, al enfrentar a su madre la historia se acaba, no digas mamadas, te apoyo Ramiro Briglia, este pendejo habla demasiadas estupideces

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    3. En un futuro tengo contemplado el total descaro de Mónica frente a Pedrito, pero aun no.. tengo una forma de hacer eso sin cambiar el trascurso de la historia. Solo que tendrán que tenerme más paciencia, confíen en mí, por eso hemos llegado hasta el 49 próximo al 50. Gracias por darnos tu opinión y brindar tu apoyo. Un saludo.

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  35. Por cierto hoy he aprovechado para darle un gran avance a la historia, pienso yo que un 85% Ya faltan pocos dias para la siguiente entrega. Espero contar con su comprensión y apoyo. Un saludo a todos.

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    1. Muchas gracias pedruto y seguimos en la espera, espero que en este nuevo relato pongas ese tipo de situciones comprometedoras con tu madre, seria muy morboso agarrarla subiendose las bragas rapidamente despues de escuchar que llegas y entras a la casa, tienes ideas super buenas, eres genial pedrito, felicidades, y por favor no nos hagas esperos mucho, saludos a la puta de monica, estare esperando tu proximo relato

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  36. Quien es la pornstar de las fotos?

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